Estudios de la mujer Blog de Anarella Vélez

17/03/2011

avances de investigación2

Filed under: Uncategorized — anarellavelez @ 18:30

Responder:

1. No de Grupo

2. Miembras/os presentes

3. Estado actual de la investigación

4. Instrumento para la investigación de campo

5. Avances en la lectura de fuentes para la investigación

6. Entrevistas

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2 comentarios »

  1. Grupo N. 2 – Seccion 1602

    Miembros y Miembras del Grupo – No. de Cuenta
    Riccy Anai Lanza – 20101001813
    Ingrid Pamel Martinez – 20081011069
    Mayer Wilfredo Silva – 20101006503
    Enna Guadalupe Martinez – 20031011263
    Fatima Victoria Castro – 20101002462
    Katherine Johana Rodriguez – 20081010113
    Idalia Yaneth Rodriguez – 9315489
    Pedro Luis Garcia – 20041011006

    Moderadora: Idalia Rodriguez Montecinos

    Redactora: Enna Guadalupe Martinez

    Fundamentacion de la Investigacion sobre:
    “Analfabetismo en Honduras con Perspectiva de Genero”

    Preguntas:
    1.- Porque es importante hacer estudios sobre el analfabetismo con perspectiva de genero en Honduras?
    R/ A pesar de la inversion que hace el gobierno de Honduras en educacion el producto no se ve, los indices indican muy malos resultados y una marcada desigualdad entre hombres y mujeres tanto en areas rurales como en areas urbanas. Es importante que la poblacion femenina cada vez tenga mas conciencia de su rol como individuo en la sociedad y que rompa las cadenas de la esclavitud a la que ha sido sometida de forma tradicional. El machismo de nuestra cultura ha impedido que la mujer aprenda a leer y a escribir, aun cuando ella es quien administra el presupuesto familiar y pasa mucho de su tiempo atendiendo deberes escolares de sus hijos.

    2.- Existe alguna investigacion sobre esta tematica?
    R/ No, las investigaciones e indicadores disponibles no fueron realizados con perspectiva de genero. Las instituciones del gobiernos y organismos internacionales tales como la ONU no se enfocan en cada genero sino que sus trabajos son con vision de pais.

    3.- Cual seria la contribucion de esta investigacion al analisis de genero?
    R/ La contribucion seria muy significativa en cuanto a crear conciencia sobre el estado y condiciones en las cuales se encuentra la mujer hondurena en terminos de su educacion, descubrir y analizar el impacto que tiene la desigualdad de oportunidades que esto genera en las mujeres y como esto repercute en la economia nacional. Luego, a crear una normativa que regule y asegure el acceso irrestrictivo e ilimitado de las mujeres a todos los niveles educativos.

    4.- Cuales son las bases para justificar la elaboracion y futura ejecucion de otras investigaciones sobre el mismo tema?
    R/ Primero, es importante dar seguimiento a lo que se ha alcanzado en termino de metas y politicas que aseguren el cuumplimiento. Segundo, hacer las adecuaciones correspondientes a los programas que se crearan para satisfacer las necesidades que van surgiendo en el camino. Tercero, extender el acceso a todas y cada una de las mujeres a la educacion.

    5.- Que aportes realizara esta investigacion a este campo de conocimiento y otras areas relacionadas?
    R/ Mostrara datos reales y congruentes con la realidad nacional, propiciara la concientizacion de la mujer hondurena para aprender a valerse por si misma, aportara la informacion necesaria para hacer las adaptaciones curriculares correspondientes al sistema educativo de modo que este tenga perspectiva de genero, demostrara la capacidad productiva en el sector industrial de la mujer para que sea valorada y remunerada como lo merece.

    Comentario por pelugaro — 16/05/2011 @ 20:16 | Responder

  2. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE HONDURAS
    U.N.A.H.

    DEPARTAMENTO DE HUMANIDADES
    ESTUDIO DE LA MUJER
    DOCTORA ANARELLA VELEZ OSEJO
    SECCION 1602

    INTEGRANTES CUENTA
    SONIA RAMIREZ 2010-100-0192
    ANNA LOPEZ 2009-1011-214
    SINDY CORTEZ 2005-100-8049
    LOURDES RAUDALES 2010-100-4820
    JULISSA CUADRA
    KARLA VALLECILLO
    DAYSI GONZALEZ 2009-1011-804

    MARZO DEL 2011

    INDICE GENERAL

    1- Introducción
    2- Breve Historia de la Mujer Internacionalmente
    2.2 Las mujeres en las calles
    2.2 La lucha en las fabricas
    3- Protagonismo de las mujeres en Honduras en los últimos siglos
    3-1 Primera feminista en Honduras
    3-2 Derecho al sufragio
    4- El Anti-imperialismo y los movimientos campesinos y sindicales
    4-1 lucha femenina anti-imperialista
    5- Protagonismo de las mujeres en el Golpe de Estado
    6- Temas de mujeres propuestos por mujeres
    6-1 Política Nacional de la mujer
    6-2 Política de equidad de género en el agro
    6-3 Ley contra la violencia domestica
    6-4 Ley de igualdad de género
    7- Ley contra la violencia doméstica y movimientos de mujeres en Honduras
    8- Nuestra memoria Histórica
    9- Anexos
    10 Fuentes.

    INTRODUCCION
    En el pasado las mujeres las modelaban tal y como quería el sistema patriarcal. Niñas delicadas, finas, hechas para trabajos livianos, acorde a su posición de mujer, con los bellos vestidos de encajes y de color rosa, lindas, buenas cocineras, costureras, y con modales de princesas, pero lo que buscaba la sociedad patriarcal era una típica ama de casa, su opinión no valía y si fuera poco cuando ya estaban en edad de casarse las comprometían con muy buenos partidos sin importar que hubiese o no amor alguno por parte de la joven, que llegaba al umbral de la iglesia sumisa a la palabra de los padres y hermanos mayores, pasando a las de su fiel esposo el que mostraba amor del bueno, que con el tiempo en la mayoría de las casos se convertía en malos tratos físicos y psicológicos, bueno eso si se pertenecía a una clase social de prestigio, no digamos las bajos recursos, bueno no quiero pasar de sexista, ya que no a todas pasaban mala vida, pero nunca llegaron a conocer su potencial como el sexo fuerte que somos, porque se les enseñaba a ser sumisas, subyugadas, dependientes, y por experiencia sé que, el ser dependientes nos hace vulnerables ante cualquier situación, una mujer segura de sí misma llega hasta donde ella quiere, no hay final alguno, ¡si existen las caídas¡ pero se nace nuevamente como el ave fénix, de las cenizas. Valga decir que las mujeres de las décadas pasadas no eran tontas solo que el ser humano se forma según el ambiente y las costumbres
    Tal era el trato que en 1847 la mujer no tenía derecho a un estudio pleno y formal en universidad tenían el derecho de estudiar. Para exigir igualdad de género, nacen féminas de mentes abiertas y con deseos que este país respetara los derechos de la mujer, entonces diremos que es cuando comienza la revolución feminista, la mujer evoluciona y sigue evolucionando.

