Estudios de la mujer Blog de Anarella Vélez

17/02/2011

Programación de exposiciones por grupo

Filed under: Uncategorized — anarellavelez @ 22:54

Programación de exposiciones por grupo:
Las exposiciones deberán planificarse para una hora de exposición como mínimo y dos como máximo. Preparar síntesis en papel de estraza. Letra con un mínimo de 5 centímetros de alto.
Los informes escritos deberán subirse a este blog en la ventana de abajo. Siguiendo las normas de presentación de informes universitarios. Y deberá enviarse copia al correo gavounah@gmail.com
CONTENIDO:
I Unidad: La Sociedad Hondureña como Realidad Contradictoria y Sexista
1.Conceptos básicos, analizados desde el contexto teórico feminista:
Economía de género; Gr. 1 y 5
Mujer; Sexo; Género; Gr. 2
Autonomía del Sujeto, Gr.3
Queer, Gr.4
expresiones de género, Gr.5
anarquismo y mujer, Gr. 1
socialialismo y mujer, Gr.2
sexualidades, Gr.3
contra hegemonías. Gr.4
II Unidad: Las mujeres en la Historia universal en general y Honduras en particular.
Historia antigua: Gr.1
Historia medieval Gr. 2
Historia Contemporánea Gr. 3
Historia Precolombina Gr. 4
Historia Colonial Gr. 5
Historia contemporánea Gr. 1

III Unidad: Una nueva forma de ver y transformar la realidad:
Feminismos Gr. 2 y 3
Perspectiva de Género. Grs. 4 y 5
IV Unidad: Elementos teóricos para la Investigación con perspectivas de género.
Grupos 1, 2, 3, 4 y 5

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  1. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE HONDURAS
    UNAH

    CATEDRATICA: Dra. Anarrella Velez Osejo

    Clase: Estudios de la Mujer

    Sección: 1602

    Integrantes:
    Karla Patricia Vallecillo González 20101002212
    Lourdes Suyapa Raudales Romero 20101004820
    Sindi Cortez Villalta 20051008049
    Sonia Yamileth Ramírez Fonseca 20101000192
    Julissa Carolina Cuadra Rosales 20061007477
    Anna Victoria López Colindres 20091011214
    Daysi Carolina Gonzales Raudales 20091011804

    Fecha:
    21 de Marzo de 2011

    Objetivo

    Nuestro principal objetivo es el de buscar; cual es el papel que juega la mujer en la

    Edad Contemporánea… y cuáles fueron sus logros, desventajas, y beneficios que

    Logro la mujer en esa época

    Contemporáneo puede referirse a:
    • Lo que existe al mismo tiempo, lo que comparte época (en relación a algo tomado como referencia).
    • Lo perteneciente a la Edad Contemporánea.[1]
    • La contemporaneidad, o cualidad de contemporáneo.[2]
    • Los Contemporáneos, grupo de intelectuales mexicanos de la primera mitad del siglo XX.
    Desde que Honduras surge como nación independiente, se han formado grupos para impulsar proyectos y acciones de tipo cultural; sin embargo, las asociaciones o fundaciones formalmente establecidas, son un fenómeno relativamente reciente que inicia en la primera mitad del siglo XX. El Instituto Hondureño de Cultura Interamericana inicia actividades el 12 de febrero de 1939. En 1955 se funda el Instituto Hondureño de Cultura Hispánica, que concentró su actividad en un inicio en la promoción y difusión de la lengua y literatura española, además de impulsar exposiciones pictóricas nacionales e internacionales.
    En 1989, se crea la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño, instancia privada sin fines de lucro que desde sus inicios ha propiciado la orientación de sus actividades a la conservación, restauración de obras de arte colonial-religiosas y contemporáneas contando con una amplia colección permanente de obras con énfasis histórico nacional, realizada por artistas hondureños.
    En 1993, se crea la Pinacoteca Nacional “Arturo H. Medrano” instalada en el Banco Central de Honduras en la cual se concentra uno de los fondos nacionales más completo sobre arte hondureño.
    La Galería Nacional de Arte fundada en 1996, es creada a partir de la iniciativa de la fundación Pro-Arte y Cultura FUNDARTE, y sostenida a través de un subsidio estatal a través de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes. Su colección ofrece una panorámica histórica del patrimonio artístico nacional desde sus orígenes hasta la época actual.
    En la década de los noventa, la conformación de grupos e iniciativas independientes se da a partir de la oferta cultural desarrollada por los espacios existentes, vinculada, en algunos casos, a lo desarrollado por instituciones educativas como la Universidad Nacional Autónoma, la Escuela Superior del Profesorado, actualmente Universidad Pedagógica Nacional, Escuela de Ballet Merceditas Agurcia Membreño, actualmente Escuela Nacional de Danza y por instancias culturales gubernamentales como la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes.

