Estudios de la mujer Blog de Anarella Vélez

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  1. Síntesis Metodología cuantitativa para reforzar Estudios cuantitativos.

    Integrantes:
    34 20141030491 JESSICA ROSIBEL CACERES OCHOA
    35 20141900260 VIVIANA RENATA CACERES RIVERA
    36 20151020313 VIVIAN ARACELY ARMIJO GUILLEN
    37 20151022704 EVA MARIA RIOS BORJAS
    40 20161000350 LUIS ERNESTO CRUZ GAMERO
    Metodología cuantitativa para reforzar Estudios cuantitativos.
    La investigación es siempre un proceso dinámico en el que ambos métodos se retroalimentan.
    La investigación cuantitativa se basa en la información estadística; a partir de los datos se obtienen indicadores. Por lo que, para asegurar una perspectiva de género en la metodología cuantitativa, es indispensable abordar el proceso desde la obtención de las estadísticas y observar, además, el buen manejo e interpretación de los indica-dores obtenidos. Primero se abordarán aspectos relacionados con la consecución del dato y al final se darán ejemplos concretos sencillos para la buena interpretación de los resultados estadísticos. No se incluyen aquí modelos sofisticados que requieran el manejo de técnicas estadísticas especializadas, lo que se busca es que una persona común (sin entrenamiento especial) vea que la información cuantitativa proporciona herramientas útiles en la investigación. Por otra parte, se expondrán problemas de interpretación, encontrados frecuentemente en las publicaciones.
    Para saber si un dato estadístico que vamos a usar por primera vez nos es útil, es necesario conocer:
    a) El marco conceptual que lo sustenta.
    b) La traducción de los conceptos a los instrumentos de captación (diseño del cuestionario: formato, orden de las preguntas, el lenguaje, la redacción de las preguntas y estrategias a seguir para evitar omisiones).
    c) Las variables específicas y de contexto.
    d) Las clasificaciones con sus códigos y agrupamientos.
    e) el muestreo.
    f) La presentación de los datos (en cada etapa particular del proceso se deben hacer consideraciones para evi-tar sesgos de género).
    Por otra parte, con frecuencia es necesario crear indicadores a partir de los datos obtenidos, con el fin de tener cifras sintéticas que den cuenta de situaciones que interesen a la investigación, la invisibilidad de la contribución económica que se realiza a través del trabajo doméstico no remunerado para el propio hogar se presenta con mayor frecuencia e intensidad entre la población femenina. Cabe señalar que la necesidad de medir el trabajo no remunerado frecuentemente se ha planteado como una demanda feminista, muchas veces sólo como una parte importante para la autoestima de las mujeres; sin embargo, su medición trasciende a la macroeconomía al dar elementos para que se reconozca su contribución al bienestar económico.

    Los instrumentos de captación
    La traducción de los conceptos de los instrumentos de captación no es una tarea trivial.
    Analizaremos todos los problemas posibles, encontraremos dimensiones asignadas en este capítulo, solo mencionaremos algunos, porque los problemas pueden surgir desde las preguntas que hacemos para captar un hecho, ya que no siempre se recibe de la misma manera que se planteaba.
    Para conocer la fecundidad de las mujeres haremos la siguiente pregunta ¿ cuántos hijos nacidos vivos en total ha venido en toda su vida? Es una pregunta sencilla en nuestro país hay No existen cifras para para darse cuenta cuantos hijos han tenido cada mujer! Muchas mujeres se dedican a solo parir y no tienen los recursos suficientes para criar y darles una buena vida a sus hijos.
    Las mujeres se les consideran empleadas domésticas, el perjuicio operaba contra los hombres y se perpetúan el estereotipo de que las labores del hogar son solo para mujeres. Aún se sigue teniendo ese concepto ya que existen muchos hombres que son machistas que no son dignos de agarrar una escoba o un trapeador para limpiar su propia casa, o lavar el mismo plato que él come.
    Las variables específicas y de contexto
    Una variable indispensable es la del sexo, es necesario conocer ¿qué es el sexo? Es el conjunto de peculiaridades qué caracterizan los individuos de una especie dividiéndoles en masculinos y femeninos y que posible una reproducción que se caracteriza por una diversificación genética.
    Existen diferencias entre un hombre y una mujer, el hombre es la cabeza del hogar por lo tanto él tiene q mantener a su familia, también es el que posee los espermatozoides. Mujer es la que se encarga de los labores en su hogar, criar q sus hijos encargarse de su esposo y es la que le da vida a un nuevo ser. En muchos casos las mujeres tienen la capacidad de llevar las riendas del hogar ellas mismas. Hemos aprendido que las mujeres no constituidos un grupo homogéneo, como no lo es tampoco el de los hombres.
    El proceso de codificación
    El proceso de codificación es la traducción de conceptos enunciados con palabras a una forma numérica, esto es necesario para poder trabajar la compilación de casos en forma estadística. Existe un ejemplo de sesgo que nos ilustra claramente lo que puede suceder en esta etapa. Para el censo de 1960 se giró una instrucción para los codificadores16 de que observaran con cuidado aquellos casos en que apareciera una mujer como jefa de hogar, si fuere el caso tenían que verificar que no tuviera cónyuge, porque si lo tenía había que ponerlo a él como jefe y a ella como cónyuge, además de que se le pedía que reconstruyera los otros parentescos.
    Sobre los agrupamientos
    Las clasificaciones que abarcan muchas clases se tienen que agrupar para presentar cuadros estadísticos. Dentro de la misma clasificación debe existir una estructura jerárquica siguiendo la lógica de la propia clasificación. Pero a veces se tienen que tomar decisiones por el tamaño de la muestra o el énfasis que se le quiera dar a un estudio. Esto quiere decir trabaja con la variable ingresos es importante desglosar los rangos de bajos ingresos porque en ellos se concentran las mujeres.
    La Clasificación Mexicana de Ocupaciones desglosó esa agrupación e introdujo innovaciones que superaron algunos sesgos de género. Por ejemplo, el grupo de Profesionales, Técnicos y Afines se subdividió en 4: 1) Profesionales Universitarios, 2) Técnicos y Personal Especializado, 3) Maestros y afines y 4) Trabajadores del Arte. Además de proporcionar dentro de cada uno de estos grupos, subgrupos que ofrecen categorías jerarquizadas.
    El Muestreo
    El muestreo probabilístico es eficiente implica que con un número reducido de casos se puedan obtener inferencias para la población total, pero en ello debe estar contemplado el objetivo de la encuesta, mismo que debe formar parte de la decisión sobre el tamaño de la muestra porque si se sacrifica el objetivo de la encuesta y esto quiere decir que pierde sentido.
    La presencia de las mujeres en el mercado laboral ha aumentado, pero para algunos desgloses su número puede ser insuficiente, por ello es necesario tener claro este problema en el diseño y el tamaño de la muestra de cualquier encuesta que se plantee.
    Creación de indicadores y la presentación de los datos.
    A partir de los datos estadísticos se obtienen indicadores que son cifras sintéticas que dan cuenta de situaciones de interés para lo que se está investigando. Los indicadores pueden ser desde una proporción o porcentaje, una razón, una tasa u otros índices más complejos ideados para medir algún fenómeno específico.
    En el esquema que nos presentó en el documento nos dice o nos muestra cómo se conforman distintas categorías utilizadas en el análisis de la actividad para el mercado. La primera gran división en que se puede dividir a la población en eda de trabajar es en Población Económicamente Inactiva (PEI) y Población Económicamente Activa (PEA). A la población activa se le clasifica en Ocupada y Desocupada. Para la ocupada hay varias clasificaciones como: Rama de Actividad, Ocupación principal y Posición en el trabajo.
    La última, o sea la Posición en el trabajo (también denominada Categoría ocupacional o Situación en el trabajo) considera las siguientes 5 categorías: 1) empleadores o empleadoras, 2) trabajadores o trabajadoras por su cuenta, 3) trabajadores o trabajadoras a destajo, 4) asalariados o asalariadas, y 5) trabajadores o trabajadoras sin pago.
    Si preguntamos ¿cuál es la proporción de trabajadoras sin pago que están ocupadas en alguna actividad que produce para el mercado (o sea la categoría 5 de la clasificación por posición en el trabajo)? La respuesta correcta podría ser: 3%, 17%, 18% o 45%, dependiendo de lo que se busque. En todos los casos se trata de ubicar a las mujeres trabajadoras sin pago (un millón 980 mil 582 en total).
    Una relación interesante es la de la escolaridad con la participación en actividades económicas para el mercado; si queremos conocer la intensidad de la participación en la actividad económica relacionada con la escolaridad en cada uno de los sexos, es necesario calcular las tasas de participación por escolaridad y sexo; es decir, el número de las personas activas con un cierto nivel de escolaridad se divide entre 256
    MERCEDES PEDRERO NIETO el número total de personas con ese mismo nivel. Esto se hace para la población masculina y la femenina por separado. Se debe tener cuidado de no confundir las tasas con las distribuciones de cada sexo
    Podemos mencionar la importancia de considerar el universo a que se refieren los porcentajes y esto comprende el sentido que tiene una distribución. Sin embargo, por confusiones detectadas en diversos textos, con dos formas de calcular distribuciones y su forma de leerlas, donde se involucra la variable sexo. Se trata de trabajo no remunerado (el doméstico y otras modalidades) y el tiempo libre.
    Por ejemplo, del tiempo total que los hombres dedican al trabajo doméstico, los grupos más significativos se ubican en el tiempo que le dedican a la limpieza con el 22.33% (generalmente concentrado en lavar el automóvil, arreglar espacios exteriores como patio y jardín y hacerse cargo de las mascotas).
    El porcentaje mayor de 23.20% se refiere al cuidado de los niños21 (que incluye llevarlos a la escuela), y contrasta con el 14.65% que le dedican sólo las mujeres, esta baja proporción se debe a que ellas dedican mucho más tiempo a otras actividades como la limpieza (31.58%), la preparación de alimentos (18.49%) y el hacerse cargo de la ropa (15.09%). Sin embargo, esto no quiere decir que el cuidado de los niños recaiga principalmente en los hombres, se ve que el tiempo de cuidados corresponde tres cuartas partes (75.62%) a las mujeres y una cuarta parte (24.38%) a los hombres.
    Otro ejemplo ilustrativo es el de las reparaciones, actividad en la que predominan los hombres con 70%; aunque en el conjunto no tengan un porcentaje elevado, sí puede significar un ahorro importante de erogaciones monetarias. Las mujeres también participan (30%) aunque en general su aportación consiste en llevar los artefactos al servicio de reparación o vigilar que una persona especializada lo haga; actividades que tienen un impacto monetario menor que lo ejecutado por los hombres. En esta división también pesan los roles de género asignados por la sociedad. Los promedios se pueden calcular con respecto a toda la población femenina o masculina, según sea el caso; o los cálculos se pueden referir sólo a los que participan dedicándole tiempo a la actividad en cuestión.
    Podemos ver en otro ejemplo poner atención a una actividad específica como el Cuidado a discapacitados, el 1.53% de los hombres y el 2.49% de las mujeres le dedica algún tiempo de manera exclusiva a esa actividad. Si el interés es observar la carga que significa para la sociedad (por ejemplo para ver la carga que podría significar para la seguridad social si se encargara de ello, se podría evaluar el problema a futuro comparando con poblaciones más envejecidas) notaríamos que el tiempo masculino se reduce a 4 minutos y el femenino a 14, lo cual puede parecer poco relevante, sin embargo, si se considera el tiempo que le dedican los participantes, se observa la gran carga que puede significar para quienes tienen la encomienda de hacerse cargo o colaborar con el cuidado de un discapacitado. A este tiempo habría que sumarle el estar pendiente, o sea que la persona responsable del discapacitado en ese tiempo sí puede estar haciendo otra cosa (ese tiempo no se incluye en el cuadro que se presenta) pero igual no tiene la libertad de alejarse de la persona cuidada. Por último, cabe señalar que la evidencia de una relación válida no implica necesariamente una causa-efecto: para el segundo trimestre de 2004 la tasa de desempleo masculina era de 3.32% y la femenina de 3.74%. La conclusión inmediata podría ser que la mayor incidencia femenina se debe a la discriminación en contra de las mujeres en el mercado laboral. Sin poner en duda que efectivamente el desempleo afecta más a las mujeres, la causa es otra. Al profundizar más podemos encontrar que el desempleo femenino se ubica principalmente en sectores de ingreso medio o alto, es decir, mujeres que pueden ser dependientes económicas de un hombre del hogar ya sea como hijas o como cónyuges.
    Menciono esto porque quiero poner énfasis en que se debe reflexionar en cada relación encontrada. Hasta aquí se han mostrado algunos ejemplos que cubren la generalidad del tipo de datos que se manejan en la literatura de género. Por supuesto que hay métodos estadísticos muy ricos como los de análisis multivariados y análisis factorial; para medir la segregación ocupacional están el Índice.
    Anexo
    Cada uno de estos índices es un coeficiente para calcular la proporción con respecto al tiempo completo, el cual es definido a partir de las 35 horas.
    Los que trabajan al menos 35 horas (35 horas o más) tiene un coeficiente mayor que uno. Pero los de menos de 35 horas el factor será menor a la unidad. Por eso se calcularán estas proporciones, las cuales se suman y cada número entero equivale a un tiempo completo.
    Paso 1. Se seleccionan las personas que participan en el trabajo que se vaya a considerar: para el mercado o para el doméstico. Paso 2. Se selecciona la población que trabaja al menos 35 horas y se hace el cruce por sexo y grupos de edad. Con ello ya se tiene el primer componente de los que trabajan tiempo completo.
    Paso 3. Para calcular la parte restante (personas que trabajan tiempo parcial) hay que convertir su equivalente a tiempo completo:
    a) Se selecciona la población ocupada (en trabajo extradoméstico o doméstico, según el caso) que trabaja menos de 35 horas y uno de los sexos,
    b) Se segmenta el archivo por grupos de edad.
    c) Se corre el comando de frecuencias de la variable parcialto parciald pidiendo la SUMA. 269
    METODOLOGÍA CUANTITATIVA PARA REFORZAR ESTUDIOS CUALITATIVOS
    Así se obtiene el complemento a los tiempos completos del sexo seleccionado. Se repite la operación con el segundo sexo.
    Paso 4. Se suman las cantidades obtenidas en 2 y 3.
    Paso 5. Lo obtenido en 4 se divide entre la población total por sexo y por grupos de edad para obtener las tasas.

    Comentario por EVA MARIA RIOS BORJAS — 27/04/2017 @ 21:28 | Responder

  2. GRUPO #6

    INTEGRANTES:

    Eliza Raquel Salgado #58 20171004961
    Keren Nazareht Paguagua #59 20171005088
    Liu Daniela Gudiel #55 20171001438
    Leticia Fernanda López #60 20171006022

    SINTESIS DE LAS CLAVES METODOLOGICAS PARA EL ESTUDIO DEL MOVIMIENTO FEMINISTA DE AMERICA LATINA Y EL CARIBE.

    Vale la pena hacer énfasis en que la investigación “feminismo en América Latina y El Caribe la diversidad originaria” no tubo como nudo problemático el genero, la mejer o las mujeres.
    A partir de la convicción según la cual el movimiento tiene su razón de ser.

    La investigación mencionada se identifica abiertamente como feminista en tanto que acogió algunos criterios investigativos transversales desde esta perspectiva y se guío por la teoría feminista, la realizo una feminista y se ocupo del feminismo desde una postura critica del mismo que da cuenta de las fisuras, contradicciones, aciertos del movimiento y el pensamiento feminista.

    El trabajo d la socióloga francesa Andrée Michel, que nos alerto de cuatro perjuicios que oscurecen el análisis feminista:
    1.El Cronocentrismo
    2.El Estatocentrismo
    3.El Androcentrismo
    4.El Eurocentrismo

    El crono centrismo se refiere a una actitud que consiste en apreciar una relación pasada por la relación con sus normas feministas de la sociedad contemporánea.

    El perjuicio estatocentrico minimiza el cuestionamiento de feministas que han interpelado a su propio movimiento por reproductor de patrones etnocentricos y racistas

    Comentario por Leticia Fernanda Lopez — 21/04/2017 @ 01:06 | Responder

  3. INFORME DE EXPOSICION
    TEMA: LA MUJER Y EL SOCIALISMO REAL: LAS REVOLUCIONES EN EL SIGLO XX; CHINAS Y RUSAS
    GRUPO # 5
    Ricardo Fernandez # 45
    Ana Reyes # 44
    Yeimi Martinez # 42
    Elisa Maradiaga # 48
    Alejandra Bardales # 47
    Oscar Garcia # 41
    Jimmy Arevalo 20161003719
    Gretely Molina # 43

    Introducción

    En el siguiente informe se da a conocer el papel importante que tuvo la mujer en las revoluciones socialistas que se dieron en Rusia y china, hubieron más países pero en estos dos se dieron cambios bastante significativos y también puntos importantes de lo que es el socialismo real en el siglo XX.

    Que es el socialismo real?

    El socialismo real fue un sistema económico y político que se ha desplegado en la URSS (Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas) y se consolidó en el gobierno de Joseph Stalin (1924 a 1953). Es llamado de socialismo real dado que se puso en práctica en varios países.
    Además de la Unión Soviética, el socialismo real fue desplegado en varios países en el período posterior al final de la Segunda Guerra Mundial. Cuba, China, Corea del norte y los países aliados de Europa Oriental a la Unión Soviética (Hungría, Checoslovaquia, Albania, Rumania, Polonia, Yugoslavia, Bulgaria y Alemania Oriental).
    El socialismo real se mantuvo vigente en la mayoría de estos países hasta fines de los 1980 y principios de 1990, cuando hubo revoluciones en Europa Oriental, al final de la Unión Soviética y la caída del muro de Berlín. El socialismo real continuó existiendo sólo en Cuba y Corea del norte.
    Características dominantes
    Planificación de la economía.
    Nacionalización de los medios de producción (fábricas, unidades de producción agrícola y los bancos).
    Centralización del poder en manos de un solo partido de orientación socialista.
    Implementación de un sistema forzado de redistribución de la renta, a través del control de salarios y actividades económicas.
    Este sistema pretende acabar con los desequilibrios y las desigualdades sociales que resultan característicos del sistema capitalista.