    BREVE HISTORIA DE LA MUJER INTERNACIONAL
    Para hablar un poco del protagonismo de la mujer en las últimos décadas en Hondura, tenemos que realizar una breve reseña de la lucha de mujer a nivel mundial, unas batallas ganadas otras perdidas, pero eso es lo que hace a la mujer un ser espectacular no se rinde, a continuación un resumen de actividades internacionales del género femenino.
    Año 1911
    Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, que exigieron para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral.
    Años 1913 y 1914
    En el marco de los movimientos en pro de la paz que surgieron en vísperas de la primera guerra mundial, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.
    Año 1917
    En el año 1917, como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de “pan y paz”. Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar, y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

    Desde esos primeros años, el Día Internacional de la Mujer ha adquirido una nueva dimensión mundial para las mujeres de los países desarrollados y en desarrollo. El creciente movimiento internacional de la mujer, reforzado por las Naciones Unidas mediante cuatro conferencias mundiales sobre la mujer, ha contribuido a que la conmemoración sea un punto de convergencia de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica. El Día Internacional de la Mujer es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de México.
    2. Un día revolucionario y de lucha por las mujeres de la “primavera árabe” Cynthia Lub 08-03-2011 La Verdad Obrera. Hoy la visión occidental-imperialista se sorprende de ellas, ignorando que la incursión de las mujeres en la política en estos países tiene una gran historia.
    No debe parecernos extraño que las mujeres de los países del norte de África y la península arábiga se hicieran presentes con fuerza y protagonismo junto a los millones que se han apoderado de las calles ante las consecuencias de la crisis económica y la ira contra los regímenes dictatoriales y pro imperialistas. Así lo han hecho históricamente las mujeres de Las mil y una noches quienes tienen los mil y un motivos para rebelarse: en las calles, en las fábricas, en sus familias… La historia de las mujeres árabes, musulmanas y africanas demuestra que han sabido romper los límites de las “mujeres del harén”, diagnosticando el carácter de su opresión así como las estrategias para su liberación de las dobles cadenas: la opresión ejercida por los poderes autóctonos y la ejercida por el poder colonial occidental. Por tanto, sus estrategias de emancipación han tenido que abarcar no sólo la opresión de género: sino también la lucha contra la marginación social y política, la explotación laboral, así como el legado colonial.
    Hoy la visión occidental-imperialista se sorprende de ellas, ignorando que la incursión de las mujeres en la política en estos países tiene una gran historia y su rebelión estuvo muchas veces ligada a los procesos de lucha por la independencia nacional y antiimperialista antes, durante y después de los procesos de descolonización. Bajo el discurso de la defensa de los derechos de la mujer ocultan que en realidad en estos países históricamente la opresión ejercida por los poderes autóctonos estuvo acompañada por la del poder colonial imperialista. Si la opresión de la mujer es doble, como mujeres y trabajadoras, en los países coloniales o semi-coloniales la opresión de clase se intensifica para las mujeres. Este discurso hoy se materializa con la nueva agencia ONU Mujeres dirigida por la ex presidenta de Chile Michelle Bachelet quien anunció: “La desigualdad entre el hombre y la mujer y la discriminación impiden avanzar en el desarrollo, la paz, la seguridad, y el cumplimiento de los derechos humanos” (El País, 25-02-2011). Nada más cínico cuando miles de mujeres tiene marcado a fuego las atrocidades cometidas por las “tropas de paz y de ayuda humanitaria” de los cascos azules en Latinoamérica, África, Oriente Medio o los Balcanes. Pero hoy estas mujeres salen a las calles, y las potencias imperialistas se sorprenden al ver cómo las protestas masivas se expanden y golpean a sus aliados: a Ben Ali para Francia o Mubarak para Estados Unidos. La defensa de los “derechos humanos” es el mismo discurso hipócrita imperialista que la “defensa de los derechos de igualdad de la mujer”, pisoteados éstos por más de treinta años de dictaduras brutales sostenidas por Estados Unidos, Francia, Italia, Gran Bretaña y el Estado español.
    Las mujeres en las calles.
    En estas semanas hemos podido ver las imágenes de cientos de mujeres acampadas en la plaza de Tahrir en Egipto, enfrentándose a la policía, encabezando manifestaciones en Libia o Marruecos y participando en su organización y difusión. Según diversos colectivos feministas en Egipto “lo que habitualmente suponía una participación de la mujer de un 10%, en esta ocasión se sitúa entre un 40 o 50% de los manifestantes en los días previos a la marcha de Mubarak” [1]. En un país donde en el año 2010 hubo más de 300 huelgas las mujeres irrumpen hartas de cargar sobre sus espaldas la mayoría de los problemas sociales que afectan a las familias, como el aumento de la inflación en los productos básicos: “hacen malabarismos para llevar la economía casera y además, y, cada vez en mayor número, se incorporan al mercado laboral. Aunque, dicho sea de paso, lo hagan en inferioridad de condiciones económicas, en eso no difieren de sus hermanas de Occidente”. Otra cuestión es la violencia de género y el acoso sexual que sufren las mujeres en todo el mundo, y en especial en estos países las cifras también son alarmantes, según El País: “En Yemen hasta un 90% han sido hostigadas alguna vez. En Egipto, según el estudio llevado a cabo por el Centro Egipcio para los Derechos de las Mujeres (ECWR, en sus siglas en inglés), lo son el 83% de las locales y el 98% de las extranjeras y hay un incidente de acoso sexual o violación cada 30 minutos que suma 20.000 víctimas al año, según el Centro Nacional de Estudios Sociales y Criminológicos. Mientras, en otros países como Líbano la cifra es del 30%”, como lo anuncia un blog especial sobre la mujer en El País [2], que concluye. “Por eso, es fácil entender por qué las calles de Túnez y de Egipto, (…) se han llenado de féminas revolucionarias”. En Egipto las mujeres participaron activamente con pancartas y megáfonos en la convocatoria de la protesta el pasado 25 de enero. Reem Jalifa, columnista de Alwast, periódico de Bahrein, relataba: “Las madres de varias personas que murieron los primeros días de la movilización se negaron a recibir condolencias y a realizar ceremonias hasta que la revolución lograse su principal objetivo: poner fin al régimen de Mubarak.” [3]. También en la capital de Yemen las mujeres organizaron el 24 de febrero una manifestación frente a la Universidad de Saná por la renuncia del presidente del país, Alí Abdalá Saleh. (HERALDO.es, 24-02-2011).