    La mujer en la Edad Contemporánea. El siglo XIX: entre
    La oscuridad y la esperanza.
    Los cambios que se produjeron en el ámbito ideológico -con la Ilustración-, en el
    económico -con el crecimiento del siglo XVIII- y en el social -con la configuración de la sociedad de clases- anunciaron una fase de profundas transformaciones en la nueva época contemporánea. En el campo económico, Europa vivió, a lo largo de la primera mitad del siglo XIX, una revolución que cambió su organización social y política: la revolución industrial. La primera revolución industrial se produjo en Inglaterra, país precursor, y, posteriormente, su influencia se extendió por el continente -Francia, Prusia, Norte de Italia, Bélgica y otros países europeos-, así como fuera de Europa, en los Estados Unidos de América y en Japón. Transformaciones en diversos campos incidieron en la vida del
    hombre y de la mujer de esta época: una revolución demográfica, en la agricultura, en el transporte, en el comercio y, finalmente, una revolución también en la tecnología, posibilitaron el paso de la manufactura a la fábrica moderna. Estos cambios fueron acompañados por otros en el campo político, las revoluciones burguesas, que permitieron a la burguesía hacerse con el poder, limitar el poder de la monarquía, especialmente en la Europa occidental, y abolir las trabas feudales que impedían el desarrollo del capitalismo.
    Dos fueron las revoluciones que a finales del siglo XVIII abrieron el proceso: la americana y la francesa. Ambas coincidieron en reclamar libertad, igualdad y propiedad, principios fundamentales de la sociedad burguesa.
    La mujer burguesa se convirtió en la reina del hogar y su poder se extendió a sus hijos y su marido. Este cuadro de Edgar Degas refleja bien ese importante papel.
    A partir de la Revolución Francesa, las mujeres comenzaron públicamente su actividad política y reclamaron derechos políticos y legales, tales como el divorcio, el derecho a recibir una educación completa y adecuada, etc. Con las revoluciones de los años 1830 y 1848, la actividad revolucionaria de las mujeres francesas se reactivó, después del paréntesis de la Restauración. Sin embargo, hasta después de 1848 el feminismo no adquirió una nueva fuerza, cubriendo dos campos de lucha: por un lado, la acción política y la difusión de las ideas, por otro, la lucha por las mejoras salariales y las condiciones de trabajo, imbricándose con el movimiento socialista.

    La revolución industrial y la mujer
    Es interesante preguntarnos de qué manera la revolución industrial afectó a la condición social de la mujer, y comprobar si la industrialización significó una ruptura con su situación anterior. Para responder a estas cuestiones, debemos tener en cuenta que las mujeres que se incorporaron al trabajo industrial, durante el siglo XIX, eran una minoría dentro del conjunto de la población femenina global. Las mujeres no participaron en masa en la producción industrial, con excepción de las trabajadoras de las fábricas textiles. En Gran Bretaña, a mediados del siglo XIX, se calculaba un porcentaje de un 25 por 100 de asalariadas sobre el total de la población femenina. EI porcentaje era parecido en Francia e Italia. Hacia principios del siglo XX, el número aumentó ligeramente. ¿En qué sectores
    estaban ocupadas las trabajadoras asalariadas? La mayoría de ellas se dedicaban al servicio doméstico, la confección de vestidos y la industria textil, incluso en Inglaterra, el país precursor de la revolución industrial, el servicio doméstico era el sector que daba mayor Ocupación a las mujeres de las clases populares. La industria textil algodonera aumentó la producción con la introducción y difusión de la máquina de vapor. Los empresarios vieron que era más competitivo agrupar a los trabajadores y concentrar toda la maquinaria en un mismo lugar. Par tanto, la fábrica supuso el final del trabajo a domicilio que venían realizando numerosas familias campesinas. La transición no fue sencilla y la familia campesina se resistió a abandonar el campo para ir a vivir a la ciudad. En algunos casos, la industria domiciliaria pudo mantenerse. Par ejemplo, la industria del lino francesa, a
    principios del siglo XIX, daba ocupación a 43.000 hiladoras dispersas. Hacia 1834
    quedaban todavía 30.000, ya que la fábrica producía un hilo de calidad muy inferior. Sin embargo, aunque la decadencia de este tipo de producción era irreversible, su desaparición fue gradual dependiendo de los sectores de la producción, las zonas donde estaba enclavada y las distintas épocas en que se realizó la transición
    En los inicios de la revolución industrial, el empresario permitía a los trabajadores contratar a sus ayudantes y estos preferían escoger para ello a su familia y sus parientes próximos.
    Así pues, la industrialización no deshizo de manera inmediata el grupo familiar como unidad productiva.
    A mediados del siglo XIX, aproximadamente un tercio de los nifios menores de quince años trabajaban en la agricultura, la industria y la minería.
    Si consideramos que en esta estimación no se incluyen ni el trabajo en la producción familiar ni los trabajos auxiliares para los obreros adultos, este
    porcentaje estío muy por debajo de la realidad. Hasta 1833 no existió una legislación proecita que prohibiese el trabajo de niños menores de ocho años en las fábricas textiles y de menores de diez años en las minas…
    La historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales.[1] Se denomina también historia al periodo histórico que transcurre desde la aparición de la escritura hasta la actualidad
    http://www.oei.es/cultura2/honduras/cap8.htm
    http://es.wikipedia.org/wiki/Contempor%C3%A1neo
    http://es.scribd.com/doc/6623295/La-Mujer-en-La-Edad-Contemporanea

