Estudios de la mujer Blog de Anarella Vélez

Y, 2012-A-Postee aquí sus avances de Exposición

1. Plan de clase
2. Informe de la Exposición
3. Otras actividades

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2 comentarios »

  1. 1.Grupo # 3
    seccion: 1601
    asignatura: Estudios de la Mujer

    Integrantes:
    1.Diana Edith Martínez García 20111010253
    2.Esther Núñez 20111000276
    3.Ivana Marvela Laínez Bonilla 20111004351
    4.Havivi Lilibeth Ordoñez Álvarez 20111007379
    5.Marbeli Arilette Pavón Romero 20101002087
    6.Haidy Joany Vides Sánchez 20081006154
    7.Robín Francisco Reyes Morales 20121000300
    8.Ludy Yaren Rodas Hernández 20091011539

    Comentario por Ludy Rodas — 27/02/2012 @ 04:55 | Responder

  2. Grupo # 3

    Integrantes:
    1.Diana Edith Martínez García 20111010253
    2.Esther Núñez 20111000276
    3.Ivana Marvela Laínez Bonilla 20111004351
    4.Havivi Lilibeth Ordoñez Álvarez 20111007379
    5.Marbeli Arilette Pavón Romero 20101002087
    6.Haidy Joany Vides Sánchez 20081006154
    7.Robín Francisco Reyes Morales 20121000300
    8.Ludy Yaren Rodas Hernández 20091011539

    PATRIARCADO

    “El patriarcado puede definirse como un sistema de relaciones sociales sexo–políticas basadas en diferentes instituciones públicas y privadas y en la solidaridad interclases e intragénero instaurado por los varones, quienes como grupo social y en forma individual y colectiva, oprimen a las mujeres también en forma individual y colectiva y se apropian de su fuerza productiva y reproductiva, de sus cuerpos y sus productos, ya sea con medios pacíficos o mediante el uso de la violencia.”

    El concepto de patriarcado es polisémico y ha sido utilizado con diferentes significados. A veces se utiliza como mecanismo a través de los cuales los hombres controlan la sexualidad y fecundidad de las mujeres y la organización de la reproducción humana. Otras como relaciones sociales en la que los hombres realizan una subordinación económica de las mujeres. Otras como una aspiración cultural entre los hombres, e incluso entre las mujeres, a los cuales el racismo o la clase han negado un lugar en el desarrollo económico.
    El patriarcado ha sido estudiado por la corriente feminista “radical”, que lo han definido como un sistema universal y trans-histórico de estructuras políticas, económicas, ideológicas y psicológicas a través de la cual el hombre subordina a la mujer.
    ENFOQUES SOBRE SALUD Y SEXUALIDAD
    Aun cuando las mujeres continúan avanzado para conseguir la igualdad con los hombres, solamente una educación adecuada, la posibilidad de generar recursos económicos y la protección en igualdad de condiciones ante la ley, les permitirán acceder al control de su vida social, económica y personal.

    La salud sexual de las mujeres, independientemente de la salud reproductiva, no ha sido tratada con la importancia necesaria. Se requiere de una visión multidisciplinaria, donde las necesidades de las mujeres sean identificadas por ellas mismas, tomando en cuenta el conjunto de elementos que afectan su vida como personas y no únicamente como madres.