    La lucha en las fábricas
    La lucha de las obreras demuestra la profundidad de estos procesos: “La esperanza de cambio llega a las empleadas de fábricas de Marruecos. Los hombres en paro tienen tiempo para protestar; ellas, ni tiempo ni sindicato. Las fábricas del textil están presionadas para suministrar rápido y a bajo precio. Las trabajadoras comparten con los parados el hastío ante la corrupción” (La Vanguardia, 08-02-2011). Este mismo periódico informa cómo estas mujeres sienten bajo sus espaldas la explotación en las fábricas, con bajos salarios y duras condiciones laborales, por ejemplo en Marruecos: “Se trata de los cientos de miles de trabajadoras de la confección de ropa en Tánger, Casablanca y Rabat, el primer eslabón en la ultra flexible cadena de suministro de empresas de moda como Zara, Mango y el Corte Inglés. Mujeres como Sanaa Ibrahim, procedente de un pueblo en el norte de Marruecos que trabaja de planchadora en una fábrica textil en las afueras de Tánger: “Cobro 10,3 dírhams la hora planchando, diez horas al día, seis días a la semana”, dice.”
    De las 30.000 personas que trabajan en las fábricas de confección de ropa en Tánger, el 70% son mujeres que trabajan con salarios de miseria y ritmos infernales con jornadas de diez u once horas, seis días a la semana: “Yo tengo que planchar 60 prendas infantiles por hora, una cada minuto”, cuenta Fátima, de 24 años, nacida en un pueblo a 40 kilómetros de Rabat. Vive en un piso que comparte con otras trabajadoras. Pagan 1.400 dírhams al mes de alquiler. Fátima cobra también 10,3 dírhams la hora, unos 200 euros al mes. Otra mujer que también dice llamarse Fátima, de 26 años, trabaja con una máquina de coser y cobra 11 dírhams.” En el resto de la industria, las mujeres magrebíes siguen siendo pocas. Sólo el 27% de mujeres se ha incorporado a la población activa en Marruecos –el 25% en Túnez y sólo el 14% en Argelia–. Pero lo que une a estas mujeres de Tánger con los jóvenes hombres desempleados es el hastío con sus propios gobiernos asesorados por la UE y el FMI. El contagio de estos procesos calan hondo en el conjunto de la sociedad: “Lo que ha pasado en Túnez ha tenido un impacto fuerte para levantar la moral –cuenta una de las mujeres. Notamos un cambio en las fábricas”. Es que aunque los medios de comunicación lo oculten en estos procesos los trabajadores y las trabajadoras han mostrado sus fuerzas, como las huelgas en Egipto contra Mubarak el 10 de febrero en El-Mahalla de los 25.000 trabajadores textiles de la Egyptian Spinning & Weaving Company; la fábrica más grande de la industria textil egipcia.
    Estas huelgas tiene sus antecedentes en diciembre de 2006, cuando en Egipto más de 3.000 mujeres trabajadoras en el sector de vestimenta femenina se declararon en huelga con manifestaciones en el complejo industrial del delta del Nilo de Mahalla, que acoge a 27.000 trabajadores en la mayor fábrica textil de la región. Ellas demandaban unos bonos adicionales de dos meses que el gobierno había prometido en su momento. Por su fuerza y decisión fueron la inspiración de la siguiente oleada de huelgas, cuando apelaron a sus compañeros trabajadores diciendo: “¿Dónde están los hombres? ¡Aquí estamos, las mujeres!” -utilizando un grito futbolístico para llamar a los trabajadores a la acción-. Estos abandonaron sus herramientas y la fábrica textil entera se sumó a la huelga, ocupando la fábrica por tres días a pesar de la intimidación de la policía. Esta huelga triunfó, provocando la extensión de la protesta en todas las fábricas textiles del delta del Nilo, exigiendo los mismos aumentos que en El-Mahalla de Ghazl.
    Las mujeres fueron la vanguardia de la protesta que luego se iba a extender a los conductores de trenes, quienes fueron a la huelga, durmieron en las vías y bloquearon los trenes por un día entero; y consiguieron todas sus demandas. Esto mismo ocurrió después con los trabajadores del cemento (Hossam El-Hamalawy, 2008). Mujeres del mundo uníos contra la hipocresía imperialista Muchos movimientos feministas de los países imperialistas caen en prejuicios raciales hacia la “mujer oriental”, y mientras la victimizan transmiten así su superioridad europea, primando la “erotización” de las mujeres árabes y desconociendo su poder de resistencia y de lucha. Al respecto Fátima Mernissi, reconocida feminista marroquí hace una aguda crítica: “Cuando me encuentro con una feminista occidental que cree que le tengo que estar agradecida por mi propia evolución en el feminismo, no me preocupa tanto el futuro de la solidaridad internacional de las mujeres como la capacidad del feminismo occidental de crear movimientos sociales populares para lograr un cambio estructural en las capitales mundiales de su propio imperio industrial. Una mujer que se considera feminista, en vez de vanagloriarse de su superioridad con respecto a las mujeres de otras culturas y por haber tomado conciencia de su situación, debería preguntarse si es capaz de compartir esto con las mujeres de otras clases sociales de su cultura.” [4]
    Las mujeres árabes, musulmanas y africanas demuestran qué lejos está la cuestión del hiyab -el velo- o la “danza del vientre” como principal problema. Sus problemas son los mismos que afectan a todas las hermanas de clase: las duras condiciones laborales, el total desamparo en derechos sociales y políticos, la violencia y acoso sexual, entre otros. Es imperativo romper con la visión victimista y dar a conocer su subjetividad histórica y sus luchas para transformar a sus propias sociedades. Desde Latinoamérica, como las mujeres de Oaxaca en México, hasta las mujeres árabes, musulmanas, y africanas, se disponen a luchar para romper las cadenas de la doble opresión. Como han demostrado estas mujeres a lo largo de su historia, en la lucha por sus derechos tendrán que enfrentarse al imperialismo. Además de traspasar las fronteras invisibles de la explotación de los capitalistas autóctonos, es necesario enfrentarse a la de los imperialistas, que lejos de ser los garantes de regímenes democráticos y de derechos para las mujeres, son los sostenedores de los regímenes actuales; mientras pulsan por imponer a los procesos actuales el límite de las democracias occidentales, tanto mediante desvíos de las revoluciones o directamente con la intervención militar como lo está planteando en Libia la OTAN y EEUU. Este 8 de marzo, el Día Internacional de la Mujer, debe ser un día de lucha a tono con los aires que la primavera de los pueblos traen, donde las mujeres se hacen presentes. La nueva agencia ONU Mujeres: una muestra más del cinismo imperialista
    La hipocresía imperialista cínicamente hoy se materializa con la nueva agencia ONU Mujeres dirigida por Michelle Bachelet, ex presidenta de Chile que un día antes en la cumbre sobre mujeres celebrada en la sede de Naciones Unidas -llamada Comisión sobre el Estatus de las Mujeres y que durará hasta el 4 de marzo, dijo: “La desigualdad entre el hombre y la mujer y la discriminación impiden avanzar en el desarrollo, la paz, la seguridad, y el cumplimiento de los derechos humanos” (El País, 25-02-2011).

