Estudios de la mujer Blog de Anarella Vélez

26/09/2010

PROGRAMA DE ACCIÓN DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE LA POBLACIÓN Y EL DESARROLLO, El Cairo, 1994

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PROGRAMA DE ACCIÓN DE LA CONFERENCIA INTERNACIONAL
SOBRE LA POBLACIÓN Y EL DESARROLLO, El Cairo, 1994
Primera Parte
Capitulo VII
DERECHOS REPRODUCTIVOS Y SALUD REPRODUCTIVA*
7.1. Este capitulo se orienta especialmente por los principios contenidos en el capitulo II, y en
particular por sus párrafos introductorias. A. Derechos reproductivos y salud reproductiva.
Bases para la acción
7.2. La salud reproductiva es un estado general de bienestar físico, mental y social, y no de mera
ausencia de enfermedades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema
reproductivo y sus funciones y procesos. En consecuencia, la salud reproductiva entraña la
capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad
para decidir hacerlo o no hacerlo, cuando y con que frecuencia. Esta ultimacondición lleva
implícito el derecho del hombre y la mujer a obtener información y de planificación de la familia
de su elección, así como a otros métodos para la regulación de la fecundidad que no estén
legalmente prohibidos, y acceso a métodos seguros, eficaces, asequibles y aceptables, el derecho
a recibir servicios adecuados de atención de la salud que permitan los embarazos y los partos sin
riesgos y den a las parejas las máximas posibilidades de tener hijos sanos. En consonancia con
esta definición de salud reproductiva, la atención de la salud reproductiva se define como el
conjunto de métodos, técnicas y servicios que contribuyen a la salud y al bienestar reproductivos
al evitar y resolver los problemas relacionados con la salud reproductiva. Incluye también la salud
sexual, cuyo objetivo es el desarrollo de la vida y de las relaciones personales y no meramente el
asesoramiento y la atención en materia de reproducción y de enfermedades de transmisión
sexual.
7.3. Teniendo en cuanta la definición que antecede, los derechos reproductivos abarcan ciertos
derechos humanos que ya están reconocidos en las leyes nacionales, en los documentos
internacionales sobre derechos humanos y en otros documentos pertinentes de las Naciones
Unidas aprobados por consenso. Esos derechos se basan en el reconocimiento del derecho básico
de todas las parejas e individuos a decir libre y responsablemente el numero de hijos, el
espaciamiento de los nacimientos y el intervalo entre estos y a disponer de la información y de los
medios para ello y el derecho a alcanzar el nivel mas elevado de salud sexual y reproductiva.
También incluye su derecho a adoptar decisiones relativas a la reproducción sin sufrir
discriminación, coacciones ni violencia, de conformidad con lo establecido en los documentos de
derechos humanos. En ejercicio de este derecho, las parejas y los individuos deben tener en
cuenta las necesidades de sus hijos nacidos y futuros y sus obligaciones con la comunidad. La
promoción del ejercicio responsable de esos derechos de todos deben ser la base primordial de las
políticas y programas estatales y comunitarios en la esfera de la salud reproductiva, incluida la
planificación de la familia. Como parte de este compromiso, se debe prestar plena atención, a la
promoción de relaciones de respeto mutuo e igualdad entre hombres y mujeres, y
particularmente a las necesidades de los adolescentes en materia de enseñanza y de servicios con
objeto de que puedan asumir su sexualidad de modo positivo y responsable. La salud
reproductiva esta fuera del alcance de muchas personas detodo el mundo a causa de factores
como:los conocimientos insuficientes sobre la sexualidad humana y la información y los servicios
insuficientes o de mala calidad en materia de salud reproductiva; la prevalecía de
comportamientos sexuales de alto riesgo; las practicas sociales discriminatorias; las actitudes
negativas hacia las mujeres y las niñas; y el limitado poder de decisión que tienen muchas
mujeres respecto de su vida sexual y reproductiva. En la mayoría de los países, los adolescentes
son particularmente vulnerables a causa de su falta de información y de acceso a los servicios
pertinentes. Las mujeres y los hombres de mas edad tienen problemas especiales en materia de
salud reproductiva, que no suelen encararse de manera adecuada.
7.4. La aplicación del presente Programa de Acción debe orientarse por esta definición amplia de
salud reproductiva, que incluye la salud sexual.
Objetivos
7.5. Los objetivos son:
(a) Asegurar el acceso a información amplia y fáctica y a una gama completa de servicios de
salud reproductiva, incluida la planificación de la familia, que sean accesibles, asequibles y
aceptables para todos los usuarios;
(b) Propiciar y apoyar decisiones responsables y voluntarias sobre la procreación y sobre métodos
libremente elegidos de planificación de la familia, así como sobre otros métodos que puedan
elegirse para la regulación de la fecundidad que no estén legalmente prohibidos, y asegurar el
acceso a la información, la educación y los medios necesarios;
(c) Atender a las necesidades cambiantes en materia de salud reproductiva durante todo el ciclo
vital, de un modo que respete la diversidad de circunstancias de las comunidades locales.