    ATENTADOS CONTRA LA SALUD DE LAS MUJERES
    fuente: http://www.mujeresnet.info/2008/03/los-atentados-contra-la-salud-de-las.html
    Independientemente del ser hombres o mujeres, la salud integral y atención de calidad no son alcanzables más que para unos cuantos, pues dependen en gran medida del lugar geopolítico en el que se nació. La diferencia radica no sólo en las políticas de salud y el desarrollo tecnológico y de investigación, si no que son cuestiones básicas como las condiciones del camino y el sistema de transporte para llegar al Centro de Salud, el salario que la persona recibe, el contar o no con agua potable, la guerra en dicho territorio y otras de la misma naturaleza; circunstancias obligatoriamente económico sociales que marcan la diferencia entre el número de muertes por enfermedades prevenibles o curables de un país y de otro, hasta de una comunidad a otra.
    .
    Sin embargo, la salud de la mujer no sólo resulta condicionada por las realidades locales económico sociales, su estatus de vulnerabilidad y la biología, pues, además, es determinada por la cultura patriarcal dominante que la delimita desde lo cotidiano hasta lo institucional.
    Comenzando por la alimentación: a niñas mujeres y ancianas, que no siempre y no en todas las comunidades es igual a la del varón:
    – Para ti la patita del pollo y para tu hermano la pechuga, porque él trabaja más-
    – Las actividades físicas que desde niñes se estimulan en un género y en otro.
    -No corra mi hija, que eso no es de señoritas-
    La presión social y mediática a ser delgadas, guapas, siempre jóvenes, siempre sofisticadas, siempre agradables; que se traduce en desordenes alimenticios, tabaquismo, alcoholismo y, para quienes tienen diferentes grados de ingreso: cremas, aparatos o cirugías que acerquen los cuerpos de las mujeres al modelo social esperado, dejando en un lugar muy secundario la forma en que es afectada la salud de cada una de ellas.
    De acuerdo, con la articulista Concepción Salcedo de las personas que padecen bulimia, el 95% son mujeres. Igualmente de diez enfermos de anorexia nueve son mujeres.
    En una segunda instancia, de magnitud profunda, la violencia cultural sobre la salud de las mujeres desde lo tradicional religioso:
    Un ejemplo que desgarra, es la cifra de 135 millones de mujeres en el mundo que han sufrido ablación del clítoris.
    – La mutilación o amputación genital, como también se le conoce, que se da en diversas formas, que varían de una pequeña incisión hasta la completa extirpación del órgano.
    – Cifra que cada año aumenta en dos millones más.
    Otra muestra, corresponde a las políticas de la iglesia católica que sigue poniéndose al uso de anticonceptivos para las mujeres de su feligresía, que lanzó en años anteriores campañas desprestigiando el uso del condón y que trabaja sin descanso haciendo activismo y cabildeando para evitar la despenalización del aborto. Mientras sigue ocurriendo que la fecundidad no deseada se traduce en abortos clandestinos y en condiciones insalubres, y ésta es la tercer causa de las muertes maternas en América Latina, de acuerdo con la FNUPA.[1]
    Hasta el hecho de que exista en algunas comunidades oposición para permitir que un o una especialistas revisen el cuerpo femenino, dificultando el diagnóstico, puede ser un acto de sentencia sobre la atención oportuna.
    Circunscritas, costumbres de apariencia tan sencilla como el impedir la higiene durante la menstruación o el embarazo.
    La tercera instancia, parte de los actos de violencia concreta, en sus distintas formas. la violencia sexual, doméstica y local, llegando al feminicidio, que a pesar de ser las más visibles, de pronto la atención es radicada en el acto mismo, cuando es necesario resaltar sus consecuencias sobre la salud, que son de tipo físico y emocional:
    Embarazos no deseados, ITS, adicciones, fibromialgia, fracturas, lesiones varias, miedo, fobias, adicciones, suicidios.
    Todo lo anterior sumado a la limitación que la cuestión de género impone al acceso en sí a los cuidados y servicios de salud. Pues, menor índice educativo y de alfabetismo resulta en falta de información sobre autoprotección y atención a salud, a un mismo tiempo, que implican deficiente oportunidad laboral sumada al trabajo doméstico no remunerado y, por ende, deficiente poder adquisitivo de servicios de salud. Situaciones provenientes de roles tradicionales de género que se pueden sumar a otras, también impuestas desde estos roles, como falta de oportunidades para participación política, lo cual redunda desde en políticas públicas no específicas sobre estas necesidades, hasta la falta de autonomía sobre el propio cuerpo en donde no siempre es posible decidir sobre el número de hijos, espaciamiento en los nacimientos, sexualidad o, todavía, el derecho al goce.
    Aún más, la línea entre cada rubro es muy delgada y en ocasiones inexistente pues condiciones biológicas se ven complicadas con condiciones de pobreza y, ambas a su vez, son determinadas por violencias varias en contra de las mujeres.
    La reciente feminización del SIDA a nivel mundial es otra problemática en que coinciden estas vertientes:
    Por una parte, las características fisiológicas, pues la Organización Mundial de la Salud (OMS), estimó que en las relaciones sexuales las mujeres son de dos a cuatro veces más vulnerables que los hombres a la infección del virus del VIH. Pero, por otra parte, la recepción insuficiente de información, sumada a que muchas niñas y mujeres ya sea porque padecen violencia o tráfico sexual, son amas de casa en supuestas relaciones monogamias o por diferentes circunstancias socio culturales o de autonomía, no pueden decidir sobre cómo y cuando ejercer su sexualidad y menos aún exigir a su compañero o compañeros sexuales practicas protegidas.
    Entonces, encontramos que la violencia contra la salud de las mujeres es cotidiana, a niveles diversos y parecería parte del orden natural de las cosas.
    La tarea, entonces, es desnaturalizar esta violencia, desnudarla de su cotidianidad y combatirla. Detener estos atentados. Literalmente:
    Nos va la vida en ello.

