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2015-A-0900 Cuelgue aquí sus informes de grupo

1. Cuelgue aquí la lista de las y los miembros de su grupo

18 comentarios »

  1. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE HONDURAS
    DESIGUALDAD DE GÉNERO EN LAS SOCIEDADES SOCIALISTAS DEL SIGLO XXI
    ESTUDIOS DE LA MUJER
    SECCION VIERNES, 0900
    Dra. ANARELLA VÉLEZ

    GRUPO No. 4
    Integrantes:
    Sindy Medina 20141031357 33
    Kimberly Mairena 20141030064 32
    Gledy Aguilar 20141031906 34
    Nazareth Castro 20141032131 35
    Marcos Baca 20151000272 36
    Ingrid Valladares 20151001741 37
    Josseline Galo 20151001992 38
    Hans Godoy 20151002213 39
    Dennys Medina 20151002844 40
    Eyra Trujillo 20151022979 54

    INTRODUCCION
    Sexismo es una palabra que ha entrado a nuestro vocabulario en tiempos relativamente recientes pero el concepto al que alude ha estado con nosotros desde hace mucho. Significa discriminación en contra de las mujeres por meras razones de género.
    En el socialismo no se forzará a las mujeres a escoger entre los hijos y el empleo remunerado o laborar haciendo una desventurada componenda entre ambos. Los hijos dejarán de ser responsabilidad exclusiva de la madre o incluso de ambos padres, sino que serán atendidos por la comunidad en su conjunto.
    Una sociedad socialista no sexista no es un sueño ni una utopía inalcanzable sino que podría comenzar a ser una realidad ahora si hubiera una mayoría de gente que la deseara y estuviera dispuesta a tomar la clase de acción política necesaria para lograrla.
    Consideraremos el caso del socialismo, su pertinencia para las mujeres y por qué es importante que las mujeres reconozcan, junto con los hombres, que el camino hacia la liberación, no sólo de las mujeres sino del total de la humanidad, está en la lucha por el socialismo y no en intentos vanos por tratar de alcanzar la liberación dentro de los confines del capitalismo.

    OBJETIVO GENERAL
    Dar a conocer de forma objetiva las desigualdades de género en las sociedades socialistas del siglo XXI, trazando una línea de definiciones de palabras claves que nos ayudaran a comprender el contexto y a formular ideas de cómo las desigualdades de género en dichas sociedades han logrado de cierta forma desestabilizar en parte de economía de los países en donde se tiene este modo de subsistencia; y, simultáneamente enfrentar una gran lucha en pro de la aplicación de todos los derechos íntegros.

    OBJETIVOS ESPECIFICOS
    • Interpretar de forma precisa la lucha que ha habido dentro de las sociedades socialistas ante las desigualdades.

    • Instruir a través de nuestro trabajo a las personas que no tienen conocimientos integrales del tema a tratar

    • Mantenernos unidos(as) a apoyar a las sociedad en general en su objetivo de romper paradigmas y crear un ambiente solido con el único propósito de hacer un mundo equitativo en cualquier tipo de actividad.

    DESIGUALDAD DE GÉNERO EN LAS SOCIEDADES SOCIALISTAS DEL SIGLO XXI

    Socialismo: El socialismo es un sistema de sociedad basado en la propiedad común y el control democrático de los medios y los instrumentos para producir y distribuir la riqueza por toda la comunidad y en interés de esta misma.

    Los orígenes de la desigualdad social
    No es fácil hacer una crónica de los cambios históricos por los que ha pasado el papel de las mujeres en la sociedad: son escasos los datos sobre cómo pudo haber sido el papel de la mujer trabajadora en tiempos antiguos. La historia se ha escrito desde el punto de vista de los “Grandes hombres” (reyes y reinas, gobernantes, miembros del gobierno) que presiden los grandes acontecimientos (guerras, crisis constitucionales, grandes desastres), dejando de lado los efectos de esos sucesos sobre las vidas del pueblo trabajador. Sin embargo, las vidas de las mujeres han cambiado con el tiempo y es útil tratar de entender no sólo la naturaleza de los cambios que han tenido lugar y su importancia, sino también por qué ocurrieron.
    Con el tema Feminismo y Socialismo en el Contexto Actual, pretendemos abordar una reflexión sobre el aporte que se viene ofreciendo a la teoría feminista y de género con vistas a su enriquecimiento histórico, en el contexto de un proceso de transición y de construcción hacia el Socialismo del Siglo XXI. Concluyendo que, tal construcción supone una transformación cultural radical, tanto para la sociedad socialista, en su sentido más amplio, como en lo que refiere a las relaciones de igualdad, paridad y equidad entre mujeres y hombres.

    Por otra parte, es importante rescatar e identificar: cómo las diferencias de género se relacionan con la construcción social de las desigualdades y con las contradicciones sociales. Esto es relevante, porque no en todas las teorías feministas el género está concebido e integrado a las categorías clase social, étnica y a la identidad sexual que lo determina

    La opresión y la dominación de las mujeres es consecuencia, hoy, de dos factores concomitantes: el capitalismo y el patriarcado, los que dan origen a la familia nuclear que afianza la ideología y la práctica de la división sexual del trabajo, la mujer en el ámbito privado y responsable del trabajo doméstico no remunerado y los varones en el público, por lo que mutuamente se mantienen y se refuerzan.
    La justicia y equidad de género, la sororidad y la libertad como superación de toda forma de discriminación, requiere ser pensada en el marco del llamado Socialismo Revolucionario del Siglo XXI. La solidaridad y por tanto la sororidad (solidaridad entre mujeres), la justicia, la igualdad, la paridad, la equidad y la libertad, adquieren dimensiones como valores interdependientes, equivalentes y complementarios, en un contexto en el que la humanidad está en grave peligro, de allí la necesidad de repensarnos, no sólo en tanto sujetos corresponsables, sino en y para nuestra práctica social.
    En tal sociedad, Socialista del Siglo XXI, (democrática, participativa y protagónica) todas, absolutamente todas las personas, hombres y mujeres, tendrían derecho al pleno desarrollo de sus capacidades y a la máxima expresión de su personalidad en el seno de sus comunidades.

    Las mujeres y el socialismo
    Las teorías que relacionan la opresión y la desigualdad de la mujer se han desarrollado en su mayor parte dentro de la tradición liberal de la filosofía política.
    Es innegable que el papel de las mujeres en la sociedad ha cambiado con el tiempo, pero igualmente innegable es el hecho de que de tales cambios no ha resultado la igualdad real para ellas, lo cual hace destacar nítidamente los límites de lo que puede alcanzarse mientras siga existiendo el capitalismo.
    No son sólo las condiciones económicas y la naturaleza de la sociedad de clases un terreno inhóspito para la igualdad, sino que también crean un conjunto de actitudes que son apropiadas para las condiciones sociales y económicas particulares que prevalecen. Es posible entonces que las actitudes sexistas persistan a pesar de los esfuerzos de las feministas y otros por cambiarlas porque esas actitudes se acomodan perfectamente al patrón de la sociedad creada por el modo de producción capitalista.

    Hay tres componentes esenciales en la noción de liberación de las mujeres:
    1. Un redivisión del trabajo doméstico y el cuidado de los hijos de modo que estas tareas ya no se sigan viendo como terreno natural de las mujeres, sino que en lugar de ello sean realizadas voluntariamente por personas de cualquier sexo.
    2. Ponerle fin a la dependencia de las mujeres respecto de los hombres.
    3. Un cambio fundamental de las ideas relativas al género, la sexualidad y la familia.

    Principales desigualdades de género en las sociedades socialistas y exigencias que se hacen para un completo involucramiento de todos en las diferentes actividades laborales, culturales y económicas:
    • Incorporación a solicitud del movimiento amplio de mujeres- en la forma y contenido, de un lenguaje no sexista.

    • Principios de igualdad y equidad, que reflejan los derechos de las mujeres, como derechos humanos, universales, indivisibles, inalienables, inviolables y que deben ser protegidos por el Estado.

    • La no discriminación por edad, sexo, credo, condición social.

    • * El derecho a la elegibilidad y el ejercicio de las posiciones de poder y la toma de decisiones.

    • La consagración de los derechos sexuales y reproductivos.

    • El reconocimiento del valor económico del trabajo doméstico no remunerado.

    • La igualdad de salarios frente a trabajos iguales.

    • La obligación de dar rango constitucional a los tratados, pactos, convenciones y declaraciones sobre derechos humanos de las mujeres válidamente contraídos por la República.

    • La creación del Instituto Nacional de la Mujer (previsto en la Ley de Igualdad de Oportunidades).

    • La creación de la Oficina de Defensoría de la Mujer, adscrita al Instituto señalado en el acápite anterior.

    • Políticas, programas, proyectos y presupuesto sensibles al Género.

    Ellas constituyen un marco regulatorio necesario e ineludible para superar la discriminación de las mujeres y alcanzar la igualdad social, económica y política entre los géneros; sin embargo no son suficientes para cambiar los patrones culturales que han perpetuado las desigualdades de en el mundo.

    Se hace evidente que estamos ante un cambio de época, en el que las Teorías Feministas y de Género se discuten de manera masiva y tienen un papel fundamental en la alimentación mutua con la práctica. En este sentido, Venezuela aporta elementos teóricos y prácticos de cara a la defensa de humanidad toda, por la vía de lo que pareciera la única manera posible, la construcción del Socialismo que incluye el Feminismo.

    CONCLUSIONES
    • Muchas feministas “socialistas” han tratado de argumentar que las mujeres que están dedicadas al trabajo pagado son, en general, también responsables del trabajo doméstico y el cuidado de los hijos, por lo que son “sobreexplotadas” de un modo que no lo son los hombres.

    • Hay una persistente división sexual del trabajo, tal que a las mujeres se les ve como las responsables últimas del trabajo hogareño y cuidado de los niños

    • Cualquier estrategia destinada a la abolición de la división sexual del trabajo debe hacer hincapié en que no es un “problema de las mujeres, sino que es un cambio que tiene el potencial de beneficiar tanto a las mujeres como a los hombres. No concebirla así sólo fortalece la idea de que cualquier cosa que se haga con la casa, la familia o los hijos es por definición dominio de las mujeres.

    BIBLIOGRAFIA

    1. Vargas, Iraida (2008). “Teoría Feminista y Teoría Antropológica”. En Revista Venezolana de Estudios de la Mujer, Vol. 13. Nº 30. Enero-Junio, pp21-36. CEM-UCV. Caracas Venezuela

    FUENTES ELECTRÓNICAS
    Carosio, Alba (2009). “Los retos del socialismo feminista del Siglo XXI”, Blog: Mujeres… Género con Clasehttp://generoconclase.blogspot.com/2009/03/los-retos-del-socialismo-feminista-del.html
    Género con Clase (2009). “Venezuela 10 años de Revolución”, http://generoconclase.blogspot.com.

    Comentario por Marco Baca — 23/07/2015 @ 23:18 | Responder

  2. MI COMENTARIO DE LA TEORIA DE QUEER ES EL SIGUIENTE

    ESTA TEORIA NOS ENSEÑA VARIOS CONCEPTOS QUE EN NUESTRACTUALIDAD NO SON PARA NADA TABU,,,, QUISIERA DECIR QUE ME HUBIERA GUSTADO SER COMO SOY AHORA PORQUE ANTES EN MI PERSONLAIDAD HABIAN MUCHOS PREJUICIOS Y NO AVANCE EN LO QUE YO QUERIA AVANZAR ME ESTANQUE DE POR VIDA PERO LA REALIDAD DE HOY EN DIA NOS ABRE FRONTERAS, MEDIOS, PARA SALIR A FLOTE A TODOS LOS AVANCES QUE HOY EN DIA SEGUIMOS AVANZANDO DIA A DIA.

    ANTES LA PALABRA MARICON, HOMOSEXUAL ERA UNA PALABRA PROHIBIDA CASI Y EL QUE LA MENCIONABA ERA DEL CIRCULO DE ELLOS QUIERO MENCIONAR QUE VEO LA VIDA AHORA MEJOR QUE ANTERS Y ADELANTE PARA TODAS LAS PERSONAS QUE SON DIFERENTES A TODOS PORQUE AL FINAL DE NUESTROS DIAS TODOS SOMOS IGUALES Y VAMOS A donde queremos ir

    gracias

    LIDIA ORELLANA
    CUENTA 8812701
    GRUPO # 1
    HORARIO DE 9.00 DE LA MAÑANA LOS VIERNES

    Comentario por LIDIA ORELLANA — 10/06/2015 @ 22:18 | Responder

  3. buenas tardes compañeros del grupo numero 1 quiero hacer el resumen sobre la pelicula XXY
    SOY LIDIA ORELLANA CON CUENTA NUMERO 8812701 EN EL HORARIO DE 9 DE LA MAÑANA LOS DIAS VIERNES

    ES UNA PELICULA EN LA CUAL VEMOS LA HISTORIA TORMENTOSA DE PERSONAS QUE HOY EN DIA SON DISCRIMINADAS POR SER DIFERENTES SU VIDA SEA CUAL SEA ES DE UN SER HUMANO CON SENTIMIENTOS Y PROYECTOS A SEGUIR ASI QUE SI YO ESTUBIERA EN EL LUGAR DEL PROTAGONISTA NO ME IMPORTARIA LO QUE PENSARA LA SOCIEDAD HARIA CUALQUIER COSA PARA ESTAR BIEN CONMIGO MISMA.

    Comentario por LIDIA MARROQUIN — 10/06/2015 @ 22:08 | Responder

  4. Soy una persona Full feminista y exijo el respeto de genero .mi mombre Martha Emilia Borjas cuenta 9213515, tel 98255000, correo marthaborjas52@yahoo.com

    Comentario por Martha Emilia Borjas — 20/05/2015 @ 22:45 | Responder

  5. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE HONDURAS

    Facultad de Ciencias Sociales
    Asignatura: Estudios de la Mujer
    Sección: 0900 Viernes
    Catedrática: Doctora Anarella Vélez

    Parecidos y diferentes: Macho y hembra a partir del sexo en la Historia Universal: Feudal y Capitalismo.
    Presentado por:
    Scarleth Nicolle Cano Valeriano 20131000549 26
    Rosa Elizabeth Flores Gómez 20131003233 27
    Gelghy Yolany Carrasco 20121012744 23
    Martha Lorena Mancia Mejía 20121017883 24
    Bessy Lorena Avilés 20131004208 28
    Angie Xiomara García 20131008834 29

    Objetivos:
    • Explicar el trato hacia las mujeres desde una perspectiva teórica a través de dos sistemas de producción: Feudalismo y Capitalismo.
    • Conceptualizar dos sistemas de producción: Feudalismo y Capitalismo.
    • Comparar el papel de la mujer en ambos sistemas de producción: Feudalismo y Capitalismo.