Medidas
7.6. Mediante el sistema de atención primaria de salud, todos los países deben esforzarse por que
la salud reproductiva este al alcance de todas las personas de edad apropiada lo antes posible y a
mas tardar para el año 2015. La atención de la salud reproductiva en el contexto de la atención
primaria de la salud debería abarcar, entre otras cosas: asesoramiento, información, educación,
comunicaciones y servicios en materia de planificación de la familia; educación y servicios de
atención prenatal, partos sin riesgos, y atención después del parto, en particular para la lactancia
materna y la atención de la salud maternoinfantil, prevención y tratamiento adecuado de la
infertilidad; interrupcion del embarazo de conformidad con lo indicado en el parrafo 8.25, incluida
la prevención del aborto y el tratamiento de sus consecuencias; tratamiento de las infecciones del
aparato reproductor, las enfermedades de transmisión sexual y otras afecciones de la salud
reproductiva; e información, educación y asesoramiento, según sea apropiado, sobre sexualidad
humana, la salud reproductiva y paternidad responsable. Se debería disponer en todos los casos
de sistemas de remision a servicios de planificación de la familia y de diagnostico y tratamiento de
las complicaciones del embarazo, el parto y el aborto, la infertilidad, las infecciones del aparato
reproductor, el cancer de mama y del aparato reproductor, las enfermedades de transmisión
sexual y el VIH/SIDA. La disuasion activa de practicas peligrosas como la mutilación genital de las
mujeres, también debería formar parte de los programas de atención de la salud reproductiva.
7.7. Se deberían preparar programas de atención de la salud reproductiva para atender a las
necesidades de las mujeres y las adolescentes en las que entranen la participación de la mujer en
la direccion, la planificación, la adopcion de decisiones, la gestion, la ejecución, la organizacion y
la evaluación de los servicios. Los gobiernos y otras organizaciones deberían adoptar medidas
activas para hacer que las mujeres estén incluidas en todos los niveles del sistema de atención de
la salud.
7.8. Se deberían elaborar programas innovadores para que todos los adolescentes y los hombres
adultos tengan acceso a información, asesoramiento y servicios de salud reproductiva. Esos
programas deben educar y facultar al hombre para que comparta por igual las responsabilidades
de la planificación de la familia y las labores domesticas y de crianza de los hijos y acepte la
responsabilidad de prevenir las enfermedades de transmisión sexual. Los programas deberían
llegar al hombre en su trabajo, en el hogar y en los lugares de esparcimiento. Con el apoyo y la
orientación de los padres, y de conformidad con la Convención sobre los Derechos del niño, se
debería llegar también a los muchachos y adolescentes en las escuelas, las organizaciones
juveniles y los lugares donde se reúnan. Acompañados de la información y el asesoramiento
necesarios, se deberían promover y hacer accesibles métodos de contracepción masculina
voluntarios y adecuados, así como métodos encaminados a prevenir las enfermedades de
transmisión sexual, incluido el SIDA.
7.9. Los gobiernos deberían promover una participación mucho mas amplia de la comunidad en
los servicios de atención de la salud reproductiva, descentralizando la gestion de los programas
de salud pública y formando asociaciones en cooperación con organizaciones locales no
gubernamentales y grupos privados de atención de la salud. Se debería alentar a participar en la
promoción de una mejor salud reproductiva a todos los tipos de organizaciones no
gubernamentales, incluidos los grupos locales de mujeres, los sindicatos, las cooperativas, los
programas para los jóvenes y los grupos religiosos.
7.10. Sin comprometer el apoyo internacional a los programas de los países en desarrollo, la
comunidad internacional debería, cuando se le solicite, examinar las necesidades de capacitación,
asistencia técnica y suministro de anticonceptivos a corto plazo de los países que están pasando
de una economía de administración centralizada a una economía de mercado, donde la salud
reproductiva es deficiente y en algunos casos esta empeorando. Al mismo tiempo, esos países
deberían dar mas prioridad a los servicios de salud reproductiva, incluida una amplia gama de
medios anticonceptivos, y deberían encarar la practica actual de recurrir al aborto para la
regulación de la fecundidad mediante la satisfacción de la necesidad de las mujeres de esos
países de contar con mejor información y mas opciones.