    Comentario por anna victoria lopez colindres — 21/03/2011 @ 00:46 | Responder

  2. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE HONDURAS
    UNAH

    CATEDRATICA: Dra. Anarrella Velez Osejo

    Clase: Estudios de la Mujer

    Sección: 1602

    Integrantes:
    Karla Patricia Vallecillo González 20101002212
    Lourdes Suyapa Raudales Romero 20101004820
    Sindi Cortez Villalta 20051008049
    Sonia Yamileth Ramírez Fonseca 20101000192
    Julissa Carolina Cuadra Rosales 20061007477
    Anna Victoria López Colindres 20091011214
    Daysi Carolina Gonzales Raudales 20091011804

    Fecha:
    21 de Marzo de 2011

    Objetivo

    Nuestro principal objetivo es el de buscar; cual es el papel que juega la mujer en la

    Edad Contemporánea… y cuáles fueron sus logros, desventajas, y beneficios que

    Logro la mujer en esa época

    Contemporáneo puede referirse a:
    • Lo que existe al mismo tiempo, lo que comparte época (en relación a algo tomado como referencia).
    • Lo perteneciente a la Edad Contemporánea.[1]
    • La contemporaneidad, o cualidad de contemporáneo.[2]
    • Los Contemporáneos, grupo de intelectuales mexicanos de la primera mitad del siglo XX.
    Desde que Honduras surge como nación independiente, se han formado grupos para impulsar proyectos y acciones de tipo cultural; sin embargo, las asociaciones o fundaciones formalmente establecidas, son un fenómeno relativamente reciente que inicia en la primera mitad del siglo XX. El Instituto Hondureño de Cultura Interamericana inicia actividades el 12 de febrero de 1939. En 1955 se funda el Instituto Hondureño de Cultura Hispánica, que concentró su actividad en un inicio en la promoción y difusión de la lengua y literatura española, además de impulsar exposiciones pictóricas nacionales e internacionales.
    En 1989, se crea la Fundación para el Museo del Hombre Hondureño, instancia privada sin fines de lucro que desde sus inicios ha propiciado la orientación de sus actividades a la conservación, restauración de obras de arte colonial-religiosas y contemporáneas contando con una amplia colección permanente de obras con énfasis histórico nacional, realizada por artistas hondureños.
    En 1993, se crea la Pinacoteca Nacional “Arturo H. Medrano” instalada en el Banco Central de Honduras en la cual se concentra uno de los fondos nacionales más completo sobre arte hondureño.
    La Galería Nacional de Arte fundada en 1996, es creada a partir de la iniciativa de la fundación Pro-Arte y Cultura FUNDARTE, y sostenida a través de un subsidio estatal a través de la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes. Su colección ofrece una panorámica histórica del patrimonio artístico nacional desde sus orígenes hasta la época actual.
    En la década de los noventa, la conformación de grupos e iniciativas independientes se da a partir de la oferta cultural desarrollada por los espacios existentes, vinculada, en algunos casos, a lo desarrollado por instituciones educativas como la Universidad Nacional Autónoma, la Escuela Superior del Profesorado, actualmente Universidad Pedagógica Nacional, Escuela de Ballet Merceditas Agurcia Membreño, actualmente Escuela Nacional de Danza y por instancias culturales gubernamentales como la Secretaría de Cultura, Artes y Deportes.