    La Revolución Rusa:

    la Revolución Rusa está cumpliendo 90 anos.
    la revolución socialista mostró que es posible poner fin a la situación de inferioridad en que vive la mujer en la sociedad capitalista.
    La revolución socialista en Rusia, en 1917, significó una revolución también en la situación de la mujer en el mundo entero. Por primera vez, un país tomaba medidas concretas para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres. La mujer rusa tomo parte activa en todo el proceso revolucionario, a pesar (y quien lo sabe por eso mismo) de la enorme carga de opresión, secular y brutal, que pesaba sobre sus hombros, sobre todo entre las mujeres campesinas.
    El proceso revolucionario empujó al frente a la mujer trabajadora rusa, que ya, en aquellos años, tenía un papel decisivo en la producción, concentrada en las grandes fábricas.
    La revolución de febrero de 1917, preanuncio de la revolución decisiva de octubre, se inicio en el Día Internacional de la Mujer, con manifestaciones masivas de mujeres en Petrogrado contra la miseria provocada por la participación de Rusia en la Primera Guerra Mundial. La guerra había empujado a la mujer rusa al mercado de trabajo. Los socialrevolucionarios (SR), que luchaban por una democracia burguesa en Rusia, por su parte, propusieron la creación de una “unión de las organizaciones democráticas de mujeres”, que reuniría a los sindicatos y a los partidos bajo la bandera de una república democrática. Fue por esos días que surgió la Liga por los Derechos Iguales para la Mujer, exigiendo el derecho al voto para las mujeres, acompañando la batalla que ellas desplegaban en todo el mundo por sus derechos civiles.
    Por primera vez un país legislo que el salario femenino seria igual al masculino por el mismo trabajo. Tanto que, al finalizar la Segunda Guerra Mundial, contrariamente a lo que ocurrió en los países capitalistas, en la URSS se conservo la mano de obra femenina.
    Todas las leyes que ponían a la mujer en una situación de desigualdad en relación al hombre fueron abolidas, entre ellas, las referentes al divorcio, a los hijos naturales y a la pensión alimenticia. Fueron abolidos también todos los privilegios ligados a la propiedad que se mantenían en provecho del hombre en el derecho familiar. De esa forma, la Rusia Soviética, apenas en los primeros meses de su existencia, hizo más por la emancipación de la mujer de lo que el más avanzado de los países capitalista en todos los tiempos.
    Se introdujeron decretos estableciendo la protección legal para las mujeres y los niños que trabajaban, el seguro social, la igualdad de derechos en relación al matrimonio. Ya en 1917 fue decretado el derecho al divorcio. En 1918 entra en vigor un nuevo Código Civil, suprimiendo todos los derechos de los maridos sobre las mujeres; el marido no podía imponer a la mujer su nombre, ni su domicilio, ni su nacionalidad y garantizaba la absoluta paridad de derechos entre marido y mujer.
    La burocratización de la revolución primero, y la restauración del capitalismo después, hicieron retroceder todo ese proceso y las mujeres perdieron sus mayores conquistas.

    Revolución china:

    Las mujeres se destacaron durante los peores años de hambre en China, fueron las que más han soportado la pobreza y la miseria infinitas, y todos los horrores advenidos de esa situación. Las mujeres se destacaron entre las trabajadoras y campesinas como los seres humanos que más han sufrido la opresión, en sus formas más violentas y brutales. Y las mujeres también se destacaron en las luchas por la liberación nacional y, sobre todo, en la larga y heroica revolución que culminó en 1949, con la victoria del Ejército Rojo.
    En 1918, fue presentada “Casa de Muñecas”, cuyo personaje central, Nora, decide, al final de la obra, abandonar el marido e ir en búsqueda de su propio destino en el mundo. Las muchas Noras que surgieron por toda China encontraban en el Partido Comunista una forma concreta de organizarse e incorporarse a la lucha revolucionaria. En 1922, muchos comunistas chinos que habían ido a estudiar a Francia, retornaron a China, trayendo nuevas fuerzas a las filas del PCCh. Una de esas jóvenes, Xiang Jingyu, se reveló particularmente competente en la organización de obreras en las fábricas chinas.
    En esa época, los sueldos eran bajos, el horario de trabajo extremadamente largo y las vacaciones postergadas o inexistentes. No había asistencia ni seguro médico, y la vivienda, casi siempre en alojamientos suministrados por los dueños de las fábricas o minas, era precaria. Los obreros eran frecuentemente identificados por números en vez de sus nombres. Los maltratos y las intimidaciones por parte de los supervisores eran constantes. Los sueldos eran reducidos por motivos triviales y se exigían constantes devoluciones. Con frecuencia, el número de mujeres trabajadoras superaba el de los hombres, componiendo 65% de la mano de obra de ciertas industrias textiles, y sus sueldos eran todavía más bajos. En muchas fábricas, en especial en las tejedurías, era común el trabajo infantil. Niñas de hasta doce años tenían como tarea sacar los capullos de seda de tanques del agua casi hirviendo con las manos desprotegidas, lo que provocaba terribles lesiones e infecciones de piel.
    La revolución socialista en China significó para las mujeres la emancipación completa. Las costumbres feudales, como amarrar los pies y vender las hijas, fueron terminantemente prohibidas. En cambio, los primeros decretos del nuevo gobierno (que tenía dos ministros mujeres, de Justicia y de Salud Pública) instituían derechos iguales para las mujeres y el fin de la servidumbre. Muchas mujeres habían empezado a beneficiarse también con la reforma agraria porque una ley del matrimonio, promulgada en 1950, daba a las mujeres solteras, divorciadas o viudas el derecho de poseer tierras en su propio nombre.
    La restauración del capitalismo en China, a partir de finales de los años 70, significó para las mujeres la pérdida de muchas de esas conquistas. Justamente porque, junto con la explotación de la mano de obra en las fábricas y en los campos, están volviendo también todos los tipos de opresión y desigualdades. Las mujeres son las últimas en encontrar trabajo y las primeras en ser despedidas. Ganan menos que los hombres y no tienen derechos laborales. El enorme desempleo entre las campesinas que migran a las ciudades está haciendo que la prostitución, una vieja llaga de la sociedad china, vuelva a oprimir las mujeres.

    El papel de la mujer en socialismo real del siglo XX

    Desde comienzos de los sesenta y hasta bien avanzados los setenta, el fantasma del descontento recorría el mundo. Las guerras imperialistas del sudeste asiático y la oposición de la izquierda, la falta de confianza en los gobiernos, la necesidad de explicar el racismo, las contradicciones del capitalismo avanzado, la situación de URSS, China y Cuba y la insatisfacción de la herencia política recibida están entre las causas de este malestar generalizado. Pero en el caso de las mujeres se sumaba otro malestar, aquel que Betty Friedan (1963) denominaba como “el malestar que no tiene nombre” (Citado en: Sánchez, C., Beltrán, E. y Álvarez, S., 2001)
    Todas estas realidades no eran más que las contradicciones de un sistema que en su esencia era, y es, sexista, racista, clasista e imperialista. Resultado: la formación de las llamadas nuevas izquierdas y diversos movimientos sociales radicales como el movimiento antirracista, el estudiantil, el pacifista y el feminista. Así, las mujeres se incorporan a estos movimientos sociales de protesta emergente, pero el camino se presentó con muchos escollos ya que esta relación fue muy compleja y paradójica porque los demás movimientos estaban dominados por hombres que eran críticos de la cultura dominante (en particular de la cultura estadounidense) pero no aceptaban el sexismo/machismo3 presente en esa cultura. De tal forma que sólo la clase constituía el eje prioritario en el análisis de la explotación, y la opresión y el sexismo (enfoque de género de hoy) o bien era objeto de burla o no era objeto de consideraciones teóricas. Todo ello contribuyó a que las mujeres de diferentes procedencias e intereses se comenzaran a organizar autónomamente o tuvieran una doble militancia. Convenimos en que el pensamiento feminista contemporáneo fue el fruto de esta crisis de la sociedad capitalista; del desencanto ante el socialismo “real” surgido de la revolución; del acceso de las mujeres a la educación y de todos los valores a los cuales se adhiere; y, finalmente, a la toma de conciencia por parte de un número cada vez mayor de mujeres que permitiría el desarrollo de los feminismos posteriores y que terminan por esclarecer realidades -de la situación y condición femenina-, algunas apenas percibidas y otras que habían sido y siguen siendo subestimadas (D´Atri, A., 2007). Es necesario destacar que el feminismo como teoría crítica y movimiento social contiene muchas posturas en su interior: desde las que no cuestionan al capitalismo (feminismo liberal burgués), que plantean un retoque –aquí o allá– a la democracia liberal burguesa capitalista, dirigidos a lograr la igualdad para las mujeres, hasta las posturas (feminismo radical, marxista y socialista) que plantean que hay que terminar con el sistema capitalista-patriarcal para conseguir la liberación del género femenino4 . Veamos a continuación -grosso modola caracterización de estas tendencias. El feminismo liberal (herencia de las feministas de la ilustración en las décadas 60 y 70) se caracterizó y caracteriza por definir la situación de las mujeres como una situación de desigualdad entre los sexos que Humania del Sur. Revista de Estudios Latinoamericanos, Africanos y Asiáticos. Universidad de Los Andes, Mérida. Año 2, Nº 2. Enero-junio, 2007. ISSN: 1856-7959 Humania del Sur 73 pretende resolver mediante la reforma del sistema capitalista liberal burgués. Ubica su exclusión de la esfera pública como el problema principal, prestando poca atención a los orígenes de la desigualdad sexual. Propugna sobre todo reformas legislativas porque parte de la idea que el problema se soluciona suprimiendo las barreras legales relacionadas con la inclusión, la educación y el mercado laboral. Desde el principio promovió la formación de las mujeres para que pudiesen ocupar puestos públicos. Las feministas liberales sostienen que la sociedad “moderna” (es decir, capitalista liberal), con sus avances tecnológicos, sus riquezas y abundancia y con el desarrollo de la democracia como régimen político, es condición de posibilidad para la lucha por la equidad de género, la que alcanzará sus resultados progresiva y gradualmente. Las feministas liberales -como señalan Sánchez Muñoz Cristina, Beltrán Pereira, Elena y Álvarez Silvina (2001)- piden: 1) igualdad, ya que consideran la libertad como una consecuencia de la igualdad, y 2) una mayor intervención del Estado en las reivindicaciones feministas. Centran sus análisis en la diferencia entre lo público y lo privado-doméstico, la igualdad de oportunidades (sin tomar en cuenta las desigualdades de partida) y el derecho antidiscriminatorio. El feminismo radical, como su nombre lo indica, va más allá. Partiendo de la idea de que el feminismo liberal no denuncia la opresión, se preocupa por descubrir el origen de la desigualdad y las acciones a tomar para superarla, dando lugar a los debates entre patriarcadocapitalismo (patriarcado capitalista) y feminismo y socialismo/marxismo (feminismo-socialista). Conozcamos resumidamente, los planteamientos que se hacen desde estas tendencias. El debate patriarcado-capitalista da cuenta del hecho de que la raíz de la desigualdad social en todas las sociedades hasta ahora existentes ha sido el patriarcado, la dominación de los varones sobre las mujeres. Así, la opresión del sexo femenino es una herencia cultural (en el sentido más general del término) que aplasta. Por tal razón, las feministas radicales son contrarias a la prostitución y la pornografía, a la violación y a la violencia de género en general por considerarlas manifestaciones de dominación del patriarcado. Aunque parecieran compartir con el socialismo la premisa de que en el sistema capitalista es imposible plantearse la liberación humana; se muestran desconfiadas sobre la capacidad del socialismo para crear una verdadera democracia basada en la abolición de la esclavitud asalariada y sobre la cual pueda asentarse la emancipación definitiva de las oprimidas. Para el feminismo radical Humania del Sur. Año 2, Nº 2. Enero-junio, 2007.
    Carmen Teresa García R. El socialismo y las mujeres: una mirada desde nosotras. pp. 65-83. 74 Humania del Sur no habrá cambio social sin una revolución cultural que lo preceda. Por ello, cada mujer debe empezar por cambiarse a sí misma, si quiere cambiar la sociedad. El debate feminismo y socialismo combina el análisis marxista de clases con el análisis sobre la opresión de la mujer, lo que se conoce como la relación entre la sociedad patriarcal y la sociedad de clases. Las feministas socialistas han llegado a reconocer que las categorías analíticas del marxismo son “ciegas al sexo” y que la “cuestión femenina” nunca fue la “cuestión feminista” pero también consideran que el feminismo es ciego para la historia y para las experiencias de la diversidad de mujeres (trabajadoras, no blancas, amas de casa, emigrantes etc). De ahí que sigan buscando una alianza más progresiva entre los análisis de clase, género y etnia. Pero en esta renovada alianza, el género y el patriarcado son las categorías que vertebran sus análisis de la totalidad social, ya que en este momento histórico resurge el marxismo como una teoría explicativa de las transformaciones sociales y de las relaciones sociales de dominación (De Miguel, A, s.f.).
    Así, para las feministas socialistas el poder tiene sus raíces tanto en la clase social como en el patriarcado, y el patriarcado se define por ser un patriarcado capitalista, es decir, con una base económica . Para ellas, ni el patriarcado ni el sistema capitalista son autónomos, la unión de ambos conforma un sistema de dominación sexual y de clase. Sin embargo, Eisentein (1980. Citado por Sánchez M C, Beltrán P, E y Álvarez S, 2001), aclara: El feminismo socialista no es una mera suma de socialismo y feminismo, sino una redefinición de ambas teorías, un replanteamiento del método marxista basado en la comprensión dialéctica de las relaciones entre sexo y clase. Para explicar estas relaciones se proponen las categorías de trabajo doméstico y las teorías del doble sistema. Las feministas socialistas comienzan por criticar la producción y el trabajo y a encarar las limitaciones de la categoría “reproducción” vista por el marxismo más como una reproducción biológica (como repetición cíclica de la naturaleza sin repercusiones en la economía) que como reproducción social, y se preguntan por las bases materiales de ese modo de reproducción y su relación con la familia. Este énfasis “politiza lo privado” y en ese sentido saca a luz las relaciones de poder Humania del Sur.

    Revista de Estudios Latinoamericanos, Africanos y Asiáticos. Universidad de Los Andes, Mérida. Año 2, Nº 2. Enero-junio, 2007. ISSN: 1856-7959 Humania del Sur 75 y economía presentes en la reproducción, así como la importancia del análisis de la sexualidad de las mujeres y el control de ésta por parte de los hombres. Christine Delphy (1987. Citada por Sánchez, C., Beltrán, E. y Álvarez, S., 2001), elabora una categoría básica “del Modo de Producción Doméstico”, que hace referencia a las relaciones de poder establecidas en el espacio privado, en el que este trabajo o “Modo de Producción Doméstico” no es reconocido como tal y no es remunerado, de tal forma que el “trabajo doméstico” se convierte en la base material y económica del patriarcado, llamando la atención sobre su importancia para la economía que lo había desvalorizado e invisibilizado. La discusión osciló entre trabajo improductivo o trabajo que genera valor de cambio que debía ser pagado, colocando a la mujer en el centro de la actividad productiva y, además, reconociendo su aporte a la economía . La otra contribución del feminismo socialista es la explicación de la causa de la subordinación mediante la unión del patriarcado con el capitalismo y la relación entre ambos, planteándose preguntas sobre si estos sistemas son sistemas autónomos, guardan relación entre ellos y/o se necesitan mutuamente. Las respuestas se expresan en la propuesta teórica de las Teorías del Doble Sistema7 que se centran en las relaciones del sistema económico y la subordinación de las mujeres, lo cual hace imposible hablar de un “capitalismo puro” o de un “patriarcado puro” ya que los dos deben coexistir necesariamente. El patriarcado como sistema ha mostrado históricamente una enorme capacidad de adaptación a los desarrollos económicos sucesivos y en la etapa del capitalismo (el de ayer y el de hoy con su variante neoliberal) establece una alianza muy ventajosa para ambos sistemas que se entrelazan hasta parecer una misma cosa, alcanzando ambos mediante este pacto una fortaleza difícil de doblegar.

    Conclusiones

    La mujer tuvo un papel muy importante en las revoluciones socialistas, y gracias al socialismo se pudieron llegar a bastantes logros a favor de las mujeres otorgando muchos derechos importantes que antes de esos las mujeres estaban muy ignoradas por la sociedad.

    Comentario por gretely C. — 21/04/2017 @ 01:04 | Responder

  4. Grupo # 1

    Integrantes:
    Rosa Adilia Padilla 20031003839 # lista 1

    Nubia Lorena Espinoza 20061000811# lista 3

    David Alexander Zelaya 20081005122 #lista 4

    Cindy Maria Montalvan 20101005506 # lista 7

    Wendy Marina Morales 20111003770#lista 8

    Paola Yasmin Castellanos 20111011256# lista 9

    Benita Michel Aquino 20121000811 # lista 1

    LAS MUJERES EN LA EPOCA
    PRECOLOMBINA

    Objetivo general
     Describir las actividades realizadas y analizar la situación de las mujeres durante la época precolombina.

     Exponer los cambios en la civilización precolombina

                                            Objetivo específicos
    

     Definir el concepto básico de la época precolombina

     Mostrar los roles sociales que asignaban a la mujer en un espacio de poder.

     Definir a la mujer como una roca de estabilidad social y familiar, teniendo un papel principal de fuerza y matriz de la estabilidad.

     Explicar detalladamente la existencia de comunidades matriarcales como Cuzco y las costas del pacifico donde las mujeres tenían un papel dominante.

     Identificar el tipo de predominio que dio auge durante la época precolombina

    Conceptos básicos
    América precolombina es el nombre que se da a la etapa histórica del continente americano que comprende desde la llegada de los primeros seres humanos hasta el establecimiento del dominio político y cultural de los europeos sobre los pueblos indígenas americanos

    En las sociedades precolombinas, las mujeres ocuparon un lugar central en la explicación del mundo, en la estructuración de la familia y de la comunidad, en la vida religiosa, en las labores de cultivo, y en todos los aspectos relativos a la organización de la sociedad. En estas comunidades, la mujer fue el centro del nacimiento de la cultura, lo femenino estuvo asociado al secreto de la fertilidad, al culto mágico, a la organización de la familia y a las artes.
    Las representaciones que hicieron diferentes culturas acerca de la madre tierra y de la luna, simbolizaron la presencia y la importancia de la mujer.
    En las comunidades precolombinas, las mujeres se preparaban desde la infancia para las labores de siembra y recolección, la preparación de alimentos, la textilería. La cerámica y para las ceremonias sagradas.
    Un ejemplo de la importancia de la mujer en las comunidades precolombinas, se aprecia en la cosmogonía muisca, donde la creación del Universo y el poblamiento de la Tierra, se explica por la presencia de la diosa madre Bachué. En esta cultura, también existió la diosa lunar Chía, símbolo de la vida placentera, de los juegos y de los bailes.
    La mujer muisca gozó de gran prestigio al atribuírsele el don de la fertilidad, por lo que fue la encargada de realizar la siembra de las semillas; preparar la chicha y ejecutar los cantos rituales. La legislación muisca protegía a la mujer de cualquier ataque a su integridad física y además recibía un ^ trato especial durante el embarazo, en los primeros años de maternidad y en caso de viudez.
    La mayoría de las culturas indígenas que tuvieron jefatura femenina y condiciones igualitarias entre hombres y mujeres entraron en un proceso de transformación en el que el liderazgo masculino, en función de la defensa del territorio condujo, a la pérdida de la autoridad femenina.

    Situación de la mujer en las sociedades precolombinas

    En las civilizaciones precolombinas, el patriarcado no fue la única forma de
    Organización. A través de sus relatos, los conquistadores y viajeros europeos daban cuenta de la existencia de comunidades matriarcales, como en Cuzco y las costas del Pacífico, donde las mujeres tenían un papel dominante es interesante que muchas comunidades nativas asignaban a la mujer un espacio de poder y un rol social activo. En ciertas etnias, las kapullanas. O cacicas accedían al poder por la línea de descendencia materna. En algunas tribus las mujeres podían tener varios concubinos (poliandria). En la región de Nicaragua, a su vez, eran los hombres los que se ocupaban de la agricultura, la pesca y el hogar; las mujeres se dedicaban al comercio.