7.11. Los inmigrantes y las personas desplazadas en muchas partes del mundo tienen un acceso
limitado a la atención de la salud reproductiva y pueden estar expuestos a graves riesgos para su
salud y sus derechos reproductivos. Los servicios deben ser especialmente sensibles a las
necesidades de cada mujer y cada adolescente y tener en cuenta su situación, muchas veces de
impotencia, prestando particular atención a las que son victimas de violencia sexual.
B. Planificación de la familia
Bases para la acción
7.12. El propósito de los programas de planificación de la familia debe ser permitir a las parejas y
las personas decidir de manera libre y responsable el numero y el espaciamiento de sus hijos y
obtener la información y los medios necesarios para hacerlo, asegurándose de que ejerzan sus
opciones con conocimiento de causa y tengan a su disposición una gama completa de métodos
seguros y eficaces. El éxito de los programas de educación sobre cuestiones de población y
planificación de la familia en diversas situaciones demuestra que, dondequiera que estén, las
personas bien informadas actuaran responsablemente de acuerdo con sus propias necesidades y
las de su familia y comunidad. El principio de la libre elección basada en una buena información
es indispensable para el éxito a largo plazo de los programas de planificación de la familia. No
puede haber ninguna forma de coacción. En todas las sociedades hay numerosos incentivos e
impedimentos sociales y económicos que influyen en las decisiones sobre la procreación y el
numero de hijos. En este siglo, muchos gobiernos han ensayando el uso de sistemas de incentivos
y desincentivos a fin de disminuir o elevar la fecundidad. La mayoría de esos sistemas apenas han
repercutido en la fecundidad y en algunos casos han sido contraproducentes. Los objetivos
gubernamentales de planificación de la familia deberían definirse en función de las necesidades
insatisfechas de información y servicios. Los objetivos demográficos, aunque sean un propósito
legitimo de las estrategias estatales de desarrollo, no deberían imponerse a los proveedores de
servicios de planificación de la familia en forma de metas o de cuotas para conseguir clientes.
7.13 En los últimos 30 años, la disponibilidad creciente de métodos anticonceptivos modernos y
mas seguros, aunque en algunos aspectos sigue siendo insuficiente, ha ofrecido mayores
oportunidades para la elección individual y la adopcion responsable de decisiones en materia de
reproducción en gran parte del mundo. Actualmente, alrededor del 55% de las parejas de las
regiones en desarrollo utilizan algún método de planificación de la familia. Esa cifra representa un
aumento de casi cinco veces desde el decenio de 1960. Los programas de planificación de la
familia han contribuido considerablemente al descenso de las tasas medias de fecundidad de los
países en desarrollo, que han pasado de seis a siete hijos por mujer en el decenio de 1960 a entre
tres y cuatro actualmente. Sin embargo, muchos métodos modernos de planificación de la familia
siguen fuera del alcance de no menos de 350 millones de parejas en todo el mundo, muchas de
las cuales desean espaciar o evitar los embarazos. Las encuestas sugieren que aproximadamente
120 millones de mujeres mas en todo el mundo estarían utilizando actualmente un método
moderno de planificación de la familia si contaran con información mas precisa y servicios
accesibles, y si sus parejas, familias extensas y comunidades les prestaran mas apoyo. Esas cifras
no incluyen a los solteros sexualmente activos, cada vez mas numerosos, que desean y necesitan
información y servicios. Durante el decenio de 1990, el numero de parejas en edad de procrear
aumentara a razón de unos 18 millones al año. Para atender sus necesidades y colmar las
grandes lagunas en los servicios, la planificación de la familia y el suministro de anticonceptivos
deberán aumentar muy rápidamente durante los próximos años. La calidad de los programas de
planificación de la familia a menudo guarda relación directa con el nivel y la continuidad del uso
de anticonceptivos y con el crecimiento de la demanda de servicios. Los programas de
planificación de la familia dan mejor resultado cuando forman parte de programas mas amplios de
salud reproductiva – o están vinculados a estos – que se ocupan de necesidades sanitarias
estrechamente relacionadas y cuando las mujeres participan plenamente en el diseño, la
prestación, la gestion y la evaluación de los servicios.
Objetivos
7.14 Los objetivos son:
(a) Ayudar a las parejas y a las personas a alcanzar sus objetivos de procreación en un marco que
favorezca condiciones optimas de salud, responsabilidad y bienestar de la familia, y que respete la
dignidad de todas las personas y su derecho a elegir el numero de hijos, su espaciamiento y el
momento de su nacimiento;
(b) Prevenir los embarazos no deseados y reducir la incidencia de los embarazos de alto riesgo y
la morbilidad y mortalidad;
(c) Poner servicios de planificación de la familia de buena calidad y aceptables al alcance y
disposición de cuantos los necesitan y desean, manteniendo su carácter confidencial;
(d) Mejorar la calidad de los servicios de asesoramiento, información, educación y comunicaciones
en materia de planificación de la familia;
(e) Lograr que los hombres participen mas y asuman una mayor responsabilidad practica en la
planificación de la familia;
(f) Promover la lactancia materna para favorecer el espaciamiento de los nacimientos.