    Parecidos y Diferentes Macho y Hembra a partir del Sexo en la Historia Universal: Feudalismo y Capitalismo

    Feudalismo: es la denominación del sistema político predominante en la Europa occidental de los siglos centrales de la Edad Media (entre los siglos IX al XV, aunque no hay acuerdo entre los historiadores sobre su comienzo y su duración, y ésta varía según la región),1 y en la Europa Oriental durante la Edad Moderna, caracterizado por la descentralización del poder político; al basarse en la difusión del poder desde la cúspide (donde en teoría se encontraban el emperador o los reyes) hacia la base donde el poder local se ejercía de forma efectiva con gran autonomía o independencia por una aristocracia, llamada nobleza, cuyos títulos derivaban de gobernadores de Imperio carolingio (duques, marqueses, condes) o tenían otro origen (barones, caballeros, etc.).
    El término «feudalismo» también se utiliza historiográficamente para denominar las formaciones sociales históricas caracterizadas por el modo de producción que el materialismo histórico (la historiografía marxista) denomina feudal.
    La Mujer en el Feudalismo
    De entre las ruinas del Estado esclavista, fue surgiendo el Estado feudal; los campesinos, antes libres, cayeron bajo la dependencia de los señores feudales que se apoderaron de sus tierras, extendiéndose el vasallaje y la servidumbre de la gleba .En el feudalismo, la mayor parte de la producción era creada por la explotación agrícola-ganadera de carácter familiar y casi autosuficiente.

    La mujer dentro de esta economía tenía un papel productivo en el que encontraba un sentido, ya que el trabajo doméstico necesario para el mantenimiento de la familia estaba interrelacionado con el trabajo social, y ambos eran realizados por la familia como unidad productiva. En este tipo de economía natural, el intercambio era muy reducido; la familia era, al mismo tiempo, el centro de la reproducción de la fuerza de trabajo y de la creación del plus producto, el cual se manifestaba en la renta en productos que el siervo pagaba al señor feudal. Este pago no se efectuaba a título personal del campesino, sino como fruto de la economía familiar en la que participaban todos sus miembros; por otro lado, el trabajo de subsistencia era consumido por el conjunto de la familia. Ambos trabajos eran del mismo tipo y, generalmente, sólo producían valores de uso. En este contexto, la situación de la mujer campesina en el trabajo no se diferenciaba en nada de la de los campesinos; sin embargo, a nivel social su situación era más oprobiosa. El señor feudal podía destinar una mujer a un hombre y podía disponer de la mujer o la hija del siervo que se le antojara, ejerciendo sobre ella el derecho de pernada; además, en la vida doméstica, la mujer debía obediencia a su marido y estaba bajo su tutela; de este modo, tenía que servir a dos señores a la vez.
    La Iglesia contribuyó en buena medida a favorecer y aumentar la situación de miseria, opresión y explotación en que vivían los campesinos y, en particular, las mujeres. Dos factores contribuyeron a ello: uno, que los abades, obispos, congregaciones, etc. Eran también señores feudales y disponían de tantas tierras, vasallos y siervos como los señores laicos y, dos, la propagación de todo tipo de costumbres inmorales que acompañaban por doquier a los representantes eclesiásticos. El cristianismo había elevado a rango de virtud la paciencia, la obediencia y la resignación con el propio destino, virtudes que los siervos tenían el deber de practicar y por las cuales, según les decían, serían compensados en el otro mundo. En cuanto a la mujer, los padres de la Iglesia tuvieron que recurrir a un sinnúmero de galimatías para demostrar su supuesta inferioridad y justificar su dependencia respecto al hombre. El más célebre de sus teólogos, Tomás de Aquino, decía al respecto:
    La mujer es una mala hierba que crece rápidamente, es una persona imperfecta, cuyo cuerpo alcanza su desarrollo completo más rápidamente sólo porque es de menos valor y la naturaleza se ocupa menos de él. Las mujeres nacen para estar sujetas eternamente bajo el yugo de su dueño y señor, a quien la naturaleza ha destinado al señorío por la superioridad que le ha dado al hombre en todos los aspectos.
    Esta situación, particularmente oprobiosa para la mujer, explica el hecho de su importante participación en las denominadas jaquerías, sublevaciones campesinas en la Francia de 1358; otro tanto sucedió en Inglaterra con los lolardos o en la propia Alemania, país en donde las mujeres fueron las más acérrimas defensoras de las ideas preconizadas por el líder campesino Tomás Münzer. En esencia, éste era el modo de vida de la campesina, sierva o vasalla. Por su parte, las mujeres de los señores feudales controlaban la economía del feudo, organizaban la producción doméstica y, en ausencia del marido, recogían los impuestos y cánones delos campesinos. Pero la dama de la época feudal carecía de derechos en el seno de su propia familia. Su marido podía jugársela a los dados o encerrarla en un convento ante la simple sospecha de que le hubiera sido infiel. Así pues, en calidad de esposa del señor, tenía derecho a títulos y posesiones y, en calidad de miembro de la familia, estaba sometida al derecho paterno. En esta época, los matrimonios, entre la clase de los feudales, se realizaban exclusivamente por razones económicas e incluso políticas, prometiendo los padres a sus hijos cuando éstos eran aún niños. Un pequeño grupo de mujeres escapó, durante la última época de la Edad Media, a la vida de miseria y humillación que padecían la mayoría de las masas femeninas de aquella época. Eran las artesanas de las florecientes ciudades o burgos, quienes gozaban de una serie de derechos, fruto de su participación activa en la producción social; podían obtener el título de maestría y regentar talleres con oficiales y aprendices. Formaban parte de la corporación gremial y, por lo tanto, tenían voz y voto en los consejos y asambleas donde se discutían los asuntos públicos y políticos de la ciudad. A la muerte del artesano, su mujer podía heredar el taller y el título de maestro. El propio artesano estaba muy interesado en mantener esta situación ya que, cuantos más miembros de la familia trabajasen en torno suyo, más productivo era su trabajo. No obstante, no hay que sobrestimar el papel de la mujer artesana de esa época. En primer lugar, porque constituían una insignificante minoría que en nada podía alterar la situación general y, en segundo, porque su propia situación no dejó de ser pasajera. Bastó que las ciudades sufrieran el colapso producido por la llegada de miles de campesinos huidos de la servidumbre, para que la competencia eliminara a la mujer dela producción. A partir de ese momento, miles de mujeres se encontraron ante el dilema de encerrarse en un convento o de sumarse a los ejércitos de vagabundos y mendigos que poblaban caminos, bosques y ciudades y, contra los cuales, se promulgaba un decreto tras otro, a cual más duro. A medida que fue incrementándose la producción, aumentó el intercambio. El yugo feudal que pendía sobre los campesinos les impedía incrementar la producción agrícola, las barreras y los reglamentos gremiales obstaculizaban el aumento de la producción de los artesanos. Todo esto, planteó la necesidad de romper con la estructura gremial y dejar paso al taller capitalista, libre de todo tipo de restricciones. El modo de producción capitalista nacía de las mismas entrañas del sistema feudal. El desarrollo de la división social del trabajo condujo a la aparición de nuevos oficios; esto, unido al consiguiente auge del comercio, a la acumulación de capitales y la existencia de una masa de gentes desposeídas, carentes de medios de producción y cuyo único medio de subsistencia era la venta de su fuerza de trabajo, crearon las premisas necesarias para la aparición del capitalismo. Fue la manufactura, por tanto, la que preparó las condiciones necesarias para el paso a la producción mecanizada. Durante el período manufacturero del capitalismo, el trabajo a domicilio adquirió un desarrollo muy importante, lo que ofreció a la campesina, a la sierva que huía del yugo feudal o a la artesana empobrecida, la posibilidad de participar en la producción social sin tener, por ello, que abandonar el hogar. Esta fue la razón de que miles de mujeres se convirtieran en asalariadas en el período de formación del capitalismo. Ahora bien, al contrario que en la etapa de las corporaciones gremiales, su trabajo ya no estuvo protegido; ahora se caracterizaba por las extenuantes jornadas laborales, las bajas tarifas del trabajo-hora, la explotación de los niños, etc. La manufactura amplió aún más la posibilidad de incorporación de la mujer a la industria ya que, gracias a la división del trabajo, el obrero manufacturero sólo tenía que realizar una operación simple, rutinaria, para la que no se exigía una cualificación profesional. Y así, al tiempo que se iba constituyendo la clase de los trabajadores asalariados, la mujer abordó un nuevo viraje en su historia: además de sufrir la opresión como persona y ciudadana, como miembro de la familia, comenzó a sufrir la explotación capitalista

    Capitalismo:
    Es un orden o sistema social y económico que deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido por relaciones empresariales vinculadas a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines mercantiles.

    La Mujer en el Capitalismo
    En el sistema capitalista, se despoja al trabajador de la tierra y de los instrumentos de producción, es decir, de toda posibilidad de satisfacer sus necesidades, excepto mediante la venta de su fuerza de trabajo. Este hecho provoca un cambio radical en la naturaleza del sistema de producción; se proletariza a todas las capas de pequeños productores ya todos los miembros de la familia, incluyendo mujeres y niños, produciéndose, en consecuencia, una división bien delimitada entre la reproducción dela fuerza de trabajo y la producción social. Al no disponer de la tierra ni de los instrumentos de producción antes radicados en la casa, la familia dejó de tener un papel en la producción social; por ello, el trabajo doméstico de la mujer volvió a tener un carácter meramente privado. No obstante, en el período de acumulación de capital -y como medio de obtención de sustanciosos beneficios, el capitalismo va a recurrir al empleo, en número importante, de la fuerza de trabajo femenina. En esta primera etapa de desarrollo capitalista, la mujer fue lanzada al mercado de trabajo antes de que la gran industria hubiera alcanzado un grado de desarrollo tal que permitiera absorber algunas de las labores domésticas que realizaba en el hogar; esto implicaba que, al volver del trabajo tenía que desempeñar sus funciones tradicionales en el hogar. Para las obreras, en una época en que las jornadas de trabajo se prolongaban por encima de las doce horas, era imposible realizar el trabajo doméstico, lo que ponía en peligro, principalmente, el desarrollo delas nuevas generaciones de trabajadores y por tanto la reposición de la futura fuerza de trabajo. Las jornadas extenuantes, la falta de cuidados en los períodos de embarazos, los trabajos perjudiciales y la imposibilidad de atender y cuidar de los hijos, generaban el aumento de las enfermedades, las malformaciones y el incremento de la mortalidad infantil.
    Esta incorporación de la mujer a la producción social vino a destapar ya poner crudamente de manifiesto la contradicción existente entre el trabajo social de la mujer y las tareas domésticas que, tradicionalmente, venía desempeñando. Engels resumía así la situación:
    Si la mujer cumple con sus deberes en el servicio privado de la familia, queda excluida de la producción del trabajo social y no puede ganar nada y, si quiere tomar parte en la industria social y ganar por su cuenta, le es imposible cumplir con sus deberes en la familia.
    Muchas trabajadoras fueron despedidas y hubieron de volver a sus casas para poder cumplir con su tarea de reproducción de la fuerza de trabajo en el seno de la familia. Sin embargo, a medida que el capitalismo se fue desarrollando, se produjeron una serie de cambios fundamentales que iban a permitir que, tras ese reflujo inicial, volviera a predominar la tendencia de la incorporación de la mujer al trabajo. Dos factores influyeron en este hecho: Por un lado, la industria fue absorbiendo, cada vez más, la fabricación de productos que antes realizaba la mujer en el hogar, haciendo más liviano el trabajo doméstico y dejando a ésta más tiempo libre; por otro, la familia fue necesitando una mayor entrada de dinero para obtener en el mercado esos productos que antes se fabricaban en la casa y éste sólo podía obtenerse si la mujer vendía también su fuerza de trabajo. El capitalista se aprovechaba así del tiempo libre de la mujer, adueñándose de él; sin embargo, y a diferencia del período anterior, en esta etapa la mujer va a poder conjugar la tarea de reproducción de la fuerza de trabajo con su incorporación a la producción. El capitalismo va a conseguir que se puedan combinar ambas actividades aumentando la explotación de la mujer hasta los límites de una doble jornada y otorgando un carácter subsidiario a su trabajo productivo, es decir, convirtiéndola en una parte esencial del ejército industrial de reserva, en mano de obra barata a quien se incorpora a la producción o se la devuelve al hogar dependiendo de las necesidades económicas del sistema.
    En general, la actividad que va a desempeñar la mujer en la producción social será la continuación de las tareas realizadas en el hogar. Así, y como norma habitual, las mujeres serán incorporadas a la industria textil y sus derivados, a la industria alimenticia y farmacéutica y al sector servicios: maestras, secretarias, telefonistas, sirvientas, etc., siendo marginadas, de forma sistemática, de todas aquellas ramas con un mayor desarrollo de las fuerzas productivas, salvo en los períodos de guerra en los que la necesidad obligará a incorporarla a la industria pesada. De esta manera, el trabajo social de la mujer no va a entrar en contradicción con la imagen femenina, históricamente condicionada por su función dentro de la economía
    doméstica. Pero existe, además, otro factor que va a condicionar esta discriminación: la doble jornada de trabajo. La trabajadora, al terminar su jornada social, habrá de llevar a cabo otra, a veces igualmente larga, en la casa. Este hecho la obligará a realizar, en general, trabajos de baja intensidad laboral que le permitan reservar parte de sus energías musculares, indispensables para la realización de las tareas domésticas y la atención del conjunto de la familia, principalmente de los hijos. Esta función, realizada por la mujer en el seno de la familia, es de vital importancia para la supervivencia del sistema capitalista. Esta división del trabajo en la producción, contribuye a consolidar los prejuicios sobre los sexos en el terreno laboral y justifica, por un lado, la desigualdad de salarios de la mujer con respecto al hombre aun en puestos equivalentes y con una misma cualificación y, por otro, la obligación de la obrera de seguir ocupándose del trabajo doméstico.
    El feminismo “Socialista”, dice que el patriarcado debe ser estudiado relacionado con el capitalismo, ya que ambos sistemas actúan en la sociedad reforzándose mutuamente. Por otro lado, piensan que la subordinación de las mujeres no puede ser analizada fuera del contexto del capitalismo.
    Hartmann, representante de ésta teoría, definió esta relación entre capitalismo y patriarcado como:
    “ El patriarcado es un conjunto de relaciones sociales entre los hombres que tienen una base material, y que, aunque son jerárquicas, crean una interdependencia y solidaridad entre los hombres que les permite dominar a las mujeres”. Es decir, que los hombres utilizan las instituciones y relaciones capitalistas para asegurar su situación de privilegio sobre la mujer y para tener a ésta subordinada .Utilizando Hartmann el enfoque marxista de la explotación de clases, establece que el trabajo doméstico que realiza la mujer en casa, permite a los hombres ejercer un control sobre éstas.
    Esta autora fue criticada por tener una definición muy limitada del patriarcado y no centrarse en la opresión de las mujeres, ni intentar estudiar por qué los hombres pueden ejercer el control sobre éstas.

    La opresión de las mujeres, se ha analizado desde dos sistemas separados: El Patriarcado y el Capitalismo.
    1. Modo de producción/modo de reproducción.
    2. Sistema de clases/sistema de género.
    El problema del dualismo metodológico se estudia en economía en el análisis del trabajo de las mujeres en sus dos vertientes: doméstico y asalariado.
    Corriente feminismo radical: La vertiente entre trabajo doméstico y asalariado, la explica como el resultado del control directo que tienen los hombres en la familia, la cual hace que la actividad doméstica sea la primera responsabilidad de las mujeres y por tanto condicione su participación laboral.
    Corriente del feminismo socialista: Existe trabajo doméstico por los beneficios que obtiene el capital. (Es decir, no hay trabajo doméstico si primero no se gana dinero “salario”)
    Corriente Marxista: La existencia de trabajo doméstico reduce el valor de la fuerza de trabajo lo que repercute en un mayor beneficio para el capital, y por otro lado, las mujeres pueden ser usadas como mano de obra flexible según las necesidades de la producción.