    Una medida cínica si recordamos las “misiones de paz” y “ayuda humanitaria” de los cascos azules extendidos por todo el planeta actuando como verdaderas “fuerzas de ocupación” imperialistas. Las mujeres de países como Haití tienen marcado a fuego las atrocidades cometidas por las fuerzas multinacionales de los cascos azules de la ONU sufriendo delitos sexuales, abusos, violaciones. En Liberia, ofrecían ejercer la prostitución a los más pobres, especialmente niñas y niños. En la República del Congo, los soldados de la ONU estuvieron vinculados a una red de pederastas y de explotación sexual. En Kosovo, las tropas de la ONU participaban en redes de trata de mujeres. En Costa de Marfil, producían pornografía infantil con niños refugiados, huérfanos o niños de la calle. Son innumerables las denuncias de acusaciones de violaciones y pedofilia en Paquistán, Uruguay, Marruecos, Túnez, Sudáfrica y Nepal. [5]
    Son indiscutibles los casos de violencia y acoso sexual que sufren las mujeres en estos países, con cifras como vimos, alarmantes. Pero la hipocresía de las declaraciones en defensa de los derechos de las mujeres o derechos humanos de Obama no tiene límites, si recordamos la lista inagotable de crímenes y atrocidades que ha cometido el imperialismo estadounidense, mientras tolera todo tipo de aberraciones de parte de sus gobiernos secuaces como el Estado terrorista de Israel que hostiga constantemente al pueblo palestino. Las torturas de la CIA y sus cárceles clandestinas, las guerras en Irak y Afganistán, con listas inagotables de denuncias de matanzas, violaciones y abusos por parte de los soldados yanquis, el apoyo al golpe cívico-militar en Honduras. Los gobiernos europeos compiten bastante en su discurso. En el acto de formación de la reluciente nueva agencia ONU Mujeres tuvo importante presencia la infanta Doña Cristina, como presidenta del Instituto de Salud de Barcelona. Es decir, la monarquía española “a la cabeza” de la defensa de los derechos de la mujer, cuando es amiga de las más reaccionarias monarquías del mundo árabe, como la marroquí, la saudí y la jordana. Son harto conocidas las relaciones íntimas entre Juan Carlos y Hassan II, como con Mohamed VI de Marruecos, el rey Fa de Arabia Saudí y Abdullah de Jordania. Nada dicen por supuesto que en el Estado español se persigue a las mujeres inmigrantes con leyes antiterroristas y xenófobas, con cárceles como la de Ceuta y Melilla, y que fue uno de los países después de Francia donde se prohibió el velo integral. Justamente es el Estado español el país de Europa donde más aumenta la violencia de género. Con el último caso en Valencia son doce (66, 7% nativas, 33,3% extranjeras) las mujeres asesinadas por violencia machista en lo que va del año, a pesar de los casi dos años de funcionamiento de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género. El balance de 2009 de mujeres asesinadas es de 73, y en el 2010 es de 78.
    Por otro lado las mujeres inmigrantes, -en su mayoría latinas o árabe musulmanas según la región producto de la Ley de Extranjería las mujeres indocumentadas no pueden presentar denuncias por malos tratos, al poder ser expulsadas y, por lo tanto, tampoco pueden acceder a las ayudas económicas dispuestas para apoyar a las víctimas de violencia de género en su ruptura con el agresor, en igualdad con el resto de las mujeres. Unido a esto, son las mujeres inmigrantes las que más están sufriendo las consecuencias de la crisis, ya que nunca han tenido derechos básicos como trabajos dignos y reconocidos; muchas de ellas sufren la explotación de la trata de mujeres, obligadas a estar en situación de prostitución.

    Protagonismo de la mujer hondureña en los últimos siglos
    En nuestra historia han existido mujeres protagonistas de nuestra evolución o que a continuación es una breve reseña de nuestras heroínas,
    Primera feminista de Honduras
    La fundación de la universidad del Estado (hoy Universidad Nacional Autónoma de Honduras) en 1847 excluía totalmente a las mujeres. Sin embargo el padre José Trinidad Reyes Sevilla, tenía ya en mente la importancia de otorgar espacios de educación para la mujer. Enfrentado al gazmoñerismo extremo de la época que hacía palidecer incluso el suyo, el padre Reyes se convierte en la primera “feminista” Hondureña pegando en las paredes del convento de la merced sus escritos bajo un seudónimo femenino “Sofía Seyers”.estas ideas se articulaban en torno a principios fundamentales del feminismo del siglo XIX: la creencia en la igualdad racional o de la mujer con el hombre, y por lo tanto, en su derecho a recibir una educación formal plena. Planteaba Reyes (Sofía seyers).
    Derecho al sufragio
    En Centroamérica el primer país que otorgo el privilegio a la mujer al sufragio fue El Salvador en 1939, en Honduras no sería hasta el siglo XX 1956, que se lograría el sufragio femenino, el mismo que estuvo presidido por décadas en debates parlamentarios, debate el cual fue inspirado por las condiciones políticas del estado, en nuestro país lo que se planteaba es que darle a la mujer el derecho de votar era insertarla en un mundo de violencia y las anti sufragistas se basaban en un mundo de seguridad, la participación de la mujer políticamente ya no pudo ser ignorada, y los partidos tradicionales comenzaron a capacitarlas así con su ayuda se llegaban al triunfo electoral.
    Tanto en educación como en vida política detectamos una característica curiosa, siendo una de las reivindicaciones más sentidas de las mujeres en honduras no tuvieron su apoyo masivo, esto no quiere decir que no tuvieran vida política, porque tenían una vida muy organizada e intensa.

    El anti-imperialismo y los movimientos campesinos y sindicales
    Mientras en otros países centroamericanos la inserción al mercado mundial (y la acumulación original de capital) eran impulsadas por revoluciones liberales que contribuían al fortalecimiento de burguesías locales (a través de cultivos como el café, por ejemplo), en Honduras las principales actividades económicas de fin de siglo XIX y principios de siglo XX estaban marcadas por la minería y banano: capital extranjero que no tienen mayor necesidad de inversión en infraestructura o en formación de sus trabajadores.
    Esto determino que la zona centro del país (Tegucigalpa, Comayagua) no contara con movimientos burgueses fuertes, y que las apuestas por el poder dependieran, en enorme medida, de la inversión y simpatía del capital norteamericano.8
    En las primeras décadas del siglo pasado, la actividad bananera –igualmente explotadora, e igualmente manejada por capital norteamericano- comenzó a perfilarse como la principal actividad económica del país utilizando la fuerza de trabajo de cientos de miles de campesinas y campesinos. Esto motivo, por supuesto, la constante intervención –con frecuencia armada- de USA en la vida política hondureña.
    No es de extrañar entonces que a principios del siglo pasado hayan surgido importantes movimientos anti-imperialistas. En estos –embrión de lo que sería la fragmentada izquierda hondureña contemporánea- las mujeres encontraron espacios de expresión y participación en un marco ideológico que planteaba como principio filosófico la igualdad de todos los trabajadores: en el caso de las mujeres era una igualdad más por “ignorancia” de la importancia de sexo que por consideraciones propias de condición de mujer.

    Liderados por Visitación Padilla, Graciela Martínez y otras mujeres, se abrieron espacios amplios de participación de mujeres en el movimiento anti-imperialista, y con el tiempo en el movimiento sindical y de izquierda del país, hasta la época contemporánea. La relación con la cooperación y el discurso de género tendría un efecto importante en dicha incorporación, aunque limitado en sus alcances en una sociedad patriarcal.
    Lucha anti imperialista, lucha feminista
    Aunque se diga que las mujeres tenemos participación social en todos los medios conocidos siempre se está sujeta al sistema patriarcal se puede tener puestos en gremios sindicales, ministerios, direcciones, gerencias, funciones al más alto mando pero siempre existe un pelo en la sopa, al hombre no le gusta que la mujer tome decisiones por el hecho que en su cerebro lleno de testosterona se sienten que pierden el mando sobre lo que ellos creen les pertenece, o sea perder el mando, es bajarles los pantalones. La experiencia organizativa sindical, campesina y de izquierda es reconocida actualmente por las analistas del movimiento de mujeres, aunque se consideran sus efectos como contradictorios: por un lado, otorgó una importante experiencia organizativa, pero proporcionó una educación política vertical, caudillista y poco democrática: la izquierda se había contagiado de los vicios de la política criolla y de sus propios vicios verticalistas y antidemocráticos, y los había transmitido con entusiasmo al movimiento de mujeres. Comienzan a surgir organizaciones de mujeres propiamente dichas, e históricamente una de las más importantes es el movimiento Visitación Padilla, popularmente conocidas como “las chonas”9. Sin embargo sus reivindicaciones no eran de feministas como se entiende actualmente, es decir, sobre las particulares formas de explotación, exclusión y apropiación de las mujeres y su cuerpo en sociedades patriarcales.