    En las culturas precolombinas se

    Creó un mito relacionado con el arquetipo de la mujer guerreras las legendarias amazonas Una casta de mujeres que formaban un Estado gobernado Por una reina. Si en algunas etnias amazónicas era común que las mujeres participaran en los Combates junto a sus maridos, en el incario las mujeres consideradas varoniles tenían licencia para mantener relaciones conyugales y participar en los combates; la tradición oral da cuenta de la existencia de kapullanas una fortaleza de mujeres contra las que debieron enfrentarse las fuerzas incaicas. Se trataba de guerreras que vivían solas, como verdaderas amazonas

    Después de la invasión española

    Pasaron a ocupar un lugar subordinado. El pensamiento Europeo impuso el patriarcado clásico, y, por lo tanto, la exclusión de las mujeres de la Política y de los derechos de ciudadanía En efecto, los nuevos valores se basaron en autoridad del padre patriarca y se propagó el valor de la virginidad como elemento de Dominación sexual, de la ideología judeocristiana. De otro lado, era la mujer la que, como una roca de estabilidad social y familiar tenía el papel principal. Era ella la fuerza motriz de la Nueva cultura colonial. Era a ella a quien le sobraba energía y tiempo, la que se encargaba de Sus deberes con ánimo y gusto: la familia y la Iglesia, las dos grandes instituciones de la Nueva sociedad, eran, prácticamente, su expresión. Era ella la que nutría la familia, y la iglesia existía gracias a su apoyo y diligencia en llevar a cabo sus responsabilidades

    Bibliografía:
    http://ciencia-sociales.blogspot.com/2009/04/la-mujer-y-su-participacion-en-la.html.
    http://www.romdoc.amu.edu.pl/rozanska.html

    Comentario por Michel Aquino — 20/04/2017 @ 22:41 | Responder

  5. Informe de la exposición
    Docente: Dra. Anarella Vélez Osejo de Paredes.
    Asignatura: Estudios de la Mujer
    Tema: La mujer en el capitalismo (Durante la época Republicana)
    Integrantes:
    34 20141030491 JESSICA ROSIBEL CACERES OCHOA
    35 20141900260 VIVIANA RENATA CACERES RIVERA
    36 20151020313 VIVIAN ARACELY ARMIJO GUILLEN
    37 20151022704 EVA MARIA RIOS BORJAS
    39 20151900005 KEYDY YESSENIA PEREIRA MEJIA
    40 20161000350 LUIS ERNESTO CRUZ GAMERO
    Sección: 0900
    Grupo #4

    INTRODUCCION
    En el siguiente informe daremos a conocer en lo que se basa el capitalismo que paso y que surgió durante esta época. Daremos a conocer porque las mujeres estaban oprimidas por la sociedad del machismo, y conoceremos más a fondo la crisis del movimiento de las mujeres y las razone por las cuales este movimiento quiso abandonar el objetivo de liberación.

    OBJETIVOS
    1. Definir el concepto de capitalismo y que papel tuvo las mujeres en esa época.
    2. Identificar el papel que la mujer desempeñaba en la época republicana.
    3. Explicar la relación entre el patriarcal y capitalismo .

                                                                                           LA MUJER EN EL CAPITALISMO 
    

    En el análisis marxista, el capitalismo se basa en la explotación de los trabajadores mediante el trabajo asalariado. La familia obrera es la unidad económica del sistema, parte integrante de la reproducción de las relaciones capitalistas. Como componente necesario de la forma asalariada de explotación, el capitalismo impone una división sexual al trabajo. Las mujeres se ven obligadas a cumplir con el rol esposas/madres con el propósito de asegurarle al sistema un suministro constante de fuerza trabajadora.
    Existen dos aspectos a la reproducción del proletariado y su fuerza de trabajo son:
    1) En la familia capitalista “tradicional”, para el reavivamiento diario del trabajador – su alimentación, sueño, su salud y el relajamiento para refrescar su habilidad de trabajo efectivo para el patrono el próximo día – su esposa cocina alimentos, limpia la casa y ropa, y provee cuido y atenciones de maneras menos mensurables.
    2) El reemplazo de una generación de la fuerza laboral por otra, incluye el rol biológico de la mujer al parir y su rol social en la crianza de los hijos.
    La razón por la que la opresión de las mujeres comienza con la división de la sociedad en clases es bastante simple. Las divisiones comenzaron una vez el avance de las fuerzas productivas permitió a los seres humanos producir un excedente superior a lo que era necesario para la subsistencia del conjunto de la sociedad. Este excedente no era suficiente para que todos pudieran vivir por encima del nivel de subsistencia, pero era suficiente para que algunos lo hicieran. Se hizo entonces posible un desarrollo adicional de las fuerzas productivas y con ello el crecimiento de la división entre una clase explotadora y una clase explotada; Aquéllos que ocupaban ciertas posiciones en esta división del trabajo se convirtieron en los controladores del excedente, la primera clase explotadora.

    En este momento, las diferencias biológicas entre hombres y mujeres tomaron una importancia que nunca habían tenido antes. Con la carga del cuidado de los hijos, las mujeres tendían a ser encauzadas hacia ciertos papeles productivos y quedaban fuera de otros, fuera de aquéllos que proporcionaban el acceso al excedente. Así, por ejemplo, cuando las sociedades pasaron del cultivo con azada, que puede ser realizado por mujeres a pesar de la carga del embarazo, al uso de pesados arados o a la crianza de ganado, se tendió a desplazar a las mujeres de los trabajos productivos clave y el excedente pasó a ser controlado por hombres.
    La inferioridad de las mujeres llegó a ser considerada como parte del orden natural de las cosas, y estaba respaldada por elaborados sistemas de pensamiento, rituales religiosos, promulgaciones legales, la mutilación del cuerpo femenino… Pero no puede comprenderse el origen de ninguna de estas cosas sin comprender sus orígenes en el desarrollo de las fuerzas y las relaciones de producción.

                                                                                                  Familia capitalista 
    

    En su primera fase, el capitalismo industrial tuvo una tendencia no sólo a destruir el campesinado patriarcal precapitalista y la familia artesana, sino también a destruir completamente los vínculos de familia entre la nueva clase obrera. Importaba poco que esto entrara en conflicto con los viejos sistemas de creencias. Así, Marx y Engels, se refirieron en el Manifiesto Comunista a “La práctica ausencia de la familia entre los proletarios.”
    La nueva familia obrera era esencialmente la familia nuclear de un hombre, una mujer y sus hijos. Del hombre se esperaba que trabajara a tiempo completo y ganara un salario capaz de proporcionar un mínimo nivel de vida para la familia. Se esperaba que la mujer se hiciera cargo de restaurar la fuerza de trabajo del hombre, así como de dar vida y cuidar a los hijos.
    Al mismo tiempo, el aislamiento de las mujeres en el hogar, podía alejarlas de movimientos sociales más amplios. Su opresión redujo su capacidad para luchar contra el sistema gran parte del tiempo y, de éste modo, las expuso a concepciones conservadoras de la sociedad. Instituciones como la iglesia, explotaron su situación con el fin de intentar utilizarlas para oponerse al cambio social.
    Por esto Marx y Engels afirmaron que la precondición para la liberación de las mujeres era su incorporación a la producción social (aunque fuera la producción capitalista bajo las condiciones de la más extrema explotación)

    Hubo alguna resistencia de las mujeres a ser desplazadas de puestos relativamente bien pagados. Pero en general el modelo de familia en la que serían mantenidas mientras educaban a sus hijos estaba destinado a atraer a las mujeres, para quienes la alternativa era horrible (abortos peligrosos y repetidos, 12 horas al día esclavizadas en una fábrica y a la vez la obligación de cuidar a los hijos, o el celibato autoformado.)
    Cuando se llega a la ideología de la opresión ha de tenerse en cuenta otro factor. Esta ideología no es generada por la clase trabajadora, sino que ha de serle impuesta desde arriba por los representantes de la burguesía. Como Marx declaró, “las ideas dominantes son las ideas de la clase dominante”. La forma en que las mujeres y los hombres de la clase trabajadora ven y se relacionan con los demás está determinada no sólo por sus propias condiciones materiales, sino también por la ideología generada por la familia de la clase dominante.

                                                                                            La opresión de las mujeres bajo el capitalismo
    

    Bajo el capitalismo existe una opresión de las mujeres burguesas paralela a la de las mujeres de clase trabajadora, aunque bastante diferente en su origen y contenido.
    Las mujeres burguesas eran liberadas de gran parte de la carga en el cuidado de los hijos (por el empleo de numerosos sirvientes domésticos), pero se les negaba también cualquier papel en la producción. Sus maridos tenían el control del excedente y eran consideradas en muchos casos como mercancías (como adornos para los hogares de sus maridos), mientras el matrimonio virtualmente era una forma de comercio entre familias dominadas por el hombre. Las mujeres de la clase dominante eran confinadas en sus hogares, pero en ociosidad, no trabajando duro como las mujeres de clase trabajadora.
    La ideología que respondió a este estado de cosas representaba a las mujeres con cualidades completamente diferentes a las de los machos “industriosos”, “seguros de sí mismos” y “agresivos”, frente a la pasiva, dulce, emocional, frívola y “femenina” hembra.
    Las mujeres de clase trabajadora, que trabajaban duro en la casa, en el servicio doméstico o en la fábrica. Pero proporcionaba la colección de imágenes estereotipadas con las que no sólo los hombres y las mujeres de clase dominante, sino también los hombres y las mujeres de la clase trabajadora se esperaba que vieran a los demás. Porque, hasta donde dan por supuesta la sociedad existente, los trabajadores están siempre bajo una presión enorme para aceptar la concepción del mundo de sus explotadores.
    Unas pocas décadas después del establecimiento del estereotipo de familia de clase trabajadora, comenzó a ser socavado por cambios en las condiciones materiales de la sociedad capitalista.
    A mediados del siglo XIX la reproducción de la fuerza de trabajo era sólo posible si la mujer corriente de clase trabajadora tenía 8 ó 10 embarazos (en Londres casi el 60% de los niños morían antes de los 5 años en 1850) y, así, dedicaba prácticamente toda su vida tras el matrimonio al embarazo o el cuidado de los niños.
    Desde el punto de vista del capitalismo desarrollado, una mujer atada al hogar cuidando sólo de dos hijos y su marido, es un despilfarro de valor excedente potencial. El hecho de que ella trabaje todo el día no es consuelo para el sistema. Su trabajo podría hacerse más eficientemente liberándola para la esclavitud salarial.

    El sistema está experimentando hoy lo que Marx pensó que ocurriría hace un siglo: una tendencia a minar la familia. Sin embargo esta tendencia puede no llegar a realizarse nunca por causa de contra-factores:
    1) La plena socialización del cuidado de los hijos requeriría un nivel de inversión que el sistema capitalista está poco dispuesto a hacer, incluso en períodos de expansión.
    2) La ideología de la familia continúa siendo muy importante para la estabilidad del sistema. La opinión de las mujeres, de que cuidar a sus hijos debería ser su primera preocupación les lleva a trabajar por menos que los hombres. Organizaciones como la iglesia, que explota el aislamiento de las mujeres usando el eslogan de la defensa de la familia, aún pueden aportar un puntal ideológico valioso para el sistema. Así, los gobiernos aprueban leyes antiaborto y son reacios a liberalizar las leyes de divorcio, aunque tales cuestiones no sean en sí mismas importantes para las necesidades económicas del sistema.
    3) Finalmente, el nuevo período de crisis económica que comenzó a finales de los setenta ha reducido las presiones para incrementar el suministro de fuerza de trabajo, aportando un mayor número de mujeres a ella, y ha incrementado la dependencia del sistema de fuerzas reaccionarias que utilizan el eslogan de la “defensa de la familia”. Esto no ha impedido cierto aumento continuado del número de mujeres que buscan trabajo, pero ha disuadido al sistema de hacer inversiones necesarias para ayudarlas a hacerlo.

                                                     El capitalismo y la crisis del movimiento de las mujeres
    

    La dura realidad de que no puede conseguirse el final de la opresión de las mujeres bajo las condiciones de la crisis capitalista ha enfrentado al movimiento de las mujeres a tres alternativas:
    1. Abandonar el objetivo de la liberación en favor de perseguir las muy limitadas reformas que son posibles en el sistema actual. Efectivamente, esto significa demandar progresos individuales para unas pocas mujeres privilegiadas, mientras se dejan intactas las condiciones de la mayoría de las mujeres. Este fue el camino elegido por las mujeres burguesas involucradas en el movimiento y por un sector muy amplio de feministas de clase media.
    2. Tratar de separarse de la sociedad existente creando contra instituciones separatistas.
    3. Identificarse con los desafíos de la clase trabajadora a la sociedad existente como forma de destruir las estructuras responsables de la opresión de las mujeres.

                                                               ¿Cómo se refuerzan mutuamente capitalismo y patriarcado?
    

    Hay que recordar que el capitalismo es un sistema económico basado en relaciones de explotación y de expoliación cuyo objetivo es la búsqueda de la mayor ganancia posible a través de la reducción progresiva de costos. El patriarcado es una forma de organización política, social, económica, ideológica y religiosa basada en la idea de la autoridad y superioridad de lo masculino sobre lo femenino, fundamentada ridículamente en mitos y que se reproduce a través de la socialización de género.
    Cuando ambas ideas se unen relevando a la mujer a la esfera privada, es decir el trabajo doméstico y del cuidado de la familia permite mantener las condiciones de explotación y de sobreexplotación de la fuerza de trabajo en nuestro país, puesto que genera y transfiere valor, aunque no pase por el mercado como el trabajo asalariado así “todos” salen ganando excepto la mujer, que seguirá infravalorada y dependiente del hombre.

                                                                                               Teorías erróneas sobre la opresión de las mujeres
    

    El movimiento de las mujeres de los años sesenta y setenta produjo sus propias teorías acerca de la opresión de las mujeres. Es necesario considerar lo que era incorrecto en ellas, ya que de este modo podremos ver más claramente lo que significa la perspectiva del marxismo revolucionario.
    A) El patriarcado
    Sostiene que la opresión de las mujeres es un resultado de la dominación masculina y algo completamente diferente de la división de la sociedad en clases económicas. Ve a “los hombres” como beneficiarios de la opresión en todas las sociedades, y mantenedores de esa opresión incluso si la revolución socialista tiene lugar. Rechaza por “reduccionistas” los intentos de explicar la opresión de las mujeres a partir de la dinámica de las sociedades de clases. A partir de aquí, se extrae la conclusión de que la lucha por la liberación de las mujeres es algo completamente separado (aunque paralelo) de la lucha por la revolución de la clase trabajadora y por el socialismo.
    La teoría es “hegemónica” en el sentido de que pocas feministas la ponen en duda y ha sido adoptada sistemáticamente por sectores de la izquierda reformista fuera del movimiento de las mujeres. De hecho, aunque unas pocas figuras en el movimiento de las mujeres (por ejemplo Sheila Rowbotham) intentaron oponerse al término “patriarcado”, hoy es un concepto habitualmente considerado como incuestionable
    B) Teorías a medio camino
    Algunas feministas socialistas han visto los peligros e inconsistencias de la concepción de la teoría del patriarcado y han intentado argumentar contra ella. Pero, a menudo, han acabado por ceder a medias ante sus argumentos.
    Así, Sheila Rowbotham rechaza la teoría del patriarcado. Pero explica la persistencia de la familia con una versión del argumento de los “dos modos de producción”. En Conciencia de mujeres, mundo de hombres afirma que la familia es un modo de producción precapitalista existente dentro de un sistema capitalista más amplio. Pero la lógica de esta posición es la misma que la de la teoría del patriarcado: que hay dos luchas distintas, no necesariamente conectadas aquí y ahora.
    Incluso socialistas revolucionarias que han tratado de oponerse a algunos de los argumentos del movimiento de mujeres de clase media han cometido el error de aceptar algunas de sus formulaciones teóricas.
    El argumento era tortuoso en extremo. Marx caracterizó el “trabajo libre” como trabajo donde el trabajador no tenía ningún control sobre los medios de producción, y el trabajador no pertenecía al capitalista individual y por tanto podía ser rechazado en el momento en que su trabajo ya no se necesitara. Es bastante fácil imaginar una sociedad en la que tal trabajo sea reproducido en instituciones estatales y después enviado a venderse a sí mismo o a pasar hambre.

    Época republicana (Española)
    Las mujeres españolas habían tenido un papel pasivo y discriminado en la sociedad, su lugar se circunscribía al de esposa y madre, dependiente siempre del hombre ya fuese el padre o el marido, e inclusive, si quedaba viuda del hijo. Sin embargo, el primer tercio del siglo XX supuso la irrupción de la mujer en la pública gracias a su incorporación de forma masiva al trabajo remunerado, contribuyendo con ello al proceso de modernización de la economía española. De hecho, fue a partir de los años veinte cuando el feminismo español comenzó a añadir demandas políticas a las reivindicaciones sociales al participar en organizaciones sindicales y obreras. En 1918 en Madrid se crea la Asociación Nacional de Mujeres Españolas (ANME), formada por mujeres de clase media, maestras, escritoras, y universitarias que planteaban ya claramente la demanda del sufragio femenino. Las mujeres empiezan a participar en la enseñanza superior, en la creación de la ciencia, en la cultura, en la vida política y en profesiones hasta entonces vedadas a su sexo. Aunque, es de señalar, que aún quedaba un largo camino por recorrer, en 1930 el 44,4% de mujeres eran analfabetas en España.

    Con la llegada de la II República, abril de 1931, la corriente de pensamiento democrático llevó a una revisión de las leyes discriminatorias y a la concesión del sufragio femenino. Aunque la opinión general, tanto de izquierda como de derecha, creyese que la mayoría de las mujeres, influenciadas por la Iglesia católica, fuesen profundamente conservadoras, por lo que su participación electoral devendría inevitablemente en un fortalecimiento de las fuerzas de derecha. Fue Clara Campoamor (1888-1972), diputada y miembro del Partido Radical, quien asumió una apasionada defensa del derecho de sufragio femenino. Argumentó en las Cortes constituyentes que los derechos del individuo exigían un tratamiento legal igualitario para hombres y mujeres y que, por ello, los principios democráticos debían garantizar la redacción de una Constitución republicana basada en la igualdad y en la eliminación de cualquier discriminación por razón de sexo.

    La Constitución republicana no sólo concedió el sufragio a las mujeres, gracias a la implantación de esta nueva legislación se eliminaron los privilegios reconocidos hasta ese momento exclusivamente a los hombres, se reguló el acceso de las mujeres a cargos públicos, se concedió el derecho de voto a las españolas, se reconocieron derechos a la mujer en la familia y en el matrimonio, como el matrimonio civil, el derecho de las mujeres a tener la patria potestad de los hijos, se suprimió el delito de adulterio aplicado sólo a la mujer y se permitió legalmente el divorcio por mutuo acuerdo (ley del divorcio de 1932).
    La República, en tan corto período, supuso un avance espectacular para la mujer, especialmente, en el plano legal. En pocos años el régimen republicano conquistó grandes avances para la mujer, ésta dejaba de estar relegada en la esfera de lo privado para participar también el ámbito público, no obstante, el franquismo eclipsó todas estas nuevas medidas y volviendo a instaurar un régimen fuertemente patriarcal y machista donde se instauraría de nuevo la figura del perfecto ángel del hoja.
    Margarita Nelken, Victoria Kent, Clara Campoamor, Dolores Ibárruri, Matilde Landa, Matilde Huici, María Lejárraga, Matilde de la Torre, Federica Montseny (primera Ministra de nuestra historia en el ámbito de la sanidad y la asistencia social) o Mercedes Maestre (Subsecretaria de Sanidad).

                        Conclusiones 
    

    Definimos la situación de la mujer en la época capitalista y cuál fue el rol que desempeñaba en la sociedad, cuando entro el capitalismo y la fuerza de trabajo se dio la división de clase sociales y la mujer desempeñaba el papel de madre, cuidadora de los hijos ellas dependían de los esposos o maridos ósea están al mismo tiempo en la época del patriarcado todavía. El capitalismo fue la época que la mujeres estaban más oprimidas por la sociedad e el machismo.
    Damos a conocer tambien que al final del capitalismo surgieron los primeros movimientos de las mujeres inconformes con el estilo de vida que la sociedad les imponía y les impedía desarrollarse como mujeres profesionales.
    Identificamos el papel que la mujeres desempeñaba en la época republicana y que impacto tuvo en la sociedad machista de dicha época, tambien dimos a conocer la situación de la mujer específicamente en España en la época republicana.