Medidas
7.15. Los gobiernos y la comunidad internacional deberían utilizar todos los medios de que
disponen para apoyar el principio de la libertad de elección en la planificación de la familia.
7.16 Todos los países deberían, en el curso de los próximos años, evaluar la magnitud de las
necesidades nacionales no atendidas de servicios de planificación de la familia de buena calidad y
su integración en el contexto de la salud reproductiva, prestando especial atención a los grupos
mas vulnerables y desatendidos de la población. Todos los países deberían adoptar medidas para
satisfacer las necesidades de planificación de la familia de su población lo antes posible, en todo
caso para el año 2015, y deberían tratar de proporcionar acceso universal a una gama completa
de métodos seguros y fiables de planificación de la familia y a servicios conexos de salud
reproductiva que no estén legalmente permitidos. El objetivo seria ayudar a las parejas y a los
individuos a alcanzar sus objetivos de procreación y brindarles todas las oportunidades de ejercer
su derecho a tener hijos por elección.
7.17 Se insta a los gobiernos, a todos los niveles, a que implanten sistemas de supervisión y
evaluación de servicios orientados hacia el usuario, con miras a detectar, prevenir y controlar
abusos por parte de los directores y proveedores de los servicios de planificación de la familia y a
asegurar el mejoramiento constante de la calidad de los servicios. Con este fin, los gobiernos
deberían garantizar la conformidad con los derechos humanos y la observancia de las normas
éticas y profesionales en la prestación de los servicios de planificación de la familia y otros
servicios conexos de salud reproductiva con el fin de asegurar el consentimiento responsable,
voluntario e informado y también con respecto a la prestación de los servicios. Deberían
proporcionarse técnicas de fecundación in vitro de conformidad con directrices éticas y normas
medicas apropiadas.
7.18 Las organizaciones no gubernamentales deberían desempeñar un papel activo en la
movilización del apoyo de la comunidad y la familia, contribuir al aumento de la accesibilidad y
aceptabilidad de los servicios de salud reproductiva, incluida la planificación de la familia y
cooperar con los gobiernos en el proceso de preparación y prestación de la atención, sobre la base
de la elección bien informada, y deberían ayudar a supervisar los programas de los sectores
publico y privado, incluidos los suyos propios.
7.19 Como parte del esfuerzo encaminado a satisfacer las necesidades no atendidas, todos los
países deberían tratar de individualizar y eliminar todas las barreras importantes que todavía
existan para la utilización de los servicios de planificación de la familia. Algunas de estas barreras
se relacionan con la insuficiencia, mala calidad y alto costo de los servicios de planificación de la
familia existentes. Las organizaciones públicas, privadas y no gubernamentales de planificación de
la familia deberían plantearse como objetivo eliminar todas las barreras relacionadas con
programas que impiden la aplicación de la planificación de la familia para el año 2005 mediante el
nuevo diseño o la ampliación de la información y de los servicios y otros métodos a fin de
aumentar las posibilidades de las parejas y de las personas de adoptar decisiones libres e
informadas sobre el numero y el espaciamiento de sus hijos y el momento de su nacimiento y
para protegerse de las enfermedades de transmisión sexual.
7.20 Específicamente, los gobiernos deberían obrar de modo que resultara mas fácil para las
parejas y las personas asumir la responsabilidad de su propia salud reproductiva eliminando las
barreras legales, medicas, clínicas y reglamentarias innecesarias a la información y al acceso a los
servicios y métodos de planificación de la familia.
7.21 Se insta a todos los dirigentes políticos y de la comunidad a desempeñar un papel visible,
enérgico y sostenido en la promoción y legitimización del suministro y la utilización de servicios de
planificación de la familia y de salud reproductiva. Se insta a los gobiernos, a todos los niveles, a
que proporcionen un ambiente propicio para el suministro por todos los conductos posibles, en el
sector publico y en el privado, de servicios e información de buena calidad en materia de
planificación de la familia y de salud reproductiva. Por ultimo, los dirigentes y legisladores de
todos los niveles deben traducir su apoyo publico a la salud reproductiva, incluida la planificación
de la familia, en asignaciones suficientes de recursos presupuestarios, humanos y administrativos
para contribuir a atender las necesidades de quienes no pueden pagar el precio completo de los
servicios.