    PROTAGONISMO DE LAS MUJERES EN EL GOLPE DE ESTADO

    En aquel fatídico dia del 28 de junio, muchas mujeres nos sumamos a la lucha plantadas en las calles, luchando contra la indignación y la barbarie con la que se pisoteaban nuestros derechos humanos de los cuales no existe respeto alguno por estas autoridades, los centenares de heridos, maltratados y los caídos en batalla en manos las fuerzas armadas y la policía nacional, héroes anónimos, que ahora se nos llama resistencia. Estaremos en pie de lucha contra este régimen opresor el cual no nos permite manifestarnos.
    Antes de 1989, las organizaciones existentes en Honduras se auto denominan organizaciones de mujeres. Consecuentemente, el discurso y las prácticas tenían más componentes de clase (dirigidas a la mujer “pobre”), económicas (gremiales) y anti-imperialistas (en contra de la intervención norteamericana en Nicaragua) que feministas.
    De acuerdo a Breny Mendoza, a partir del desarrollo de talleres académicos en la Universidad Nacional – dirigidas a mujeres profesionales de clase media- se empieza a desarrollar un movimiento feminista que rechaza ser estigmatizado por no concentrarse en reivindicaciones de clase. Por otro lado, según la misma autora, esas mujeres se sintieron “iluminadas políticamente por el feminismo, El mecanismo utilizado en este caso era el de “reducir la silencio a las no expertas”, y asumir la definición de “LAS feministas” como un elemento excluyente y al mismo tiempo empoderan te. Es curioso que muchas de estas mujeres –ahora llamadas “las históricas” del movimiento- hubieran tenido experiencia organizativa en la izquierda hondureña, y reproducían prácticas patriarcales de poder en sus organizaciones pro-igualdad de la mujer,
    De acuerdo a Mendoza “El fragmentario y esporádico contacto con el discurso feminista occidental, junto con el hecho de que la mayoría traían consigo ciertos pre entendidos sobre lo que es una mujer, una feminista, y lo que significa hacer política, estuvo acompañado al inicio por problemas la articulación del hasta entonces desconocido discurso de género. El resultado fue que primero las mujeres instalaron sus organizaciones feministas y solo después “aprendieron a ser feministas. De hecho, una diferencia fundamental con las primeras reivindicaciones de mujeres es ejemplifican te de su importancia: mientras las primeras (educación, sufragismo) tuvieron a hombres como actores fundamentales. El golpe de estado en 2009 viene a dinamizar el movimiento social hondureño. Los movimientos históricos recobran parte de su protagonismo, se fortalece el movimiento de bases en todo el país y las organizaciones de mujeres se encuentran -al igual que lo hicieron con el tema de la violencia doméstica y contra la mujer- con un tema en común que en esta coyuntura pone en riesgo sus reivindicaciones particulares como mujeres pero que además les invita a dar el paso a lo político, a la lucha de clases y a la propuesta por una transformación real de Honduras.
    En términos de su relación con el movimiento social, mucho y poco ha cambiado. No es cierto por ejemplo que el movimiento social hondureño tenga una mejor comprensión de las reivindicaciones de las mujeres en el contexto post golpe. Las organizaciones e individuos continúan (continuamos) siento muy “machos” en nuestra aproximación filosófica, teórica, metodológica a la lucha por una asamblea nacional constituyente.
    La elección del ex presidente Zelaya Rosales como coordinador general del FNR es, idealismos aparte, la confirmación de la figura arquetípica del “macho catracho” en la conducción de un movimiento que hasta hace poco tenía mejor suerte en no ser totalmente calificado como zelayista, y todavía falta mucho para darle un contenido de género real -no discursivo- a la propuesta de Asamblea Nacional constituyente popular.
    Sin embargo, las organizaciones feministas y de mujeres han leído correctamente la coyuntura, y la experiencia acumulada histórica y actual les ofrece en la nueva arena política hondureña, ante el nuevo posicionamiento de los bloques de poder y de las organizaciones sociales una oportunidad enorme de unidad e integración tanto como movimiento, como en sus relaciones con las demás organizaciones populares hondureñas.
    PD: por supuesto, esta es una visión tanto “desde afuera” como masculina de la historia del movimiento de mujeres, y seguro se me escapan miles de apuntes, detalles y elementos importantes de la misma. Muchas gracias a las compas que se tomen el tiempo para agregar, mejorar, señalar errores y cooperar con el escrito, que necesariamente tiene una visión también geográfica (Tegucigalpa) y temporal limitada.
    Rescatando viejos apuntes, con cariño para las organizaciones de mujeres y feministas en resistencia,
    Sergio Bahr, Julio 2010.