    Comentario por Scarleth Cano — 19/04/2015 @ 19:43 | Responder

  6. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE HONDURAS

    Facultad de Ciencias Sociales
    Asignatura: Estudios de la Mujer
    Sección: 0900 Viernes
    Catedrática: Doctora Anarella Vélez

    Parecidos y diferentes: Macho y hembra a partir del sexo en la Historia Universal: Feudal y Capitalismo.
    Presentado por:
    Scarleth Nicolle Cano Valeriano 20131000549 26
    Rosa Elizabeth Flores Gómez 20131003233 27
    Gelghy Yolany Carrasco 20121012744 23
    Martha Lorena Mancia Mejía 20121017883 24
    Bessy Lorena Avilés 20131004208 28
    Angie Xiomara García 20131008834 29

    Objetivos:
    • Explicar el trato hacia las mujeres desde una perspectiva teórica a través de dos sistemas de producción: Feudalismo y Capitalismo.
    • Conceptualizar dos sistemas de producción: Feudalismo y Capitalismo.
    • Comparar el papel de la mujer en ambos sistemas de producción: Feudalismo y Capitalismo.

    Parecidos y Diferentes Macho y Hembra a partir del Sexo en la Historia Universal: Feudalismo y Capitalismo

    Feudalismo: es la denominación del sistema político predominante en la Europa occidental de los siglos centrales de la Edad Media (entre los siglos IX al XV, aunque no hay acuerdo entre los historiadores sobre su comienzo y su duración, y ésta varía según la región),1 y en la Europa Oriental durante la Edad Moderna, caracterizado por la descentralización del poder político; al basarse en la difusión del poder desde la cúspide (donde en teoría se encontraban el emperador o los reyes) hacia la base donde el poder local se ejercía de forma efectiva con gran autonomía o independencia por una aristocracia, llamada nobleza, cuyos títulos derivaban de gobernadores de Imperio carolingio (duques, marqueses, condes) o tenían otro origen (barones, caballeros, etc.).
    El término «feudalismo» también se utiliza historiográficamente para denominar las formaciones sociales históricas caracterizadas por el modo de producción que el materialismo histórico (la historiografía marxista) denomina feudal.
    La Mujer en el Feudalismo
    De entre las ruinas del Estado esclavista, fue surgiendo el Estado feudal; los campesinos, antes libres, cayeron bajo la dependencia de los señores feudales que se apoderaron de sus tierras, extendiéndose el vasallaje y la servidumbre de la gleba .En el feudalismo, la mayor parte de la producción era creada por la explotación agrícola-ganadera de carácter familiar y casi autosuficiente.

    La mujer dentro de esta economía tenía un papel productivo en el que encontraba un sentido, ya que el trabajo doméstico necesario para el mantenimiento de la familia estaba interrelacionado con el trabajo social, y ambos eran realizados por la familia como unidad productiva. En este tipo de economía natural, el intercambio era muy reducido; la familia era, al mismo tiempo, el centro de la reproducción de la fuerza de trabajo y de la creación del plus producto, el cual se manifestaba en la renta en productos que el siervo pagaba al señor feudal. Este pago no se efectuaba a título personal del campesino, sino como fruto de la economía familiar en la que participaban todos sus miembros; por otro lado, el trabajo de subsistencia era consumido por el conjunto de la familia. Ambos trabajos eran del mismo tipo y, generalmente, sólo producían valores de uso. En este contexto, la situación de la mujer campesina en el trabajo no se diferenciaba en nada de la de los campesinos; sin embargo, a nivel social su situación era más oprobiosa. El señor feudal podía destinar una mujer a un hombre y podía disponer de la mujer o la hija del siervo que se le antojara, ejerciendo sobre ella el derecho de pernada; además, en la vida doméstica, la mujer debía obediencia a su marido y estaba bajo su tutela; de este modo, tenía que servir a dos señores a la vez.
    La Iglesia contribuyó en buena medida a favorecer y aumentar la situación de miseria, opresión y explotación en que vivían los campesinos y, en particular, las mujeres. Dos factores contribuyeron a ello: uno, que los abades, obispos, congregaciones, etc. Eran también señores feudales y disponían de tantas tierras, vasallos y siervos como los señores laicos y, dos, la propagación de todo tipo de costumbres inmorales que acompañaban por doquier a los representantes eclesiásticos. El cristianismo había elevado a rango de virtud la paciencia, la obediencia y la resignación con el propio destino, virtudes que los siervos tenían el deber de practicar y por las cuales, según les decían, serían compensados en el otro mundo. En cuanto a la mujer, los padres de la Iglesia tuvieron que recurrir a un sinnúmero de galimatías para demostrar su supuesta inferioridad y justificar su dependencia respecto al hombre. El más célebre de sus teólogos, Tomás de Aquino, decía al respecto:
    La mujer es una mala hierba que crece rápidamente, es una persona imperfecta, cuyo cuerpo alcanza su desarrollo completo más rápidamente sólo porque es de menos valor y la naturaleza se ocupa menos de él. Las mujeres nacen para estar sujetas eternamente bajo el yugo de su dueño y señor, a quien la naturaleza ha destinado al señorío por la superioridad que le ha dado al hombre en todos los aspectos.
    Esta situación, particularmente oprobiosa para la mujer, explica el hecho de su importante participación en las denominadas jaquerías, sublevaciones campesinas en la Francia de 1358; otro tanto sucedió en Inglaterra con los lolardos o en la propia Alemania, país en donde las mujeres fueron las más acérrimas defensoras de las ideas preconizadas por el líder campesino Tomás Münzer. En esencia, éste era el modo de vida de la campesina, sierva o vasalla. Por su parte, las mujeres de los señores feudales controlaban la economía del feudo, organizaban la producción doméstica y, en ausencia del marido, recogían los impuestos y cánones delos campesinos. Pero la dama de la época feudal carecía de derechos en el seno de su propia familia. Su marido podía jugársela a los dados o encerrarla en un convento ante la simple sospecha de que le hubiera sido infiel. Así pues, en calidad de esposa del señor, tenía derecho a títulos y posesiones y, en calidad de miembro de la familia, estaba sometida al derecho paterno. En esta época, los matrimonios, entre la clase de los feudales, se realizaban exclusivamente por razones económicas e incluso políticas, prometiendo los padres a sus hijos cuando éstos eran aún niños. Un pequeño grupo de mujeres escapó, durante la última época de la Edad Media, a la vida de miseria y humillación que padecían la mayoría de las masas femeninas de aquella época. Eran las artesanas de las florecientes ciudades o burgos, quienes gozaban de una serie de derechos, fruto de su participación activa en la producción social; podían obtener el título de maestría y regentar talleres con oficiales y aprendices. Formaban parte de la corporación gremial y, por lo tanto, tenían voz y voto en los consejos y asambleas donde se discutían los asuntos públicos y políticos de la ciudad. A la muerte del artesano, su mujer podía heredar el taller y el título de maestro. El propio artesano estaba muy interesado en mantener esta situación ya que, cuantos más miembros de la familia trabajasen en torno suyo, más productivo era su trabajo. No obstante, no hay que sobrestimar el papel de la mujer artesana de esa época. En primer lugar, porque constituían una insignificante minoría que en nada podía alterar la situación general y, en segundo, porque su propia situación no dejó de ser pasajera. Bastó que las ciudades sufrieran el colapso producido por la llegada de miles de campesinos huidos de la servidumbre, para que la competencia eliminara a la mujer dela producción. A partir de ese momento, miles de mujeres se encontraron ante el dilema de encerrarse en un convento o de sumarse a los ejércitos de vagabundos y mendigos que poblaban caminos, bosques y ciudades y, contra los cuales, se promulgaba un decreto tras otro, a cual más duro. A medida que fue incrementándose la producción, aumentó el intercambio. El yugo feudal que pendía sobre los campesinos les impedía incrementar la producción agrícola, las barreras y los reglamentos gremiales obstaculizaban el aumento de la producción de los artesanos. Todo esto, planteó la necesidad de romper con la estructura gremial y dejar paso al taller capitalista, libre de todo tipo de restricciones. El modo de producción capitalista nacía de las mismas entrañas del sistema feudal. El desarrollo de la división social del trabajo condujo a la aparición de nuevos oficios; esto, unido al consiguiente auge del comercio, a la acumulación de capitales y la existencia de una masa de gentes desposeídas, carentes de medios de producción y cuyo único medio de subsistencia era la venta de su fuerza de trabajo, crearon las premisas necesarias para la aparición del capitalismo. Fue la manufactura, por tanto, la que preparó las condiciones necesarias para el paso a la producción mecanizada. Durante el período manufacturero del capitalismo, el trabajo a domicilio adquirió un desarrollo muy importante, lo que ofreció a la campesina, a la sierva que huía del yugo feudal o a la artesana empobrecida, la posibilidad de participar en la producción social sin tener, por ello, que abandonar el hogar. Esta fue la razón de que miles de mujeres se convirtieran en asalariadas en el período de formación del capitalismo. Ahora bien, al contrario que en la etapa de las corporaciones gremiales, su trabajo ya no estuvo protegido; ahora se caracterizaba por las extenuantes jornadas laborales, las bajas tarifas del trabajo-hora, la explotación de los niños, etc. La manufactura amplió aún más la posibilidad de incorporación de la mujer a la industria ya que, gracias a la división del trabajo, el obrero manufacturero sólo tenía que realizar una operación simple, rutinaria, para la que no se exigía una cualificación profesional. Y así, al tiempo que se iba constituyendo la clase de los trabajadores asalariados, la mujer abordó un nuevo viraje en su historia: además de sufrir la opresión como persona y ciudadana, como miembro de la familia, comenzó a sufrir la explotación capitalista

    Capitalismo:
    Es un orden o sistema social y económico que deriva del usufructo de la propiedad privada sobre el capital como herramienta de producción, que se encuentra mayormente constituido por relaciones empresariales vinculadas a las actividades de inversión y obtención de beneficios, así como de relaciones laborales tanto autónomas como asalariadas subordinadas a fines mercantiles.

    La Mujer en el Capitalismo
    En el sistema capitalista, se despoja al trabajador de la tierra y de los instrumentos de producción, es decir, de toda posibilidad de satisfacer sus necesidades, excepto mediante la venta de su fuerza de trabajo. Este hecho provoca un cambio radical en la naturaleza del sistema de producción; se proletariza a todas las capas de pequeños productores ya todos los miembros de la familia, incluyendo mujeres y niños, produciéndose, en consecuencia, una división bien delimitada entre la reproducción dela fuerza de trabajo y la producción social. Al no disponer de la tierra ni de los instrumentos de producción antes radicados en la casa, la familia dejó de tener un papel en la producción social; por ello, el trabajo doméstico de la mujer volvió a tener un carácter meramente privado. No obstante, en el período de acumulación de capital -y como medio de obtención de sustanciosos beneficios, el capitalismo va a recurrir al empleo, en número importante, de la fuerza de trabajo femenina. En esta primera etapa de desarrollo capitalista, la mujer fue lanzada al mercado de trabajo antes de que la gran industria hubiera alcanzado un grado de desarrollo tal que permitiera absorber algunas de las labores domésticas que realizaba en el hogar; esto implicaba que, al volver del trabajo tenía que desempeñar sus funciones tradicionales en el hogar. Para las obreras, en una época en que las jornadas de trabajo se prolongaban por encima de las doce horas, era imposible realizar el trabajo doméstico, lo que ponía en peligro, principalmente, el desarrollo delas nuevas generaciones de trabajadores y por tanto la reposición de la futura fuerza de trabajo. Las jornadas extenuantes, la falta de cuidados en los períodos de embarazos, los trabajos perjudiciales y la imposibilidad de atender y cuidar de los hijos, generaban el aumento de las enfermedades, las malformaciones y el incremento de la mortalidad infantil.
    Esta incorporación de la mujer a la producción social vino a destapar ya poner crudamente de manifiesto la contradicción existente entre el trabajo social de la mujer y las tareas domésticas que, tradicionalmente, venía desempeñando. Engels resumía así la situación:
    Si la mujer cumple con sus deberes en el servicio privado de la familia, queda excluida de la producción del trabajo social y no puede ganar nada y, si quiere tomar parte en la industria social y ganar por su cuenta, le es imposible cumplir con sus deberes en la familia.
    Muchas trabajadoras fueron despedidas y hubieron de volver a sus casas para poder cumplir con su tarea de reproducción de la fuerza de trabajo en el seno de la familia. Sin embargo, a medida que el capitalismo se fue desarrollando, se produjeron una serie de cambios fundamentales que iban a permitir que, tras ese reflujo inicial, volviera a predominar la tendencia de la incorporación de la mujer al trabajo. Dos factores influyeron en este hecho: Por un lado, la industria fue absorbiendo, cada vez más, la fabricación de productos que antes realizaba la mujer en el hogar, haciendo más liviano el trabajo doméstico y dejando a ésta más tiempo libre; por otro, la familia fue necesitando una mayor entrada de dinero para obtener en el mercado esos productos que antes se fabricaban en la casa y éste sólo podía obtenerse si la mujer vendía también su fuerza de trabajo. El capitalista se aprovechaba así del tiempo libre de la mujer, adueñándose de él; sin embargo, y a diferencia del período anterior, en esta etapa la mujer va a poder conjugar la tarea de reproducción de la fuerza de trabajo con su incorporación a la producción. El capitalismo va a conseguir que se puedan combinar ambas actividades aumentando la explotación de la mujer hasta los límites de una doble jornada y otorgando un carácter subsidiario a su trabajo productivo, es decir, convirtiéndola en una parte esencial del ejército industrial de reserva, en mano de obra barata a quien se incorpora a la producción o se la devuelve al hogar dependiendo de las necesidades económicas del sistema.
    En general, la actividad que va a desempeñar la mujer en la producción social será la continuación de las tareas realizadas en el hogar. Así, y como norma habitual, las mujeres serán incorporadas a la industria textil y sus derivados, a la industria alimenticia y farmacéutica y al sector servicios: maestras, secretarias, telefonistas, sirvientas, etc., siendo marginadas, de forma sistemática, de todas aquellas ramas con un mayor desarrollo de las fuerzas productivas, salvo en los períodos de guerra en los que la necesidad obligará a incorporarla a la industria pesada. De esta manera, el trabajo social de la mujer no va a entrar en contradicción con la imagen femenina, históricamente condicionada por su función dentro de la economía
    doméstica. Pero existe, además, otro factor que va a condicionar esta discriminación: la doble jornada de trabajo. La trabajadora, al terminar su jornada social, habrá de llevar a cabo otra, a veces igualmente larga, en la casa. Este hecho la obligará a realizar, en general, trabajos de baja intensidad laboral que le permitan reservar parte de sus energías musculares, indispensables para la realización de las tareas domésticas y la atención del conjunto de la familia, principalmente de los hijos. Esta función, realizada por la mujer en el seno de la familia, es de vital importancia para la supervivencia del sistema capitalista. Esta división del trabajo en la producción, contribuye a consolidar los prejuicios sobre los sexos en el terreno laboral y justifica, por un lado, la desigualdad de salarios de la mujer con respecto al hombre aun en puestos equivalentes y con una misma cualificación y, por otro, la obligación de la obrera de seguir ocupándose del trabajo doméstico.
    El feminismo “Socialista”, dice que el patriarcado debe ser estudiado relacionado con el capitalismo, ya que ambos sistemas actúan en la sociedad reforzándose mutuamente. Por otro lado, piensan que la subordinación de las mujeres no puede ser analizada fuera del contexto del capitalismo.
    Hartmann, representante de ésta teoría, definió esta relación entre capitalismo y patriarcado como:
    “ El patriarcado es un conjunto de relaciones sociales entre los hombres que tienen una base material, y que, aunque son jerárquicas, crean una interdependencia y solidaridad entre los hombres que les permite dominar a las mujeres”. Es decir, que los hombres utilizan las instituciones y relaciones capitalistas para asegurar su situación de privilegio sobre la mujer y para tener a ésta subordinada .Utilizando Hartmann el enfoque marxista de la explotación de clases, establece que el trabajo doméstico que realiza la mujer en casa, permite a los hombres ejercer un control sobre éstas.
    Esta autora fue criticada por tener una definición muy limitada del patriarcado y no centrarse en la opresión de las mujeres, ni intentar estudiar por qué los hombres pueden ejercer el control sobre éstas.