7.22 Se alienta a los gobiernos a que concentren la mayor parte de sus esfuerzos en el logro de
sus objetivos de población y desarrollo mediante la educación y medidas voluntarias, en vez de
recurrir a sistemas de incentivos y desincentivos.
7.23 En los años venideros, todos los programas de planificación de la familia deben esforzarse de
modo significativo por mejorar la calidad de la atención. Entre otras medidas, los programas
deberían:
(a) Reconocer que los métodos apropiados para las parejas y las personas varían según la edad,
el numero de partos, el tamaño de la familia, la preferencia y otros factores, y velar por que
mujeres y hombres tengan información sobre la mayor gama posible de métodos inocuos y
eficaces de planificación de la familia y acceso a ellos, para que puedan tomar decisiones libres y
bien informadas;
(b) Proporcionar información accesible, completa y precisa sobre los diversos métodos de
planificación de la familia, que incluya sus riesgos y beneficios para la salud, los posibles efectos
secundarios y su eficacia para prevenir la propagación del VIH/SIDA y otras enfermedades de
transmisión sexual;
(c) Hacer que los servicios sean mas seguros, asequibles y accesibles para el usuario y velar,
mediante sistemas logísticas mejorados, por un suministro suficiente y continuo de productos
anticonceptivos esenciales de alta calidad. Se debería asegurar la confidencialidad;
(d) Ampliar y mejorar la capacitación formal e informal en atención de la salud reproductiva y
planificación de la familia de todos los proveedores de atención sanitaria, instructores y
administradores de salud, incluida la capacitación en comunicaciones y orientación interpersonal;
(e) Asegurar una atención complementaria adecuada, incluido el tratamiento de los efectos
secundarios de la utilización de anticonceptivos;
(f) Asegurar la disponibilidad local de servicios conexos de salud reproductiva o el establecimiento
de procedimientos de remision adecuados;
(g) Además de las medidas cuantitativas de los resultados, dar mayor importancia a las medidas
cualitativas que tienen en cuenta las perspectivas de los usuarios actuales y posibles de los
servicios, a través de medios como los sistemas eficaces de información para la gestion y las
técnicas de encuesta para la evaluación oportuna de los servicios;
(h) Los programas de planificación de la familia y salud reproductiva deberían hacer hincapié en la
lactancia materna y en los servicios de apoyo que pueden contribuir a la vez al espaciamiento de
los nacimientos, a la mejora de la salud de la madre y del hijo y al descenso de la mortalidad
infantil.
7.24. Los gobiernos deberían tomar medidas oportunas para ayudar a las mujeres a evitar el
aborto, que en ningún caso debería promoverse como método de planificación de la familia, y
proporcionar en todos los casos un trato humanitario y orientación a las mujeres que han
recurrido al aborto.
7.25. A fin de atender el considerable aumento de la demanda de anticonceptivos en el futuro, en
particular durante el próximo decenio, la comunidad internacional debería proceder
inmediatamente a establecer un sistema eficaz de coordinación y servicios mundiales, regionales
y subregionales para la adquisición de anticonceptivos y otros productos indispensables para los
programas de salud reproductiva de los países en desarrollo y de los países con economías en
transición. La comunidad internacional debería también considerar medidas tales como la
transferencia a los países en desarrollo de tecnología que les permita producir y distribuir
anticonceptivos de alta calidad y otros productos esenciales para los servicios de salud
reproductiva, a fin de reforzar la autosuficiencia de esos países. A petición de los países
interesados, la Organización Mundial de la Salud (OMS) debería continuar proporcionando
asesoramiento sobre la calidad, seguridad y eficacia de los métodos de planificación de la familia.
7.26. La prestación de servicios de salud reproductiva no debería limitarse al sector publico sino
que debería también incluir al sector privado y las organizaciones no gubernamentales, de
acuerdo con las necesidades y recursos de sus comunidades, y también, llegado el caso,
estrategias eficaces para la recuperación de los costos y la prestación de servicios, incluida la
comercialización de asuntos sociales y los servicios basados en la comunidad. Se deberían hacer
esfuerzos especiales por mejorar la accesibilidad a través de servicios de divulgación.
C. Enfermedades de transmisión sexual y prevención del virus de inmunodeficiencia humana (VIH)
Bases para la acción
7.27 La incidencia mundial de las enfermedades de transmisión sexual es alta y sigue
aumentando. La situación ha empeorado considerablemente con la aparición de la epidemia del
VIH. Aunque la incidencia de algunas enfermedades de transmisión sexual se ha estabilizado en
algunas partes del mundo, el numero de casos ha aumentado en muchas regiones.