    Comentario por EVA MARIA RIOS BORJAS — 02/04/2017 @ 03:58 | Responder

  6. INFORME DE EXPOSICION
    TEMA: LAS MUJERES EN EL FEUDALISMO Y LA SOCIEDAD COLONIAL EN LOS XVII YXVIII
    ASIGNATURA: ESTUDIOS DE LA MUJER
    PRESENTADO A : DOCTORA ANARELLA VELEZ
    PRESENTADO POR:
    GRUPO N° 3
    Grupo #3
    #21 Sofia Alejandra Laguna
    #22 Juana Maria Andrade
    #23 Sendy Nikora Lagos
    #24 Dulce Maria Sierra
    #25 Jose carlos Moncada
    #26 Paola Alejandra Cruz
    #28 Sahory Calix Aguilera
    #29 Diego Alejandro Zepeda
    #30 Kenia Yohana Monge
    #34 Lucia Magdalena Garcia
    SECCION 0900
    MARZO 24 AÑO 2017

    Introducción
    Feudalismo
    El principal problema que nos encontramos a la hora de definir la Historia de las Mujeres en la Edad Media, es su ausencia en las fuentes escritas, por lo que no es fácil rastrear sus actividades diarias, sus posicionamientos o pensamientos sino que lo poco que sabemos es a través de los escritos masculinos.
    Por eso hay que ser cuidadosos a la hora de tener o no por válida la imagen que los clérigos, los únicos que sabían escribir, dan sobre la mujer. A pesar de esta dificultad, hoy en día conocemos a grandes figuras como Leonor de Aquitania, Juana de Arco o Christine de Pisan.
    Sociedad colonial siglo XVII Y XVIII
    La sociedad colonial estaba formada por poco más de 18 millones de personas, dividida en tres grupos bien diferenciados:
    – Los blancos eran los españoles y sus descendientes criollos.
    – Los indígenas eran libres y se los consideraba súbditos de la corona.
    – Los negros eran esclavos traídos específicamente desde África para ese fin.
    Debido a que los españoles llegaban solos, se produjo la unión entre hombres y mujeres de distintos grupos, que dieron lugar a la aparición de nuevas razas: mestizos, zambos y mulatos. La labor de todos los habitantes y sus relaciones definieron la sociedad cultural, religiosa y económica de la colonia.

    Objetivos:
    Mujeres en el feudalismo
    1. Conocer el papel que representan las mujeres en el feudalismo (Edad Media)
    2. Identificar que eran parte de su formación Están escritos o se reconocen por medio del género masculino
    3. Revelar alguna de las grandes figuras de la literatura

    Sociedad colonial siglo XVII Y XVIII
    1. Dar a conocer los grupos en los cuales se subdividen la sociedad colonial en esta época
    2. Explicar el Cómo se dio la unión de hombres y mujeres de distintos grupos o etnias
    3. Pensé demostrar Cómo y en qué relaciones se definió la sociedad

    Marco Teórico

    (La encomienda y la mujer en la colonia). LAS MUJERES EN EL FEUDALISMO Y LA SOCIEDAD COLONIAL EN LOS SIGLOS XVII YXVIII

    Sistema contractual de relaciones políticas y militares entre los miembros de la nobleza de Europa occidental durante la alta edad media. El feudalismo se caracterizó por la concesión de feudos (casi siempre en forma de tierras y trabajo) a cambio de una prestación política y militar, contrato sellado por un juramento de homenaje y fidelidad. Pero tanto el señor como el vasallo eran hombres libres, por lo que no debe ser confundido con el régimen señorial, sistema contemporáneo de aquél, que regulaba las relaciones entre los señores y sus campesinos. El feudalismo unía la prestación política y militar a la posesión de tierras con el propósito de preservar a la Europa medieval de su desintegración en innumerables señoríos independientes tras el hundimiento del Imperio Carolingio.(1)

    Por vez primera, la mujer de la alta aristocracia, burguesía, clase media y pueblo llano, plantearon de manera colectiva sus aspiraciones sociales y políticas.(2) Con respecto a la alta nobleza, y a pesar de que debían someterse al poder del marido como lo hacían ante el del rey, eran mujeres de gran inteligencia y ambición,(2) que cosecharon un gran poder en los asuntos domésticos y en el mundo de las artes, siendo fervorosas mecenas.(3) Y mientras que en el siglo XVII la llamada de Dios acaparaba las mentes de hombres y mujeres, en el siglo XVIII una faceta más terrenal sale a la superficie.(4) Esto sólo es posible gracias a la máxima ilustrada que defiende la separación entre la doctrina del Estado, la política y, en otras palabras, lo público; y la doctrina religiosa, es decir, lo privado.(2) Esta situación se dibuja como la más propicia para convertir esa faceta más terrenal en un arte en sí mismo, la del ocio y la despreocupación, que acabará siendo el perfecto terreno para convertir la conversación en arte, dotada siempre de un espíritu crítico muy desarrollado, de gran agudeza y comprensión, y desenvuelto en los salones.(3) La conversación se regía por leyes que aseguraban un diálogo armónico, donde reinaba el respeto, la elegancia.(4) Además, la capacidad de escuchar estaba tan valorada como la capacidad de hablar(2).
    Es la sociedad francesa del XVIII, y más concretamente estos salones, el lugar propicio para la literatura, el teatro, la música, la danza; para lograr la deseada perfección estética; la sociedad en que germina la semilla de igualdad entre hombre y mujeres con intereses comunes y, en definitiva, manantial de premisas ilustradas del que beberá Europa.(3)
    Progresivamente, la conversación que se ocupaba de asuntos menos elevados y ociosos, se fue abriendo camino en temas más profundos como la reflexión filosófica y científica, intelectual y política, convirtiéndose en una especie de círculo con carácter de asamblea donde todas las voces tenían cabida.(4) De esta forma se aunaban elementos complementarios: levedad y profundidad,.(5)

    En el mundo rural la mano de obra en el campo seguía basada en el trabajo de las mujeres- las labores agrícolas y las manufacturas caseras-. A partir de los siglos XVII y XVIII se ampliaron los trabajos de encajes y bordados, industria que quedó en manos femeninas por la posibilidad de realizarlas en el hogar. Las condiciones de vida de las mujeres campesinas no variaron desde la Edad Media: todo el peso del trabajo en la casa recaía sobre ellas desde la mañana hasta la noche y debían participar, además, en las tareas agrícolas y trabajar como temporeras en épocas de vendimia, aunque su salario era siempre inferior al del hombre. Los métodos anticonceptivos apenas se usaban y las mujeres tenían un hijo cada dos años, aunque la mortandad infantil era muy alta. Por ejemplo en París, un tercio de los niños de la época eran abandonados al nacer.(2)

    Las mujeres participaban en escaso número en la actividad productiva de las ciudades y las que trabajaban, en su mayoría, lo hacían como sirvientas. Con frecuencia eran objeto de explotación económica y sexual por parte de sus patronos.(2)

    En 1792 Mary Wollstonecraft escribió Vindicación de los derechos de la mujer. En ella se hacía una defensa de los derechos de las mujeres contra su anulación social y jurídica. Esta obra es tenida como el comienzo del movimiento feminista contemporáneo, pues en ella se defiende el derecho al trabajo igualitario, a la educación de las mujeres y a su participación en la vida pública.(2)
    “Otra institución, la encomienda, que en un principio no estaba destinada a beneficiar a
    as mujeres directamente, en los inicios de la sociedad colonial contribuyó a realzar su
    posición.(6) Específicamente, las encomiendas fueron creadas para recompensar a los
    hombres por los servicios prestados a la corona durante la época de la reconquista de
    España, y a regañadientes aceptadas como recompensa para los conquistadores en el
    Nuevo Mundo. (6)Las encomiendas fueron vinculadas al matrimonio y sólo podían ser
    legadas a los hijos legítimos.(6) Las Leyes Nuevas (1542) prohibieron a las mujeres estar a
    cargo de las encomiendas, pero en la práctica esto fue desatendido y, en ausencia de
    hijos varones, las esposas o hijas, pudieron heredarlas, y algunas veces administrarlas.(6)
    La corona también intentó establecer que las mujeres debían casarse o volver a casarse
    en un plazo de una año después de haber heredado una encomienda, pero esta
    obligación nunca fue completamente respetada.(6) En la mayoría de los casos, las
    encomiendas fueron mantenidas por una misma familia durante dos, e incluso tres
    generaciones.(6) En el siglo XVII, algunas mujeres eran compensadas mediante pensiones
    o rentas procedentes de las encomiendas.(6) Éstas también eran usadas como dotes, y así
    incrementaba la posición social de un cierto número de mujeres.(7)
    El equilibrio de las complicaciones negativas y positivas del concepto legal de
    protección, dio a la mujer colonial un considerable grado de libertad y autoridad, que
    podía compararse favorablemente con la mujer de otras culturas durante el mismo
    período.(6) El sistema, sin embargo, no concedía a la mujer la máxima libertad: la de
    permitir a la mujer divorciarse de su marido, pero esto estaba en consonancia con la
    tradición cristiana occidental.(6) La Iglesia católica sólo permitió la separación
    matrimonial bajo circunstancias extremas, tales como adulterio consuetudinario y
    público por parte del marido, abusos físicos durante largo tiempo, o abandono del
    hogar.(6) Debido a la complicación de los trámites, las dificultades económicas que todo
    ello implicaba y la vergüenza social que producía, no había muchas mujeres dispuestas
    a seguir un procesos de divorcio, y muchas de ellas optaban simplemente por tratar de
    conseguir un cambio en el comportamiento de sus maridos.(6) La gran mayoría de las
    mujeres permanecían casadas durante el resto de su vida, cumpliendo sus funciones
    como madres y esposas”.(6)

    (La encomienda)
    “La encomienda era una institución de inspiración feudal que establecía la servidumbre
    a los señores a cambio de la protección que éstos brindaban a los siervos.(7) En la América
    colonial, la encomienda de una comunidad de indios se entregaba a los españoles como
    recompensa de sus servicios prestados a la corona.(7) A cambio de una pequeña cantidad
    anual en oro, o bien en especies (como maíz, algodón, etc.) y de pequeñas prestaciones
    pagaderas por los indios, el encomendero debía proteger y adoctrinarlos.(7) Para esto
    último debía pagar un cura. La encomienda, en principio, no implicaba nada más que la
    concesión por parte de la corona de los tributos y trabajo del indio, ya que los indígenas
    encomendados eran libres y la encomienda era una posesión inalienable e intransferible,
    y no una propiedad.(7) Al morir los encomenderos las encomiendas debían volver al
    monarca.(7) Sin embargo, en la práctica, la encomienda se transformó en un sistema de
    explotación y control de los indígenas por los colonos encomenderos.(7) Debido a la
    presión laboral, la mala alimentación y las terribles epidemias que sufrió la población
    indígena, la encomienda terminó por destruir gran parte de la mano de obra nativa”.(7)

    Ya para los siglos XVII y XVIII es a la esposa, madre y educadora a la que ponen en un pedestal filósofos, ideólogos y poetas.(6) Aún así, la mujer no fue reconocida como un sujeto igualitario y autónomo, pero sus roles si fueron reconocidos socialmente, sobre todo ese nuevo poder de formación de las nuevas generaciones, educando lo femenino y lo masculino, civilizando comportamientos y costumbres (Lipovetsky, 1999).(6) Estos cambios revolucionarios, posibilitaron que los individuos experimentaran una nueva sensibilidad, a partir del cual se originará el concepto del amor caballeresco o cortés.(6) El amor cortés apareció en el centro oeste de Francia y posteriormente llegó al centro de Europa, donde se fusionó con el espíritu caballeresco del ciclo artúrico, luego se extendió a Cataluña, Alemania y al norte de Italia. (6)Y posteriormente a todas las tierras conquistadas por los grandes imperios.(6)

    Conclusiones:
    Mujeres en la edad media
    Se ve muy bien cómo evolucionó la forma de pensar con respecto al género femenino aunque se puede conocer en esta edad Media que algunos aspectos parecían de libertad mucha de las reglas o bien dicho normas eran impuestas por los hombres
    Sociedad colonial
    La sociedad colonial dio el comienzo de la Unión de gente de distinta raza o grupo étnico podremos amarnos entre los españoles y los ingleses donde dio el surgimiento de nuevas razas y también de la formación de distintas relaciones sociales Cómo hacer en el ámbito cultural religioso y lo económico

    BIBLIOGRAFIA
    1. FARGE, Arlette, ZEMON DAVIS, Natalie (1992), Historia de las mujeres, Tomo III: Del Renacimiento a la Edad Moderna, Madrid, Taurus Ediciones.
    2. FEIJOO, Benito Jerónimo (1765), Teatro crítico universal, Madrid, La Gaceta.
    3. FUSTER GARCÍA, Francisco (2007), “Dos propuestas de la Ilustración para la educación de la mujer: Rousseau versus Mary Wollstonecraft”, A Parte Rei. Revista de Filosofía, Nº 50, pp 1–11.
    4. Bethell, Leslie (editor), Historia de América Latina, Vol. 4 América Latina colonial: población, sociedad y cultura, Ed. Crítica, Barcelona, 1990. P. 115)
    5. (Malamud, Carlos, Et. Al, Historia de América. Temas didácticos, Ed. Universitas, Madrid, 1995. P. 167)

    Comentario por Lucia Magdalena Garcia Vasquez — 24/03/2017 @ 03:02 | Responder

  7. Síntesis de Investigación feminista.
    Epistemología, metodología y representaciones sociales

    Esta investigacion es una aventura del saber de mujeres comprometidas con el conocimiento científico desde el feminismo. Escribieron un texto de referencia obligada en la investigación feminista e incluyeron a autoras de reconocido prestigio internacional y pioneras en el pensamiento feminista mexicano.

    Dividieron el libro en tres partes: la primera conjunta reflexiones epistemológicas y una crítica a la ciencia y el quehacer científico desde una mirada feminista; la segunda profundiza en la investigación feminista y la tercera está dedicada a las representaciones sociales con un enfoque de género. Las tres secciones son innovadoras, ya que cuestionan y reubican sus reflexiones desde una visión alternativa. El leitmotiv del libro es la construcción colectiva de conocimientos, siempre alerta a los prejuicios sociales que se han desarrollado en los distintos campos de la ciencia, encubierto por “objetividad, neutralidad científica y universalidad de la ciencia”. Son precisamente estos términos los que han mantenido el statu quo de los métodos analíticos dominantes durante siglos.

    Al inicio, Norma Blázquez distingue entre epistemología, método y metodología. Critica epistemológicamente los marcos establecidos, los conceptos utilizados, las dicotomías desarrolladas y la abstracción individual. En el tema del método desentraña el punto de vista masculino dominante en la selección de qué investigar, cómo analizar, qué evidenciar y cómo exponer los datos de la investigación, donde el objeto de estudio es sacado de su contexto histórico-cultural y los seres humanos son deshumanizados y objetivizados. Revisa críticamente la composición de los equipos de investigación, los métodos seleccionados, las implicaciones de sus preguntas, los objetivos y la pérdida del contexto situacional de las pesquisas. De acuerdo con Nancy Chodorow, la autora identifica los prejuicios de género en la subestructura emotiva y propone una autonomía dinámica que establece una relación cambiante entre quién conoce y el fenómeno, así como las interacciones y retroalimentaciones de los fenómenos.

    Desde la teoría del punto de vista, Sandra Harding reflexiona sobre el tono emocional de muchas críticas a esta teoría, al ver amenazada su visión discriminadora del mundo desde lo étnico, social, racial y de género. El feminismo del punto de vista se convierte en un análisis combativo, antiimperialista y anticolonial de la civilización occidental. La capacidad de provocar reflexiones, debates y controversias se relaciona con el hecho de que la teoría del punto de vista no “toma por principio ninguna de las opciones centrales que plantea el posmodernismo” (43), sino que negocia permanentemente entre las fuerzas de los proyectos modernos y los posmodernos. Además, integra al debate grupos más amplios y diversos, de modo que se entiendan los intereses subyacentes, los grupos de poder y las alternativas posibles para un mundo diverso, descentralizado y en armonía con su entorno natural.

    Así, Harding recupera la construcción milenaria de mujeres y pueblos indígenas, silenciada e invisibilizada durante los últimos 5 000 años por el patriarcado, hace 500 años por el capitalismo y hace 50 años por el neoliberalismo. Al proponer una nueva lógica del descubrimiento, aboga por la transversalidad y coloca a las ciencias en el corazón de las controversias contemporáneas, dando prioridad epistémica a las colectividades distintas. Al centrarse en la relevancia social, posee recursos conceptuales para entender necesidades y riesgos complejos, que surgen a partir de la tecnología y son propios del modelo opresivo dominante, aunque incorpora también las alternativas que se están gestando en diversas partes del mundo entre los grupos sociales más dominados y reprimidos.
    Al abordar la producción y la reproducción de las dicotomías en el imaginario social y la subjetividad dentro de un esquema patriarcal, Lourdes Fernández critica el entendimiento de la tradición, la cultura, la biología y el uso social de las transgresiones. Desde una perspectiva de género, sitúa la ciencia y la contextualiza. Propone como utopía no sólo el acceso de las mujeres al espacio social y público, sino también, y de modo equitativo, al disfrute y a las exigencias de la vida privada de los hombres.

    Eli Bartra, Patricia Corres, Diana Mafia y Francesca Gargallo complementan las críticas al modelo hegemónico de las metodologías de investigación en las políticas públicas de ciencia y tecnología. Insisten en que en las investigaciones latinoamericanas debe prevalecer una epistemología comprometida y crítica, que sea capaz de superar los obstáculos estructurales del modo dominante de pensar en América Latina.
    La segunda parte del libro se aboca a la metodología de investigación feminista. Inicia con Maribel Ríos, quien critica el positivismo y el neopositivismo y muestra que la hermenéutica se opone al monismo metodológico positivista. La teoría crítica de la Escuela de Frankfurt tiene una base hegeliano-marxista, al analizar la sociedad occidental capitalista, pero la teoría feminista la supera al ampliar el término de reproducción más allá de parto y crianza e incorporar las actividades de índole intersubjetiva. Mediante la investigación empírica se puede, además, visibilizar lo concreto y lo global, a la vez que superar la objetivación de los sujetos de investigación mediante el proceso de concientización.

    Sin duda alguna, una metodología feminista genuina aprovecha la investigación con acción participativa. Gabriela Delgado y Alejandra Restrepo desarrollan claves metodológicas en el estudio del movimiento feminista, que forma parte integral de la conceptualización y de la práctica crítica del feminismo latinoamericano. Martha Patricia Castañeda elabora una etnografía feminista, en la que se reescribe la teoría antropológica caracterizada por los opuestos entre naturaleza y cultura, que fue útil para la conquista y la dominación. Su método muestra la concurrencia de distintas dimensiones, reconstruye la distancia entre sujeto-objeto, las posiciones entre mujeres y hombres, así como las diferencias sociales entre grupos de mujeres diversas. La etnografía feminista se mueve entre “lugares liminales, de frontera, de tránsito y de intermediación” (229), que abren en la observación participativa cuestionamientos que regresan al observador al hacerlo consciente del lenguaje, de la historia y del modo como el conocimiento se particulariza y se sitúa en el espacio y el tiempo concreto. Así se rehumaniza la antropología y se convierte en una ciencia compleja e interdisciplinaria.