    TEMAS DE MUJERES PROPUESTOS POR MUJERES con ellas proponiendo explicaciones y soluciones. Gracias a las organizaciones de mujeres, el país ha logrado avances importantes en áreas como violencia doméstica –en términos de su PD: por supuesto, esta es una visión tanto “desde afuera” como masculina de la historia del movimiento de mujeres, y seguro se me escapan miles de apuntes, detalles y elementos importantes de la misma. Muchas gracias a las compas que se tomen el tiempo para agregar, mejorar, señalar errores y cooperar con el escrito, que necesariamente tiene una visión también geográfica (Tegucigalpa) y temporal limitada.
    Rescatando viejos apuntes, con cariño para las organizaciones de mujeres y feministas en resistencia,
    Sergio Bahr, Julio 2010.concepción legal, ya que no en su implementación-, y se han colocado en la agenda pública temas que hasta hace pocos años, representaban tabúes difícilmente superables, como el del aborto y la salud reproductiva. Lastimosamente, el conservadurismo patriarcal aprovecha a cada oportunidad de discusión de dichos temas para descontextualizados y utilizarlos contras las mujeres, mientras que algunas de las organizaciones lo plantean de tal manera que no tienen ninguna relación con las estructuras de diferenciación social y de desigualdad en Honduras.
    En determinadas coyunturas, los movimientos de mujeres han participado y liderando conquistas fundamentales de la sociedad civil hondureña: la eliminación del servicio militar obligatorio fue, por ejemplo, un golpe brutal al poder del ejército del país. En los años 90 y hasta el golpe de Estado, las luchas de los movimientos de mujeres pasaron por la transformación de la infraestructura jurídica como elemento fundamental de cambio, utilizando herramientas como la incidencia política. A continuación analizaremos algunos de los esfuerzos de incidencia que con carácter global han emprendido las organizaciones de mujeres de Honduras como movimiento. Es claro que no son las únicas (hay una miríada de esfuerzos locales) pero son aquellos que tuvieron alcance nacional y que involucraron a las distintas organizaciones y sus representaciones de convergencia.
    En términos de políticas públicas hacia la equidad de género en Honduras, han existido 6 grandes procesos
    • Política Nacional de la Mujer: un proceso dirigido por el gubernamental Instituto Nacional de La mujer – INAM – , actualmente en fase de adopción. Este proceso atravesó una fase de “consulta” muy parecida a la que el gobierno hondureño realizó durante la preparación del documento interino de Estrategia de Reducción de la Pobreza, es decir expositivo, más que participativo. Como gran mérito, esto incluyó al menos a mujeres del área rural, que no participan actualmente como actores organizados en otros procesos de políticas públicas hacia la equidad. Investigadoras han planteado que –en otro parangón con el proceso PRSP- la implementación de una política nacional de la mujer dependerá mucho de su planteamiento teórico, de las responsabilidades institucionales asumidas, y, particularmente, de los posibles cambios administrativos que se produzcan como resultado del proceso electoral. Tras el golpe sin embargo tanto el INAM (producto del esfuerzo mismo de las mujeres) como la política nacional de la mujer se encuentran en un limbo de relación entre el movimiento y el Estado.
    • Política de equidad de género en el agro: proceso cuyo liderazgo ocupó la Secretaría de Agricultura y Ganadería. Aunque han existido investigaciones sobre el tema, estas han sido realizadas por mujeres profesionales de áreas urbanas, con poca participación y socialización hacia aquellas mujeres que son directamente afectadas por la política, en el área rural. Como en el caso de la Política Nacional de la mujer, este esfuerzo es particularmente débil en términos de voluntad política, y frágil en cuanto a cambios en la administración pública.
    • Ley contra la violencia doméstica: este proceso si cuenta con una decidida participación –desde su nacimiento- de la sociedad civil, particularmente de las organizaciones de mujeres del país. Aunque ninguna organización de mujeres negará la existencia de vacíos profundos en la Ley, se trata de un logro histórico de profundas implicaciones para la sociedad hondureña.
    • Ley de igualdad de género: planteada en términos político/ electorales, un proceso que contó con participación de las organizaciones de mujeres (con características especiales, en las que profundizaremos más adelante) y que buscaba otorgar igualdad de oportunidades en cuanto al acceso a cargos de elección popular, y mejorar los niveles de representación política de las mujeres del país.
    Cuatro de los procesos han sido iniciados desde el Estado, la mayoría sin participación de la sociedad civil y todos con apoyo en menor o mayor grado de la cooperación internacional. En todos los casos, se identifican serios riesgos para su sostenibilidad, debido a sus debilidades metodológicas y conceptuales (Puerto, 2001) y en particular a la ausencia de participación, divulgación y apropiación entre la población del país14.
    A pesar de que en la mayoría de los casos están dirigidas a la mujer rural, es notorio que ésta no ha tenido una verdadera participación en los procesos, y estos se han construido como urbanos y centralizados en instancias de gobierno. A esto hay que sumar las debilidades teórico / metodológicas que –particularmente en las instancias de gobierno- dificultan el análisis de género vinculado a las políticas públicas.
    Estos procesos comparten, además, una dificultad en común: la de integrarse de tal manera que formen un todo coherente, una visión de país, si se quiere, hacia la mujer.
    De ellos hemos escogido dos casos a estudiar como ejemplos con carácter global de los esfuerzos de incidencia del movimiento de mujeres en Honduras. Incidencia para la aprobación de la Ley contra la Violencia Doméstica, e Incidencia para la aprobación de la Ley de Igualdad de Género. Ambos casos son demostrativos de las debilidades y fortalezas del movimiento, y facilitan un diagnóstico de su situación actual, y sus perspectivas a futuro.
    Ley contra la violencia Doméstica y movimiento de mujeres en Honduras.
    Aunque ya existían una serie de organizaciones de mujeres en el país, el movimiento como tal no surge sino hasta que se forman alianzas se encuentran puntos de acuerdo y se aglutinan muchas de estas organizaciones alrededor de un objetivo global común que produzca cambios a nivel nacional y que afecten a toda la población del país. Para el movimiento de mujeres, este momento llega con el esfuerzo de creación de un nuevo cuerpo jurídico que proteja a las mujeres de la violencia doméstica.
    Si bien el movimiento a favor de reformas al código penal es cronológicamente anterior al proceso de creación de la Ley contra la Violencia Doméstica, no tuvo el efecto aglutinador de esta última. De acuerdo a una de las entrevistadas: “el asunto con la Ley de Violencia es que se trata de un tema en el que no hay mayores diferencias políticas ni filosóficas, y se hablaba de un problema con el que todas las mujeres nos podíamos identificar”. De esa cuenta, se convirtió en un tema de incidencia para plataformas de movimientos de mujeres que buscaban lograr transformaciones con carácter global.
    Así pues, la violencia doméstica no tenía –antes de la aprobación de la ley- ni siquiera una clara definición legal, y uno de los principales problemas era definir qué constituye un crimen a ser castigado. De acuerdo al código penal, por ejemplo, el grado de responsabilidad de un ataque se medía en términos de la incapacidad causada al individuo para realizar sus actividades laborales. Los cuerpos normativos (código penal, legislación de menores, ley de familia) tenían concepciones ambiguas y contradictorias de violencia doméstica.
    El análisis de género por otro lado no era aplicado normalmente al tema de la violencia, de manera que esta fuera visualizada como una expresión individual y social de la dominación masculina sobre los cuerpos y vidas de las mujeres, o de la construcción patriarcal de mecanismos de poder.
    En 1989, sin embargo, organizaciones como “Visitación Padilla” empiezan a hablar de la violencia doméstica como un problema de salud pública y un delito. En ese momento, los esfuerzos de la sociedad civil hondureña por reducir el poder el aparato militar del país son fortalecidos al conocerse la violación y asesinato de la estudiante Ritizi Mavel, a manos de un grupo de militares. (La sensibilidad de la sociedad hondureña ante esta situación demuestra que la actitud social ante la violación no es necesariamente la que encierran los cuerpos jurídicos, como asumen las agencias internacionales y las organizaciones feministas, y en este sentido un posible tema de investigación sería determinar los orígenes de estos preceptos jurídicos desde una perspectiva de actor determinando a quién favorecían y quién los promovió).
    El caso se convierte en un símbolo de la lucha contra el poder militar, pero pone también en la agenda pública una creciente discusión sobre la violencia contra la mujer.
    En términos políticos, la coyuntura era dominada por el proceso electoral de 1997, que llevaría eventualmente a la elección del entonces presidente del congreso nacional Carlos Flores Facussé como nuevo presidente del ejecutivo. El candidato de gobierno había mostrado con anterioridad su intención de cortejar el voto de las mujeres (49% del electorado inscrito en el momento), presentando una oportunidad de negociación a las organizaciones de las mismas.
    Por otro lado, la experiencia obtenida por las organizaciones de mujeres en En términos organizativos, en 1994 se había integrado el “Colectivo contra la violencia”, compuesto por una docena de organizaciones de mujeres y ONG. La coalición se proponía hacer visible el tema de la violencia contra las mujeres y promover políticas públicas para la prevención, sanción y atención del problema. La creación de este colectivo proporciona la plataforma a partir de la cual se empieza a incidir en la legislatura y a crear un importante nivel de discusión pública –a través de los medios de comunicación- sobre el tema. Las siguientes movilizaciones, plantones, marchas y reuniones con miembros del congreso nacional contribuyen a darle cohesión y momento a lo que para la opinión pública comenzaba ya a ser conocido como el movimiento de mujeres en Honduras.
    La colación promueve entre 1994 y 1996 diferentes actividades que contribuyen a convertir el tema de la violencia contra la mujer en parte de la agenda pública nacional. Esto influye en que, a iniciativa del gobierno y con la participación del colectivo sean creadas dos instancias gubernamentales de atención a la violencia intrafamiliar: las “Consejerías de Familia” y la Fiscalía de la mujer.
    En 1995 fue planteado el primer plan de cabildeo propiamente dicho, con un blanco (el congreso nacional” y el objetivo de aprobar la ley de violencia doméstica. La iniciativa no fue exitosa, al no lograr el interés del presidente del congreso en la aprobación. Pero la experiencia de mujeres abogadas en las cortes y fiscalías –producto de su labor en organizaciones de apoyo legal a la mujer- proporcionaba a las organizaciones de mujeres la posibilidad (recurso humano especializado) elaborar una propuesta de ley consistente con la doctrina legal, y aplicable en el país. Esa misma experiencia previa en el sistema judicial proporciono ventajas en el proceso de cabildeo con las mujeres diputadas en el congreso nacional. (Puerto, 2000).
    Esta experiencia se vuelve útil en 1997, al presentarse una nueva oportunidad de aprobar la ley. Sumando y fortaleciendo varias actividades:
    1. Revisión de la propuesta de Ley presentada por el Colectivo contra la Violencia, a través de la creación de una Comisión compuesta por representantes del Congreso Nacional y las organizaciones de mujeres.
    2. Cabildeo y sensibilización a los diputados y diputadas de diferentes bancadas para asegurar un consenso total por parte de los mismos hacia la iniciativa de Ley.
    3. Seguimiento técnico jurídico del proceso a través de un equipo de abogadas del Centro de Derechos de Mujer (CDM) y otras organizaciones.
    4. Movilización de grupos de mujeres para que se manifiesten demandando la Ley, coordinado por La Asociación de Mujeres Visitación Padilla.
    A partir del ya señalado diálogo con el presidente de la legislatura, la ley es aprobada en el pleno del congreso nacional el 29 de septiembre de 1997. Algunos aspectos importantes que caracterizaron este proceso de Incidencia:
    • El fortalecimiento y reconocimiento del movimiento de mujeres de Honduras como tal.
    • La combinación de Incidencia (propuestas, análisis de ley, cabildeo) con mecanismos tradicionales de expresión popular (movilizaciones, plantones, marchas) es exitosa y planificada.
    • Exitoso proceso de negociación y construcción de consenso desarrollado entre muchos grupos de mujeres del país, tratando de garantizar un respaldo unánime a la Iniciativa de Ley.
    • Análisis y apreciación correcta de la coyuntura, de los actores y blancos involucrados, que lleva a la elaboración de un plan de Incidencia y Cabildeo coherente.
    Sin embargo…
    Tras más de una década de aplicación de la Ley contra la Violencia Doméstica, las organizaciones de mujeres han identificado dificultades, vacíos y problemas. Una de las mayores limitaciones es la ausencia de normas de procedimientos necesarias para facilitar la efectiva aplicación de las medidas de seguridad, prevención y cautelares (Puerto, 2000).
    Estas debilidades, de hecho, estaban presentes y fueron advertidas en el momento de aprobación de la ley, aunque se consideraba que un continuo proceso de seguimiento y monitoreo de parte del movimiento de mujeres podría solucionar esos problemas.
    Lastimosamente, el proceso de unión y alianza construido alrededor de la aprobación de la ley, que tanto se alimentaba de la coyuntura electoral, se vio también victimizado por esa coyuntura pues no fue acompañado de una reflexión con respecto al movimiento como tal, o de una estrategia política a corto plazo. De esa cuenta la construcción de espacios comunes –a pesar de ser muchos- se limitó al tema de violencia doméstica y casi inmediatamente a la aprobación de la ley –a uno de sus más grandes éxitos- el movimiento empieza a fragmentarse.
    Este no es un fenómeno nuevo en el movimiento social hondureño: en 1996, tras un proceso de varios años de incidencia, una plataforma compuesta por cientos de organizaciones pro – derechos de la niñez logra la aprobación del Código de la Niñez y Adolescencia en el congreso nacional, lo que significaba una modernización y humanización de las políticas públicas del Estado hondureño hacia la niñez, y el abandono –en el aparato jurídico- de la visión punitiva / represiva que hasta el momento había tenido. Casi inmediatamente después, el movimiento se fraccionó y prácticamente desaparece de la discusión pública de los temas relacionados con niñez en el país.
    Ambos casos atraviesan por un proceso crítico similar: la transformación en la forma de la ley no está acompañada por medidas de aplicación que la hagan efectiva. En el caso de la Ley contra la Violencia doméstica con visos dramáticos: a la fecha, existen solo dos juzgados (uno en Tegucigalpa, el otro en Comayagüela) que en el centro del país llevan casos de violencia, y los jueces y fiscales han expresado estar desbordados y frustrados por la inmanejable cantidad de denuncias recibidas.
    Por otro lado, aunque ha visibilizado la violencia como un problema social, la ley no ha impulsado procesos educativos masivos –o de capacitación de operadores de justicia- que la hagan parte del imaginario colectivo de la población hondureña. A la fecha, al igual que con el Código de la niñez “muchos jueces ni siquiera conocen la ley” (Puerto, 2001).
    Algunas organizaciones plantean, actualmente, la necesidad de introducir reformas a la Ley, aunque su lectura de la coyuntura política post golpe indica que la correlación de fuerzas actual podría arrojar resultados totalmente negativos en caso de abrir al Congreso de la República la oportunidad de introducir cambios.
    Dentro del movimiento una de las corrientes señala estos problemas como debilidades de la estrategia –enmarcada en las políticas del movimiento feminista liberal internacional- de impulsar y organizarse en función de las transformaciones jurídicas vistas como fines per se, y no como medios. Actualmente, la gran mayoría de los esfuerzos de incidencia global en Honduras se orientan a los cambios formales de cuerpos legales, y no tanto a su implementación efectiva.
    Las debilidades de la estrategia de incidencia vista como aprovechamiento del momento electoral fueron evidenciadas ya antes del golpe por otra iniciativa “Nuestra memoria histórica”
    Sin embargo, esto no significa que el movimiento de mujeres desaparezca y muera, como ha ocurrido –en términos de su relevancia y protagonismo en la incidencia sobre tomadores de decisión- a otros movimientos sociales del país. En este punto, a pesar de la situación que enfrentan como movimiento (y algunas organizaciones, en cuanto a su propia sobrevivencia), es importante señalar que todas las entrevistadas empezaron por reconocer que existe un serio problema de división interna, y todas señalaron la necesidad de lograr superar esta división, y construirse objetivos comunes como mujeres hondureñas.
    Todas parten de un análisis que, en unos casos más y otros menos, reconoce que se han cometido errores pero espera que de los mismos pueda aun aprenderse lecciones hacia el futuro. La falta de conexión con las bases que se ha producido en algunos casos empieza a ser señalada como una debilidad, así como empieza a entenderse las limitaciones que tiene “aprovechar la coyuntura electoral” como espacio particular de incidencia política. Aunque hemos utilizado para este artículo solamente los ejemplos de la Ley de Igualdad de Género y la Ley contra la Violencia Doméstica, existen también esfuerzos de tipo local, esfuerzos en cuanto a salud sexual y reproductiva, derechos laborales, incluso masculinidad (el tema “salud sexual y reproductiva”, en particular, parece ir construyéndose en un proceso similar al de violencia doméstica, aunque no tiene, con mucho, la misma capacidad aglutinadora de éste último). Los temas parecen diversificarse, y en algunos de ellos se forjan alianzas de organizaciones que, en el pasado, han estado separadas. Las brechas políticas y generacionales empiezan a ser discutidas por nuevas miembras del movimiento.
    En palabras de una de las entrevistadas: “ellas son las históricas, las primeras y las iniciadoras. ¿Por qué voy a querer estar peleando con ellas? Las necesitamos, son nuestra memoria histórica…”
    En un contexto -general- de división, el movimiento social hondureño es sorprendido en junio de 2009 por el golpe de Estado. De ley en el Congreso de la República: la ley de igualdad de género.
    “Nuestra memoria histórica”
    Sin embargo, esto no significa que el movimiento de mujeres desaparezca y muera, como ha ocurrido –en términos de su relevancia y protagonismo en la incidencia sobre tomadores de decisión- a otros movimientos sociales del país. En este punto, a pesar de la situación que enfrentan como movimiento (y algunas organizaciones, en cuanto a su propia sobrevivencia), es importante señalar que todas las entrevistadas empezaron por reconocer que existe un serio problema de división interna, y todas señalaron la necesidad de lograr superar esta división, y construirse objetivos comunes como mujeres hondureñas.
    Todas parten de un análisis que, en unos casos más y otros menos, reconoce que se han cometido errores pero espera que de los mismos pueda aun aprenderse lecciones hacia el futuro. La falta de conexión con las bases que se ha producido en algunos casos empieza a ser señalada como una debilidad, así como empieza a entenderse las limitaciones que tiene “aprovechar la coyuntura electoral” como espacio particular de incidencia política. Aunque hemos utilizado para este artículo solamente los ejemplos de la Ley de Igualdad de Género y la Ley contra la Violencia Doméstica, existen también esfuerzos de tipo local, esfuerzos en cuanto a salud sexual y reproductiva, derechos laborales, incluso masculinidad (el tema “salud sexual y reproductiva”, en particular, parece ir construyéndose en un proceso similar al de violencia doméstica, aunque no tiene, con mucho, la misma capacidad aglutinadora de éste último).
    Los temas parecen diversificarse, y en algunos de ellos se forjan alianzas de organizaciones que, en el pasado, han estado separadas. Las brechas políticas y generacionales empiezan a ser discutidas por nuevas miembras del movimiento.
    ANEXOS