    La opresión de las mujeres, se ha analizado desde dos sistemas separados: El Patriarcado y el Capitalismo.
    1. Modo de producción/modo de reproducción.
    2. Sistema de clases/sistema de género.
    El problema del dualismo metodológico se estudia en economía en el análisis del trabajo de las mujeres en sus dos vertientes: doméstico y asalariado.
    Corriente feminismo radical: La vertiente entre trabajo doméstico y asalariado, la explica como el resultado del control directo que tienen los hombres en la familia, la cual hace que la actividad doméstica sea la primera responsabilidad de las mujeres y por tanto condicione su participación laboral.
    Corriente del feminismo socialista: Existe trabajo doméstico por los beneficios que obtiene el capital. (Es decir, no hay trabajo doméstico si primero no se gana dinero “salario”)
    Corriente Marxista: La existencia de trabajo doméstico reduce el valor de la fuerza de trabajo lo que repercute en un mayor beneficio para el capital, y por otro lado, las mujeres pueden ser usadas como mano de obra flexible según las necesidades de la producción.

    Bibliografía:
    • Jiménez, C. (1987) La mujer en el Camino a su Emancipación, recuperado de http://es.scribd.com/doc/29762125/La-mujer-en-el-camino-de-su-emancipacion#scribd.
    • Vélez, A. Patriarcado y Capitalismo: Un dualismo Teórico Recuperado de https://estudiosdelamujer.wordpress.com/5-2-patriarcado-y-capitalismo-un-dualismo-teorico/

    Comentario por Scareth Can — 19/04/2015 @ 19:41 | Responder

  7. Universidad Nacional Autónoma de Honduras
    Informe de Exposición

    Tema: Manifestaciones y explicaciones sobre la desigualdad por género en la sociedad patriarcal y forma como se han enfrentado históricamente

    Licenciada: Anarella Vélez Osejo

    Clase: Estudios de la mujer

    Sección: 0900 grupo numero 6

    Integrantes: número de cuenta: numero de lista

    • María José Padilla Fernández 20141011390 51

    • Cesia Merari Barrera Matamoros 20141011997 52

    • Elvira Janely Salgado Salgado 20141012708 53

    • Nicte Pazzeti 20141030268 54

    • Ruth Esmeralda Galo Ramos 20141030911 56

    • Marjhory Emelina cruz Núñez 20141031970 57

    • María Jose García matamoros 20151000842 58

    • Kenia Selinda Castro Varela 20151001052 59

    • Laura Maria Martínez Ventura 20151001321 60

    INTRODUCCION

    Una desigualdad de género en una sociedad proviene de nuestros antepasados.
    En el estudio de los humanos emergen cuestiones socio-políticas al clasificar sin una diferencia de género es resultado de la biología de sexo o no. En este sentido se ha acuñado el término diferencias de género referido a aquellas características sobre las que se discute si su realidad es biológica, sociológica, o mezcla de ambas.
    El uso del término “genero” para referirse a sexo se origina como una mala traducción de la palabra inglesa GENDER, y también para reflejar la asignación de ciertos atributos tradicionalmente al sexo biológico sin ninguna prueba empírica.
    Algunas feministas ven las diferencias del género como producto del patriarcado a la discriminación, aunque el feminismo de la deferencia aboga por una aceptación de las diferencias de género.

    OBJETIVOS

     En este informe que presentaremos a continuación se da a conocer las manifestaciones y explicaciones sobre la desigualdad por género en la sociedad patriarcal y forma como se han enfrentado históricamente.

     Lograr que los estudiantes y estudiantes entiendan o tengan un conocimiento sobre este tipo de manifestaciones dentro de la sociedad misma por muchas veces culpa del machismo y la yoidad de los hombres.

     Obtener un estudio claro que nos lleve a la finalidad de luchar x nuestros lugares en cualquier ámbito laboral, social y familiar ya sea en nuestra sociedad, país o grupo q estemos sometidas sometidos en estado de represión y minimización femenina y masculina.

    Manifestaciones y explicaciones sobre la desigualdad por género en la sociedad patriarcal y forma como se han enfrentado históricamente

    Género:
    Es el conjunto de características psicológicas, sociales y culturales, socialmente asignadas a las personas. Estas características son históricas, se van transformando con y en el tiempo y, por tanto, son modificables.
    El conjunto de arreglos a partir de los cuales una sociedad transforma la sexualidad biológica en productos de la actividad humana es lo que fundamenta el sistema sexo-género.
    El género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales, es una construcción social que supone un conjunto de acuerdos tácitos o explícitos elaborados por una comunidad determinada en un momento histórico determinado y que incluye a los procesos de enseñanza-aprendizaje
    Diferencia de género
    El género es una variable de base sobre la que actúan las otras dimensiones generadoras de diferencias (etnia, edad, nivel educativo, clase social, ingresos, condición rural o urbana, etc.) por lo que los frenos y transformaciones en el ámbito de género influyen en las otras y viceversa
    Vivimos en una sociedad patriarcal que se mantiene y se reproduce desde hace siglos hasta el día de hoy, en la cual no existe una igualdad entre hombres y mujeres, sino que se establece una jerarquización en la que la autoridad la ejerce el varón y en la que las mujeres son consideradas, en muchos aspectos, inferiores a los hombres.
    Este sistema no es más que una construcción cultural basada en estereotipos masculinos y femeninos que responden a un imaginario colectivo: ideas preconcebidas y creencias que están muy arraigadas y que determinan las conductas y comportamientos de las personas según se nazca hombre o mujer.

    Patriarcado:
    El patriarcado se ha usado en antropología, sociología y en estudios feministas para describir una situación de distribución desigual del poder entre hombres y mujeres en la cual los varones tendrían preeminencia en uno o varios aspectos, tales como la determinación de las líneas de descendencia (filiación exclusivamente por descendencia patrilineal y portación del apellido paterno), los derechos de primogenitura, la autonomía personal en las relaciones sociales, la participación en el espacio público político o religioso o la atribución de estatus a las distintas ocupaciones de hombres y mujeres determinadas por la división sexual del trabajo.

    La desigualdad de género en el trabajo
    Esta opresión de la mujer la encontramos en la división sexual del trabajo, pues históricamente al sexo femenino se le ha asignado como propio el ámbito doméstico o privado. La desigualdad en el uso del tiempo es muy alta en todos los países. Según la última encuesta del INE, las mujeres dedican más tiempo que los hombres al cuidado del hogar y de la familia, concretamente una media de 4 horas diarias, destinando menos tiempo a la educación o al ocio.
    Por otro lado, en España las mujeres ganan un 20% menos que los hombres por el mismo número de horas trabajadas. Cabe mencionar que en este aspecto han habido grandes avances sociales, pero aún queda mucho por hacer. En cuanto a la presencia de mujeres en puestos directivos, España está por debajo de la media europea, y el desempleo es mayor entre mujeres.
    En la política mundial, si bien se ha constatado un aumento en el liderazgo y la participación de las mujeres, éstas siguen siendo minoría: sólo un 17% de los cargos ministeriales son ocupados por mujeres y representan un 22% de los parlamentarios nacionales. A día de hoy, 10 mujeres en el mundo son jefas de Estado y 14 son jefas de Gobierno.
    En la televisión y la publicidad, los mensajes que recibimos de forma consciente o inconsciente hacen que la imagen de las mujeres en muchos casos resulte perjudicada, sobre todo cuando son representadas como objeto sexual. En ocasiones, los anuncios perpetúan el papel que históricamente se ha asociado al género femenino; esto se hace especialmente evidente en la publicidad de productos de limpieza, donde se suele presentar a la mujer (y no al hombre) como ama de casa y encargada de las tareas del hogar.
    Los misóginos fascistas o misóginas que también existen por inconsciente, mienten cuando dicen que siempre ha existido la desigualdad de género.

    Relación con el feminismo
    El término ‘feminismo’ suele estar asociado a connotaciones negativas: existe una creencia generalizada de que es lo contrario de ‘machismo’. Sin embargo, el feminismo no se trata de ir en contra de los hombres, sino de conseguir un derecho fundamental para los seres humanos que es la igualdad entre hombres y mujeres. No todas las causas de la desigualdad se reducen al machismo, pues el machismo no es más que una parte de esta organización social que llamamos patriarcado.
    El patriarcado no sólo está presente en los hombres y en la individualidad de cada persona, está en el sistema en el que vivimos y que lo hace posible, aunque cada persona (independientemente de que sea hombre o mujer) contribuye en mayor o menor medida a que esa estructura se mantenga, con la suma de nuestras actuaciones. De esta misma forma, uniendo nuestros esfuerzos, podemos contribuir con nuestro granito de arena a eliminar esta sociedad patriarcal.
    Una tendencia moderna encara sus investigaciones sin tomar como “naturales” los roles sociales que varones y mujeres tienen en la actualidad y en las civilizaciones históricas más importantes. Esta tendencia acusa de androcentristas a los investigadores que, por ejemplo, suponen que los hábitos sexuales de los ancestros de la especia humana eran monógamos, que la noción de padre siempre fue conocida o que el varón siempre cooperó e la manutención de las crías.
    Estudios de socio-biología y psicología evolutiva o arqueo-antropología, están dejando por tierra con antiguas teorías y reconstruyendo el relato histórico acerca de la organización social de los humanos y sus ancestros en épocas prehistóricas y proponiendo el comienzo del patriarcado alrededor del inicio del periodo histórico pero mantenido algunas características del matriarcado primitivo durante algún tiempo hasta la instalación de las religiones judía-cristiana e islámica.
    En Europa, con la difusión del sistema social conocido como feudalismo, el patriarcado se consolida de forma decisiva, ya que tanto el poder feudal como la iglesia católica adquieren gran capacidad para intervenir en la organización comunitaria(los ciervos vivían en los feudos, “protegidos” por los señores; todos los habitantes de una comunidad, aldea o villorrio eran considerados de modo considerado natural, miembros de la diócesis de alguna parroquia o monasterio o convento.
    Tanto el poder del señor feudal, como la autoridad “divina” propia de aquella organización eclesiástica que determinaba buena parte de la vida cotidiana, eran prácticas que reforzaban los tics propios del patriarcado de llamados Pueblos Antiguos Europeos.
    El patriarcado se ve convalidado desde las nuevas concentraciones de autoridad social: el poder de los señores feudales y la omnipotente Iglesia Catolica.Ellas a su vez encuentran en el patriarcado una sólida fuente para su propia autoridad.

    Conclusiones
     La desigualdad de género es un mal persistente en nuestra sociedad, creado por la misma y permitido de tal manera que todo se lleva a cabo con ese fin, que no es nada más y nada menos que la continuación de un trato desigual entre iguales

     Hemos visto que nuestra vida cotidiana permitimos micro machismos sin tener conciencia de ello o teniéndola no lo vemos como tales simple y llanamente porque forman parte de nuestra educación, de nuestra sociedad, entorno y/o cultura, pero los permitimos, y convivimos con ellos sin darnos cuenta de su importancia.

     En muchos casos es la propia mujer la que induce a esa desigualdad derivada de su experiencia transmitiéndola de esa manera a sus hijos que a su vez la trasladan a su entorno ya sea en lo laboral, familiar o social, es por ello una cadena que en ocasiones no se interrumpe, todo unido a la fortaleza del hombre como el creador de un mundo dirigido en todas sus direcciones a el mismo no deja paso a esa anhelada igualdad.

    Comentario por Maria Jose Padilla Fernandez — 16/04/2015 @ 21:02 | Responder

  8. Grupo # 1
    Trabajo de investigación..
    Licenciada: aquí le dejamos en lo vamos trabajando, nos falta pero estamos por terminarlo.

    Ondina Girón González 7811755 coordinadora
    Rebeca Patricia Domínguez 8211520 Relatora
    Alicia Karina Bonilla Guillen 9711319}
    Sayda Grisel Velásquez 20041008677
    Cinthia Fabiola Fonseca Zelaya 20070005815
    Yina Yisel Ramos Matamoros 20091010059
    Alma Melanie Granados Alemán 20101002245
    Stephanie Arely Benítez López 20151001498

    OBJETIVOS
     Dar a conocer una breve historia de la sexualidad en Honduras, orientado a la violencia sexual en las mujeres.

     Describir algunos tipos de violencia que sufren las mujeres.

     Concientizar sobre el respeto que se debe de tener con las personas que tengan alguna inclinación sexual.