    Mercedes Pedrero nos muestra que la metodología cuantitativa puede reforzar los estudios cualitativos y propone métodos pioneros para visibilizar la producción doméstica no retribuida. En una crítica a los instrumentos de captación de datos, nos muestra sesgos de género contenidos en el lenguaje. Así, vemos que un indicador o porcentaje puede superar los artificios analíticos y convertirse en un mecanismo para develar la causa-efecto del modelo científico masculino dominante. Al preguntarse Olivia Tena para qué estudiar la masculinidad, descubre que una epistemología y una metodología alternativa deberían incluir a los varones en el discurso feminista, tanto para superar una cierta parálisis teórica como para diversificar las fuentes de conocimiento y así promover la diversidad en los estudios de género.
    En la tercera parte, Ángela Arruda construye conocimientos a partir de la inserción social y cultural de acuerdo con la teoría de representaciones (TRS) sociales feministas, que se cimentan en lo consensual, donde se vincula el individuo con la colectividad.

    Este acercamiento parte de las realidades concretas, muestra los conflictos y propone una transición paradigmática de construcción del saber práctico. La objetivación cristaliza lo complejo y lo naturaliza, mientras que el anclaje otorga sentido a lo novedoso para que el sujeto pueda convertirlo en algo familiar, similar a un estatus epistemológico en el orden cognitivo. En su enfoque feminista expone la perspectiva subjetivista y ubica la experiencia de la teoría del punto de vista como elemento articulador y crítico a la racionalidad de opresión y subordinación de la modernidad.
    Fátima Flores enfatiza el aspecto dinámico de la representación social (RS) y muestra la necesidad de analizar la categoría de género como un sistema que representa una totalidad de elementos ideológicos, creencias, valores y normas, mediante los cuales se dinamiza la comunicación. Como construcción social prevalece el poder del statu quo y la tradición en la constitución del objeto duradero.

    Es precisamente en la emergencia de la representación social cuando se vislumbra la condición problemática del objeto. Esta visión se refuerza por la cercanía entre la RS y la experiencia social cotidiana, en la que métodos cualitativos como los grupos focales hacen emerger RS ancladas a sistemas de comportamiento de opresión, y al contrario, al entenderlos se facilita el empoderamiento a las mujeres a través de sus propias redes, a la vez que se refuerza la empatía entre investigador y grupo focal. Al descifrar la construcción social de género como representación oculta se pueden superar tensiones sociales que frecuentemente se somatizan, y mediante la reconstrucción se pueden modificar comportamientos y hechos sociales.

    Jazmín Mora y Fátima Flores muestran que personas con sufrimientos psíquicos o trastornos mentales están estereotipadas en la sociedad posmoderna, en la que no se toma en cuenta su subjetividad ni la identidad de género. Al analizar las asimetrías en las actividades, los accesos a los recursos y las decisiones inmersas en las relaciones de género, se reconstruye la dimensión ontológica, ética, política y epistemológica de la psicología comunitaria, donde las RS y el abordaje hermenéutico restablecen la unidad cuerpo-mente socialmente construida y transformada en contextos históricos, políticos y culturales concretos. Sin duda, una intervención comunitaria, basada en la teoría de las representaciones sociales con grupos focales y perspectiva de género, permite superar múltiples tensiones psicológicas y físicas, resultado de esta posmodernidad, y reconstruir relaciones dialéc-ticas entre lo local y lo global, así como desarrollar vínculos solidarios con capacidad de negociar las crecientes contradicciones.

    El libro termina con un trabajo provocador de Sonia Ursini, que analiza las diferencias de género en la representación social del aprendizaje de las matemáticas. Un estudio longitudinal muestra cambios de actitudes hacia las matemáticas a nivel de secundaria. Una comparación estadística revela que las niñas tienen una actitud más negativa hacia esta materia en comparación con los varones. La TRS muestra que las actitudes son un constructo sociocultural, en el que se muestran las diferencias de género en relación con las capacidades intelectuales, cognitivas y de conducta para alcanzar éxito en las matemáticas. Es precisamente este acercamiento teórico lo que hace ver cómo se refuerzan los estereotipos de género. Mientras que los varones se orientan por el consenso social de que tienen más aptitudes, las niñas se enfrentan a la RS de contar con menos capacidad intelectual y, por lo mismo, necesitan más dedicación, obediencia y esfuerzos para alcanzar resultados positivos o equivalentes. Así, se entretejen estereotipos de género con autopercepciones que imprimen un sesgo de género en los procesos de aprendizaje, y sólo mediante la deconstrucción y la reconstrucción pueden superarse estos estereotipos socialmente impuestos.

    En conjunto, el libro no sólo aporta una visión compleja de las teorías, epistemologías, metodologías y métodos de la investigación feminista, sino que estimula el pensamiento creativo. Si las RS son objetivadas y ancladas, entonces surgen las preguntas: ¿Cuántos desastres, sufrimientos o reflexiones críticas se requieren para lograr un cambio civilizatorio capaz de transformar el patriarcado, la visión del mundo occidental y el modo de pensar y organizarse socialmente en este mundo ahora neoliberal? ¿Cómo podemos unirnos de manera diversa entre mujeres y hombres, entre razas y etnias distintas, entre pobres y otros, en un mundo creativo y consciente para promover una epistemología de corresponsabilidad y de cuidado entre y para todas y todos? ¿Cómo alcanzar una organización social descentralizada que no siga explotando al prójimo o a la naturaleza, sino que logre establecer relaciones de negociación permanentes, en las que todas y todos ganen, beneficiando al conjunto de la sociedad con una reducción de tensiones? Además, entre los más explotados y dominados se podría alcanzar mayor equidad e igualdad.

    Este volumen ofrece una amplia gama de reflexiones, metodologías y métodos que abren campos para transformar nuestra civilización posmoderna hacia una utopía de sustentabilidad, que no sólo garantice a esta generación sino a las futuras una vida plena y en armonía con los demás y con la naturaleza.

    INTEGRANTES

    Rossie Velasquez (relatora) 20131002227 #lista 14
    Kenia Lourdes Mejía (moderadora) 20131008899 # lista 20
    Katherine Masiel Arguello 20121008590 #lista 11
    Jeymi Jasmin Salazar 20131008486 #lista 19
    Karen Ines Rush 20131008347 #lista 18
    Gracia Maria Pineda 20121013557 #lista 12
    Roberto Carlos Escobar 20131007725 #lista 15
    Nabil Yamali Romero 20121001290 #lista
    José Mario Midence 20131001496 #lista
    Kerin Adilid Ilovares 20121015206
    Ariana Coca Pavón 20121003326 #lista 12

    Comentario por Kenia Mejía — 15/03/2017 @ 04:17 | Responder

  8. Grupo #6
    Integrantes:

    Ana Beatriz Varela 20171004280 # Lista 56
    Keren Nazareht Paguagua 20171005088 # Lista 59
    Liu Daniela Gudiel 20171001438 # Lista 53
    Leticia Fernanda López 20171006022 # Lista 60
    Brayaan Geovanny Ordoñez 20161031330 # Lista 51

                                            Sufragismo y feminismo en Honduras
    

    unos de los argumentos básicos con el que justifico la desigualdad social de las mujeres fue la percepción de éstas, como sexo, estaban naturalmente privadas de la capacidad racional necesaria para funcionar como ciudadanas plenas en la ida social y política. Esta falta de racionalidad volvía entonces necesario mantener a las mujeres recluidas en el hogar, tanto para su propia protección, como por el bien de la sociedad en general.

    En el mundo anglosajón. los planteamientos de la iglesia Mary Wollstonecraft, formulados en el siglo XVIII, fueron pioneros en este sentido. Wollstonecraft, en su famoso análisis sobre la desigualdad sexual, Vindicación de los derechos de la mujer (1792), cuestiono el estatus social subordinado de la mujer y arguyo que el acceso de ésta educación que desarrollara plenamente el uso de su razón era base para su participación igualitaria y libre en la vida social y política.

    Ideas reivindicatorias como las de Mary Wollstonecraft influyeron enormemente en las gestoras del movimiento feministas del siglo XIX el cual al igual que otros movimientos sociales liberales y democráticos de la época, se sustento a la popular noción de “derechos naturales”. Como señala Carolyn W. Korsmeyer, las primeras feministas demandaron igual ciudadanía o equidad política y social de la mujer con el hombre, apelando sus derechos naturales, o a “la afirmación y demostración de su igualdad racionalidad y responsabilidad”.

    Aunque en la década de los ochenta pueden localizarse algunas organizaciones feministas de centroamerica, especialmente en Costa Rica y Nicaragua, no podría hablarse de la existencia en esta década de un movimiento feminista con un perfil regional.

    La ausencia del feminismo como proyecto político de las mujeres centroamericanas se hizo evidente también en el IV Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, (un evento regional realizado desde 1981 con el fin de promover la unidad, el intercambio y desarrollo de los movimientos feministas en América Latina).

    Comentario por Leticia Fernanda Lopez — 11/03/2017 @ 17:54 | Responder

  9. Grupo # 1
    Integrantes:
    Rosa Adilia Padilla 20031003839 # lista 1

    Nubia Lorena Espinoza 20061000811# lista 3

    David Alexander Zelaya 20081005122 #lista 4

    Cindy Maria Montalvan 20101005506 # lista 7

    Wendy Marina Morales 20111003770#lista 8

    Paola Yasmin Castellanos 20111011256# lista 9

    Benita Michel Aquino 20121000811 # lista 10

    Tema de Investigacion: Participación de las Mujeres Antes y durante el golpe de estado del 28 de junio del 2009

    Caracterización

    Al Trascender la noticia el 28 de junio del 2009 del golpe de estado de José Manuel Zelaya Rosales miles de ciudadanos hombres y mujeres se congregaron frente a la casa presidencial en repudio al derrocamiento del ejecutivo. Ese mismo día se formó un solo grupo de mujeres identificándose como “Feministas en Resistencia” y pasan a formar parte del Frente Nacional en Resistencia contra el Golpe, al que también se adhieren la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras (ANDEH) y Catrachas con el principal objetivo que se restablezca en Honduras el respeto a los derechos humanos, la libertad y la paz y, por supuesto, es tema central de su agenda el restablecimiento de la democracia y la conformación de una Constituyente de la que derive una nueva Carta Magna incluyente, equitativa y respetuosa de los derechos de las mujeres y visibilizar los abusos a los derechos humanos cometidos contra mujeres. Hoy por hoy, la resistencia de las mujeres se convierte en una de las formas más reales en la defensa de nuestros derechos humanos.

    Fundamentación

    El 2009 quedo marcado en la historia de Honduras por el rompimiento del orden democrático que trajo consigo enormes pérdidas en el plano social, político, el fuerte impacto en la macroeconomía y en la economía doméstica, no hay persona en Honduras que no sea viera afectada por esta crisis política las mujeres como parte del pueblo no son ajenas a lo sucedido incluso aquellas mujeres que asumieron han vivido y continúan viviendo de manera diferenciada.
    Las feministas en resistencia una plataforma política organizada por mujeres se articulan con respuesta al golpe de estado sumando refuerzos para revertir la situación, de este esfuerzo se cuenta un informe con las violaciones de los derechos humanos a las mujeres identificamos la necesidad colectiva de continuar con los esfuerzos de por visibilizar y hacer análisis de la situación de la violencia en contra de las mujeres no solo la que ocurre de parte de los órganos del estado sino también la que hasta ahora ha ocurrido siempre en contra de las mujeres y en contra del género

    Objetivo General

     Analizar la crisis política de Honduras ocurrida el 28 de junio del 2009 y así poder y así poder tener un mejor conocimiento del verdadero hecho que origino el golpe de estados de honduras y a su vez analizar cuál fue la participación de las mujeres durante el golpe de estado.

    Objetivos específicos

     Reconocer la lucha de la mujer por restablecer los derechos humanos, la democracia, la libertad y paz y sobre todo los derechos de las mujeres.

     Estudiar el papel que ejercieron las mujeres y la clase oligarca de nuestro país en el golpe de estado

     Identificar que la Mujer sigue luchando con sus estrategias por la institucionalidad y parar a la violencia a los derechos humanos

    Marco Teórico

    Honduras contaba en la década de los 50 y 60 con uno de los movimientos obreros organizados más fuertes y articulados de América Central, impulsado en sus inicios por la explotación de las grandes transnacionales del banano y por los intentos por implementar un modelo económico de sustitución de importaciones en los 60´s. El movimiento campesino por otro lado había logrado convertirse en clase / apoyo de gobiernos reformistas llegando a incidir en la creación de un proceso de reforma agraria impulsado desde el Estado, proceso que aún hoy tras décadas de aplicación del modelo neoliberal sobrevive.
    En esos movimientos existió siempre una importante participación de mujeres, aunque sus aportes y reivindicaciones propias se confundían y se disolvían entre aquellas de clase, antiimperialistas, de derechos humanos. Esta experiencia organizativa brinda sin embargo las bases para crear con el tiempo organizaciones que les son propias, dedicadas al estudio de sus necesidades como mujeres, y es la génesis del esfuerzo de construcción de nuevos espacios de participación asumiendo sus propios temas, incorporando a otras mujeres y proponiendo desde una perspectiva de género (en sus diferentes tendencias) cambios en la vida y construcción democrática del país.
    Forman parte de los llamados “nuevos movimientos sociales”, y sin embargo, muchos de sus problemas parecen ser los mismos enfrentados años atrás por los movimientos históricos: división, coopción por el Estado, falta de propuesta y peor, una organización y dinámicas patriarcales en su fondo. Los nuevos movimientos sociales hondureños se aprestan a enfrentar los problemas que debilitaron, y llevaron casi a su extinción, a las primeras y más fuertes formas de organización popular .Sin embargo, aun en construcción, aun revisándose y descubriéndose, aún con problemas, las organizaciones de mujeres han adquirido una importancia definitiva como representantes de la sociedad civil hondureña

    Tras el golpe de Estado se ha marcado una cierta diferencia entre las llamadas “mujeres en resistencia” y las “feministas en resistencia”, desnudando quizás las normales diferencias geográficas y de clase, pero ofreciendo por primera vez desde la lucha por la aprobación de la Ley contra la Violencia Doméstica un nuevo espacio político común a las diferentes organizaciones de mujeres.

    Con la propuesta de participación ciudadana del Presidente Manuel Zelaya las mujeres vieron una oportunidad para ampliar sus áreas de intervención e incluir en la agenda del gobierno sus particulares demandas. Así, en mayo de 2009, se organiza el Espacio de Debate de las mujeres feministas organizadas, con la finalidad de aunar esfuerzos y apoyar el proyecto de la Consulta Ciudadana. Ese Espacio de Debate está constituido por Movimiento de Mujeres Socialistas, Las Lolas ; el Colectivo Feminista Mujeres Universitarias, COFEMUN; Centro de Estudios de la Mujer, CEMH; Centro de Estudio y Acción para el desarrollo, CESADEH; Jóvenes Feministas Universitarias; Red de Mujeres Jóvenes; Comisión de Mujer Pobladora; Articulaciones Feministas de Redes Locales; Convergencia de Mujeres de Honduras; Iniciativa Centroamericana de Seguimiento a Cairo y Beijing; Centro de Derecho de Mujeres y Feministas Independientes.
    El mismo 28 de junio, este grupo se identifica como “Feministas en Resistencia” y pasan a formar parte del Frente Nacional en Resistencia contra el Golpe, al que también se adhieren la Asociación Nacional de Escritoras de Honduras (ANDEH) y Cattrachas. Hasta hoy están luchando porque se restablezca en Honduras el respeto a los derechos humanos, la libertad y la paz y, por supuesto, es tema central de su agenda el restablecimiento de la democracia y la conformación de una Constituyente de la que Derive una nueva Carta Magna incluyente, equitativa y respetuosa de los derechos de las mujeres.Mientras las protestas contra el golpe militar y la situación de crisis en Honduras continúan, feministas y otras mujeres se encuentran en primera fila con sus estrategias de resistencia pacífica frente a la represión y demandan un regreso a la institucionalidad, un fin a la violencia y el respeto de los derechos humanos.
    Para visibilizar los abusos a los derechos humanos cometidos contra mujeres, organizaciones feministas y de derechos humanos han organizado la “Jornada de los derechos humanos de la Mujeres en Honduras” del 17 al 21 de agosto del 2009 y que contará con la presencia de invitadas de Centroamérica, México y los Estados Unidos.
    Una de las actividades que se realizará durante la semana es el VII Observatorio de la Transgresión Feminista, cuyo objetivo principal es documentar y recolectar información, evidencias, y testimonios de las mujeres que han sufrido violaciones de sus derechos humanos. Posteriormente se redactará una compilación de información y se presentará un reporte preliminar sobre las violaciones de los derechos humanos de las mujeres durante el golpe de estado del 28 de junio.
    También se han planeado espacios para el diálogo con feministas y otras mujeres hondureñas para la reflexión sobre la situación actual en Honduras y el impacto del golpe de estado en sus vidas, en el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres así como sus estrategias de resistencia y sus acciones durante esta crisis.

    Desde el pasado 28 de junio, todos los días en el país mesoamericano miles de mujeres y hombres salen a las calles para exigir sus derechos agrupados en lo que han denominado el Frente de Resistencia contra el golpe de Estado, que incluye a más de 36 organizaciones campesinas, sindicalistas y empresariales de Honduras.
    Entre las multitudes destaca el contingente de las “Feministas en Resistencia”, donde se agrupan las organizaciones que defienden los derechos humanos de las mujeres en el país como: El Centro de Derechos de las Mujeres (CDM), el Comité para la Defensa de los Derechos Humanos en Honduras (Codeh) y la Colectiva de Mujeres Hondureñas (Codemuh), por mencionar algunas.
    Estas mujeres no van solas, van acompañadas de otras y de hombres que se identifican con sus demandas, y que decidieron salir a las calles para exigir sus derechos como ciudadanas y ciudadanos, pese las diferentes formas de violencia, incluso la sexual, con que han sido reprimidas para ser calladas e intimidadas.
    A raíz de la participación masiva de las mujeres en movilizaciones y discursos de franco rechazo al gobierno de facto, “las hondureñas han tenido que esconderse, vivir la separación de sus hijas, hijos y otros familiares para protegerlos y evitar allanamientos en sus casas, además de recibir todo tipo de intimidaciones que las hacen pensar que pueden ser agredidas en cualquier momento”, señaló Gilda Rivera directora de CDM.
    Del 17 al 21 de agosto viajaron a Tegucigalpa mujeres de América Latina, Canadá y Estados Unidos, convocadas por Feministas en Resistencia de Honduras, Las Petateras, Radio Internacional Feminista, Just Associates (JASS), Iniciativa de las Mujeres Premio Nobel (NWI) y Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad, todas ellas agrupadas en el Observatorio de la Transgresión Feminista. El objetivo: sostener reuniones con organizaciones de mujeres, populares, diplomáticos y algunas autoridades del gobierno de facto.
    Líderes del Frente de Resistencia, por ejemplo, denunciaron la serie de violaciones de las que son víctimas, en particular, las mujeres. “Durante las manifestaciones -revelaron—, las golpean igual o peor que a los hombres, las tiran al piso y les dan nalgadas con palos, las agreden verbalmente. No miran si son niñas, niños, mujeres u hombres; ellos -los agresores— sólo tiran golpes”. Desde el golpe de Estado, señalaron las Feministas en Resistencia, sobrevino “una emergencia nacional en derechos humanos”. Honduras fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA) y a partir de entonces arreció la persecución y hostigamiento contra el movimiento feminista, defensoras y defensores de derechos humanos y periodistas, entre otros grupos.
    Por su parte, la diputada de Unificación Democrática Silvia Ayala denunció el acoso del que ella y otros cuatro de sus compañeros de partido han sido víctimas; al mostrar su rechazo al golpe y exigir se restituya la constitucionalidad han sido golpeados y perseguidos, afirmó.
    Asedio que se ha recrudecido, pues, comenta: “a los pocos días del golpe no me permitieron el acceso al Congreso, a pesar de que, con mi identificación, les señale que era diputada; hace un par de semanas tuve que salir huyendo en una caminata de dos horas por la montaña, porque pretendían llevarme detenida”, subrayó.