    La mujer en la Edad Contemporánea. El siglo XIX: entre
    La oscuridad y la esperanza.
    Los cambios que se produjeron en el ámbito ideológico -con la Ilustración-, en el
    económico -con el crecimiento del siglo XVIII- y en el social -con la configuración de la sociedad de clases- anunciaron una fase de profundas transformaciones en la nueva época contemporánea. En el campo económico, Europa vivió, a lo largo de la primera mitad del siglo XIX, una revolución que cambió su organización social y política: la revolución industrial. La primera revolución industrial se produjo en Inglaterra, país precursor, y, posteriormente, su influencia se extendió por el continente -Francia, Prusia, Norte de Italia, Bélgica y otros países europeos-, así como fuera de Europa, en los Estados Unidos de América y en Japón. Transformaciones en diversos campos incidieron en la vida del
    hombre y de la mujer de esta época: una revolución demográfica, en la agricultura, en el transporte, en el comercio y, finalmente, una revolución también en la tecnología, posibilitaron el paso de la manufactura a la fábrica moderna. Estos cambios fueron acompañados por otros en el campo político, las revoluciones burguesas, que permitieron a la burguesía hacerse con el poder, limitar el poder de la monarquía, especialmente en la Europa occidental, y abolir las trabas feudales que impedían el desarrollo del capitalismo.
    Dos fueron las revoluciones que a finales del siglo XVIII abrieron el proceso: la americana y la francesa. Ambas coincidieron en reclamar libertad, igualdad y propiedad, principios fundamentales de la sociedad burguesa.
    La mujer burguesa se convirtió en la reina del hogar y su poder se extendió a sus hijos y su marido. Este cuadro de Edgar Degas refleja bien ese importante papel.
    A partir de la Revolución Francesa, las mujeres comenzaron públicamente su actividad política y reclamaron derechos políticos y legales, tales como el divorcio, el derecho a recibir una educación completa y adecuada, etc. Con las revoluciones de los años 1830 y 1848, la actividad revolucionaria de las mujeres francesas se reactivó, después del paréntesis de la Restauración. Sin embargo, hasta después de 1848 el feminismo no adquirió una nueva fuerza, cubriendo dos campos de lucha: por un lado, la acción política y la difusión de las ideas, por otro, la lucha por las mejoras salariales y las condiciones de trabajo, imbricándose con el movimiento socialista.

    La revolución industrial y la mujer
    Es interesante preguntarnos de qué manera la revolución industrial afectó a la condición social de la mujer, y comprobar si la industrialización significó una ruptura con su situación anterior. Para responder a estas cuestiones, debemos tener en cuenta que las mujeres que se incorporaron al trabajo industrial, durante el siglo XIX, eran una minoría dentro del conjunto de la población femenina global. Las mujeres no participaron en masa en la producción industrial, con excepción de las trabajadoras de las fábricas textiles. En Gran Bretaña, a mediados del siglo XIX, se calculaba un porcentaje de un 25 por 100 de asalariadas sobre el total de la población femenina. EI porcentaje era parecido en Francia e Italia. Hacia principios del siglo XX, el número aumentó ligeramente. ¿En qué sectores
    estaban ocupadas las trabajadoras asalariadas? La mayoría de ellas se dedicaban al servicio doméstico, la confección de vestidos y la industria textil, incluso en Inglaterra, el país precursor de la revolución industrial, el servicio doméstico era el sector que daba mayor Ocupación a las mujeres de las clases populares. La industria textil algodonera aumentó la producción con la introducción y difusión de la máquina de vapor. Los empresarios vieron que era más competitivo agrupar a los trabajadores y concentrar toda la maquinaria en un mismo lugar. Par tanto, la fábrica supuso el final del trabajo a domicilio que venían realizando numerosas familias campesinas. La transición no fue sencilla y la familia campesina se resistió a abandonar el campo para ir a vivir a la ciudad. En algunos casos, la industria domiciliaria pudo mantenerse. Par ejemplo, la industria del lino francesa, a
    principios del siglo XIX, daba ocupación a 43.000 hiladoras dispersas. Hacia 1834
    quedaban todavía 30.000, ya que la fábrica producía un hilo de calidad muy inferior. Sin embargo, aunque la decadencia de este tipo de producción era irreversible, su desaparición fue gradual dependiendo de los sectores de la producción, las zonas donde estaba enclavada y las distintas épocas en que se realizó la transición
    En los inicios de la revolución industrial, el empresario permitía a los trabajadores contratar a sus ayudantes y estos preferían escoger para ello a su familia y sus parientes próximos.
    Así pues, la industrialización no deshizo de manera inmediata el grupo familiar como unidad productiva.
    A mediados del siglo XIX, aproximadamente un tercio de los nifios menores de quince años trabajaban en la agricultura, la industria y la minería.
    Si consideramos que en esta estimación no se incluyen ni el trabajo en la producción familiar ni los trabajos auxiliares para los obreros adultos, este
    porcentaje estío muy por debajo de la realidad. Hasta 1833 no existió una legislación proecita que prohibiese el trabajo de niños menores de ocho años en las fábricas textiles y de menores de diez años en las minas…
    La historia es la ciencia que tiene como objeto de estudio el pasado de la humanidad y como método el propio de las ciencias sociales.[1] Se denomina también historia al periodo histórico que transcurre desde la aparición de la escritura hasta la actualidad
    http://www.oei.es/cultura2/honduras/cap8.htm
    http://es.wikipedia.org/wiki/Contempor%C3%A1neo
    http://es.scribd.com/doc/6623295/La-Mujer-en-La-Edad-Contemporanea