    HISTORIA DE LA SEXUALIDAD EN HONDURAS
    LA VILOENCIA SEXUAL EN LA MUJER HONDUREÑA
    Autora: Anarella Vélez
    La problemática que encarna la violencia contra las mujeres por razones de género en nuestro país es de reciente visibilización y su atención ha sido resultado, en la mayoría de los casos, de las acciones positivas de las organizaciones de mujeres y feministas, quienes desde la década de los 80 del siglo XX viene denunciando la existencia de este fenómeno.
    Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la violencia de contra las mujeres y las niñas por el solo hecho de serlo, lejos de ser erradicada, ha aumentado de manera alarmante, particularmente en lo que se refiere a la violencia letal que acaba con la vida de las mujeres. Asimismo, ésta alcanza niveles de impunidad escandalosos por no aplicarse las medidas que permitan investigar, enjuiciar y castigar a los responsables de estos actos que acaban con la vida de las mujeres. Veamos las cifras de los últimos tres años:
    En el 2011, ocurrieron 7,104 homicidios siendo mujeres 512 de los casos (7.2%). Al analizar la edad y el sexo se observa que una frecuencia de 5,771 víctimas (81.2%) se ubican en rangos de edad entre los 15 y 44 años; el grupo de edad más afectado es el de las mujeres de 25 a 29 años.
    En el 2012, la caracterización de homicidios de acuerdo a la edad y sexo de las víctimas muestra que de 6,566 víctimas, 606 son del sexo femenino (8.4%) con un aumento de 94 muertes en relación al año anterior. Al analizar el grupo más vulnerable se evidencia que son las edades comprendidas entre los 15 y 44 años, de las cuales 447 mujeres.
    En el 2013, ocurrieron 6,757 homicidios, que también afectaron a las mujeres resultando 636 víctimas (9.4%). De acuerdo a la edad y el sexo de las víctimas, se observa que 5,327 víctimas (78.8%) se ubican en rangos de edad entre los 15 y 44 años. Entre ellas, las mujeres son 108 (1.59%) en edades entre 25 a 24 años.
    Los asesinatos de mujeres en Honduras aumentaron un 263,4 % entre 2005 y 2013, y el 95% de los casos está impune. La violencia domestica sigue siendo la causa principal de los crímenes que se denuncian” en Honduras, donde cifras oficiales señalan que cada 13 horas hay un asesinato de una mujer.
    Los datos presentados nos permiten realizar una mirada comparativa entre los años 2011, 2012 y 2013, específicamente en las muertes violentas de mujeres y femicidios. Estos refleja un aumento del 18.4 % en relación al año 2011. El documento muestra que las muertes intencionales y violentas de mujeres por razones de género (femicidio) siguen siendo la principal causa de muerte (52.6 %), seguido de las muertes violentas de mujeres sin determinar con 24.9 %, y muchas veces la información no es apta para determinar si se trata de un homicidio o femicidio y en tercer lugar los homicidios de mujeres con 22.4 %.
    El estudio evidencia que la mayoría de las muertes violentas de mujeres ocurridas corresponden al área urbana, que en el 74.5% de los casos el arma de fuego es el principal instrumento del asesinato y que el 55.6% las víctimas oscilan entre las edades de 15 a 34 años.
    El Observatorio de la Violencia ha alcanzado cinco años ininterrumpidos ofreciendo información confiable, validada, depurada y sistematizada sobre Muertes Violenta de Mujeres y Femicidios en Honduras, a partir de los datos validados con las fuentes oficiales: la Secretaria de Seguridad a través Policía Nacional (Dirección de Estadística), del Ministerio Público a través de la Dirección General de Medicina Forense y las 14 Organizaciones de mujeres socias del Observatorio de la Violencia.
    Finalmente, El 15 de marzo de 2013, durante el 57º periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, los Estados Miembros de la ONU acordaron adoptaron conclusiones convenidas sobre el tema prioritario de la eliminación y prevención de todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas. Se trata del primer acuerdo internacional que menciona y reconoce concretamente el fenómeno del femicidio.
    Este documento anima a los gobiernos a aplicar o fortalecer la legislación nacional para sancionar estos asesinatos de mujeres y niñas. También insta a la integración de políticas y mecanismos específicos para impedir, investigar y poner fin al femicidio, y terminar con la impunidad, asegurando la rendición de cuentas y el castigo de los autores de estos delitos, así como las reparaciones a las víctimas.
    El incremento sostenido de las muertes violentas de mujeres, en los días recientes nos exige demandar, hoy más que nunca, la urgente aplicación de estos acuerdos y que se realmente tengan vigencia las normativas que protegen la vida y se ponga fin a la invisibilización de la violencia machista contra las mujeres.

    Ley contra la Violencia Doméstica y sus sanciones.

    Siempre exponemos y manifestamos los inconvenientes y problemas que causa la violencia doméstica en nuestras familias y en especial contra las mujeres, crisis que en lugar de disminuir, cada día se hace presente en los hogares hondureños, por lo que consideramos necesario dar a conocer alguna de las formas de sancionar estos delitos, también que a pesar de existir leyes, con este trabajo de investigación nos damos cuenta que existen leyes que sancionan y penalizan, pero que en muchos casos no se aplica por la falta de denuncia que la mujer tiene que presentar para que se le sigua el debido proceso a los delincuentes y sean castigados.
    A los efectos de comprender los términos utilizados en la Ley Contra la Violencia Domestica a continuación se presenta algunas definiciones:
    1) Violencia Doméstica: Todo patrón de conducta asociado a una situación de ejercicio desigual de poder que se manifieste en el uso de la fuerza física, violencia sicológica, patrimonial, sexual, intimidación o persecución contra la mujer; y,
    2) Ejercicio Desigual de Poder: Toda conducta dirigida a afectar, comprometer o limitar el libre desenvolvimiento de la personalidad de la mujer por razones de género. Se consideran formas de violencia doméstica:
    1) Violencia Física: Toda acción u omisión que produce un daño o menoscabo a la integridad corporal de la mujer, no tipificada como delito en el Código Penal;
    2) Violencia Psicológica: Toda acción u omisión cuyo propósito sea degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de la mujer, por medio de la intimidación, manipulación, amenaza directa o indirecta, humillación, aislamiento, encierro o cualquier otra conducta u omisión que implique un perjuicio en la salud psicológica, el desarrollo integral o la autodeterminación de la mujer;
    3) Violencia Sexual: Toda conducta que entrañe amenaza o intimidación que afecte la integridad o la autodeterminación sexual de la mujer, no tipificada como delito en el Código Penal vigente y sus reformas.
    4) Violencia Patrimonial: Todo acto violento que cause deterioro o pérdida de objetos o bienes materiales de la mujer o del núcleo familiar.

    LAS SANCIONES APLICABLES

    El agresor en los términos de la Ley Contra la Violencia Domestica, comete actos de violencia doméstica sin llegar a causar daños tipificados como delitos en el Código Penal, será sancionado así:
    1) Con la prestación de servicios a la comunidad de uno (1) a tres (3) meses por el no acatamiento de uno de los mecanismos de protección impuestos, sin perjuicio de la pena a que hubiere lugar y del resarcimiento de daños y perjuicios, cuando este proceda; y,
    2) Con la prestación de servicios a la comunidad de tres (3) meses a un (1) año, si nuevamente incurre en actos de violencia doméstica, siempre que hubiere acatado los mecanismos de protección impuestos. La prestación de servicios a la comunidad equivaldrá una jornada de cuatro (4) horas diarias las que pueden ser hábiles o inhábiles. Podrán en todo caso acumularse jornadas para cumplirse en días inhábiles de la respectiva semana, siempre que la naturaleza del servicio comunitario lo permita. Si nuevamente incurre en actos de violencia doméstica y no hubiese acatado los mecanismos de protección impuestos, una vez agotadas todas las alternativas propuestas en la Ley su conducta será considerada como delito y se penalizará conforme a los Artículos 179-A y 179-B del Código Penal. La imposición de la pena a que se refiere el párrafo anterior corresponderá a los juzgados y Tribunales competentes en materia penal. El procedimiento establecido en esta Ley, será oral y una vez deducida la acción es pública.
    Cuando la mujer sea el sujeto activo de la violencia doméstica, de acuerdo a la Ley, tanto los Juzgados y Tribunales competentes, como el Ministerio Público y la Policía, bajo el mejor criterio y con apoyo multidisciplinario, podrán aplicar una o más medidas de seguridad, sin perjuicio de remitir el caso al Juzgado o Tribunal competente, cuando el daño causado constituya delito de acuerdo al ordenamiento jurídico en materia penal, dejando un extracto de los trámites realizados.

    Artículos 179-A y 179-B del Código Penal

    ARTICULO 179-A. Quien emplee fuerza, intimidación o haga objeto de persecución a su cónyuge o ex cónyuge, a la persona con quien conviva o haya mantenido una relación concubinaria o a aquella con quien haya procreado un hijo, con la finalidad de causarle daño físico o emocional o para dañar sus bienes, será sancionado con reclusión de uno (1) a tres (3) años, sin perjuicio de la pena que corresponda a las lesiones o daños causados. La misma pena se aplicará cuando la violencia se ejerza sobre los hijos comunes o sobre los hijos de las personas mencionadas que se hallen sujetos a patria potestad, o sobre el menor o incapaz sometido a tutela o curatela o sobre los ascendientes.
    ARTÍCULO 179-B. Será sancionado con reclusión de dos (2) a cuatro (4) años quien haga objeto de malos tratamientos de obra a su cónyuge, ex cónyuge, concubina o ex concubina o a la persona con quien haya procreado un hijo, en cualquiera de las circunstancias siguientes:
    a) Penetre en la morada de la persona o en el lugar en que esté albergada o depositada para consumar el hecho;
    b) Le infiera grave daño corporal;
    c) Realice la acción con arma mortífera aunque no haya actuado con la intención de matar o mutilar;
    d) Actúe en presencia de menores de edad;
    e) Induce, incita u obliga a la persona a consumir drogas, estupefaciente u otras sustancias sicotrópicas o embriagantes;
    f) Hace también objeto de malos tratos a un menor de edad; y
    g) Utilice como pretexto para restringir su libertad que la víctima padece de una enfermedad o de defecto mental. Lo dispuesto en este Artículo se entenderá sin perjuicio de la pena que corresponda a los otros delitos en que incurra.
    Los investigadores dedicados a estudiar la sexualidad humana creen que la orientación sexual se desarrolla y cambia durante la vida de una persona. Tener sentimientos o inclusive una experiencia sexual con una persona del mismo sexo no necesariamente significa que una persona es “gay” o bisexual. No es inusual que las personas experimenten con su sexualidad, especialmente durante la adolescencia y al comienzo de la edad adulta. En Honduras por ser un país conservador con una educación no laica, el tema de la homosexualidad solo trae consigo, violencia, homofobia, odio y rechazo directo a las personas homosexuales.
    ¿Qué causa la homosexualidad? Nadie sabe por qué algunas personas son homosexuales. Algunas personas que estudian la sexualidad humana creen que la sexualidad es el resultado de los genes, de factores sociales o individuales aislados o combinados. Una percepción equivocada muy común es que las relaciones familiares donde ha habido problemas hacen que la gente se vuelva homosexual; sin embargo, no existe ninguna investigación científica de peso que apoye este mito. Lo importantes es saber que no se nace siendo gay o se hace gay en el camino, lo importante es saber que existimos y somos una realidad.
    ¿La homosexualidad es una enfermedad? No, la homosexualidad no es una enfermedad. Todas las organizaciones de salud mental importante, inclusive la American Psychological Association, APA (Asociación psicológica estadounidense) han afirmado que la homosexualidad no es un trastorno mental. Sentirse inseguro o incómodo acerca de sus sentimientos puede causar ansiedad y estrés lo cual a veces puede causar problemas físicos como dificultad para dormir, náuseas y dolor de cabeza.
    Qué es la homofobia? Homofobia se refiere a un miedo, prejuicio o discriminación irracional hacia los homosexuales. La homofobia puede tomar muchas formas desde usar nombres despectivos y burlas, hasta cometer crímenes graves como asalto y asesinato. La homofobia con mayor frecuencia se basa en el miedo y en la ignorancia. Crímenes graves como asalto y asesinato. La homofobia con mayor frecuencia se basa en el miedo y en la ignorancia. En Honduras esta es la razón número 1 en homicidios a personas de la diversidad sexual, en lo personal tengo 5 amigos que han sido asesinados en su hogares por culpa de la homofobia, esta sí es una enfermedad y aquellos que padecen de esto, les recomiendo buscar ayuda inmediata. Amigos, esto es una denuncia pública en nombre de ustedes. Pienso que podría ser “gay”.
    ¿Qué significa “salir del closet”? El proceso de contarle a la gente acerca de la homosexualidad de uno mismo con frecuencia se conoce como “salir del closet”. La frase “en el closet” a veces se usa para describir a una persona que es “gay” pero que no ha lo ha reconocido aún ante sus amigos y miembros de familia. No es obligación decir si eres gay, o no, lo importante es cómo te sientas contigo mismo(a), cuando una persona está lista, puede salir del closet, antes podría causarle muchos traumas de vida.
    ¿Cómo “salgo del closet” y cuándo es apropiado hacerlo? Como con cualquier otro tipo de información personal cuándo y cómo hablar acerca de su sexualidad es su decisión. Es importante y saludable para usted compartir sus sentimientos con los demás. También es importante darse cuenta que decirle a los demás —inclusive a personas que usted considera que le apoyan— no siempre puede ser una experiencia positiva. Si siente que no les puede contar a sus padres cuéntele a un amigo o a alguien en quien usted confíe. Es posible que las personas que son más cercanas a usted ya lo sepan y estén esperando a que usted se sienta lo suficientemente cómodo para hablar acerca de ello. Términos despectivos para referirse a una persona de la comunidad LGTBIQ Culero, Puñal, Marica, Maricón, Afeminado, Machorra, Loca, desviado(a), enfermo(a), se le moja la canoa, etc.…
    • La violencia en Honduras está vinculada a la situación económica y social
    Al analizar las principales manifestaciones de violencia perpetradas contra mujeres y niñas, así como las estrategias y programas creados en el país para prevenir las agresiones por razones de género, se logra determinar que la violencia contra las mujeres “está propagada, es sistemática y su impacto se manifiesta de numerosas formas” ,como la agresión intrafamiliar y el tráfico de personas. Existe actualmente un sinnúmero de preocupaciones en relación a los altos niveles de violencia doméstica, feminicidio y violencia sexual. La violencia doméstica “sigue siendo la causa principal de los crímenes que se denuncian” en Honduras, donde cifras oficiales señalan que cada 13 horas hay un asesinato de una mujer. El tráfico de personas para fines de explotación sexual es otra manifestación de la violencia contra la mujer que se “está ‘infra reportando’ en Honduras debido a la naturaleza oculta del delito y también por la prevalencia del crimen organizado”. También es de mucha preocupación la violencia que sufren las mujeres y niñas indígenas y afro hondureñas, así como las personas lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersex (LGBTI).
    Entre los “desafíos” importantes a reconocer es que la violencia contra las féminas “es una violación de derechos humanos que está arraigada en múltiples formas de discriminación y desigualdad transversales y que está sumamente vinculada a la situación social y económica de las mujeres”.
    La falta de aplicación efectiva de la legislación, la discriminación en el sistema judicial, las inconsistencias en la interpretación y la aplicación de la norma, y la falta de acceso a servicios que promuevan la seguridad y atiendan la prevención de futuros actos de violencia, son las causas que contribuyen a la falta de medidas para “colmar las necesidades de empoderamiento de las mujeres” es un factor que “contribuye a la inseguridad y al miedo continuo” e impide eliminar las diferentes formas de violencia contra las féminas en el país.
    El Estado de Honduras “tiene la responsabilidad de actuar con debida diligencia para eliminar todas las formas de violencia contra mujeres y niños”. Esa responsabilidad incluye “la protección, la prevención, la investigación, la sanción y el suministro de recursos efectivos incluyendo medidas de resarcimiento”.
    La violencia dentro de la relación matrimonial o unión de hecho
    Una de las estadísticas que más ha de preocupar a la policía nacional es la violencia doméstica, considerada por varios observadores como uno de los delitos más frecuentes,
    Desgraciadamente muy pocas veces denunciado. Son frecuentes los reportajes periodísticos indicando a diario de las mujeres. El problema radica en que las niñas llegan a la adolescencia habiéndose familiarizado con conductas violentas provenientes de los hombres adultos, con quienes convivieron su madre y otras mujeres cercanas a ella, como tías, primas, vecinas. En ocasiones, según los testimonios, las adolescentes resolvieron no ingresar jamás a una relación de abuso, pero, igual, acabaron atrapadas en una pareja donde el hombre las atropella a veces sistemáticamente. La mujer se halla de pronto en esa situación cuando ya tiene hijos y resulta difícil romper con la relación de opresión, por el hecho de que ella se siente incapaz de sostener a sus hijos y a ella misma con su escaso ingreso. Sin embargo, parece que esta situación está cambiando gracias a la acción realizada por organismos nacionales y la ayuda internacional para fortalecer el sistema judicial y las organizaciones que trabajan a favor de la mujer. Los derechos de la mujer y del niño van calando en la sociedad hondureña y pareciera que las mujeres van perdiendo el miedo y realizan denuncias.