    25 de Enero, Día de la Mujer Hondureña. ¡Más
    que una celebración exigimos una Patria libre!
    Este 25 de Enero “Día de la Mujer Hondureña, fecha en la cual se cumplió el 56 aniversario del derecho al voto femenino, mientras en el Congreso Nacional el gobierno de Porfirio Lobo Sosa celebraba la instalación de su segunda legislatura bajo un fuerte destacamento de seguridad, que impidió la libre movilización de la población hacia el centro de la ciudad desde las primeras horas del día, el Centro de Estudios de la Mujer–Honduras junto a un buen número de mujeres pertenecientes a las diferentes redes de mujeres, lograron agruparse en los bajos del Congreso Nacional.
    Rodeadas de cientos de soldados, policías y guardaespaldas que acordonaron varias cuadras de los alrededores y ante la presencia de gran cantidad de cámaras nacionales e internacionales procedieron a sacar instrumentos de sonido y aseo para en un acto simbólico lavar la vergüenza nacional, con escobas y detergentes se dieron el trabajo de limpiar la bandera hondureña mientras gritaban consignas Ni golpes de estado, ni golpes a las mujeres; La patria no se vende, ni se alquila ni se presta, la patria se defiende; Derechos humanos en estados soberanos;
    Con megáfono en mano también dieron lectura al siguiente comunicado:
    25 de enero, Día de la Mujer Hondureña. Más que una Celebración Exigimos una Patria Libre. El Centro de Estudios de la Mujer – Honduras, en el marco del 25 de enero, manifestamos lo siguiente: Hoy, Día de la Mujer Hondureña, alzamos nuestras voces de rebeldía y transgresión feminista para denunciar las atrocidades cometidas por el gobierno re golpe de Estado de Porfirio Lobo Sosa, Congreso Nacional, Corte Suprema de Justicia que valiéndose del falso discurso de conciliación nacional han golpeado las… (ver comunicado completo).