    Las mujeres resistimos desde siempre. Resistimos siglos de opresión, pobreza, violencia y exclusión. Resistimos a diario en nuestra cotidianidad y resistimos en las luchas colectivas. Por eso, no nos resultó extraño saber que éramos más de la mitad de la resistencia. No nos extrañó ver las calles repletas de sombrillas y escuchar las voces de las mujeres gritando consignas en las manifestaciones. La visibilización de la participación de las mujeres y feministas escribe un nuevo escenario en la región, como bien lo expresa Breny Mendoza: El protagonismo de las feministas hondureñas en la resistencia contra el golpe replantea y realiza un giro en la política de la izquierda en Honduras, pero también de la región, en la cual se reconoce al feminismo desde el comienzo como un actor clave en la democratización y pacificación de las sociedades, y no sólo como un actor más; el nuevo activismo político feminista las reposiciona tanto dentro del espectro político local como transnacional; su papel protagónico las des marginaliza, visibiliza y las coloca al centro de la lucha, la denuncia, la demanda, el análisis político y el que hace teórico. El papel protagónico de las Feministas en Resistencia en contra del golpe, por la Asamblea Constituyente y la refundación y descolonización de Honduras, en donde la voz de las mujeres no calla sino que más bien pone el acento, se conecta con las luchas de
    las feministas del Cono Sur de los años 80 contra las dictaduras, de las feministas centroamericanas que surgen con la insurgencia guerrillera contra los dictadores del istmo y la propia de los años 80 contra la ocupación militar norteamericana y el militarismo dictatorial hondureño. Pero esta vez el feminismo latinoamericano apuntalado en las Feministas en Resistencia de Honduras abre una nueva etapa. Este es un feminismo consolidado y ya enraizado en los escenarios políticos locales, no uno que se origina en los procesos, o que se desarrolla como resultado de los procesos. Es un feminismo
    Consumado que ha aprendido de las luchas pasadas, de sus propias limitaciones y que ha entendido cuál es su lugar en la lucha por la refundación de la sociedad. Se toma en serio la responsabilidad de asumir la humanidad de todos/resulta imposible hablar de la participación de las mujeres y feministas en resistencia sin hablar de sentimientos. El golpe de Estado movió muchas emociones en el pueblo hondureño y, para las mujeres, representó más que una crisis política. Una mujer de la zona norte en resistencia describe muy bien el impacto del golpe en sus vidas: «Para mí, lo que sucede, es un rompimiento del orden constitucional, que nos rompe el alma, nos rompe la vida “A las pocas horas del golpe de Estado, en todas partes de Honduras, hombres y mujeres, comenzaron a salir de sus casas, se convocaron en los parques, en los espacios comunitarios; esa fue la primera semilla del Frente Nacional de Resistencia. Las mujeres comenzamos a comunicarnos, a movilizarnos espontáneamente. A MENDOZA, Breny, «Hacia una nueva teoría feminista latinoamericana (a partir del golpe de Estado en Honduras medida que fue pasando el tiempo, esta espontaneidad se convirtió en un proceso reflexivo y planificado. En la zona centro y sur del país, organizaciones y mujeres feministas se convocaron en un espacio que autodenominaron «Feministas en Resistencia». En el norte, también unificaron fuerzas dentro de Mujeres en Resistencia de la zona Norte. En occidente, en el sur, en todos los sectores, las mujeres salieron de sus espacios cotidianos y se organizaron para afrontar la lucha conjunta. En algunos lugares, las mujeres, como buenas estrategas, han formado redes de solidaridad. Eso hicieron en la colonia Suazo Córdova de El Progreso, Yoro. Las que no van a las marchas se quedan cuidando a las criaturas pequeñas de las que sí van Para muchas jóvenes, el golpe de Estado representa la primera experiencia de represión y violencia; para otras fue el retroceso a una década oscura, tiempos que pensábamos lejanos. Aun así las mujeres hemos sido mayoría en las manifestaciones. También las mujeres y feministas en resistencia realizaron algunas acciones inmediatas para hacer frente a la represión. En Tegucigalpa, por ejemplo, se llevó a cabo el Encuentro Centroamericano y Observatorio Feminista que, avalado por organizaciones feministas de varios países, intentó sistematizar y evidenciar las violaciones a los derechos humanos de las mujeres. En San Pedro Sula también se realizó el primer encuentro de mujeres en resistencia. Las Feministas en Resistencia también fueron de las organizaciones convocantes al encuentro por la re-fundación de Honduras en La Esperanza. Pero toda esta fuerza y visibilización conllevó también una mayor represión en contra de
    Las mujeres. Uno de los aprendizajes de los movimientos de mujeres es que mucho del esfuerzo encaminado a sensibilizar y a lograr pequeños cambios en el marco legal, no funcionó como lo pensamos. Si bien estas acciones no han sido en vano, y en su momento representaron ganancia para las mujeres, hoy necesitamos repensar nuestro accionar en la construcción de una democracia real, diferente e incluyente. Hoy por hoy, la resistencia de las mujeres se convierte en una de las formas más reales en la defensa de nuestros derechos humano

    ¿Cómo surgen las FER?

    Feministas en Resistencia, FER, como movimiento social nace desde el propio 28 de junio del 2009, día del golpe de Estado, ejecutado por parte del poder militar y bajo las ordenes de las familias más poderosas económicamente de Honduras, como parte de las estrategias de la ultra derecha internacional en contra de los procesos de cambio y sobre todo con el apoyo del Pentágono.
    Las Feministas en Resistencia (FER) están constituido por mujeres feministas independientes y feministas organizadas en movimientos de mujeres, algunas de ellas son parte de ONGs que atienden a mujeres víctimas de violencia y otras que trabajan la temática de la mujer desde diferentes ejes (agricultura y seguridad alimentaria, microempresas, vivienda, salud, equidad de género, etc.). Algunas feministas estaban a favor de la cuarta urna, desde antes del golpe de Estado, y eran parte del proceso, además se encontraban cuidando las urnas en diferentes lugares del país, cuando se produjo la ruptura del orden constitucional, otras no estaban de acuerdo con la cuarta urna. No obstante, todas ellas se apostaron frente a la casa presidencial en contra del Golpe de Estado, exigiendo el retorno a la democracia. Se fueron juntando porque de una u otra forma todas se conocían. Al verse envueltas en ese enorme movimiento social se les ocurrió que debían tomar un nombre, más que todo para poder hacer consignas reivindicativas. De allí nacieron las consignas:

    “NI GOLPE DE ESTADOS NI GOLPE A LAS MUJERES”, “QUIENES SOMOS FEMINISTAS EN RESISTENCIA”, “ESTAS SON AQUÍ ESTAN LAS QUE NUNCA CALLARAN”, “DICEN QUE MICHELETI NO TIENE BOLAS SON DOS CHAPITAS DE COCA COLA”, etc.
    Aunque las FER se declaran feministas en resistencia desde tiempos atrás al golpe de Estado, se consideran haber estado en Resistencia contra el orden patriarcal, y en contra de todo sistema político, ideológico y cultural que oprima, que domine, y sobre todo que controle sus cuerpos, sus vidas, sus ideas. Se autodenominan TRANSGRESORAS.

    Bibliografias

    • Feminista, R. I. (18 de Agosto de 2009). FEMINISTAS EN RESISTENCIA. Obtenido de http://feministascrenresistenciaalgolpe.blogspot.com/2009/08/semana-de-los-derechos-humanos-de-las.html

    • Ruiz, G. T. (Septiembre de 2009). Obtenido de http://www.nodo50.org/mujeresred/spip.php?article1788

    • Velez, A. (01 de Marzo de 2010). ESTUDIOS DE LA MUJER. Obtenido de https://estudiosdelamujer.wordpress.com/2010/03/01/breve-relacion-historica-del-feminismo-en-honduras/

    • HDD. (2010). libro del golpe hhdd. mayo,19,2010, de cedoh Sitio web

    • BAHR. S (17 de julio 2010) Breve aporte a la historia del movimiento de mujeres en honduras. Recuperado de://sergiobahr.wordpress.com/…/breve-aporte-a-la-historia-del-movimiento-de-mu…

    http://www.cedoh.org/documentacion/articulos/files/Libro%20Golpe%20DDHH.pdf

    Comentario por Benita Michel Aquino — 03/03/2017 @ 01:49 | Responder

  10. Etnografía feminista
    La etnografía es la descripción densa de un observable. Parallegar a esa descripción se requiere una rigurosa formaciónprofesional que permita a quien observa distinguir laparticularidad de lo observado en el contexto en que adquieresignicación.La etnografía feminista —en consonancia con otras formascontemporáneas de etnograar que comparten el interés porrelevar la experiencia de los sujetos oprimidos, subalternos,no hegemónicos—,supone siempre la ejecución de unprocedimiento multimetódico en el cual se reconoce que cadamétodo de investigación permite obtener información parcialsobre el observable, por lo que la combinación de dos o másde ellos ofrece la posibilidad de obtener distintosacercamientos a lo observado, conduciendo a unacomprensión compleja de la manera como está constituido. Entérminos simples, la aproximación multimetódica facultaobtener información más detallada y pertinente cuando sebusca y obtiene a partir de distintas fuentes.La etnografía feminista se centra en dos características: la oposición al positivismo prevaleciente en la etnografíaconvencional, fuertemente cargada de empirismoelemental cuando se arma que los hechos están en larealidad y sólo necesitan ser reportados por quieninvestiga
    la oposición a los conceptos androcéntricos que están enel núcleo de las teorías antropológicas clásicas.Para las etnógrafas feministas, las mujeres son el sujetoprivilegiado en sus investigaciones, por lo que dichaintersubjetividad se establece entre congéneres. La movilidadenunciada también requiere re&exividad. Supone alteridad,con&icto, negociación, complicidades y afectos entre laetnógrafa y las mujeres con quienes realiza la investigación.Mediadas por el diálogo, una y otras re&exionan sobre susrespectivas situaciones, desde las posiciones y con losrecursos intelectuales que cada una posee. En ese sentido, laconformación de la etnografía feminista puede ser leídatambién como la historia de la valoración de los aportes decada sujeto a la elaboración de conocimiento antropológico.Así, desde las intuiciones de las primeras etnógrafas —amenudo esposas o estudiantes del responsable de lainvestigación, que se preguntaron por la particularidad de laexperiencia de las mujeres que estaba siendo ignorada, y porlos hechos de la cultura que permanecían ignorados al noincluirlas entre “los informantes”— hasta llegar a la actualvaloración de los puntos de vista diferenciados de mujeres yhombres respecto de un mismo elemento cultural.Para la antropología contemporánea, la noción del lugaretnográco es objeto de problematización puesto que desdetiempo atrás se dejó de practicar la investigación sólo enculturas localizadas distintas a la propia, por lo tanto, enlatitudes distantes. Los procesos de globalización, demundialización y de internacionalización, caracterizados entreotras cosas por el incremento de la movilidad geográca —voluntaria o forzada— de las personas, han generado
    dislocación, es decir, ruptura de la ubicación exclusiva en ellugar de origen, por lo que la etnografía también es realizadade manera multisituada.La antropología feminista ha elegido como una de esaspuertas de acceso la armación de que la experiencia de lasmujeres es notable y valiosa. Esta aseveración, que en laactualidad puede resultar casi banal, signicó un profundotrastocamiento de los ordenamientos de género al interior dela disciplina, pues introdujo el debate respecto de quiénesposeen el privilegio epistémico para relevar de manerapertinente dicha experiencia.Desde esa perspectiva, la etnografía feminista enriquece elreconocimiento de la diversidad humana, rehumaniza laantropología y rearma el carácter eminentemente complejo einterdisciplinario de este campo de conocimiento.

    Grupo #3
    #21 Sofia Alejandra Laguna
    #22 Juana Maria Andrade
    #23 Sendy Nikora Lagos
    #24 Dulce Maria Sierra
    #25 Jose carlos Moncada
    #26 Paola Alejandra Cruz
    #27 Jackeline Varela
    #28 Sahory Calix Aguilera
    #29 Diego Alejandro Zepeda
    #30 Kenia Yohana Monge
    #34 Lucia Magdalena Garcia

    Comentario por Lucia Magdalena Garcia Vasquez — 03/03/2017 @ 01:02 | Responder

  11. PROYECTO DE INVESTIGACIONl: LA MUJER Y LA POLITICA
    2017-A-sc099-0900

    OBJETIVOS
    • Conocer más sobre la historia de la mujer dentro de la política, su integración, ideologías, y aportes a largo plazo.

    • Dar a conocer la importancia de la mujer dentro de la política.

    • Averiguar por qué la mujer aun no logra tener tanto poder en la política igual que el hombre.

    • Dar a conocer la lucha de las mujeres para lograr la igualdad en el campo político.

    CARACTERIZACION

    El liderazgo y la participación política de las mujeres están en peligro, tanto en el ámbito local como mundial. Las mujeres tienen poca representación no sólo como votantes, también en los puestos directivos, ya sea en cargos electos, en la administración pública, el sector privado o el mundo académico.
    Las mujeres se enfrentan a dos tipos de obstáculos a la hora de participar en la vida política. Las barreras estructurales creadas por leyes e instituciones discriminatorias siguen limitando las opciones que tienen las mujeres para votar o presentarse a elecciones. Las brechas relativas a las capacidades implican que las mujeres tienen menor probabilidad que los hombres de contar con la educación, los contactos y los recursos necesarios para convertirse en líderes eficaces.
    Si el principio de no discriminación es uno de los pilares de los derechos de la persona ¿por qué en materia política se produce tal discriminación?. Es probable que existan barreras socioculturales fuertes sujetas a condicionamientos históricos. Los prejuicios y estereotipos que arrastra la sociedad de épocas anteriores asignan a las mujeres responsabilidades entendidas como femeninas.
    Seguimos a merced de decisiones políticas tomadas por una mayoría de hombres, ya que, tristemente, la representación de las mujeres en los cargos políticos es hoy muy escasa. Prueba de ello es el reducido 25 % de participación política de la población femenina europea. En África, Asia y Sudamérica la intervención de las mujeres es prácticamente inexistente.

    MARCO TEORICO

    En los albores del siglo XXI, en América Latina y el Caribe, la cuestión de la participación de la mujer en la política se constituye en un tema clave si estamos verdaderamente comprometidas/os en la conformación de sociedades más equitativas, más democráticas y más capaces de dar cuenta, en la escena pública, de la diversidad de sujetos y de los distintos deseos de los millones de personas que integran esas sociedades.
    La participación de la mujer en la política es relativamente reciente en la historia moderna. El hecho más significativo lo encontramos en el año de 1966 con la llegada de Indira Gandhi a la Jefatura de Gobierno de su país, India, y que más tarde se convertiría en la Principal ligereza política del Tercer Mundo.
    Después de ella, son contadas las mujeres que han podido ocupar los cargos más altos del poder político, como Primeras Ministras o Secretarias de Estado.
    Entre las más conocidas a nivel internacional podemos mencionar a Margaret Thatcher, Ex Primer Ministra de Inglaterra; Isabel Perón, Ex Presidenta de Argentina; Michele Bachelet, Actual Presidenta de Chile; Condoleezza Rice, actual Secretaria de Estado de Estados Unidos; Violeta Chamorro, Ex Presidenta de Nicaragua.
    Cuando se habla de este tema generalmente se piensa que la participación de la mujer en la Política es mayor en los países desarrollados, pero no es así, esto no depende de la riqueza o la pobreza.
    Por ejemplo, en algunas de las naciones más ricas del mundo como Estados Unidos, Francia o Japón, la representación femenina en los parlamentos es de apenas entre un 10 y 12 por ciento, mientras que en varios países de África el porcentaje es de 25 a 27 por ciento.
    En todo el mundo, solo 11 países han alcanzado el 30 por ciento de participación de las mujeres en la política: Suecia, Dinamarca, Alemania, Finlandia, Noruega, Islandia, Países Bajos, Sudáfrica, Costa Rica, Argentina y Mozambique.
    Los primeros pasos
    Como ya lo señalé antes, la incursión de la mujer en la política inició a finales del siglo XX. El proceso de modernización capitalista, que favoreció el ingreso de las mujeres al mercado laboral y a niveles más altos de escolaridad, trajo consigo su incorporación masiva a los movimientos sociales como el campesino, indígena, obrero, estudiantil y urbano popular, desde donde ellas expusieron sus demandas frente al Estado corporativo, autoritario y clientelar.
    Obstáculos de la Participación de la Mujer
    Los obstáculos para la plena participación de la mujer en las democracias de América Latina se origina en la debilitada posición social de la mujer, en una visión tradicionalista de los roles de género, en los prejuicios y estereotipos culturales que se tejen en torno a ellos, y en la discriminación abierta.
    La sociedad y los valores culturales enfatizan la importancia de los hijos y la familia, al tiempo que los planes de erradicación de la pobreza y desarrollo económico incentivan la entrada de la mujer en la fuerza laboral. Se espera así que las mujeres deban ser madres y trabajadoras a la vez, pero poco se hace por erradicar las prácticas que hacen extraordinariamente difícil compatibilizar ambos roles.
    Estos obstáculos inciden directamente sobre la participación de la mujer en la política, ya que con el deber del cuidado de los hijos, los hombres tienen más oportunidades de participar en asambleas políticas y congresos partidarios, mientras que la mujer se ve en la obligación de permanecer en casa debido a que no existe un sistema de guarderías que le permitan a la mujer desarrollar ambos papeles.
    Una perspectiva alternativa
    En una amplia encuesta, dirigida en 1999 por la Unión interparlamentaria (IPU) entre 187 mujeres parlamentarias de 65 países, las participantes describieron a las mujeres de manera sistemática con unas prioridades distintas a las de los hombres. Cuatro de cada cinco encuestadas creían que las mujeres tenían ideas conceptualmente diferentes sobre la sociedad y la política. Más del 90% estuvo de acuerdo en que una mayor participación de la mujer.
    provocaría cambios, y casi 9 de cada 10 consideraron que la participación de las mujeres en el proceso político cambió de manera significativa su resultado.
    En Honduras
    En el Congreso las mujeres solo tienen el 25,7 %, a pesar de que la Ley de Igualdad de Oportunidades.
    En el Parlamento hondureño las mujeres tienen una representación del 25,7 %, a pesar de que la Ley de Igualdad de Oportunidades para la Mujer establece que les corresponde una cuota del 40 %.
    El 25 de enero de 1955, durante la Administración de Julio Lozano, se emitió el decreto que reconocía el derecho de la mujer a votar en las elecciones generales de Honduras.