    Comentario por Cinthia Fabiola Fonseca Zelaya — 16/04/2015 @ 16:26 | Responder

  9. ELSA JULISSA CILIEZAR LOPEZ
    CUENTA 20111900284
    LISTA # 15
    SECCION VIERNES 0900

    Los psicólogos o psiquiatras ponen en cuestión que un hombre que maltrata sea por consecuencia de una enfermedad, sino más bien se inclinan por una explicación que tiene que ver con un abuso de poder o de dominación que afecta a la sociedad.
    Un maltratador suele comenzar acosando a la víctima, reduciendo su libertad, aislándola de su entorno (familia, amigos, etc), socavando su autoestima, bloqueándola y minando su percepción de seguridad, transformándola poco a poco en dependiente. “Se enoja cuando salgo con mis amigas”, “Me dice que no me maquille demasiado”, “No le gusta que lleve una falda muy corta”, “No quiere que hable con mis compañeros de trabajo hombres”, son las frases más frecuentes de aquellas mujeres que sufren del maltrato psicológico por parte de sus parejas.

    Reprender, tratar como una niña, considerarla inútil o torpe, haciendo que cambie su forma de ser o de vestir, son también maneras de maltratar.
    El maltratador suele abusar también de su poder, ya sea económico o físico y logra que la mujer se sienta culpable de su manera de hablar, de pensar, de actuar, etc. El problema de la culpabilidad es muy frecuente y también puede derivar en lo que se conoce en un “Síndrome de Estocolmo”, donde se evitan las situaciones que puedan generar conflictos o confrontación para no pelear o hasta separarse.

    El ciclo del maltrato suele comienza en la infancia del mismo abusador, en muchos casos, o en algún tipo de trauma que le ha ocurrido durante sus primeros años de vida (hasta la adolescencia). Puede que el maltratador haya vivido en un ambiente de mucha violencia física o verbal y haya tenido que padecer el miedo, el abandono, la represalia, el control excesivo, los golpes, etc.

    Estas son las características principales de un hombre abusador, maltratador o golpeador:
    -Posesivo, dominante y exigente: una de las primeras acciones que toma es querer alejar a su pareja de la familia y de los amigos. ¿Cómo? Hablando mal de ellos, incomodándolos en público, queriendo “meter cizaña” en alguna discusión o problema, etc. Esto transforma la personalidad de la víctima, la priva del apoyo externo y la vuelve dependiente. Con el uso de la violencia ejerce el poder absoluto sobre los que hace, lo que piensa y lo que siente, aún en lo más íntimo de su ser.

    -Egocéntrico: el mundo siempre tiene que girar en torno a él, pero nunca lo reconoce. Se hace lo que a él le gusta en todo momento (la película, el restaurante, el lugar de vacaciones, las salidas) y si no, se enoja. La mujer es un simple “satélite” que tiene que moverse a su alrededor, dependiendo de lo que le quiere y estar para complacerlo. Todo debe estar bajo su control y si ella desea disfrutar un poco de su independencia, mostrará sus rasgos más violentos.

    -Mal temperamento: berrinches como los niños, pataletas, enfado, amenazas, mala cara, peleas, etc. Todo siempre está justificado por culpa del otro, no por razones internas. Dirá que tal actitud lo pone de mal humor, que tal respuesta es la causa de su enfado y una gran lista de etcéteras.

    -Ridiculizar o humillar públicamente: estando en una reunión familiar o una cena con amigos no tendrá problema en “mostrar” a los demás los defectos de su pareja. “¿No les parece que está un poco excedida de peso?”, “siempre se equivoca”, “no sabe hacer la carne como a mí me gusta”, “es una desordenada”, etc.
    Esto lo hace para mantener a la mujer bajo control, insultando, denigrando, hiriendo. Como consecuencia, se va destruyendo la confianza y sólo se pensará en los errores. Nunca se alegrará por los progresos o éxitos y minimizará cualquier logro. Los fallos personales saldrán a la luz antes que las virtudes, para que tenga la sensación de que siempre está haciendo todo mal.

    -Controlador-paranoico: piensa que los demás se quieren aprovechar de él, de su dinero, de su poder, de sus contactos, de su sabiduría, de su experiencia, etc. Tiene una necesidad obsesiva de controlar a la pareja todos los días, mediante preguntas destinadas a buscar contradicciones.
    El maltratador vigila constantemente los movimientos de su víctima, queriendo saber dónde está su novia o esposa, con quién se encuentra, a qué hora regresa, qué hace y qué no, con quién habla, por qué se retrasa unos minutos, etc. Considera a la otra persona su posesión, su objeto, no una persona con vida propia.

    -Violento y agresivo: empieza de a poco rompiendo de platos a muebles o vidrios, golpeando a las paredes, tirando cosas al suelo o contra la persona, etc. Si se llega a este punto, es preciso hacer la denuncia y huir inmediatamente de él, no darle más oportunidades.
    Parece muy simple de conseguir pero no lo es ya que el maltratador mantiene “atada” a la víctima de diferentes maneras, con un gran daño psicológico.

    Son muchas las características de un hombre que maltratador hoy en día muchas de patrones agresivos que se dan, y es importante detectarlos con tiempo, ya que la mujer se encuentra amparada por leyes que protegen su integridad, pero es importante darnos cuenta que valemos y que abrir bien los ojos ante este tipo de señales.

    Comentario por ELSA CILIEZAR — 14/04/2015 @ 03:11 | Responder

  10. Grupo # 1

    Bessy Jackeline Sánchez 9812963 #2
    Miriam Ramírez 9711894 #3
    Dulce Graciela Coello 20061010154 #4
    Delia Núñez 20061010611 #5
    Dinora Marleny G 20070011139 #6
    Grissel Janneth Redondo M 20070012027 #7
    Ana Verónica Pineda Moncada 20081005482 #8
    Dennis Josué Martínez 20081012282 #9
    Isis Gabriela Laínez 20091003479 #10
    Hervin Antonio Mena 20151002799 #64

    Comentario por mGlur — 18/03/2015 @ 16:11 | Responder

  11. Nombre Rebeca Patricia Domínguez No 2 lista
    8211520
    tarea individual

    Abuso y maltrato

    ÍNDICE
    1. Abuso emocional
    2. Cuando sigues esperando y pensando que él cambiará
    3. Signos que indican que estás saliendo con un maltratador
    4. Amor y síndrome de Estocolmo: el misterio de amar a un maltratador
    5. Afrontar la violencia doméstica
    6. Medidas tomadas por el gobierno español
    7. Qué puedes hacer si está siendo víctima de malos tratos
    8. Trastorno de estrés postraumático
    9. Comunicación agresiva en la pareja

    Signos que indican que estás saliendo con un maltratador

    El maltratador

    Muy pocas relaciones comienzan de otro modo que no sea amabilidad y dulzura. Al principio, la “luna de miel” de la relación, es difícil precisar con qué tipo de persona estás saliendo. Ambos sois precavidos, tratando de obtener información sobre la otra persona sin parecer un detective de la policía.

    Una relación romántica puede se maravillosa con la persona adecuada. Pero una relación con la persona equivocada puede dar lugar a años de dolor, daño emocional o social e incluso daño psicológico. Una pareja adulta dañina puede dañarnos a nosotros, a nuestro seres queridos e incluso el modo en que interpretaremos el amor y el romance en el futuro. Pueden transformar lo que se supone que es una relación de comprensión, amor y apoyo, en una “atracción fatal” como la descrita a menudo en el cine. Existe una gran variedad de malas elecciones con las que podemos encontrarnos cada semana, la mayoría de ellas fáciles de identificar y evitar. Todos sabemos evitar personas que parecen trastornadas o abusivas y no elegirlas como parejas. Sin embargo, algunas personas son mejores que otras para ocultar sus alteraciones de personalidad y conducta. Con la intención de prevenir acerca de estos dañinos individuos, este artículo describe un tipo de persona que se encuentra a menudo en escena al buscar pareja, un hombre o mujer llamado “el maltratador”.

    El maltratador es un tipo de pareja que ocasiona un gran daño social, emocional y psicológico en la relación. Tiene características permanentes de personalidad que ocasionan este daño, las cuales son características que ellos simplemente aceptan como el modo en que son y no consideran un problema o dificultad psicológica. En cierto modo, siempre han vivido con esta personalidad y conducta, siendo algo que aprendieron probablemente de sus familias. Los psicólogos tratan a menudo a las víctimas del maltratador, mujeres y hombres que llegan a la consulta gravemente deprimidos, con su autoconfianza y autoestima totalmente destruidas.
    La siguiente lista es un intento de esbozar las características del maltratador y proporcionar un modo de que mujeres y hombres puedan identificar relaciones potencialmente dañinas antes de verse severamente dañados ellos mismos emocional o físicamente. Cuando estén presentes un gran número de estos rasgos, no se trata de una probabilidad o posibilidad: te hará daño si permaneces en esa relación.

    1. Maltrato. El maltratador te hará daño a propósito. Si te golpea, retuerce tu brazo, te tira del pelo, te empuja o rompe tus objetos personales, aunque sea sólo una vez, déjale. Los hombres de este tipo a menudo comienzan con conductas que te hacen moverte físicamente o golpean la pared. Las mujeres a menudo abofetean, dan patadas o incluso pegan con el puño a sus parejas masculinas.

    2. Apego rápido. El maltratador tiene emociones y conexiones con los demás muy superficiales. Una de las cosas que puede atraerte de esta persona es lo pronto que te dice que te quiere o desea casarse contigo o comprometerse. Por lo general, en muy pocas semanas escucharás que eres el amor de su vida, que quiere estar contigo para siempre y que desea casarse contigo. Te hará regalos, te hará numerosas promesas y te inundará de atenciones y gestos amables. Esta es la fase de “luna de miel”, en la que te atrapa y te convence de que es lo mejor que te ha pasado nunca. Recuerda el dicho “si parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo es”. Así, te sentirás tan abrumado/a por sus muestras de atracción instantánea, compromiso instantáneo y planes instantáneos para el futuro, que te perderás el dato principal: ¡que no tiene sentido! Por lo general, las personas sanas requieren un largo proceso para desarrollar una relación debido a que hay mucho en juego. Esperarán a tener mucha información antes de ofrecer un compromiso; no tres semanas. Es cierto que podemos sentirnos fascinados por otras personas con rapidez, pero no hacer esas promesas tan poco realistas ni planear el futuro después de tres citas. Ese rápido enamoramiento es un signo de emociones superficiales que más tarde llevarán al maltratador a alejarse de ti tan rápido como se comprometió. El maltratador por lo general quiere irse a vivir contigo o casarse contigo en menos de cuatro semanas o muy pronto en la relación

    3. Temperamento atemorizante. El maltratador tiene un carácter que asusta. Si tu pareja estalla y hace cosas peligrosas como conducir demasiado deprisa porque está enfadado, romper o arrojar cosas, meterse en peleas, o amenazar a otros, ese temperamento se volverá pronto en tu dirección. Al principio de la relación serás testigo de actos violentos: peleas con otros, amenazas a otros, estallidos violentos contra otros, etc. También oirás hablar de violencia en su vida. Verás y serás testigo de este temperamento (arrojar cosas, gritar, maldecir, conducir deprisa, golpear las paredes y dar patadas a las cosas). Eso servirá para intimidarte y hacer que temas su potencial de violencia, aunque el maltratador te asegurará enseguida que está enfadado con otros o con situaciones, no contigo. Al principio te asegurará que nunca dirigiría su hostilidad y violencia hacia ti, pero te está dejando ver claramente que tiene la habilidad y capacidad para hacerlo (y podría suceder). Más tarde temes retarlo o enfrentarte a él o ella, temiendo que esa misma violencia pudiera volverse hacia ti.

    4. Destruir tu auto-confianza. El maltratador te rebaja con frecuencia. Constantemente corrige tus más pequeños fallos, haciéndote sentir en guardia, poco inteligente y dejándote con la sensación de que siempre estás haciendo algo mal. Te dice que estás demasiado gordo/a, muy poco atractivo/, que no hablas correctamente o no tienes buena presencia. Esta erosión gradual de tu confianza y autoestima le permite tratarte mal después (como si te lo merecieras). En público te verás andando con mucho cuidado, siempre con el temor de que puedes estar haciendo o diciendo algo incorrecto que más tarde dé lugar a un estallido emocional o una discusión.

    5. Privarte de apoyo externo. Para controlar a alguien completamente, has de alejarlo de sus amistades; a veces incluso de su familia. El maltratador piensa que tus amistades o familiares podrían influirte o tener opiniones negativas sobre su conducta. Comienza diciéndote que tus amigos te tratan mal, se aprovechan de ti, y no entienden el tipo especial de amor que compartís. A veces, si no puede librarse de tu mejor amigo/a de tu mismo sexo, te dirá que se le ha insinuado. Si hablas con tus amistades o familiares, el maltratador te castigará haciéndote numerosas preguntas o acusaciones desagradables. Finalmente, en vez de tener que soportar el castigo verbal, interrogatorio y abuso, llegarás a la conclusión de que es mejor no hablar con tus familiares o amigos. Te alejarás de tus amistades y familiares, de modo que se sentirán molestos contigo. El maltratador te dirá entonces que te están tratando mal de nuevo y que será mejor que te mantengas lejos de ellos. Una vez que estás solo/a y aislado/a, sin apoyo, su control sobre ti aumentará.

    6. El ciclo de amabilidad y mezquindad. El maltratador oscila entre mezquindad y amabilidad continuamente. El ciclo comienza cuando son intencionadamente dañinos y mezquinos. Serás víctima de abuso verbal, serás maldecido/a y te amenazará por algo sin importancia. De repente, al día siguiente se vuelve dulce y hará todas esas pequeñas cosas que hacía cuando empezasteis a salir. Tú sigues ahí, esperando que cada uno de estos ciclos sea el último. El otro propósito de este ciclo de mezquindad es permitir al maltratador decir cosas verdaderamente desagradables de ti o las personas que quieres, erosionando de nuevo tu autoestima y autoconfianza. A menudo se disculpará, pero el daño a tu autoestima ya está hecho.