    LA SALUD SEXUAL

    Cuando se trata de la salud de la mujer habitualmente se ha rezagado a un nivel secundario el cuidado y promoción de su salud sexual. La salud sexual ha sido un tema que se ha venido discutiendo desde hace algún tiempo, pero aún no existe un consenso claro frente a su definición conceptual.

    Una propuesta para definirla dice:” Salud Sexual es multidimensional. Abarca diferentes necesidades y expresiones en las distintas etapas del ciclo de vida. Implica un nivel personal de gozo y bienestar y la habilidad para lidiar con ansiedades sobre los aspectos físicos y emocionales de la sexualidad. Promueve los derechos de los seres humanos a las condiciones sociales, educacionales y culturales óptimas en las cuales puedan expresar su sexualidad”.

    La OMS define salud sexual como “la integración de los aspectos físicos, emocionales, intelectuales y sociales del ser sexual, de maneras que son positivamente enriquecedoras, y que realzan la personalidad, la comunicación y el amor, cada persona tiene el derecho de recibir información sobre asuntos sexuales y de considerar la aceptación de relaciones sexuales tanto por placer como para la procreación”.

    La sociedad les ha limitado en el ejercicio de su derecho a una salud sexual que dé posibilidad de disfrutar y controlar libremente su actividad sexual; esto es, sin miedos, culpas, remordimientos, ni repercusiones sociales, políticas o económicas.

    Es imprescindible recalcar que la salud en general, así como la salud sexual, está directamente relacionadas con el nivel socio-económico de las personas. En el caso de las mujeres tiene un impacto directo su “status” social y económico. Y si se acepta que mientras más bajo es el nivel de desarrollo económico de un grupo social, menor es el acceso a la información sobre sexualidad; las mujeres, al ser las más pobres entre los pobres, no están en condiciones de decidir libremente en aspectos que afectan directa o indirectamente a su salud y bienestar.

    Para poder obtener un estado de salud sexual aceptable es necesario comenzar por comprender el concepto de sexualidad. La Sexualidad es el comportamiento humano donde se integran los aspectos somáticos, sicológicos, sociales y culturales de la conducta sexual, es la expresión del amor, del placer físico y del goce emocional. Es la expresión que enriquece la vida de las personas en el plano individual, familiar y social.