7.28 Las desventajas económicas y sociales de la mujer la hacen especialmente vulnerable a las
enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH; es ejemplo de esto, su vulnerabilidad al
comportamiento sexual imprudente de sus parejas. En la mujer, los síntomas de las infecciones
de transmisión sexual no suelen ser aparentes, lo que hace que su diagnostico sea mas difícil que
en el hombre, y las consecuencias para la salud suelen ser mas graves e incluyen en particular, el
riesgo incrementado de infecundidad y de embarazo ectópico. El riesgo de transmisión del varón
infectado a la mujer es también mas elevado que a la inversa, y a muchas mujeres les resulta
imposible tomar medidas para protegerse.
Objetivo
7.29 El objetivo es prevenir las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, reducir
su incidencia y proceder a su tratamiento, así como prevenir las complicaciones de las
enfermedades de transmisión sexual, como la infertilidad, prestando especial atención a las
jóvenes y a las mujeres.
Medidas
7.30 Los programas de salud reproductiva deberían intensificar sus esfuerzos de prevención,
diagnostico y tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual y de otras infecciones del
aparato reproductivo, especialmente al nivel de atención primaria. Se deberían hacer esfuerzos
especiales para llegar hasta quienes no tienen acceso a los programas de atención de la salud
reproductiva.
7.31 Todos los proveedores de servicios de salud, incluidos los que se ocupan de la planificación
de la familia, deberían recibir formación especializada sobre la prevención y el diagnostico de
enfermedades de transmisión sexual y sobre la prestación de servicios de asesoramiento a ese
respecto, en particular en relación con las infecciones que afectan a las mujeres y los jóvenes,
incluido el VIH/SIDA.
7.32 La información, educación y orientación sobre una conducta sexual responsable y sobre la
prevención eficaz de las enfermedades de transmisión sexual incluido el VIH deberían formar
parte de todos los servicios de atención de la salud reproductiva.
7.33 La promoción y el suministro y la distribución fiables de preservativos de buena calidad
deberían convertirse en elementos integrantes de los servicios de atención de la salud
reproductiva. Todas las organizaciones internacionales pertinentes, especialmente la Organización
Mundial de la Salud, deberían aumentar considerablemente su adquisición de preservativos. Los
gobiernos y la comunidad internacional deberían proporcionar todos los medios necesarios para
reducir la propagación y la tasa de transmisión de la infección con el VIH/SIDA.
D. Sexualidad humana y relaciones entre los sexos
Bases para la acción
7.34 La sexualidad humana y las relaciones entre los sexos están estrechamente vinculadas e
influyen conjuntamente en la capacidad del hombre y la mujer de lograr y mantener la salud
sexual y regular su fecundidad. La relación de igualdad entre hombres y mujeres en la esfera de
las relaciones sexuales y la procreación, incluido el pleno respeto de la integridad física del cuerpo
humano exige el respeto mutuo y la voluntad de asumir la responsabilidad personal de las
consecuencias de la conducta sexual. La conducta sexual responsable, la sensibilidad y la equidad
en las relaciones entre los sexos, particularmente cuando se inculca durante los años formativos,
favorecen y promueven las relaciones de respeto y armonía entre el hombre y la mujer.
7.35 La violencia contra la mujer, en particular la violencia domestica y la violación, están
sumamente extendidas y cada vez son mas las mujeres expuestas al SIDA y a otras
enfermedades de transmisión sexual como resultado de la conducta sexual imprudente de sus
parejas. En varios países, las practicas tradicionales encaminadas a controlar la sexualidad de la
mujer han sido causa de grandes sufrimientos. Entre ellas se encuentra la practica de la
mutilación de los genitales femeninos, que constituye una violación de derechos fundamentales y
un riesgo que afecta a las mujeres en su salud reproductiva durante toda la vida.
Objetivos
7.36 Los objetivos son:
(a) Promover el desarrollo adecuado de una sexualidad responsable que permita el
establecimiento de relaciones de equidad y respeto mutuo entre ambos sexos y contribuya a
mejorar la calidad de la vida de las personas;
(b) Velar por que el hombre y la mujer tengan acceso a la información, la educación y los
servicios necesarios para lograr una buena salud sexual y ejercer sus derechos y
responsabilidades en lo tocante a la procreación.
Medidas
7.37. Se debería prestar apoyo a actividades y servicios en materia de educación sexual integrada
para los jóvenes, con la asistencia y orientación de sus padres y en consonancia con la
Convención sobre los Derechos del Niño, y hacer hincapié en la responsabilidad de los varones en
cuanto a su propia salud sexual y su fecundidad, ayudándoles a ejercer esa responsabilidad. Las
actividades educacionales deberían comenzar en la unidad familiar, la comunidad y las escuelas a
una edad apropiada, pero también deberán abarcar a los adultos, en particular a los hombres, a
través de la enseñanza no académica y mediante diversas actividades con base en la comunidad.