    Comentario por anna victoria lopez colindres — 21/03/2011 @ 00:44 | Responder

  3. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE HONDURAS

    UNAH

    CATEDRATICA: Dra. Anarrella Velez Osejo

    Clase: Estudios de la Mujer

    Sección: 1602

    Integrantes:

    Karla Patricia Vallecillo González 20101002212

    Lourdes Suyapa Raudales Romero 20101004820

    Sindi Cortez Villalta 20051008049

    Sonia Yamileth Ramírez Fonseca 20101000192

    Fidelina Sarai Mejia 20101000246

    Julissa Carolina Cuadra Rosales 20061007477

    Anna Victoria López Colindres 20091011214

    Deysi Carolina Gonzales Raudales 20091011804

    Fecha:

    24 de febrero de 2011

    Objetivo

    • En este pequeño informe buscamos, detallar de una manera clara
    a manera de despejar dudas tanto para nosotros como grupo, como
    para nuestros compañeros de clase.

    • Observar cual es el papel que juega la mujer en estos dos puntos

    • Analizar y discutir de qué manera la mujer se va introduciendo en los conceptos anteriormente mencionados

    Introducción

    La base de este pequeño informe es dar a conocer de una forma más amplia los temas de ¨La Autonomía del Sujeto¨ y ¨La Sexualidad¨; primero dando una definición de estos, y luego adentrándonos un poco más buscando el papel que juega la mujer en todo esto.

    Autonomía del sujeto

    Sujeto en la teoría feminista se juega nada menos que la capacidad de las mujeres de auto designación
    Concepto de Autonomía

    La autonomía es un concepto de la filosofía y la psicología evolutiva que expresa la capacidad para darse normas a uno mismo sin influencia de presiones externas o internas. La autonomía como problema de cómo se comporta el hombre ante sí mismo y la sociedad
    Concepto de Sujeto
    • En gramática, el sujeto es un sintagma nominal necesario en los verbos no impersonales.
    • En filosofía, el sujeto es el ser que tiene experiencias o se mantiene relacionado con otra entidad o con un objeto. De ahí la palabra subjetividad.
    • En derecho, al sujeto de derecho.
    • Sujeto histórico es un concepto que define a un ente social que es capaz de transformar su realidad y con ello generar historia.
    En Resumen
    El sujeto es la persona, animal o cosa de quien se dice algo, en otras palabras es quien realiza la acción del verbo