    La sexualidad es un elemento esencial en el desarrollo de las personas y su armonía es fundamental para todos los seres humanos; constituye y afecta la identidad, la valoración de sí mismo y la de los demás, la capacidad de dar y recibir amor, la posibilidad de amar y ser amado.
    en un sentido patriarcal y nuevamente opresor para las mujeres, en la práctica para las feministas radicales la revolución sexual se convirtió en una experiencia androcéntrica y coito céntrica con una
    La liberación sexual no posibilitó la Revolución como teorizara Reich, sino más bien el capitalismo y el patriarcado posibilitaron la liberación sexual de manera que se mantuviera la dominación, es decir que no se produjera una reacción emancipadora. Para Alicia Puleo el capitalismo tardío necesita de dicha de sublimación obligando a las mujeres a la práctica sexual, es lo que ha dado en llamar Patriarcado de Consentimiento, enfrentándolo con el Patriarcado de Coerción según el cual a las mujeres se les prohíben las practicas sexuales con, por ejemplo, argumentos religiosos. En este momento y como consecuencia de esa revolución sexual sesgada de los 60, el patriarcado y el capitalismo se las han arreglado para que la sexualidad sea una práctica sine qua non las mujeres de verdad no pueden ser mujeres completas. ¿A quién beneficia este hecho? nos tenemos que preguntar. Según mi opinión al capitalismo, ¿Quién lo favorece? El patriarcado. Para identificarse como una mujer sexualmente activa, ésta debe ser en primer lugar una mujer deseable, para que esto sea posible la ciencia y la industria ponen al servicio de las mujeres una amplia gama de productos y avances, desde sofisticadas cremas elaboradas a base de extractos y esencias inimaginables, hasta las más hábiles manos de cirujanos estéticos. La industria disfraza esta práctica de bienestar psicológico cuando en realidad la intención es la de crear la necesidad y el malestar para poder vender el remedio. La mujer no deseable esta penalizada por el patriarcado, es la Betty la Fea que en algún momento ha de volverse guapa, es la famosa victima de los trastornos alimentarios que no hace sino vehiculizar su disidencia mediante la enfermedad, aún a costa de si misma, según interpretaciones de algunas autoras como GermaineGreer o Naomi Wolf.
    La sociedad capitalista y patriarcal, al mismo tiempo que la ley hace la trampa, crea desfiles de modelos, que como su propio nombre indican son referencias estéticas, pero al mismo tiempo les exige unos mínimos de peso por sanidad mental de la población, no se habla de máximos pero van implícitos en la definición de modelo. A la mujer no deseable se le presuponen cualidades maléficas como a la bruja de los cuentos ya que por un efecto espejo la belleza se identifica con el resto de cualidades positivas, posiblemente las investigaciones, si se hicieran, podrían corroborar que éste fenómenos se da con mas incidencia en las mujeres puesto que la buena apariencia física se le presupone en su rol de género. La deseabilidad de las mujeres se comienza a enseñar muy tempranamente, mucho se podría hablar de la infancia pero es especialmente en la adolescencia cuando las mujeres son más susceptibles de ser manipuladas en este aspecto. Las revistas para adolescentes revisten de falso empoderamiento una híper estimulación y sobre información bastante incompleta sobre la sexualidad para niñas que comienzan a basar su auto concepto en una supuesta liberación sexual que en realidad se ha convertido en un maltrato al cuerpo, donde no se enseña a las niñas a disfrutar de su propio cuerpo sino a hacer disfrutar a sus parejas heterosexuales. No existen publicaciones para chicos adolescentes donde se hable de cómo masturbar a su chica, parece que o bien nacen sabiendo o bien se les presupone receptores de cualquier practica sexual, sin embargo las niñas están expuestas a una sutil obligatoriedad de tener que saber y tener que hacer y una dudosa formación en autocuidado y asertividad tanto para pedir como para decir que no. La educación sexual es necesaria y el que las adolescentes disfruten descubriendo su sexualidad es deseable, pero los mensajes que la sociedad y sus medios de comunicación ofrece son contradictorios, por un lado se mantiene un tabú sobre el cuerpo y las necesidades sexuales reales de las chicas y por otro hay una exigencia sobre el rendimiento y utilidad sexual de las mujeres. De la misma manera poco o nada se ha avanzado en cuanto al tabú de la menstruación, los medios extraoficiales: revistas y programas televisivos, que informan a las chicas no desmienten la malignidad de dicha actividad fisiológica, las adolescentes siguen avergonzándose de tener la regla y deben utilizar aquellos productos que la industria pone a su disposición para que ni se note, ni se huela, ni se vea, ni se sospeche, ni se pueda una ni imaginar que tenga la menstruación. La regla no es que sea un hecho como para congratularse cada mes, es verdad que produce malestar y puede llegar a alterar la rutina, pero los poderes desequilibrantes que se le han otorgado poco tienen que ver con la realidad y la imagen de apestadas que la publicidad ofrece de las mujeres menstruantes, es una imagen humillante y poco menos que inhabilitarte para la vida pública. No se enseña a las niñas a convivir con la regla como una función biológica de su maravilloso cuerpo, se hace que aprendan que es algo de lo cual estar avergonzadas hasta que la menopausia les haga sentir menos mujeres. No se celebran ceremonias iniciáticas donde celebrar que el cuerpo de la niña se transforma en el de mujer, ni se les educa en el placer que éste puede llegar a darles,
    El cuestionamiento de la sexualidad patriarcal por parte de las feministas va acompañado de la crítica y la puesta en entredicho de las prácticas sexuales de las mismas. Pedir otro tipo de sexualidad, reelaborarla y explorarla en otros términos no androcéntricos es una vindicación legitima que no implica que no se mantengan relaciones sexuales, únicamente que queremos reescribir las reglas de las mismas.