    7. Siempre es culpa tuya. El maltratador te culpa a ti de su rabia, así como de cualquier otra conducta incorrecta. Cuando te engaña, te grita, te trata mal o te humilla públicamente, es, de algún modo, culpa tuya. Si llegáis 10 minutos tarde a una cita, es culpa tuya que el maltratador conduzca a gran velocidad, haga correr a la gente en la carretera y esté enfurruñado el resto de la noche. El maltratador te dice que su rabia y mal comportamiento no habrían sucedido si tú no hubieras cometido un simple error, le hubieses querido más o no hubieses cuestionado su comportamiento. El maltratador nunca jamás se hace responsable de sus actos. Siempre es culpa de alguna otra persona. Si conduce como un loco y trata de echar a algún inocente conductor de la carretera para asaltarlo, es culpa del otro conductor por no usar el intermitente al cambiar de carril. Te dan la impresión de que tú te lo has buscado (la rabia, los gritos, el asalto) y te mereces esa violencia, mala cara o expresión física de agresividad.
    8. Pánico ante la ruptura. El maltratador siente pánico ante la idea de romper (a no ser que sea totalmente idea suya). Los hombres abusivos a menudo se vienen abajo y lloran, suplican, prometen cambiar y ofrecen matrimonio, viajes, regalos, cuando amenazas con romper la relación. Tanto hombres como mujeres pueden amenazar con suicidarse o con volver con antiguas parejas (quienes se sienten afortunados de que se hayan ido) o amenazan con dejar su trabajo y marcharse de la ciudad, como si tú fueras responsable de esas decisiones. El maltratador ofrece una gran cantidad de “tratos” o soluciones a medias, como “salgamos sólo un mes mas”. Te inundan con llamadas telefónicas, a menudo cada cinco minutos, con la esperanza de que lleguéis a un acuerdo o lo veas sólo para para detener el acoso telefónico. Algunos llamarán a tus familiares, tus amigos, sus amigos o cualquiera que se le ocurra, para decirles que te llamen y te digan lo mucho que te quiere. Los maltratadores más creativos a menudo producen tanta presión social que la víctima accede a volver con la relación antes que continuar bajo esa presión. Imagina que tratas de terminar una relación y empiezas a recibir llorosas llamadas de todos sus parientes (secretamente esperan que tú te quedes con él de modo que ellos no tengan que hacerlo), ver una súplica para que vuelvas en el periódico o incluso en un tablón de anuncios local, recibir flores en el trabajo cada día o que aparezca en tu lugar de trabajo y te ofrezca un anillo de matrimonio (técnica del hombre maltratador) en frente de tus compañeros. Su reacción es emocionalmente intensa, un comportamiento que utilizan para convertirte en su prisionero/a emocional. Si vuelves con él o ella, en realidad temes una reacción pero si amenazas con dejarlo de nuevo (convirtiéndote en su prisionero/a) y a menudo recuerdan el incidente como una evidencia de lo mala persona que eres. Recuerda que si tu preciado perro salta el muro y escapa, después pondrás un muro más alto. Una vez que vuelvas con el maltratador, escapar será tres veces más difícil la próxima vez.

    9. Ausencia de interés externo. El maltratador te animará a dejar tus aficiones, intereses e implicaciones con otros. Si realizas una actividad individual, exigen acompañarte, haciendo que te sientas mal durante toda la actividad. El motivo de este comportamiento es impedir que tengas diversiones o intereses diferentes a los que ellos controlan.

    10. Control paranoide. El maltratador te vigilara y sabrá dónde estás y con quién estás. Si hablas con un miembro del sexo opuesto, te hará veinte preguntas sobre cómo os conocisteis. Si no respondes a su llamada telefónica, te preguntará dónde estabas, qué estabas haciendo, con quién estabas hablando, etc. Observará el tipo de barro que hay en tu coche, te preguntará por qué compras en ciertos lugares, por qué llamaste a un amigo/a, porqué tu amigo/a te llamó a ti, etc. Algunos maltratadores te seguirán al supermercado, luego te preguntarán si has estado allí en un intento de pillarte en una mentira. En los casos más graves, mirarán tu correo, tu bolso o cartera, comprobarán quién te ha llamado por teléfono o buscarán pruebas en tu basura. Algunos te animarán a hacer llamadas privadas a tus amistades desde su casa, llamadas que están siendo grabadas en secreto. Pueden empezar a decirte qué ropa ponerte, qué música escuchar y cómo comportarte en público. Finalmente te dirá que no puedes hablar con ciertas amistades o conocidos, ir a determinados lugares o hablar de ciertos temas en público. Si no vais a veros el viernes por la noche, te dirá que te llamará esa noche (en cualquier momento). Eso te mantiene en casa, esperando la llamada, temiendo el abuso verbal y las preguntas que te haría si no estuvieras en casa cuando llamara.. Esta técnica permite al maltratador hacer lo que quiera a nivel social y al mismo tiempo controlar tu comportamiento desde la distancia.

    11. Humillación pública. Para mantenerte bajo control en público, el maltratador te atacará verbalmente, te insultará o dirá cosas crueles o humillantes de ti en privado o frente a otras personas. En público, aprenderás rápidamente que cualquier opinión que expreses lo llevará a atacarte verbalmente, en ese momento o más tarde. Si permaneces con el maltratador demasiado tiempo, pronto te verás sonriendo amablemente sin decir nada y agarrada/o de su brazo en público. También te verás caminando con la cabeza baja, con miedo a ver a un amigo que te hable y dé lugar a una reacción airada del maltratador.

    12. Nunca es suficiente. El maltratador te convence de que nunca eres lo bastante bueno/a. Nunca dices “te quiero” lo suficiente, no estás nunca lo bastante cerca, nunca haces lo suficiente por él o ella después de todos su sacrificios y tu comportamiento siempre parece quedarse corto. Este es otro modo de destruir tu autoconfianza y autoestima. Tras meses de utilizar esta técnica, comienzan a decirte lo afortunado/a que eres de tenerle; de tener a alguien que tolera a una persona tan inadecuada y poco valiosa como tú.

    13. Creerse con derecho. El maltratador piensa que tiene derecho a hacer cualquier cosa que desee. Si le impiden el tráfico, piensa que tiene perfecto derecho a echar al otro conductor de la carretera, asaltarlo o poner en peligro las vidas de otros conductores con sus estallidos temperamentales. Ten en cuenta que esta misma sensación de tener derecho a todo la usará contra ti. Si desobedeces sus órdenes o deseos o violas alguna de sus reglas, se creen con derecho a castigarte de cualquier modo que consideren oportuno.

    14. No gusta a tus amistades o familiares. Conforme la relación avanza, tus amistades y familiares verán lo que el maltratador te está haciendo. Notarán un cambio en tu personalidad o verán tu alejamiento. Protestarán y el maltratador te dirá que tienen envidia del “amor especial” que os tenéis y luego usarán sus protestas u opiniones como evidencia de que están contra ti (no contra él). La mención de tus familiares o amistades dará lugar a una respuesta airada por su parte, hasta que dejas de hablar de aquellos por quienes te preocupas, incluso los propios miembros de tu familia. El maltratador se sentirá celoso y amenazado por cada persona cercana a ti, incluso tus hijos. En algunos casos, no permitirá que tus padres o hermanos visiten tu casa.

    15. Historias desagradables. A menudo la gente te deja saber cosas de su forma de ser a través de las historias que cuentan de sí mismos. Es la vieja historia acerca de darle a alguien cuerda suficiente para que se ahorque a sí mismo. Las historias que nos cuentan nos informan de cómo una persona se ve a sí misma, qué considera interesante, y qué piensan que te impresionará. Una persona humorística, contará historias divertidas de sí misma. Los “maltratadores” cuentan historias de violencia, agresión, insensibilidad hacia otros, rechazo de otros, etc. Pueden hablarte de sus relaciones pasadas y en cada caso te asegurará que los trataron tremendamente mal a pesar de lo maravillosos que fueron con esa persona. Alardean de su temperamento y estallidos porque no ven nada malo en la violencia y se enorgullecen de la actitud de “yo no tomo nada de nadie”. La gente se define a sí misma con sus historias, de modo similar a como una cultura viene descrita por su folclore y leyendas. Escucha esas historias. Te dirán cómo te tratará al final y lo que viene a tu encuentro.

    16. El test de la camarera. Suele decirse que, cuando tienes una cita, el modo en que un individuo trata a una camarera u otra persona neutral del sexo opuesto es el modo en que te tratará a ti en seis meses. Durante la fase de “luna de miel” de la relación te tratará como a una reina o rey. Sin embargo, durante ese tiempo, el maltratador no ha olvidado lo que piensa del sexo opuesto. Tratará mal a camareras, dependientes u otras personas neutras. Si son tacaños, no recibirás nada una vez que la “luna de miel” se haya acabado. Si se quejan, critican y atormentan, así es como te tratarán en seis meses. Una persona mentalmente sana es consistente, tratan a casi todo el mundo del mismo modo siempre. Si estás saliendo con un hombre que te trata a ti como a una reina y al resto de las mujeres como basura, sal corriendo

    17. La reputación. Como hemos mencionado, las personas mentalmente sanas son consistentes en su personalidad y comportamiento. El maltratador puede tener dos reputaciones diferentes: un grupo de personas que te darán referencias brillantes y un grupo que te dirá que es muy problemático. Si preguntas a 10 personas sobre un nuevo restaurante y 5 te dicen que es maravilloso y otras 5 que es una pocilga, entenderás claramente que existe cierto riesgo al comer ahí. El maltratador puede que alardee de su reputación de matón, mujeriego, temperamental o de “estar loco”. Puede contarte historias en las que otros le han dicho que está loco o sugerido que busque ayuda profesional. Presta atención a su reputación. La reputación es la percepción pública del comportamiento de una persona. Si la reputación tiene dos caras, buena y mala, el riesgo es alto. Puede que te enfrentes al lado malo una vez que la fase de “luna de miel” se haya acabado. Debido a sus graves problemas de comportamiento, el maltratador apenas tendrá amigos, sólo conocidos. Las personas emocionalmente sanas y éticas no tolerarán amistades con maltratadores que tratan a otros tan mal. Si descubres que no te gustan las amistades de tu pareja es debido a que operan del mismo modo que él o ella.

    18. Andar de puntillas. Conforme la relación con el maltratador avanza, te verás expuesta/o gradualmente a intimidación verbal, largos interrogatorios sobre cosas triviales, violencia y amenazas dirigidas a otros pero que tú presencias, preocupación paranoide con tus actividades y una variedad de desprecios hacia tu personalidad. Pronto te verás “andando de puntillas” en su presencia, con miedo de plantear temas, miedo a decirle que has hablado con tal o cual persona y miedo a cuestionar o criticar el comportamiento del maltratador. En vez de vivir un amor cálido y reconfortante, te sentirás constantemente nervios/a, tenso/a al hablar con otros (podrían decir algo que tuvieras que explicar más tarde) y con miedo de encontrarte con alguien que tengas que saludar en público. Las citas y el tiempo juntos serán más agradables cuando estéis totalmente solos, exactamente lo que el maltratador quiere: ninguna interferencia con su control o dominación.

    19. Desprecio de sentimientos y opiniones. El maltratador está tan centrado en sí mismo que los sentimientos y opiniones de los demás carecen de importancia. Conforme la relación avanza y comienzas a cuestionarte lo que estás sintiendo o viendo en su conducta, te dirá que tus sentimientos y opiniones no tienen sentido, son absurdos y que estás emocionalmente perturbado/a si piensas esas cosas. El maltratador no tiene interés en tus sentimientos y opiniones, pero se sentirá perturbado y molesto si osas cuestionar su conducta. El maltratador se muestra tremendamente hostil ante las críticas y a menudo reacciona con ira cuando se cuestiona su comportamiento.

    20. Te vuelven loco/a. El maltratador opera de un modo tan destructivo que te encuentras haciendo “locuras” como autodefensa. Si tu pareja tiene previsto llegar a las 8 de la tarde haces una llamada a un servicio de la compañía telefónica para evitar que utilice un servicio de rellamada, revisas la basura en busca de algo que pudiera meterte en problemas y llamas a tus familiares y amigos para decirles que no te llamen esa noche. Adviertes a tus familiares y amigos de que no saquen ciertos temas, evitas lugares en la ciudad donde puedes encontrarte con familiares y amigos y no hablas con otros por miedo a las 20 preguntas. Te vuelves también paranoico/a, teniendo cuidado de lo que vistes y dices. Los hombres no violentos se ven envueltos en peleas físicas con mujeres maltratadoras. Las mujeres no violentas se ven a sí mismas gritando cuando ya no pueden soportar más el abuso verbal o intimidación. Cuando tenemos que defendernos emocional y físicamente, nos comportamos de un modo diferente y extraño. Cuando pienses que te estás volviendo loca/o, es importante recordar que no existe un comportamiento que pueda considerarse normal en una situación de combate. Puedes estar seguro/a de que tu comportamiento volverá a la normalidad si te separas del maltratador antes de que te haga un daño psicológico permanente.

    Directrices para separarse
    Separarse del maltratador, a menudo implica tres etapas: el desapego, la finalización de la relación y la protección subsiguiente.

    El desapego

    Durante esta parte, reconoces lo que debes hacer y creas un “plan de fuga”. Muchas personas fracasan en su intento de separarse porque se marchan de repente e impulsivamente sin haberlo planeado previamente y sin recursos. En muchos casos el maltratador ha aislado a su pareja, tiene el control de sus finanzas o tiene el control de herramientas necesarias para la huida, como el coche. Durante esta fase deberías:

    • Observar el modo en que te trata. Observa los métodos descritos aquí arriba y cómo el maltratador trabaja.
    • Gradualmente vuélvete más aburrido/a, habla menos, comparte menos sentimientos y opiniones. El objetivo es aburrir al maltratador para que afloje el apego emocional y al mismo tiempo no crear una situación que te convirtiese en blanco de su conducta.
    • Con calma y en silencio, contacta con tu familia y otras personas que te apoyen. Determina que tipo de ayuda pueden ofrecerte (un lugar para vivir, protección, ayuda financiera, etc.)
    • Si temes la violencia o el abuso, contacta con las fuerzas de seguridad o pide una orden de protección.
    • Si el maltratador es destructivo, llévate lentamente tus objetos más preciados de la casa o trata de recuperarlos si están en su poder. En algunos casos, perderás algunos objetos personales durante la separación (un pequeño precio a pagar por librarte de él).
    • Deja de discutir. Deja de defenderte y de dar explicaciones (respondiendo con comentarios como “he estado muy confusa últimamente” o “estoy bajo tanto estrés que no sé por qué hago nada más”).
    • Deja caer pistas de que estás deprimido/, quemado/a o confusa/o sobre la vida en general. Recuerda que el maltratador nunca se hace responsable de lo que pasa en la relación. Se sentirá mejor al dejar la relación si puede echarte la culpa a ti. Muchas personas se ven obligadas a parecer confusas y aburridas, permitiendo al maltratador decir a los demás: “mi pareja está medio chalada”. Puede decir a otros que estás loco/ o confundido, pero estarás más segura/o. Permite a los demás que piensen lo que quieran de ti mientras estás en el proceso de desapego.
    • No comiences otra relación. Eso sólo complicará tu situación y aumentará la rabia. Tu mejor baza es no asomar la cabeza durante unos meses. El maltratador localizará rápidamente otra víctima y se sentirá instantáneamente apegado a ella en cuanto su vínculo contigo empiece a decaer.
    • Cuando el maltratador empiece a cuestionar los cambios en tu comportamiento, admite confusión, depresión, anestesia emocional y toda una serie de reacciones aburridas. Esto establecerá la base para el fin de la relación.
    Terminar la relación