    Concepto de autonomía según feministas
    Las Feministas Autónomas entendemos al movimiento feminista como el espacio que ejercita en todo acto la unión entre lo íntimo, lo privado y lo público. Sin estos tres niveles integrados terminamos siempre incompletas. Es su articulación lo que nos permite crear desarrollo filosófico con capacidad de propuesta de otra cultura
    Definición de la autonomía del sujeto
    La autonomía puede ser definida como el poder que tiene un sujeto de derecho de atribuirse un ordenamiento, presentándose así como sinónimo de capacidad normativa. En oposición a la heteronomía o conjunto de normas dictadas por personas extrañas a los interesados, la autonomía consiste en la autorregulación de los propios intereses, pudiendo ser individual –intereses de los individuos- o colectiva –regulación de intereses por los propios grupos contrapuestos. Es GIERKE el primero que identifica el fenómeno de la autonomía colectiva al lado del derecho promulgado por el Estado. En la evolución histórica se ven las fases: corporaciones medievales; revolución francesa y ley Le Chapelier; y reconocimiento por el Estado de los cuerpos sociales intermediarios entre el individuo y la sociedad organizada. El derecho sindical corre paralelamente a lo largo de la historia a la evolución del movimiento obrero y refleja en su dinámica oposición entre capital y trabajo.

    Sobre las condiciones históricas de la dependencia

    Uno de los elementos claves en el estudio de las mujeres como
    Sujetos, ha sido la posición que han ocupado en la estructura social,
    A partir de su relación con los medios de producción. La historia de
    las formaciones económico-sociales demuestra que la propiedad
    Privada sobre los medios de producción en manos de los hombres
    Como género sexual, ha sido la garantía de su poder económico,
    Político y social, por el que han podido ejercer históricamente
    también el dominio cultural y psicológico sobre las mujeres

    Un análisis más detallado de este aspecto lo realiza Gayle Rubín
    En su obra El tráfico de mujeres: notas sobre la “economía
    Política” del sexo”, donde al aproximarse a un análisis marxista
    de la subordinación femenina dice: “Podríamos parafrasear: ¿Qué
    es una mujer domesticada? Una hembra de la especie. Una
    explicación es tan buena como la otra. Una mujer es una mujer.
    Sólo se convierte en doméstica, esposa, mercancía, conejito de
    Playboy, prostituta o dictáfono humano en determinadas relaciones.
    Fuera de esas relaciones no es la ayudante del hombre igual que
    el oro en sí no es dinero” (G. Rubín, 1996).
    Sin embargo, no es sólo el ordenamiento económico lo que
    determina la subordinación femenina, hay que analizar también los
    efectos del ordenamiento cultural, político y social en su desarrollo
    como sujetos.
    P En la actualidad el término autonomía adquirió varios significados como derecho de libertad, intimidad, libre voluntad, elegir el propio comportamiento y ser dueño de uno mismo.
    Una persona con Autonomía actúa libremente de acuerdo a su plan elegido, en cambio la persona sin ella es controlada por otros o es incapaz de reflexionar y actuar en función a sus propios deseos o planes.
    Sobre las teorías de la Autonomía hay dos reglas esenciales:
    _Libertad (actuar independientemente)
    _Ser agente (actuar intencionadamente)
    Las acciones autonómicas se analizan en función a sus agentes, los cuales actúan: a) intencionadamente, b) con conocimiento, y c) en ausencias de influencias externas que pretenden controlar y determinar el acto.
    Algunas personas mantienen que la autonomía es incompatible con la autoridad de la iglesia, el estado o cualquier otra comunidad que legisle las decisiones de los individuos. Toda persona autónoma debe actuar sobre la base de sus propios criterios, y que dejarse someter o gobernar implica perderla.