    LOS DERECHOS SEXUALES

    “El derecho al disfrute de la sexualidad en la multiplicidad de sus potencialidades es un derecho humano inalienable, como el derecho a la vida, la libertad, la educación y el trabajo, entre otros.” Este derecho, a pesar de ser reconocido en el plano teórico, en la práctica todavía no se ejerce libremente ya que la sexualidad ha sido definida por el hombre e impuesta a la mujer. En el sistema patriarcal existente el desarrollo de la sexualidad de la mujer ha sido limitado a la procreación.

    Cuando las mujeres puedan conseguir libremente información fidedigna para la prevención y tratamiento de las enfermedades transmitidas sexualmente; cuando puedan controlar cuándo y con quién va a tener relaciones sexuales y si éstas van a ser sin miedo a contraer una ETS o un embarazo no deseado; cuando puedan elegir cómo y cuando regular su fertilidad sin efectos secundarios, desagradables o peligrosos, y cuando puedan tener un embarazo y parto sin peligro, sólo entonces, podrá decirse que las mujeres tienen un control real de su salud reproductiva y sexual.

    La defensa de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, desde esta perspectiva, requieren de la participación de los distintos sectores de la población en la búsqueda de alternativas orientadas, más que a la prevención de la enfermedad, a estimular cambios de conducta y estilos de vida, que permitan promover y conservar la salud de las mujeres y de la colectividad en general.

    LA VIOLENCIA
    La Violencia Conyugal es un fenómeno social que ocurre en un grupo familiar, sea este el resultado de una unión consensual o legal, y que consiste en el uso de medios instrumentales por parte del cónyuge o pareja para intimidar psicológicamente o anular física, intelectual y moralmente a su pareja, con el objeto de disciplinar según su arbitrio y
    Dentro de las explicaciones a esta permanencia junto al agresor, se encuentra el hecho que muchas veces la víctima forma un vínculo afectivo con sus agresores, el cual va aumentando gradualmente y que llega al punto que la mujer se identifique con su agresor, entendiendo y justificando el maltrato. Sin embargo, además del aspecto afectivo existirían otros factores asociados como son aspectos psicofisiológicos y cognitivos, conformando así un Síndrome de Adaptación Paradójica a la Violencia Doméstica (S APVD).

    EL APEGO CON SU PAREJA AGRESORA
    Existen múltiples teorías que tratan de explicar ¿Por qué una mujer maltratada sigue conviviendo con su agresor por un tiempo prolongado? Éstas se pueden dividir en dos grandes grupos. Por un lado, están las teorías que se centran en los principales factores que influyen en el proceso de toma de decisiones, en el que las víctimas realizan múltiples análisis: de los costes y beneficios de seguir o abandonar la relación, del grado de compromiso que tienen dentro de la relación de pareja, de su capacidad percibida para salir con éxito de la relación de maltrato,… Y, por otro, están las teorías referidas a la dependencia emocional de las víctimas y a las repercusiones psicopatológicas del maltrato, que dan gran importancia, entre otros factores más específicos de cada teoría, a la intermitencia entre el buen y el mal trato. A continuación una breve síntesis de las ideas centrales que plantean las principales teorías explicativas sobre la permanencia de la mujer maltratada en la relación de maltrato.
    Teorías sobre el proceso de toma de decisiones
    Teoría de costes y beneficios: La mujer decide abandonar o seguir la relación de pareja después de considerar las ventajas (beneficios) y desventajas (costes) percibidas en función de las posibles alternativas que se le presentan.
    Modelo de la inversión: La mujer analiza su grado de compromiso en la relación de pareja a partir de tres factores: grado de satisfacción, alternativas e inversión realizada en recursos materiales y psicológicos.