7.38 En vista de la necesidad urgente de evitar los embarazos no deseados, de la rápida
propagación del SIDA y otras enfermedades de transmisión sexual, y de la prevalecía de la
violencia y el abuso sexuales, los gobiernos deberían formular las políticas nacionales sobre la
base de una mejor comprensión de la necesidad de una sexualidad humana responsable y de las
realidades actuales en cuanto al comportamiento sexual.
7.39 Debería alentarse y apoyarse, por medio de programas educativos a nivel nacional y de la
comunidad, el debate activo y abierto acerca de la necesidad de proteger a las mujeres, los
jóvenes y los niños contra todo tipo de abusos, inclusive el abuso sexual, la explotación, el trafico
para fines sexuales y la violencia. Los gobiernos deberían establecer las condiciones y
procedimientos necesarios para alentar a las victimas a comunicar toda violación de sus derechos.
Deberíanpromulgarse cuando no existan, difundirse en forma explicita, reforzarse y aplicarse
leyes encaminadas para hacer frente a esos problemas, y deberían proporcionarse servicios
apropiados de rehabilitación. Los gobiernos también deberían prohibir la producción y el comercio
de material pornográfico infantil.
7.40 Los gobiernos y las comunidades deberían adoptar con carácter urgente medidas para poner
fin a la practica de la mutilación genital de la mujer y proteger a las mujeres y niñas contra todas
las practicas peligrosas de esa índole. Las medidas encaminadas a eliminar esa practica deberían
incluir programas eficaces de divulgación en la comunidad, en los que participen los dirigentes
religiosos y locales, y que incluyan educación y orientación acerca de sus efectos sobre la salud de
las niñas y mujeres, así como tratamiento y la rehabilitación apropiados para las que hayan
sufrido una mutilación. Los servicios deberían incluir la orientación de las mujeres y los hombres
con miras a desalentar dicha practica.
E. Los adolescentes
Bases para la acción
7.41 Hasta ahora los servicios de salud reproductiva existentes han descuidado en gran parte las
necesidades en esta esfera de los adolescentes como grupo. La respuesta de las sociedades a las
crecientes necesidades de salud reproductiva de los adolescentes debería basarse en información
que ayude a estos a alcanzar el grado de madurez necesario para adoptar decisiones en forma
responsable. En particular, deberían facilitarse a los adolescentes información y servicios que les
ayudaran a comprender su sexualidad y a protegerse contra los embarazos no deseados, las
enfermedades de transmisión sexual y el riesgo subsiguiente de infecundidad. Ello debería
combinarse con la educación de los hombres jóvenes para que respeten la libre determinación de
las mujeres y compartan con ellas la responsabilidad en lo tocante a la sexualidad y la
procreación. Esta actividad es especialmente importante para la salud de las jóvenes y de sus
hijos, para la libre determinación de las mujeres y, en muchos países, para los esfuerzos
encaminados a reducir el impulso del crecimiento demográfico. La maternidad a edad muy
temprana entraña un riesgo de muerte materna muy superior a la media, y los hijos de madres
jóvenes tienen niveles mas elevados de morbilidad y mortalidad. El embarazo a edad temprana
sigue siendo un impedimento para mejorar la condición educativa, económica y social de la mujer
en todas partes del mundo. Sobre todo en el caso de las jóvenes, el matrimonio y la maternidad a
edad temprana limitan en alto grado las oportunidades de educación y empleo, y es probable que
produzcan efectos negativos a largo plazo sobre la calidad de la vida de ellas mismas y de sus
hijos.
7.42 Las escasas oportunidades educacionales y económicas y la explotación sexual son factores
importantes en los elevados niveles de embarazos entre las adolescentes. Tanto en los países
desarrollados como en los países en desarrollo, las adolescentes de bajos ingresos a las que
aparentemente se ofrecen pocas oportunidades en la vida tienen escasos alicientes para evitar el
embarazo y la maternidad.
7.43 En muchas sociedades, los adolescentes se ven sometidos a presiones para tener relaciones
sexuales. Las jóvenes, en particular las adolescentes de familias de bajos ingresos, son
especialmente vulnerables. Los adolescentes sexualmente activos de ambos sexos se exponen a
un riesgo cada vez mayor de contraer y propagar enfermedades de transmisión sexual, en
particular el VIH/SIDA, y suelen estar mal informados sobre la forma de protegerse. Se ha
demostrado que los programas para adolescentes tienen una eficacia máxima cuando consiguen
su plena participación en la definición de sus necesidades en materia de salud sexual y
reproductiva y en la elaboración de programas que respondan a esas necesidades.