    • Recuerda que el maltratador no acepta la responsabilidad, responde con rabia a las críticas y es propenso a reaccionar con pánico ante el abandono. Acabar la relación implica seguir con el mismo tema que en el desapego.
    • Dile que te sientes emocionalmente anestesiado/a, confusa/o, no puedes sentir nada por nadie y quieres acabar la relación casi por su propio bien. Recuérdale que seguramente ha notado que algo va mal y necesitas tiempo para ordenar tus sentimientos y arreglar lo que está mal en ti. Aunque pueda resultar repulsivo, tendrás que decirle “no soy apropiado/a para nadie en este momento de mi vida”. Si puede echarte la culpa a ti, tal y como haría si acabara él la relación, se alejará antes.
    • Si le entra el pánico recibirás un aluvión de llamadas telefónicas, cartas, notas en tu coche, etc. Reacciona ante todas del mismo modo: un aburrido “gracias”. Si reaccionas de forma exagerada o cedes, habrás perdido el control.
    • Céntrate en tu necesidad de alejarte de la relación. No cedas ante las muchas ofertas que te hará, como veros con menos frecuencia, verlos sólo una vez a la semana, romper sólo durante una semana, ir juntos a terapia, etc. Siempre que el maltratador esté en contacto contigo, pensará que tiene una oportunidad de manipularte.
    • El maltratador se centrará en hacerte sentir culpable. En cada contacto telefónico, escucharás cuánto te ama, cuánto ha hecho por ti, y lo mucho que se ha sacrificado por ti. Al mismo tiempo, te dirá lo mala persona que eres por traicionarle, por no darle una oportunidad para arreglar las cosas y humillarlo con la terminación de la relación.
    • No intentes hacer que entienda cómo te sientes (no sucederá). Al “maltratador sólo le preocupa lo que siente él. Tus sentimientos son irrelevantes. Perderás el tiempo intentado hacer que te comprenda y él verá la discusión como una oportunidad para hacerte sentir culpable y manipularte.
    • No te dejes engañar por repentinos cambios en su comportamiento o promesas de matrimonio, viajes, regalos, etc. En este momento ya has visto cómo es el maltratador normalmente. Aunque cualquiera puede cambiar por un corto periodo de tiempo, pronto volverá a su comportamiento habitual una vez que la crisis termine.
    • Busca ayuda profesional o el apoyo de otras personas durante este tiempo. Necesitarás ánimos y orientación. Ten en mente que si el maltratador descubre que has buscado ayuda, criticará al consejero, terapeuta, o tu esfuerzo.
    • No utilices términos como “algún día”, “tal vez” o “en el futuro”. Cuando el maltratador escuche esas posibilidades, pensará que te estás debilitando e incrementará la presión.
    • Imagina una máquina tragaperras. Si estamos en las Vegas en una de estas máquinas y le damos a la palanca diez veces y no sucede nada, nos vamos a otra máquina. Sin embargo, si en el décimo intento, ganamos dinero, aunque sea poco, seguimos tirando de la palanca, penando que el gran premio está cerca. Si somos lo bastante estrictos y estables en nuestra decisión de terminar la relación durante muchos días y de repente ofrecemos una posibilidad o esperanza de reconciliación, la presión continuará. Nunca cambies de posición. El maltratador dejará de jugar a una máquina que no le da nada y se marchará a otra.

    Protección
    El maltratador nunca admite su responsabilidad o implicación en la relación. Desde una perspectiva psicológica, el maltratador ha vivido y se ha comportado de este modo durante toda su vida adulta. Al no verse realmente como equivocado o con un problema, puede pensar que su pareja está atravesando una fase. Su pareja (la víctima) puede estar temporalmente confusa, puede estar escuchando a la gente equivocada o puede estar enfadado/a por algo y lo superará pronto. El maltratador rara vez se distancia completamente y a menudo intentará seguir en contacto con su pareja incluso cuando la relación ha terminado. Algunas directrices de protección para esta etapa son las siguientes:

    • Nunca cambies tu postura original. ¡Se ha acabado para siempre! No hables acerca de posibles cambios en tu postura en el futuro. Puedes pensar que eso cambiará al maltratador pero sólo le dice que existen posibilidades y que sólo hace falta un poco más de presión para que vuelvas.
    • No aceptes verlo para hablar de viejos temas. Para el maltratador, discutir antiguos temas es un modo de molestarte, ponerte en guardia y utilizar la culpa para engancharte de nuevo.
    • No le des detalles sobre tu nueva vida. Asegúrale que ahora tanto tu vida como la suya son privadas y que esperas que sea feliz.
    • Si empiezas a sentirte culpable durante una llamada, corta enseguida. Mucha gente vuelve con malas relaciones principalmente debido a la culpa. Si escuchas esas llamadas, por ejemplo, gravándolas, verás que pasa la mayor parte del tiempo intentando hacer que te sientas culpable.
    • En cualquier contacto con tu ex pareja, proporciona solo un informe de estado, como harías con tu tía Gladys. Por ejemplo: “sigo trabajando duro y no juego mejor al tenis. Eso es todo”
    • Cuando te diga lo difícil que ha sido la ruptura, comparte con él algunas ideas generales sobre las rupturas y la dificultad de encontrar la persona adecuada. Cuando el “maltratador quiera centrase en vuestra relación dile: “Bueno, romper es duro, salir con alguien es difícil en estos tiempos, pero seguro que al final encontramos personas que sean adecuadas para nosotros”. Recuerda, nada personal.
    • Mantén todo contacto corto y amable (cuanto más corto mejor). En lo que al maltratador respecta, tú siempre tienes algo que hacer: hay algo en el microondas o tu madre viene a hacerte una visita. Deséale lo mejor pero siempre con el mismo tono de voz que podrías utilizar con alguien que acabas de conocer en el supermercado. Haz lo que sea para hacer la conversación corta e impersonal.

    Comentario por Rebeca Dominguez — 27/02/2015 @ 21:04 | Responder

  12. Universidad Nacional Autónoma de Honduras

    Clase Estudios de la Mujer

    Guía N, 1

    Grupo No. 1

    Ondina Girón González 7811755
    Coordinadora
    Rebeca Patricia Domínguez 8211520
    Relatora
    Alicia Karina Bonilla Guillen 9711319
    Sayda Grisel Velásquez 20041008677
    Cinthia Fabiola Fonseca Zelaya 20070005815
    Yina Yisel Ramos Matamoros 20099010059
    Alma Melanie Granados Aleman 20101002245
    Stephanie Arely Benitez Lopez 20151001498

    Tegucigalpa , Honduras
    7 de Febrero, 2015

    Tema
    Definicion de Mujer
    Mujer , persona del sexo femenino, El uso más específico de la palabra mujer está vinculado a la persona del sexo femenino que ya ha llegado a la pubertad o a la edad adulta. Por lo tanto, la niña se convierte en mujer, según los parámetros culturales, a partir de su primera menstruación.
    El rol social de la mujer ha cambiado a lo largo de la historia. Durante siglos, la sociedad consideró que la mujer debía limitarse a cumplir con sus funciones de esposa y madre. Con el tiempo, las mujeres comenzaron a ocupar roles sociales más relevantes en distintas funciones, tanto en el mundo del trabajo como en la política
    En la actualidad, es habitual encontrar mujeres ejerciendo la presidencia de un país (como Michelle Bachelet en Chile y Cristina Fernández en Argentina) o dirigiendo grandes empresas

    Hay que subrayar que el día 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer. Con él se intenta conmemorar la lucha que durante siglos las féminas han mantenido en todo el mundo para poder conseguir la igualdad respecto al hombre. Así, desde el año 1911 se viene celebrando esta jornada especial que sirve especialmente para recordar a unas mujeres que murieron trabajando.
    Se trata en concreto del fallecimiento de un total de 126 féminas, de entre 48 y 14 años, como consecuencia del incendio que se desarrolló en la fábrica de camisas Triangle Shirtwaist (Nueva York) en la que trabajaban. Y murieron porque los propietarios habían cerrado todas y cada una de las puertas de la industria a raíz de los movimientos que habían llevado aquellas para exigir un trato digno.
    La igualdad de género, de todas formas, aún no se ha alcanzado en plenitud. Es usual que un hombre reciba mayor remuneración que una mujer por un trabajo de idénticas responsabilidades, por ejemplo.
    El feminismo es la corriente ideológica que lucha por la igualdad de oportunidades y se opone al machismo. Ciertas prácticas y costumbres sociales, sin embargo, aún se mantienen: cuando una mujer se casa, pasa a ser “la mujer” del hombre en cuestión. En cambio, al marido no se lo nombra como “el hombre” de la esposa.
    Existen distintas expresiones y términos que forman parte de nuestro lenguaje coloquial y que se usan para hacer referencia a variados tipos de mujeres. Así, por ejemplo, es frecuente oír el término mujer fatal. Este se emplea para referirse a aquellas féminas que cuentan con un gran atractivo físico y un poder sexual que trae locos a los hombres, quienes al caer rendidos ante ellas sufren consecuencias desgraciadas.
    De la misma forma, también es frecuente hablar de mujer objeto. En este caso, se emplea para hacer mención a toda aquella fémina a la que sólo se le valora por su belleza física, por su atractivo, y no por el resto de cualidades que puede tener

    Con las palabras “Una no nace, sino que se convierte en mujer”, Simone de Beauvoir (1949) escandalizó y generó una tremenda polémica en la sociedad francesa y en el mundo al postular que no existe un destino biológico femenino.
    Estas palabras, tan vigentemente provocadoras, cuestionan aquellas teorías que sostienen la determinación biológica de las características humanas consideradas femeninas, dando cuenta del carácter eminentemente social y cultural de éstas.
    Así, la condición de la mujer que suponía un ser natural se piensa como cultural, construida y legitimada por instituciones sociales que le asignan a la mujer roles y papeles totalmente arbitrarios. En la determinación de estos roles la subordinación al género masculino ha influido decididamente puesto que es una constante que se ha dado a lo largo de la historia y en todas partes del mundo. Esta persistencia ha permitido instalar y naturalizar la idea de que esta subordinación proviene de la “naturaleza/biología femenina” en lugar de cuestionar las relaciones de poder dadas en una sociedad.
    No hay nada en la naturaleza que diga que la mujer posee características que la habilitan a hacer o no hacer determinadas cosas, o que para otras tareas, profesiones u oficios están más o menos capacitadas que los hombres. Todas estas formas de pensar a la mujer provienen de la relación de subordinación antes descripta sostenida por el status quo de cada época y se expresan en roles asignados en función de esta relación. (+info)
    La nueva forma de pensar el problema femenino planteada por Simone de Beauvoir, que se deshace de la determinación de un destino biológico, exige diferenciar en el lenguaje los vocablos sexo y género.

    Desde aquellos días hasta hoy las mujeres han luchado y siguen luchando por una igualdad real en la esfera pública y privada, en el campo de la educación y del trabajo, por el derecho a la salud sexual y reproductiva, por su integridad física, por la no violencia y por la protección de sus hijos.
    La tarea educativa debe considerar la igualdad de género como un eje troncal sobre el cual se estructuran cuestiones disciplinares y de convivencia escolar, en tal sentido, desnaturalizar los roles arbitrariamente impuestos es una tarea emancipadora que produce mejoras reales en las oportunidades de mujeres, de los hombres y de otras identidades posibles

    Comentario por Rebeca Dominguez — 24/02/2015 @ 02:24 | Responder

  13. Grupo N. 1
    Ondina Girón González 7811755 coordinadora
    Rebeca Patricia Domínguez 8211520 Relatora
    Alicia Karina Bonilla Guillen 9711319}
    Sayda Grisel Velásquez 20041008677
    Cinthia Fabiola Fonseca Zelaya 20070005815
    Yina Yisel Ramos Matamoros 20091010059
    Alma Melanie Granados Alemán 20101002245
    Stephanie Arely Benítez López 20151001498

    1. Definición Mujer
    Es el Ser mas Maravillosos al cual Dios nos dio la habilidad de concebir, con la capacidad de realizar varias actividades al mismo tiempo, es habilidosa, luchadora, triunfadora, es polifacética, y sobresale en el lugar donde se encuentre
    2. La mujer nace o se hace
    La Mujer nace con virtudes , pero además el prejuicio social y la imposición de la religión y medios de comunicación moldean lo que es hoy, la mujer como objeto, la mujer como trabajadora, la mujer como producto del machismo inclusive de las mismas mujeres es lo que nos tienen en esta situación.

    Comentario por Rebeca Dominguez — 23/02/2015 @ 23:49 | Responder

  14. N° de Grupo:2

    Ejercicio N° 1

    Integrantes:

    Ada Castillo N.12
    Andrea Amador N.14
    Kenia Rodriguez N.20
    Elsa Ciliezar N.15
    Blanca Izaguirre N. 62
    Kelin Nolasco N.16
    Yury Banegas N.11

    1. ¿Qué es la mujer?

    Nosotras definimos el termino MUJER, como toda persona del sexo femenino.
    Mujer es un ser maravilloso, ya que es lo que podemos llamar lo mas cercano a lo perfecto.

    2. Mujer ¿Nace o se Hace?

    Desde el punto de vista biológico la mujer nace siendo mujer pero se divide en etapas primero es una niña, luego llega a su etapa en la adolescencia y finalmente concluye y se transforma en una hermosa mujer ya su cuerpo no es el mismo por ende esa fue nuestra opinion.

    Comentario por ada castillo — 19/02/2015 @ 04:54 | Responder

  15. N° de Lista: Del 31 al 40
    N° de Grupo: 4
    Ejercicio N° 1

    Mujer ¿Nace o se Hace?

    1. ¿Qué es la mujer?
    R: La definimos como la bendición de poder dar la vida a otro ser, es la persona de sexo femenino se les atribuyen de carácter social y cultural. Se dice que es mujer a la persona femenina que ya ha llegado a la pubertad o a la edad adulta. La mujer en la sociedad ha cambiado a lo largo de la historia, durante siglos la sociedad considero que la mujer debía limitarse a cumplir con sus funciones de esposa y madre, pero esto ha cambiado y ahora las mujeres cumplen con funciones presidenciales y grandes entidades.

    2. Mujer ¿Nace o se Hace?
    R: La mujer desde el punto de vista natural religioso ella “Nace” por la obra y voluntad de Dios, siendo físicamente completa en sus órganos femeninos, y desde el punto de vista social la mujer se “Hace” o se desarrolla como tal mediante su crecimiento, desarrollando factores de inteligencia y afectos a la vida, alcanzando propuestas, objetivos y metas en la misma.

    Integrantes:
    Dayana Nicol Figueroa
    Daysi Yolani Rodríguez
    Diana Sarahi Sosa Godoy Jonathan Alexander Rodríguez
    Kaatheryn Margarita Salvador
    Keylyn Leticia Santo Mendoza
    María José Dubon Paz Seydy Paola Baca Fúnez
    Xelfi Yoaudessi García
    Xiomara Johana Castro

    Comentario por Jonathan Alexander Rodriguez — 12/02/2015 @ 03:08 | Responder

  16. Grupo # 3
    0900 Viernes
    Scarleth Cano 20131000549 N.26 Moderadora
    Laura Lizardo 20121012690 N.22
    Gelghy Carrasco 20121012744 N.23
    Martha Mancia 20121017883 N. 24 Relatora
    Bessy Aviles 20131004208 N. 28
    Angie Garcia 20131008834 N. 29
    Mariafernanda Matute 20151002867 N.63

    ¿QUE ES MUJER?
    Es el ser maravilloso creado por Dios, con la capacidad de amar, soñar, vivir, comprender y ser alguien en la vida. Tiene el deber de crecer, educarse, respetarse y valerse por si misma.

    ¿NACE O SE HACE?
    La mujer nace como genero y con el paso de los años aprende a ser mujer por sus experiencias debido a esto cambia su forma de pensar y sus actitudes.

    Comentario por Scarleth Cano — 08/02/2015 @ 21:11 | Responder

    • nace con un sexo biológico y con el paso del tiempo asume su identidad sexual que puede o no coincidir con sus características biológicas.

      Comentario por anarellavelez — 19/02/2015 @ 00:12 | Responder

  17. Me gusta mucho el blog es muy entretenido.

    Comentario por xiomara castro — 08/02/2015 @ 04:35 | Responder


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