    Teoría de la trampa psicológica: La mujer maltratada tiene la esperanza de que cese el maltrato y cree que invirtiendo más esfuerzos y tiempo puede lograr una relación de pareja armoniosa.
    Modelo del proceso de toma de decisiones en mujeres maltratadas: La mujer toma una decisión en función de dos preguntas: a) ¿estaré mejor fuera de la relación?; y b) ¿seré capaz de salir de ella con éxito?
    Teorías referidas a la dependencia emocional y a las repercusiones psicopatológicas del maltrato.

    Teoría de la indefensión aprendida: La persona que durante un periodo prolongado de tiempo sufre maltrato de forma impredecible e incontrolable llega a un estado de indefensión que hace más probable su permanencia dentro de esa relación. Asimismo su malestar, falta de motivación, apatía,…, interfiere gravemente en su proceso de toma de decisiones.

    Teoría de la unión traumática: Esta teoría se refiere al vínculo emocional que se establece entre dos personas, cuando una de ellas provoca maltrato intermitentemente a la otra
    Modelo del castigo paradójico: La permanencia en la situación de maltrato se debe a las contingencias de reforzamiento que se establecen en función de un patrón cíclico de interacción.
    Modelo de intermitencia: Las víctimas de maltrato pueden auto devaluarse e idealizar al agresor debido a la diferencia de poder entre la víctima y agresor, así como a la intermitencia extrema entre el buen y el mal trato.

    A partir de lo expuesto, se puede suponer que la teoría del apego puede ser de gran utilidad a la hora de explicar la mantención del círculo del maltrato y las dificultades que presentan las mujeres en salir de esta relación nociva, teniendo en consideración los estilos de apego con los cuales las mujeres se relacionan y entendiendo que existen estilos de apego más o menos adaptativos que otros. También, se considera relevante el hecho que el estilo de apego formado en la infancia más temprana influiría y se actualizaría en las nuevas relaciones que se establecen a lo largo de la vida, como por ejemplo la elección de pareja. En el caso de la mujer maltratada, considerando los tipos de apego antes descritos, se podría suponer que en el sustento de la conducta de permanencia de la mujer junto al agresor, se podría encontrar un patrón de apego particular, principalmente el inseguro o preocupado, relacionan esta conducta con un patrón de prestación compulsiva de cuidado, señalando que la identidad femenina viene marcada por la contigüidad emocional con el otro, en cuanto el amor de éste sería un medio para obtener seguridad en una situación cultural que produce dependencia. Se ha sugerido que esta situación puede inducir, y probablemente a menudo lo hace, un ciclo de desarrollo severo y extremadamente perturbado; el aislamiento psicológico del maltrato aumenta el malestar,
    activando al sistema de apego. La necesidad de proximidad persiste así e incluso se incrementa como consecuencia del malestar causado por el abuso.
    En este sentido, el describir el estilo de apego que tienen mujeres que sufren violencia conyugal y explicar la forma en que este estilo puede estar influyendo en la mantención del círculo del maltrato, se consideró relevante de estudiar; sobre todo, en miras de la intervención en salud mental, ya que desde la psicoterapia se podría trabajar el estilo de apego específico a fin de promover relaciones vinculares más adaptativas y sanas.

    LA ADOLESCENCIA Y SU CREENCIA

    Este trabajo tiene la finalidad de buscar una mejor convivencia entre hombres y mujeres en donde halla no solo respeto si no también igualdad ya que a pesar de que la sociedad ha evolucionado sigue habiendo discriminación hacia la mujer.
    Esta investigación dará a conocer el como el machismo afecta la convivencia de los adolescentes tocando el tema de los roles de género a así como también las consecuencias de este.
    El machismo en la adolescencia es un tema grave porque de ellos depende que en futuro las oportunidades sean iguales tanto para hombres como mujeres.
    Este tema es muy importante ya que algunos jóvenes desde sus hogares los han enseñado a que ellos son superiores a pesar de que se muestre que la mujer en algunas cosas es superior a él.
    También se verá el comportamiento de algunos otros que dependiendo su sociedad es su forma de comportamiento ante las mujeres.
    Más que nada trata de ver que tan machistas son los jóvenes de estos días ya que hay varios aspectos interesantes de este tema.
    El trabajo se encuentra apoyado por una investigación de campo en la cual se podrá darse a conocer en qué medida afecta a los adolescentes centrándonos en los hombres.
    El tema se encuentra realizado con el fin de poder conseguir que no haya más problemas en donde se va involucrada la superioridad de algún sexo.