    “Los amantes” de René Magritte, de 1928
    Una de las objeciones más importantes que el feminismo, desde sus primeras vertientes, ha sostenido frente a las teorías jurídicas, es que las categorías que identifican a los sujetos de derechos nunca son meramente descriptivas, sino normativas, y en tanto tales, excluyentes en alguna medida. Por ejemplo, el feminismo ha señalado que la visión del ser humano asumida como universal por los sistemas jurídicos, corresponde, más bien, a un determinado concepto de hombre, sus intereses y sus experiencias. Dicho de otro modo, la palabra “hombre” no sólo representa a los sujetos, sino que en alguna medida los construye, pues les asigna atributos y dispone determinadas opciones de acción para las personas. En la misma línea, algunas vertientes del feminismo han argumentado que la noción de “mujer” no refleja a todas las mujeres, sino que ha encubierto su diversidad social y cultural, caracterizando ciertos rasgos como paradigmáticos de la feminidad; es decir, esencializando a las mujeres.
    La crítica que el feminismo ha hecho al sujeto coincide en alguna medida con ciertos argumentos centrales del posmodernismo, e incluso puede hablarse de una vertiente posmoderna del feminismo. [1] La deconstrucción que el feminismo posmoderno ha hecho del sujeto implica reconocer que la pretensión de legitimidad presente en el derecho – tal como hace Hans Kelsen al recurrir a la figura de una norma fundamental- está continuamente permeada por relaciones de poder que configuran la realidad social. Así, los discursos sobre la legitimidad crean de hecho legitimidad y los discursos que describen a los sujetos de derecho crean las condiciones en las que dichos sujetos son capaces de erigirse como agentes con personalidad jurídica, autonomía y responsabilidad. [2] En otras palabras, como afirma Judith Butler, “el establecimiento de un conjunto de normas que están más allá del poder o de la fuerza, es en sí mismo una práctica conceptual poderosa y coactiva que sublima, disfraza y extiende su propio poder recurriendo a figuras de universalidad normativa”. [3]
    En esta misma línea, el feminismo posmoderno ha cuestionado la distinción, que desde el feminismo de la diferencia se ha hecho, entre el sexo y el género, la cual separa lo biológicamente dado y lo culturalmente construido, respectivamente. El feminismo posmoderno argumenta que establecer algo como “dado” –en este caso, lo biológico– determina a su vez el conjunto de posibilidades –en este caso, culturales– que se “abre” a partir de ahí. En otras palabras, dado que el cuerpo de las personas nunca es un “hecho bruto”, sino una situación siempre producto de la interpretación, el establecimiento del sexo biológico como lo “pre-discursivo” o “pre-cultural”, “debe ser entendido como el efecto del aparato de construcción cultural designado [a través de la palabra] género”. [4]
    Adicionalmente, el feminismo posmoderno no sólo entiende la autonomía del sujeto de manera contextual -es decir, que la autonomía no es absoluta, sino relativa a las situaciones en concreto-, ya que también considera que la autonomía se configura a través de actos de diferenciación que distinguen al sujeto de aquello que no es. Por ejemplo, el hombre es incapaz de comprenderse a sí mismo sin diferenciarse de la mujer; el hombre blanco sólo se identifica como tal en contraste con el hombre indígena; la mujer rica es incapaz de comprenderse a sí misma sino a través de la mujer pobre; la víctima no es nunca tal sino por oposición a quien la ofende y el acreedor no podría existir de no ser gracias al deudor. [5]
    En tal sentido, para algunas vertientes del posmodernismo el sujeto no es ni una base ni un producto del entramado de discursos jurídicos y políticos, sino la posibilidad permanente de dar un nuevo significado a la identidad de las personas. [6] Esto significa, por un lado, que la libertad de los agentes titulares de derechos no debe darse por sentada ya que no existe un sujeto único, sino una multiplicidad que varía en función de las condiciones que enfrenta y de las situaciones que vive. Por otro lado, la crítica del sujeto no implica necesariamente un rechazo de la libertad de las personas en tanto agentes: argumentar que un sujeto está constituido por ciertos mecanismos de poder no equivale necesariamente a decir que está determinado por ellos; al contrario, podría decirse que su constitución es la condición misma de su oportunidad de acción. [7] Así, para el feminismo posmoderno las categorías que otorgan personalidad jurídica se convierten en palabras de Butler en “terrenos en disputa”, a través de los cuales se articula la identidad de las personas y otros debates políticos en un régimen democrático.
    Para ejemplificar lo anterior, considérese el llamado “instinto maternal”, el cual ha servido de base para algunas disposiciones de derecho civil que otorgan la custodia de los hijos primordialmente a las madres, creando o reproduciendo así, no sólo las opciones –obligaciones y derechos– a los que se enfrentan los distintos sujetos, sino su identidad misma. [8] Suponer que existe cierta conexión natural y espontánea entre las madres y los hijos es una cuestión válida, pero no por ello debe desconocerse el esfuerzo y el compromiso que implica la crianza de éstos. El instinto maternal, tal como se concibe, no valora suficientemente la tarea de aprendizaje para el cuidado que viven las madres. Cuando la consideración de que, en general, las madres son más aptas que los padres para el cuidado de los menores es trasladada al ámbito del derecho civil, el derecho reproduce el estereotipo de que las mujeres están más capacitadas para las tareas del cuidado, asignándoles por ello una mayor responsabilidad en la crianza y educación de los hijos, y reprimiendo, simultáneamente, el “instinto paternal” de los hombres.
    Ante tal escenario, Judith Butler invita a preguntarse: ¿“qué posibilidades de movilización se producen sobre la base de las configuraciones existentes de discurso y poder”? [9] En este caso, ¿qué estrategias son viables para una mujer y un hombre que disputan jurídicamente la custodia de sus hijos?, ¿quién está legitimado para sostener qué argumentos ante los tribunales? Después de plantearse estas preguntas, la autora invita a cuestionarse la forma en la que los sujetos están constituidos socialmente. Siguiendo el mismo ejemplo, ¿cómo puede reinterpretarse la masculinidad de modo que incorpore la responsabilidad del cuidado de los hijos?, y ¿cómo puede reinterpretarse la feminidad de modo que no limite los derechos de las mujeres a la realización personal fuera del rol maternal?
    or ejemplo, el feminismo ha señalado que la visión del ser humano asumida como universal por los sistemas jurídicos, corresponde, más bien, a un determinado concepto de hombre, sus intereses y sus experiencias. Dicho de otro modo, la palabra “hombre” no sólo representa a los sujetos, sino que en alguna medida los construye, pues les asigna atributos y dispone determinadas opciones de acción para las personas. En la misma línea, algunas vertientes del feminismo han argumentado que la noción de “mujer” no refleja a todas las mujeres, sino que ha encubierto su diversidad social y cultural, caracterizando ciertos rasgos como paradigmáticos de la feminidad; es decir, esencializando a las mujeres.
    Sexualidad
    “Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.”
    Sexualidad según feministas
    La sexualidad no es histórica o un aspecto natural de nosotras/os, más bien es una construcción social y, como tal, afecta y se refleja continuamente en la vida diaria de mujeres y hombres. Pero esta construcción no es neutra, ni tampoco nace de consensos, sino que afecta a las mujeres de manera diferenciada de la de los varones, ya que para nosotras es algo que se nos impone de manera violenta y que nos asigna desde manos, ojos y voces masculinas, desde donde la “sexualidad femenina o de la mujer” no es más que una heterodesignación; entendiendo heterodesignación como una construcción de la sexualidad donde el sujeto de discurso es el varón. Y al serlo, la mujeres quedamos relegadas a la posición de objeto, no somos más que el agregado pasivo de una frase que busca dejarnos mudas. Y si alguna de nosotras no quiere resignarse a esta posición pasiva y heterodesignada, como estrategia de control, entre otras, lo que se hace es ubicarnos al otro extremo del discurso, ubicación también asignada desde el sujeto masculino, y es entonces cuando dejamos de ser mujeres buenas y pasamos a ser las locas, las putas, las cualquiera, las frustradas….