    FUNDAMENTACION

    La participación de la mujer en la política es reciente en la historia moderna. El hecho más significativo lo encontramos en el año de 1966 con la llegada de Indira Gandhi a la Jefatura de Gobierno de su país, India, y que más tarde se convertiría en la Principal ligereza política del Tercer Mundo.
    La mujer en la política inició a finales del siglo XX. El proceso de modernización capitalista, que favoreció el ingreso de las mujeres al mercado laboral y a niveles más altos de escolaridad, trajo consigo su incorporación masiva a los movimientos sociales como el campesino, indígena, obrero, estudiantil y urbano popular, desde donde ellas expusieron sus demandas frente al Estado corporativo, autoritario y clientelar. Y esos reclamos permitieron a las mujeres acceder poco a poco a los espacios políticos y de gobierno, aunque en la realidad el crecimiento de su participación en estas actividades ha sido extremadamente lento y han tenido un trato discriminatorio en todos los ámbitos de la vida pública y privada. La participación política ha sido uno de ellos, en donde antiguamente se consideraba que la mujer no poseía las capacidades mentales suficientes para emitir su opinión referente a asuntos públicos, ni mucho menos formar parte de la vida política de los países; existía la creencia generalizada de que las mujeres no eran aptas para trabajos intelectuales, solo debían dedicarse a las labores del hogar y por ello se les negaba la oportunidad de una educación.
    Las cuatro conferencias mundiales sobre la mujer convocadas por las Naciones Unidas en el último cuarto de siglo han contribuido a situar la causa de la igualdad entre los géneros en el mismo centro del temario mundial. Las conferencias han unido a la comunidad internacional en apoyo de un conjunto de objetivos comunes con un plan de acción eficaz para el adelanto de la mujer en todas partes y en todas las esferas de la vida pública y privada.
    La lucha en favor de la igualdad entre los géneros estaba aún en sus primeras etapas cuando surgieron las Naciones Unidas en 1945. De los 51 Estados Miembros originales, solo 30 permitían que las mujeres tuvieran los mismos derechos de voto que los hombres o les permitían ocupar cargos públicos. Sin embargo, los redactores de la Carta de las Naciones Unidas tuvieron la previsión de referirse deliberadamente a “la igualdad de derechos de hombres y mujeres” cuando declararon “la fe en los derechos fundamentales del hombre” y ” la dignidad y el valor de la persona humana”. Ningún documento jurídico anterior había afirmado con tanta energía la igualdad de todos los seres humanos, ni se había referido al sexo como motivo de discriminación. Desde ese momento quedó en claro que los derechos de la mujer constituirían una parte central de la labor que se tenía por delante. La labor de las Naciones Unidas en beneficio de la mujer se centró ante todo en la codificación de los derechos jurídicos y civiles de la mujer, y la reunión de datos sobre la condición jurídica y social de la mujer en todo el mundo.
    La lucha por la igualdad entró en una segunda etapa con la convocación por las Naciones Unidas de cuatro conferencias mundiales con objeto de elaborar estrategias y planes de acción para el adelanto de la mujer. Los esfuerzos emprendidos han pasado por diversas etapas y transformaciones, desde considerar a la mujer casi exclusivamente en función de sus necesidades de desarrollo hasta reconocer sus contribuciones esenciales a todo el proceso de desarrollo y procurar la potenciación de su papel y la promoción de su derecho a la participación plena en todos los niveles de la actividad humana.

    GRUPO # 5
    Ricardo Fernandez # 45
    Ana Reyes # 44
    Yeimi Martinez # 42
    Elisa Maradiaga # 48
    Alejandra Bardales # 47
    Oscar Garcia # 41
    Jimmy Arevalo 20161003719
    Gretely Molina # 43

    Comentario por gretely C. — 02/03/2017 @ 03:15 | Responder

  12. INVESTIGACIÓN FEMINISTA
    ESTUDIAR LA MASCULINIDAD, PARA QUE?
    2017-A-SC099-0900 GRUPO # 5

    De acuerdo con algunas teorías del conocimiento derivadas del marxismo, el oprimido tiene este privilegio cognoscente respecto de quienes han sido históricamente beneficiados por la ideología dominante. Esto implicaría que las mujeres cuentan con dicha prerrogativa por sobre los varones en los estudios feministas, por su situación y experiencia de opresión.

    Las etimologías feministas tienen como uno de sus rasgos constitutivos que las distinguen de otros tipos de conocimientos, el compromiso político con el cambio social.
    Es imprescindible, por tanto, saber que “en todas las sociedades las mujeres están peor que los hombres” este conocimiento es fundamental en los estudios sobre varones afines al feminismo, como punto de partida para aproximarse a su objeto de estudio, ya sea desde la experiencia del privilegio o de la opresión, desde la experiencia de ser varón o de ser mujer. Lo anterior, sin embargo, no es suficiente si no va acompañado de una búsqueda de cambio que modifique dicha condición, valorada previamente como injusta. El para qué de los estudios sobre varones y masculinidades tiene todo un sentido para el feminismo si se incluye en este marco epistémico.

    Es totalmente viable y hasta deseable reconocer, y en ese sentido hablar abiertamente, de los derechos de los varones en diferentes entornos, como el reproductivo y sexual, siempre y cuando se tengan claros sus efectos en las mujeres. Por eso, si los estudios sobre varones coinciden con los objetivos feministas y si logramos un movimiento reivindicativo de varones y mujeres por relaciones igualitarias y en contra de la opresión hacia la mujer, favoreceremos ganar la batalla que no es en contra de ningún grupo sexuado. Como señalan Adriana Ortiz-Ortega, Marta Rivas, Fernando Huerta, Gilda Salazar y Ariadna Gómez42 en relación con los derechos sexuales y reproductivos, cualquier estudio o intervención con varones debe incluir las necesidades de las mujeres y —yo añadiría— un compromiso compartido por un cambio social hacia mayor equidad y erradicando la opresión y subordinación de éstas.

    INTEGRANTES:
    Ricardo Fernandez # 45
    Ana Ryes # 44
    Yeimi Martinez # 42
    Elisa Maradiaga # 48
    Alejandria Bardales # 47
    Gretely Molina # 43
    Oscar Garcia # 41
    Jimmy Arevalo 20161003719

    Comentario por gretely C. — 02/03/2017 @ 02:42 | Responder

  13. Grupo #2
    Integrantes:
    Rossie Velásquez (relatora) 20131002227 #lista 14
    Kenia Lourdes Mejía (moderadora) 20131008899 # lista 20
    Katherine Masiel Arguello 20121008590 lista 11
    Jeymi Jasmin Salazar 20131008486 # lista 19
    Karen Ines Rush 20131008347 # lista 18
    Gracia Maria Pineda 20121013557 # lista 12
    Roberto Carlos Escobar 20131007725 # lista 15

    Historia de la sexualidad en Honduras, con enfoque de género, orientado a la violencia hacia la mujer en diferentes aspectos, visto desde el punto de vista de estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, en el año 2017.

    I. Caracterización del problema

    La violencia contra la mujer es cualquier acción o conducta, basada en su género que cause muerte, daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico a la mujer, tanto en el ámbito público como en el privado. Es decir, que tenga lugar dentro de la familia o unidad doméstica o en cualquier otra relación interpersonal, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio que la mujer y que comprende entre otros, violación, maltrato y abuso sexual. También la violencia que tenga lugar en la comunidad y sea perpetrada por cualquier persona y que comprende, entre otros, violación, abuso sexual, tortura, trata de personas, prostitución forzada, secuestro y acoso sexual en el lugar de trabajo, así como en instituciones educativas, establecimientos de salud o cualquier otro lugar. Y también aquélla que sea perpetrada o tolerada por el Estado o sus agentes, donde quiera que ocurra” (Convención Belem do Pará, 1997). Además, es la consecuencia de una construcción social y cultural para la opresión de las mujeres, elaborada por el hombre y la cual redujo a la mujer a la dependencia y subordinación, convirtiéndola en objeto de sus propios intereses. Los orígenes de esta opresión y subordinación de las mujeres están asociados a la construcción patriarcal. Se debe propiamente a la base estructural de la sociedad, con un reparto injusto y desequilibrado del poder.

    Los casos de asesinatos de mujeres en Honduras se dan cada vez con más violencia y la ineficacia policial, legal y judicial permite que estos crímenes continúen en ejecuciones diarias en desarrollos rápidos en los que los criminales matan, torturan y asesinan a las víctimas cada trece horas. Entre 2002 y 2013 han sido asesinadas 3600 mujeres en Honduras sin ser detenidos, capturados, investigados ni enjuiciados.
    Los crímenes sexuales en Honduras son tan altos debido al bajo presupuesto que mantienen tanto la Corte Suprema de Justicia de Honduras, el ministerio público y el Congreso Nacional de Honduras, la baja cualificación del personal y el bajo acceso a los recursos limita la mejora de leyes, aumento de juicio, prevención y apoyo de las víctimas de estos crímenes.
    Honduras se ha caracterizado por ser un país con una cultura machista, donde el hombre es una figura central tanto en el hogar como en las empresas y el gobierno y en donde la mujer y los niños son relegados a un segundo plano.

    II. Fundamentación

    La violencia contra las mujeres es un problema generalizado que afecta la vida de innumerables mujeres, que obstaculiza el desarrollo y la paz en los distintos países; dificulta el ejercicio de sus derechos como ciudadanas; y que causa daño en las familias y en las comunidades. Además, es una violación a los derechos humanos fundamentada en relaciones desiguales de poder entre hombres y mujeres, históricamente validada por las distintas sociedades. En el caso de Honduras es perpetuada por una ola de asesinatos, explotación, discriminación e irrespeto a sus derechos.

    La problemática actual pasa por una serie de acontecimientos que se vinculan con violencia doméstica, pobreza, narcotráfico, crimen organizado, trata de blancas, etc. Obviamente, todos estos hechos son parte de un sistema patriarcal que aún no se combate de manera decidida en los diferentes espacios de nuestro país, así mismo se sabe que la violencia es producto de una cultura patriarcal. Cualquier contradicción se resuelve con violencia; esa es la salida al conflicto: la violencia contra las personas que se oponen a la usurpación del poder, especialmente la del hombre, cuando una mujer no hace lo que se considera que tiene que hacer.
    El Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad y el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, indican que en el país la muerte violenta de mujeres ha aumentado 129% en el último año , lo que exhibe a Honduras como el lugar más peligroso para las mujeres en Centroamérica.

    La población femenina más susceptible a crímenes son principalmente mujeres jóvenes entre 20 y 24 años de edad. No es casualidad que la mayoría de las mujeres asesinadas sean las más jóvenes. Son ellas las económicamente más activas, las que por trabajo, por estudio y hasta por divertirse salen más al ámbito público. Son ellas las que están en las calles, lugar que la cultura patriarcal reserva a los hombres, mientras destina el doméstico a las mujeres. Teniendo en mente este “mandato cultural”, podemos pensar que muchos hombres se sienten con autoridad para disponer ya no sólo de sus cuerpos sino también de sus vidas, como si se tratara de objetos propios y desechables.
    La investigación de la Tribuna de Mujeres señaló que en el país existe un patrón de ensañamiento en contra de los cuerpos de las mujeres, quienes no solamente sufren atentados en contra de sus vidas, sino también son víctimas de violación, tortura, y mutilación.
    Las ciudades con más incidencia de femicidios son las más pobladas: el Distrito Central (Tegucigalpa y Comayagüela) y San Pedro Sula. Siendo que nos encontramos en una de estas ciudades, como estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras se quiere indagar en la opinión popular a cerca de la problemática social según propios estudiantes de esta máxima casa de estudios y así analizar su contexto actual, haciendo énfasis en que los derechos de las mujeres en nuestro país deben ser promovidos respetados y protegidos.

    II. Marco conceptual

    Los principales conceptos que facilitan la comprensión de presente documento son:
    Femicidio: Fue un término acuñado por feministas de la academia norteamericana, cuando Diana Russell en 1976 lo presentó ante el tribunal internacional sobre Crímenes contra las mujeres, realizado en Bruselas, para denominar el asesinato de mujeres por el hecho de ser mujeres.
    Sexualidad humana: Es el aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales.

    Machismo: De acuerdo al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española el machismo es: “actitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres” (RAE 1992) es un comportamiento en que las actitudes, acciones y discursos son coherentes con el sistema sexo/género, un sistema social en que hombres y mujeres forman dos grupos desiguales. Cada grupo constituye un género y ambos están jerárquicamente organizados de tal manera que los hombres son quienes detentan el poder y las mujeres son subordinadas.

    Patriarcado: El patriarcado es el imaginario social, el conjunto de creencias que, dando lugar a “verdades rectoras”, nutre tanto al sexismo como al machismo (y que es reforzado y sostenido por las acciones que en ellos se producen como si se tratara de un magma de sedimentación). Es decir, se trata del nivel más macro, abstracto y simbólico de sistema.

    Violencia: La violencia es agresividad alterada, principalmente, por diversos tipos de factores (en particular, socioculturales) que le quitan el carácter indeliberado y la vuelven una conducta intencional y dañina (Sanmartín Esplugues, 2002; 2004; 2006).
    Impunidad: es la imposibilidad de ser sancionado. Se trata de una excepción de condena o una forma de escapar de la justicia. Es común en algunos países en los que se carece de un sistema político limpio y que repercute en un sistema judicial corrupto y débil.

    Parricidio: El concepto se emplea para nombrar al crimen que comete una persona contra su madre, su padre u otro pariente con quien mantenga un vínculo de sangre directo, ya sea descendente o ascendente.

    Explotación sexual: es una actividad ilegal mediante la cual una persona (mayoritariamente mujer o menor de edad) es sometida de forma violenta a realizar actividades sexuales sin su consentimiento, por la cual un tercero recibe una remuneración económica.

    IV. Objetivos

    Objetivo General:

    Analizar el impacto de la violencia contra las mujeres en diferentes ámbitos, e identificar las consecuencias de esta en sus vidas. 
    

    Objetivos Específicos

    Definir e identificar las características del femicidio en Honduras. 
    
    Conocer las causas del femicidio en nuestro país
    
    Generar información que promueva la visibilidad de estos delitos que son perpetrados con agravantes por la condición de género de las víctimas. 
    
    Identificar las condiciones estructurales y culturales que se atribuyen como factores causales de femicidios en Honduras.
    Conocer los movimientos que se han hecho en honduras por parte de mujeres en contra del femicidio.
    

    V. Bibliografía

    Limone, Flavia. Una aproximación teórica a la comprensión del machismo. Málaga (2005). Recuperado de: http://sexoygenero.org/malagamachismo.htm
    Concepto de impunidad (2015). Recuperado de: http://concepto.de/impunidad/#ixzz4a1qrJ6A7
    Pérez, Porto, Julián. Gardey, Ana. (2013). Actualizado: 2015.
    Definicion.de: Definición de parricidio. Recuperado de http://definicion.de/parricidio/
    Umaik Wiki. Explotación sexual. Recuperado de: https://wiki.umaic.org/wiki/Explotaci%C3%B3n_sexual
    Informe final de investigación sobre violencia contra las mujeres indígenas. Quetzaltenango, (octubre del 2007). Recuperado de: http://biblioteca.hegoa.ehu.es/system/ebooks/18333/original/Violencia_contra_la_mujer_maya.pdf?1301495708

    Comentario por Kenia Mejía — 01/03/2017 @ 02:33 | Responder

  14. 2017-A-SC099-1300 . grupo #3

    Investigación feminista.
    Eli Bartra ( Filosofa mexicana)

    I parte

    existe en la actualidad una discusión feminista con respecto a la metodología( disciplina que se ocupa de todos los métodos).
    otras acepciones importantes son:
    – metodología no sexista ( que no ignora el lugar a donde están los hombres). como lo hace la sexista que ignora el trabajo, el papel de la mujer, y que solo se enfoca y se refiere al sexo masculino.

    metodología no androcentrista ( no hacemos al hombre el centro de todo)

    II Parte

    Como conocemos nosotras. Vemos nuestra particular manera de tomar las cosas, de acercarnos.
    muchas mujeres son sexistas y sigue con la metodología androcentrista.
    Pero desde la teoría del feminismo nos acercamos a la realidad, a una apropiada manera de ver al mundo donde existimos todos.

    III Parte

    La importancia de romper los roles.
    ya es necesario en las ciencias de las investigación las mujeres rompan estos roles.
    Hay que escoger temas relevantes desde el punto de vista feminista, de temas que tienen importancia para nosotras, ya que para los hombres miran inútil temas sobre las mujeres.

    las científicas, teóricas feministas rompen los roles asignados.

    IV parte

    Siempre tener presente la pregunta
    ¿Que hacían las mujeres?
    ¿A donde están las mujeres?

    da la impresión de que el 52% no existe.
    y la culpa es del sistema patriarcal y de algunas mujeres de pensamiento machista.
    hay que tener una visión de genero que parta de la teoría feminista.

    V Parte

    La teoría feminista corrige el sesgo sexista.
    que la mujer no sea olvidada, no el centro.
    Es necesario que la practica científica no invisibilice a la mujer, que tenga resultados y conocimiento no sexista.
    el método feminista sirve entonces para desarrollar conocimientos nuevos y distintos sobre cualquier realidad.

    VI Parte

    Es preciso encontrar la forma estratégica para poder incidir de manera significativa en el corazón de las diversas disciplinas y transformar su sesgo androcentrico, que ya no se centre únicamente en el que hacer, el pensar y el sentir de los varones, sino que considere una realidad con mas de un genero con todo lo que ello implica.

    Comentario por Nikold Stephani Mayen Larios No. 22 — 17/02/2017 @ 02:27 | Responder

  15. Integrantes:
    Leticia Lopez 20171006022
    Ada Romero 20171003228
    Elisa Salgado 20171009461
    Ana Varela 20171004280
    Marcela Osorio 20171001692
    Liu Gudiel 20171001938
    Keren Paguaga 20171005088
    Brayaan Ordoñez 20161031330

    Sintesis de investigación femenina
    Viernes 10 de febrero
    Grupo #6

    Resolver esto ha sido, la tarea de los feminismos en el campo de la investigación científica y humanista. Como hacerlo, es harina de otro costal y he ahí el abrevadero de la discrepancia.
    Permanentes diferencias, el conocimiento sobre el pasado y el presente de las mujeres enexico ha ido avanzando.
    Hoy en día como central, sin embargo, independientemente de que el conocimiento sobre la condición de las mujeres aumenta constantemente este afán se traduce en el hecho que algunas feministas prefieren buscar desde ya una ciencia liberada del genero y no pierden las esperanzas de poder afirmar con base solida. Poulain de la borre decía en su libro publicado en el siglo XVII “La mente no tiene sexo”. Según como se mire, talvez podría ser cierto, ero las mentes no están por ahí flotando en el espacio.
    El método feminista sirve, pues para acompañar a la investigación científica y humanistica con la finalidad de crear nuevos conocimientos.
    Para estas cuestiones véanse el importatante libro de Keller, Evelyn Fox. Reflexiones sobre el género y ciencia, Alfons el Magnánim, Valencia, 1991. Citado por Dornton, Robert “cherchez la femme”, en: The New York Review, nueva york.
    Véase por ejemplo en cuanto a investigación en ciencias sociales el importatante texto compilado en el 2004 por Hesse-Biber, shertene nagy y yaiser, Michelle L, Feminist Perspectives on social Researah, Oxford university Pres, Oxford.
    Como mujer no tengo patria
    Como mujer no quiero patria
    Como mujer, mi patria es el mundo entero, V. Woolf.