    Descripción del Problema
    El machismo es un fenómeno social que lamentablemente no se ha podido erradicar del todo ya que el menosprecio del hombre hacia la mujer es algo que siempre ha estado presente en nuestra sociedad.
    Es importante que los adolescentes aprendan que los roles de género deben ser equitativos para evitar la discriminación de unos u otros porque mientras su identidad y pensamientos terminan de formarse los hombres pueden ser propenso al fenómeno machista; sin embargo es preocupante que este se presente en los adolescentes, ya que evitaría una buena convivencia entre mujeres y hombres en las escuelas así como también el que para los hombres se arraigue un pensamiento de superioridad que puede llevar lo a pensar que ellos son los mejores en todo y pueden denigrar a sus compañeras o hermanas simplemente por su condición de ser mujeres.

    Machismo
    En este caso el machismo tiene muchas formas de definirse:
    v El machismo es el conjunto de actitudes y comportamientos que rebajan la dignidad de la mujer marginándola, frente al varón, por el mero hecho de su sexo y careciendo de justificación alguna.
    v Actitudes de prepotencia de los varones sobre las mujeres.
    v El machismo engloba a un conjunto de actitudes, conductas, prácticas sociales y creencias destinadas a justificar y promover el mantenimiento de actitudes discriminatorias y lesivas hacia las mujeres y a los que exhiben comportamientos de género femenino no siendo mujeres.

    Tradicionalmente el machismo ha estado asociado a la jerarquización y subordinación de los roles familiares a favor de la mayor comodidad y bienestar de los hombres. En ese sentido, se considera que es machista asignar el trabajo más reconocido o menos fatigoso para los hombres.

    También es parte del machismo el uso de algún tipo de violencia sistemática hacia las mujeres con el fin de mantener un control emocional o jerárquico sobre ellas. De hecho, el machismo es considerado como una coacción no necesariamente física, sino psicológica, siendo esta forma de expresión protectora una discriminación, ya que se ven subestimadas las capacidades de las mujeres alegando una mayor debilidad. El machismo, asimismo, castiga cualquier comportamiento femenino en los varones, lo que es la base de la homofobia.

    El machismo es considerado una opresión hacia el sexo femenino y una de las más importantes lacras sociales, según el movimiento feminista. A menudo está entre las causas de la violencia domestica, también llamada violencia machista.

    Causas del machismo.

    El machismo ha sido un elemento de control social y explotación sexista en muchas culturas. Algunos factores que han contribuido a su supervivencia y continuidad son:

    Variable general:
    Indicadores del machismo:
    Ø Creencia de la superioridad del hombre hacia la mujer.
    Ø Discriminación hacia la mujer
    Ø Maltrato a la mujer.
    Ø La mujer debe acatar a lo que el hombre dice.

    La mujer como sujeto
    Recapitulando cuanto queda esbozado en estas páginas, parece posible afirmar que el conflicto entre sociedad patriarcal y valores femeninos ha transitado en nuestra historia durante siglos y es inherente al modelo moderno del mundo. Los valores masculinos de dominación, economicismo, éxito, se han impuesto como valores generalizados a toda la sociedad. Pero desde el mundo femenino ha habido una constante resistencia y rechazo frente a ellos, una verdadera anticipación de la emergente sociedad postmoderna en la que tantas mujeres están alcanzando la auténtica condición de sujetos y –lo que es muy importante- otras muchas, en diferentes culturas, comienzan a impugnar categorías y rituales que las relegan a un papel secundario.
    ad post-cartesiana contesta a los modelos mecanicistas y racionalistas del mundo…, la utopía femenina viene a coincidir con el momento de expansión de la nueva ciencia, del pensamiento complejo, de la aproximación a la vida desde modelos que integran mente y cuerpo, razón y sentimiento. Eso sitúa codo a codo al colectivo femenino con muchos colectivos masculinos que cuestionan el viejo modelo patriarcal de la Modernidad.

    Comentario por Ludy Rodas — 27/02/2012 @ 04:54 | Responder


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