    Concepto de sexualidades

    La sexualidad es un universo complejo en el cual intervienen aspectos tanto biológicos, como psicológicos y sociales.
    La sexualidad engloba una serie de condiciones culturales, sociales, anatómicas, fisiológicas, emocionales, afectivas y de conducta, relacionadas con el sexo que caracterizan de manera decisiva al ser humano en todas las fases de su desarrollo.
    Encontrar una definición de sexualidad es una tarea difícil ya que la sexualidad hace referencia a un concepto multiforme, extenso, profundo y variadísimo de elementos que todos unidos forman el concepto de sexualidad como un todo.
    La sexualidad es un término dinámico.
    La sexualidad es vivida y entendida de modos diversos en a lo largo y ancho de la geografia mundial atendiendo a las diferentes culturas, ideales, modelos de sociedad y de educación.
    Además de este condicionante socio-cultural, debemos tener en cuenta que la sexualidad es un concepto dinámico que ha ido evolucionando de la mano de la Historia del ser humano.
    No podemos encajonar la sexualidad como algo estático y predecible, sino como un todo que envuelve la vida del hombre, que evoluciona a lo largo de la historia, y no sólo de la Historia en mayúsculas, sino también en la historia personal de cada individuo. La sexualidad nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos, y va moldeándose al ritmo de nuestras experiencias de vida, poniendo su sello en todo lo que vemos,

    Conclusión
    Observamos y detallamos de una manera amplia, sabiendo que estos temas de La Autonomía del Sujeto y La sexualidad son mucho más amplios.
    Los cuales a medida vallamos desarrollando la clase se le darán continuidad a los temas.

    Web_bliografia

    http://laciudaddelasdiosas.blogspot.com/2008/04/la-resignificacin-feminista-de-la.html
    http://www.wikipedia.com
    http://www.monografias.com

    Comentario por anna victoria lopez colindres — 06/03/2011 @ 05:32 | Responder


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