    Feministas en resistencia

    Las Feministas en Resistencia, continúan semanalmente haciendo presión con plantones frente al Ministerio Público, para expresar su indignación y repudio a la impunidad social y a la indiferencia de las y los administradores de justicia del país, ante la escala sin precedentes de asesinatos contra mujeres.
    Estos esfuerzos del movimiento de mujeres y feministas por querer ponerle un alto a la violencia contra las mujeres y parar los FEMICIDIOS en Honduras, ha motivado que otras organizaciones se unan a la lucha, entre ellas las mujeres campesinas e indígenas afiliadas a Vía Campesina y al Coordinador de Organizaciones Campesina de Honduras (COCOCH) en Resistencia, las cuales en el último plantón emitieron su pronunciamiento.

    CUESTIONARIO
    1. Cuál es su edad?
    15-25___26-35___36 en adelante___
    2. Estado civil?
    Soltera__casada__Unión libre__
    3. Sabe usted que se celebra el 8 de marzo?
    Si__no___
    4. Cree usted en la igualdad de genero?
    Si__no__
    5. los derechos de la mujer se respetan en nuestro país?
    Si__no__
    6. Sabe usted que es el femicidio
    Si__no__
    7. Podría nombrar 3 diputadas del congreso nacional?
    A__________________________
    B__________________________
    C__________________________
    8. Sabe usted quien es visitación padilla
    Si__no__

    9. Podría mencionar 3 leyes de los derechos de la mujer?
    A___________________________
    B_____________________________
    C_____________________________

    10. Usted denunciaría algún abuso a su derecho ya sea doméstico, de autoridad de poder o de acoso sexual?
    Si__no__
    Si contesta no porque no lo denunciaría____________________________
    ____________________________________________________________

    11. Sabe de algún instituto o movimiento feminista que defienda los derechos de la mujer?
    Si__no__
    Si contesta si menciónelos?___________________

    Comentario por anna victoria lopez colindres — 15/05/2011 @ 22:01 | Responder


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