Objetivos
7.44 Los objetivos son:
(a) Abordar las cuestiones relativas a la salud sexual y reproductiva en la adolescencia, en
particular los embarazos no deseados, el aborto en malas condiciones20 y las enfermedades de
transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, mediante el fomento de una conducta reproductiva y
sexual responsable y sana, inclusive la abstinencia voluntaria y la prestación de servicios
apropiados, orientación y asesoramiento claramente apropiados para ese grupo de edad;
(b) Reducir sustancialmente todos los embarazos de adolescentes.
Medidas
7.45 Reconociendo los derechos y responsabilidades de los padres y otras personas legalmente
responsables de los adolescentes de dar a estos, de una manera coherente con la capacidad en
evolución de los adolescentes, orientación y guía apropiadas en cuestiones sexuales y
reproductivas, los países deben asegurar que los programas y las actitudes de los proveedores de
servicios de salud no limiten el acceso de los adolescentes a los servicios apropiados y a la
información que necesiten, incluso información sobre enfermedades de transmisión sexual y sobre
abusos sexuales. Al hacerlo, y con el fin de hacer frente, entre otras cosas, a los abusos sexuales,
esos servicios deben salvaguardar los derechos de los adolescentes a la intimidad, la
confidencialidad, el respeto y el consentimiento basado en una información correcta, y respetar
los valores culturales y las creencias religiosas. En este contexto, los países deberían eliminar,
cuando correspondiera, los obstáculos jurídicos, normativos y sociales que impiden el suministro
de información y servicios de salud reproductiva a los adolescentes.
7.46 Los países, con la asistencia de la comunidad internacional, deberían proteger y promover
los derechos de los adolescentes a la educación, la información y la asistencia en materia de la
salud reproductiva, y reducir considerablemente el numero de embarazos entre las adolescentes.
7.47 Se exhorta a los gobiernos a que, en colaboración con las organizaciones no
gubernamentales, atiendan las necesidades especiales de los adolescentes y establezcan
programas apropiados para responder a ellas. Esos programas deben incluir mecanismos de
apoyo para la enseñanza y orientación de los adolescentes en las esferas de las relaciones y la
igualdad entre los sexos, la violencia contra los adolescentes, la conducta sexual responsable, la
planificación responsable de la familia, la vida familiar, la salud reproductiva, las enfermedades de
transmisión sexual, la infección por el VIH y la prevención del SIDA. Deberían establecerse
programas para la prevención y el tratamiento de los casos de abuso sexual y de incesto, así
como otros servicios de salud reproductiva. Esos programas deberían facilitar información a los
adolescentes y hacer un esfuerzo consciente para consolidar valores sociales y culturales
positivos. Los adolescentes sexualmente activos requerirán información, orientación y servicios
especiales en materia de planificación de la familia, y las adolescentes que queden embarazadas
necesitaran apoyo especial de sus familias y de la comunidad durante el embarazo y para el
cuidado de sus hijos. Los adolescentes deben participar plenamente en la planificación, la
prestación y la evaluación de la información y los servicios, teniendo debidamente en cuenta la
orientación y las responsabilidades de los padres.
7.48 Los programas deberían llegar y capacitar a todas las personas que estén en condiciones de
dar orientación a los adolescentes en relación con un comportamiento sexual y reproductivo
responsable, en particular los padres y las familias, así como las comunidades, las instituciones
religiosas, las escuelas, los medios de información, y los grupos de la misma edad e intereses. Los
gobiernos y las organizaciones no gubernamentales deberían promover programas encaminados a
instruir a los padres a fin de mejorar la interacción de estos con sus hijos y permitirles cumplir
mejor sus deberes educativos en apoyo del proceso de maduración de sus hijos, sobre todo en las
esferas de la conducta sexual y la salud reproductiva.
* La Santa Sede expreso una reserva general sobre este capitulo. La reserva debe interpretarse a la luz de la
declaración formulada por el representante de la Santa Sede en la 14a sesión plenaria, celebrada el 13 de
septiembre de 1994.

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3 comentarios »

  1. muchas gracias. muy interesante este estudio, se los agradesco …

    Comentario por Teresa Estrada Angulo — 09/10/2015 @ 16:51 | Responder

  2. […] [2] Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, el Cairo, 1994. Primera parte. Capitulo VII. Derechos reproductivos y salud reproductiva. Disponible en https://estudiosdelamujer.wordpress.com/2010/09/26/programa-de-accion-de-la-conferencia-internacional… […]

    Pingback por Salud derechos reproductivos — 21/06/2013 @ 00:07 | Responder

  3. It’s going to be ending of mine day, except before finish I am reading this great paragraph to improve my experience.

    Comentario por payday loans — 11/06/2013 @ 23:33 | Responder


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