    Comentario por Leticia Lopez — 15/02/2017 @ 02:07 | Responder

  16. Mujer; ella viene del trabajo y a trabajar en los deberes de la casa
    el trabajo de ella no vale
    siempre está disponible para lo que sea
    está pendiente de todo
    no puede realizar el trabajo de un hombre
    Hombre : Solo el puede conducir
    solo el puede trabajar
    la esposa no puede tener reuniones de trabajo porque ya se cuestiona
    no puede vestirse con la ropa que ella quiere
    no puede maquillarse como quiera
    Grupo #1
    Rosa Adilia Padilla 20031003839 # de lista 1
    Heydi Vanessa Godoy 20052200245 # de lista 2
    Nubia Lorena Espinoza Barahona 20061005001 # de lista 3
    David Alexander Zelaya Castro 20081005122 # de lista 4
    Cindy María Montalvan Villalobos 20101005506 # de lista 7
    Wendy Marina morales Andino 20111003770 # de lista 8
    Benita Michelle Aquino 20121000811 # de lista 11

    Comentario por David Zelaya 20081005122 — 10/02/2017 @ 02:09 | Responder

  17. 5 CARACTERÍSTICAS DE HOMBRE Y MUJER :vídeo en clase
    Mujeres:
    1-Tiene que dedicarse siempre al orden de su casa.
    2-Tiene menos tiempo para ella misma.
    3-Puede realizar varias actividades a la vez.
    4-Siempre esta al pendiente de su familia.
    5-Debe atender a los demás incluso en sus enfermedades.
    Hombres:
    1-Promueve el machismo dentro de su hogar.
    2-Tiene mas tiempo para el, lo cual esta bien.
    3-Consideran que realizan mejor diferentes actividades.
    4-Pueden tener mas de una pareja.
    5-Siempre le gusta estar cómodo.

    ROLES EN LA SOCIEDAD
    En la actualidad alrededor del 52% de la población son mujeres, en hace mucho tiempo las mujeres se dedicaban al cuidado al trabajo precario y no remunerado al igual que los hombres, por ejemplo en el paleolítico la mujer contaba con participación y era distinguida. Cuando comienzan a dedicarse a la agricultura las mujeres se vuelven subordinadas y dependientes. Cundo comienza a verse el patriarcado se encuentra lo que se llama homo economicus lo que trae consigo el poder sobre el futuro de los demás, desigualdad de ingresos y exclusión en cuanto a la mujer y comienza su trabajo domestico aun teniendo un trabajo remunerado ligado a un sistema individualista donde se ve de menos y no se reconocen sus capacidades.
    Grupo de trabajo #3:
    Sofia Alejandra laguna 20131014019 #21
    Juana Andrade Zelaya 20131014753 #22
    Sendy Nikora Lagos 20131015347 #23
    Dulce Maria Sierra 20131016318 #24
    Jose Carlos Moncada 20131016603 #25
    Paola Alejandra Cruz 20141000601 #26
    Jackeline Varela Aguilera 20141003638 #27
    Sahory Calix Aguilera 20141004897 #28
    Diego Alejandro Zepeda 20141006929 #29
    Kenia Yohana Monge 20141010223 #30
    Lucia Magdalena Garcia 20141031756 #34

    Dilcia Lizeth Marquez.

    Comentario por Lucia Magdalena Garcia Vasquez — 09/02/2017 @ 23:39 | Responder

  18. Gayle S.Rubin

    Gayle S. Rubín (1949), antropóloga norteamericana, teórica feminista en un comienzo y querer en la actualidad con gran influencia en políticas de sexo y género.
    Pensadora y escritora muy prolífica. Ha escrito acerca de varios temas que incluyen feminismo, sadomasoquismo, prostitución, pedofilia, pornografía y literatura lesbiana, así como estudios antropológicos sobre subculturas sexuales. Ha sido estudiada, citada, criticada y también apoyada, sobre todo del objeto de acoso y persecución ultraderechista en 2006, cuando David Horowitz (ultraderechista que en su juventud fue un activo colaborador de las Panteras Negras) la incluyó en su libro Los 101 profesores más peligrosos de EEUU.
    Gayle Rubín, se da a conocer con la publicación de su ensayo La Trata de Mujeres: Notas sobre la” economía política “del sexo” (1975), que ha sido ampliamente citado, discutido y reforzado. En este libro aparece por primera vez el concepto de sistema sexo-género que utiliza para interpretar las relaciones de sexualidad, las relaciones de producción y las relaciones de opresión en lo que constituye la primera revisión de crítica feminista realizada al planteamiento de Marx y Engels.
    A través del sistema sexo-género explicó que las mujeres no sólo han sido traficadas por las razones que lo han sido los hombres sino también, y sobre todo, por el sólo hecho de ser mujeres, como reproductoras, como vientres y pechos que se intercambian para su acceso sexual.

    J. w scott
    Joan Wallach Scott (Brooklyn, New York, 18 de diciembre de 1941) , más conocida como Joan Scott, es una historiadora estadounidense especializada en historia de Francia, así como en la historia de las mentalidades, con importantes contribuciones en el campo de la historia de género e historia de la mujer e historia intelectual. En la actualidad es titular de la cátedra Harold F. Linder en el Institute for Advanced Study de Princeton, Nueva Jersey.
    Entre sus publicaciones más notables está el artículo El género: una categoría útil en el análisis histórico (Gender: A Useful Category of Historical Analysis), publicado en 1986 en la American Historical Review es uno de los más leídos y citados en la historia de la revista y se considera germinal en la formación del campo de conocimiento de la historia de género.

    S.de Beauvoir

    París, 1908-1986) Pensadora y novelista francesa, representante del movimiento existencialista ateo y figura importante en la reivindicación de los derechos de la mujer. Originaria de una familia burguesa, destacó desde temprana edad como una alumna brillante. Estudió en la Sorbona y en 1929 conoció a Jean-Paul Sartre, que se convirtió en su compañero durante el resto de su vida. Su libro el segundo sexo (1949) significó un punto de partida teórico para distintos grupos feministas, y se convirtió en una obra clásica del pensamiento contemporáneo. En él elaboró una historia sobre la condición social de la mujer y analizó las distintas características de la opresión masculina. Afirmó que al ser excluida de los procesos de producción y confinada al hogar y a las funciones reproductivas, la mujer perdía todos los vínculos sociales y con ellos la posibilidad de ser libre. Analizó la situación de género desde la visión de la biología, el psicoanálisis y el marxismo; destruyó los mitos femeninos, e incitó a buscar una auténtica liberación. Sostuvo que la lucha para la emancipación de la mujer era distinta y paralela a la lucha de clases, y que el principal problema que debía afrontar el “sexo débil” no era ideológico sino económico.

    Celia Amorós
    Filósofa y teórica del feminismo, es una de las pensadoras feministas más importantes de la actualidad abanderando el llamado “feminismo de la igualdad”. Imparte su cátedra en la Universidad Complutense de Madrid. Hasta 1993 dirigió el Instituto de Investigaciones Feministas
    Su libro Hacia una crítica de la razón patriarcal constituye un nuevo enfoque desde la perspectiva de género de la filosofía, poniendo de manifiesto los sesgos androcéntricos y reivindica una revisión crítica por parte de las mujeres de la misma.
    Del legado filosófico reivindica los valores de la Ilustración: libertad, autonomía, igualdad, lucha de la razón contra el prejuicio, como como elementos que posibilitaran la aparición del pensamiento feminista En 1987 crea en la Universidad Complutense de Madrid el Seminario Permanente “Feminismo e Ilustración” Considera que el “feminismo de la diferencia” con su exaltada labor de los valores femeninos ha cumplido la importante misión de contribuir al orgullo que todo grupo oprimido necesita en su lucha pero encierra el grave peligro de exaltar aquello que es producto de la dominación. Solo la oposición a la totalidad del sistema que ha crea-do la bipolaridad masculino-femenino y el planteamiento de alter-nativas sociales pueden transformar la relación de género ya que la complementariedad <le valores femeninos y masculinos existente corresponde a una determinada modalidad del ser social (es decir, a una particular organización de las funciones y competencias de hombres y mujeres).

    Rosario Castellanos
    Fue una escritora y diplomática mexicana, considerada una de las escritoras mexicanas más importantes del siglo XX.
    Rosario Castellanos creció en la hacienda de su familia en Comitán, en la región maya del sur de México denominada Altos de Chiapas. A la edad de siete años, su hermano menor Mario murió de apendicitis y sus padres murieron en 1948. Ella se quedó huérfana y con medios financieros limitados. Sintió una necesidad urgente
    Para la autoexpresión y pronto se convirtió en la primera mujer escritora de Chiapas. Posteriormente emigró a la Ciudad de México donde, en 1950, se graduó como maestra en filosofía por la Universidad Nacional Autónoma de México y se relacionó con Ernesto Cardenal, Dolores Castro, Jaime Sabines y Augusto Monterroso. También estudió estética en la Universidad de Madrid con una beca del Instituto de Cultura Hispánica de 1950 a 1951. Fue profesora de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, así como en la Universidad de Wisconsin, en la Universidad Estatal de Colorado y en la Universidad de Indiana.
    Su obra trata de temas políticos, ya que concebía al mundo como “lugar de lucha en el que uno está comprometido”, como lo expresó en su poemario Lívida luz. Consideraba la poesía “un intento de llegar a la raíz de los objetos. Cada tema lo trataba ligado con lo cotidiano y con el interés por el papel de la mujer en la sociedad y por la crítica del enfoque sexista, ejemplificado por su cuento Lección de cocina: cocinar, callarse y obedecer al marido. Su obra de teatro El eterno femenino (1975) se apuntala sobre principios feministas. Según un artículo de Mercedes Serna, a través de la obra “Castellanos hará un recorrido irónico y jocoso por la historia de la mujer en México, a través de una serie de personajes femeninos

    Comentario por Michel Aquino — 09/02/2017 @ 04:30 | Responder

  19. teoria de genreo es : para poder ser representante de genero debemos ser capaces de introducirnos en el tema por completo y no solo ser agentes del genero pues para poder defender nuestro genero debemos de ser capaces de responder en cualquier situasion.

    dejemonos de ser genero light pues debemos de ser mujeres que marcamos la diferencia como genero femenino tenemos tambien derechos, los cuales podemos lograr gozar de ellos por muchas razones que representan de nosotras en el derecho de la mujer.

    El feminismo es un conjunto de procesos muy complejos en los cuales han participado mujeres y hombres para poder lograr una igualdad, al momento de pactar debemos de tomar en cuenta que no es lo mismo pactar desde el poder para poder conservar sin tener la conciencia entre nosotros de ser sujetos.

    lograr que las mujeres hayan hecho un pacto a sido un gran logro y asi lograr apoyarnos unas y otras, porque cuando nos aliamos tenemos un poder enorme.

    Este video fue grabado en mexico D.F que bueno que nosotros podemos tener accesoa este material y asi podemos ampliar nuestro conocimiento respecto a nuestros derechos y tambien deberes como mujeres que somos.

    Comentario por Dilcia lizeth marquez pined. — 08/02/2017 @ 22:04 | Responder

  20. Biografía de Rubin.

    Rubin se dio a conocer con su ensayo de 1975 “El tráfico de mujeres: Notas sobre la “economía política” del sexo”, en el que trata de descubrir los mecanismos histórico-sociales por los que el género y la heterosexualidad obligatoria son producidos, y las

    mujeres son relegadas a una posición secundaria en las relaciones humanas. En este ensayo, Rubin acuñó el concepto sistema sexo/género, que ella, de manera preliminar, define como “el conjunto de disposiciones por el que una sociedad transforma la

    sexualidad biológica en productos de la actividad humana, y en el cual se satisfacen esas necesidades humanas transformadas.” La autora toma como punto de partida otros autores que previamente discutieron acerca del género y de las relaciones sexuales

    como instituciones económicas (Karl Marx and Friedrich Engels) que desempeñan una función social convencional (Claude Lévi-Strauss) y son reproducidas en el desarrollo psicológico del niño (Sigmund Freud and Jacques Lacan). Argumenta que estos autores

    fallaron al explicar de manera adecuada la opresión de la mujer, ofreciendo una reinterpretación de sus ideas.

    En 1978 Rubin se traslada a San Francisco para estudiar la cultura leather entre homosexuales masculinos. El 13 de junio de ese mismo año, Rubin, junto a Pat Califia y otras 16 personas, funda el primer grupo conocido de sadomasoquismo lésbico, el Samois.

    El grupo se disuelve en 1983, y al año siguiente Rubin se involucra en la creación de una nueva organización, “the Outcasts”.

    Rubin deviene una destacada “pro-sex activista” en las guerras feministas por el sexo de la década de 1980 al dar una conferencia en el Barnard College de la ciudad de Nueva York en 1982.

    En su ensayo de 1984, “Reflexionando sobre el sexo: notas para una teoría radical de la sexualidad”, Rubin interroga el sistema de valores que grupos sociales -tanto de tendencia de izquierdas, como de derechas, feministas o patriarcales- atribuyen a la

    sexualidad que definiría determinados comportamientos como buenos y naturales mientras otros (como el sadomasoquismo) serían malos y antinaturales.

    Fomó parte de la junta directiva del Museo y archivos de la cultura de la peletería desde 1992 al 2000.

    En 1994, Rubin finaliza su doctorado en Antropología en la Universidad de Míchigan, Estados Unidos, con una disertación titulada The Valley of the Kings: Leathermen in San Francisco, 1960 – 1990 (El valle de los reyes: Peleteros en San Francisco de 1960 a

    1990″). Actualmente, Rubin trabaja como asistente de profesor en antropología en dicha universidad. En 2006 recibe una notoriedad y unos elogios indeseados al aparecer en la lista de la obra de David Horowitz, “The Professors: The 101 Most Dangerous

    Academics in America” (“Los 101 profesores más peligrosos de Norteamérica”).

                                            Biografia de Joan w scott.
    

    Joan Scott nació como Joan Wallach en Brooklyn, New York, hija de Lottie Tannenbaum y Sam Wallach, profesores de enseñanzas medias.3 4 Es sobrina del actor Eli Wallach (hermano de su padre). Su familia era judía y su padre nació en Dolina, Polonia.5
    Se graduó en la Universidad de Brandeis en 1962 y recibió su grado de doctor en la Universidad de Wisconsin–Madison en 1969.

                                            Biografia de Celia Amoros Puente.
    

    Celia Amorós Puente (n.Valencia 1 de enero de 1944) es una filósofa y ensayista española, teórica del feminismo. Referente clave en el llamado feminismo de la igualdad ha centrado una parte importante de su investigación en la construcción de las relaciones

    entre Ilustración y feminismo. Su libro Hacia una crítica de la razón patriarcal constituye un nuevo enfoque desde la perspectiva de género (estudios de género) de la filosofía, pone de manifiesto los sesgos del androcentrismo y reivindica una revisión crítica por

    parte de las mujeres de la misma.1

    Es catedrática y miembro del Departamento de Filosofía y Filosofía Moral y Política de la UNED.1 Entre sus principales investigaciones: los procesos de Ilustración y sus implicaciones para el feminismo y las mujeres en el Islam, y los Derechos Humanos y los

    derechos de las mujeres en el marco del multiculturalismo.2 En 2006 se convirtió en la primera mujer que obtuvo el Premio Nacional de Ensayo.

    Comentario por Dilcia lizeth marquez pined. — 08/02/2017 @ 21:38 | Responder

  21. 5 roles que desempeñan los hombres y mujeres sugún video:
    Grupo Nº 2

    Mujeres:
    1. Es la que se preocupa por la salud de los hijos.
    2. Es la que se encarga del trabajo del hogar.
    3.La mujer no solo es ama de casa, tambien es capaz de trabajar.
    4. Sobre ella cae toda la responsabilidad en general
    5. Esta pendiente siempre del bienestar de su pareja e hijos.

    Hombres:
    1. Considera que el trabajo del hogar no es masculino.
    2. No hace nada en el hogar, solamnete trabaja.
    3. Aunque esten desempleados no hacer tranajo domestico.
    4. Adoptan conductas machistas.
    5. Sin una mujer a su se verian en serios problemas.

    Rossie Velasquez (relatora) 20131002227 #lista 14

    Kenia Lourdes Mejía (moderadora) 20131008899 # lista 20

    Katherine Masiel Arguello 20121008590 #lista 11

    Jeymi Jasmin Salazar 20131008486 #lista 19

    Karen Ines Rush 20131008347 #lista 18

    Gracia Maria Pineda 20121013557 #lista 12

    Roberto Carlos Escobar 20131007725 #lista 15

    Nabil Yamali Romero 20121001290 #lista

    José Mario Midence 20131001496 #lista

    Kerin Adilid Ilovares 20121015206

    Ariana Coca Pavón 20121003326 #lista 12

    Comentario por KATHERINE MASIEL ARGUELLO PINEDA — 07/02/2017 @ 22:58 | Responder

  22. Trabajo en clase
    Grupo #4

    ——–Cinco Caracteristicas de Hombre y Mujer en video:————-

    Mujer: Hombre:

    Los que haceres de la cara 1. Plomeria
    Estar pendiente de los niños 2. Arreglar problemas de exteriores de la casa
    Trabajadora 3. Economia de su familia
    Mujer preocupado por su esposo 4. Jugar de vez en cuando en su tiempo libre
    Mujer exhausta 5. Descansaba, no ayudaba a su esposa lo suficiente

    —————-Division de Roles en la Sociedad—————-

    Al inicio ambos sexos desempeñaban los mismos labores.
    Despues de esto surge el hecho que a las mujeres las apartaban y solo las usaban para la producción de niños, el cual estos niños eran producidos como intercambio de bienes y los usaban tambien como intercambio de trabajodores y esclavos de todo tipo.
    Desde este comienzo y a lo largo de la historia el trabajo de la mujer no era reconocido en ningun campo importante.
    En la epoca moderna se formo el “homoeconomico” el cual hizo notar la diferencia de los derechos de la mujer en el ámbito de trabajo y al mismo tiempo estas fueron sobre explotadas y vistas de menos en todo lo que hacian.

    Comentario por Luis Ernesto Cruz Gamero — 07/02/2017 @ 01:42 | Responder

  23. Grupo #4

    Jessica Rosibel Caceres Ochoa 20141030491 #34
    Vivian Aracely Armijo Guillen 20151020313 #36
    Eva Maria Ríos Borjas 20151022704 #37 (Moderadora)
    Viviana Renata Caceres Rivera 20141900260 #35
    Keydi Yessenia Pereira Mejia 20151900005 #39
    Luis Ernesto Cruz Gamero 20161000350 #40 (Relator)

    Comentario por Luis Ernesto Cruz Gamero — 07/02/2017 @ 01:29 | Responder

  24. Grupo # 6
    *Sintia avigai funez # 54, 20161030589
    *Sobeyda exelina fuentes #60,20171001098
    *Nisi Esther villalobos #54, 20161006303
    *Luis Moisés lobo #55, 20261030130(relator)
    *Alejandro jose cruz#51, 20161004196
    *Ángela vianey rodas #56, 20161031443
    *andrea jireh hernandez #53,20161005624
    *Marlen gissel avilez #52, 20161005551
    *Idalia roxana Guillén #57, 20161032135( moderadora)
    *Rina gissel suazo #59, 20161032302

    Comentario por Luis Moisés lobo hernandez — 03/02/2017 @ 19:45 | Responder

  25. Grupo #2
    Integrantes:
    Rossie Velasquez (relatora) 20131002227 #lista 14

    Kenia Lourdes Mejía (moderadora) 20131008899 # lista 20

    Katherine Masiel Arguello 20121008590

    lista 11

    Jeymi Jasmin Salazar 20131008486 # lista 19

    Karen Ines Rush 20131008347 # lista 18

    Gracia Maria Pineda 20121013557 # lista 12

    Roberto Carlos Escobar 20131007725 # lista 15

    Comentario por Rossie Alejandra Velasquez — 29/01/2017 @ 02:41 | Responder


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