Estudios de la mujer Blog de Anarella Vélez

17/09/2010

INTRODUCCION. LA MUJERY EL GENERO EN LA ECONOMIA: UN PANORAMA GENERAL

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INTRODUCCION.
LA MUJERY EL GENERO EN LA ECONOMIA:
UN PANORAMA GENERAL
Lourdes Beneria*
Una razon para estudiar Economia es
el evitar ser enganados por los economistas
Joan Robinson1
Introduccion
El gran aumento de los estudios feministas en los ultimos treinta anos ha tenido un
impacto indiscutible en las diversas disciplinas. Dicho impacto ha dado lugar a
numerosas preguntas con frecuencia consideradas problematicas, fuera de lugar,
arriesgadas o molestas. Las definiciones tradicionales se han visto cuestionadas y se han
extendido los limites del conocimiento, interpelando y trabajando los temas de genero
antes excluidos de las teorias aceptadas. Tanto en las humanidades como en las ciencias
sociales mas blandas, este proceso ha transformado el tipo de investigaciones hechas,
las disciplinas mismas, y los programas de estudio. Aunque quizas menos, tambien ha
significado un desafio para la economia y las ciencias duras. En todo caso, dado que ha
cuestionado los antiguos principios, no ha sido ser una tarea sencilla. Tal como explica
la filosofa Elizabeth Minnich (1990):
Los viejos errores, exclusiones y jerarquias no son ásoloâ conceptuales;
manifiestan y perpetuan la jerarquia articulada en las relaciones intra-psiquicas,
educacionales, sociales, historicas y politicas las cuales tienen serias
consecuencias (p. 160).
Esta ájerarquia articuladaâ es especialmente notoria en el campo de la economia
que tiende a privilegiar el pensamiento ortodoxo y a excluir las alternativas heterodoxas
a traves de diversos mecanismos tales como los contenidos de los programas de estudio,
los criterios de seleccion de articulos para publicar en las revistas especializadas, la
designacion de quienes participan en distintas actividades, etc. Este proceso de
seleccion incluye la definicion estrecha del campo de la economia, con muy poca
apertura a cuestiones epistemologicas o investigaciones interdisciplinarias. Ello incluye
* Copyright 2004 de áGender, Development and Globalizationâ, por Lourdes Beneria. Reproducido con
permiso de Routledge/Taylor & Francis Books, Inc. Documento traducido del ingles por Veronica
Torrecillas.
1 Economic heresies: some old fashioned questions in economic theory. Nueva York: Macmillan, 1971.
tambien la frecuente asociacion del árigorâ en la investigacion con el analisis
matematico y cuantitativo. Asi, toda apertura o transformacion de nuestra disciplina
supone una ardua tarea ya que aborda practicas profundamente arraigadas y desafia las
áformas de saberâ, de elaborar teoria y de áhacer cienciaâ.
Aunque el analisis feminista ha ido penetrando en el campo de la economia,
hasta ahora ha demostrado ser la ciencia social menos permeable a los desafios
planteados por el feminismo. Esto puede parecer extrano dado que, por un lado, las
voces de las economistas feministas se han dejado escuchar dentro de la profesion y, por
otra parte la economia se ha ocupado extensamente de los temas de mujeres. No
obstante, estos esfuerzos no han tenido demasiado impacto en el analisis economico, en
el sentido de que el genero como categoria de analisis haya transformado la disciplina y
alterado algunos de sus supuestos fundamentales por lo general androcentricos .como
ha sido el caso por ejemplo de la historia, la filosofia, antropologia, psicologia, la
literatura y el arte. El punto de inflexion mas evidente en el campo de la economia
puede ubicarse a finales de la decada de 1980 y principios de la de 1990 aunque ha sido
un proceso paulatino y basado en un trabajo anterior realizado a partir de los anos 1960
y 1970. La transformacion no ha sido una tarea facil; la economia tradicional,
acostumbrada a su hegemonia, es reticente a admitir la importancia del genero como
categoria central de analisis con impacto en la construccion de conocimiento empirico y
teorico. Tal como ha dicho humoristicamente Don McCIoskey (ahora Deidre
McCIoskey) refiriendose a los economistas neoclasicos:
Entre los economistas, estos son una pandilla de motociclistas enfundados en
cuero, ufanandose ruidosamente con sus ideas inamovibles, rechazando las
manifestaciones de afecto. Por eso no les gusta que les digan que se comporten
de manera mas femenina (Ferber y Nelson, eds., 1993, p. 76).
Lo que sigue es una resena de la incorporacion gradual de los temas relacionados
con las mujeres en el campo de la economia y del genero como categoria del analisis
economico. No se trata de un trabajo exhaustivo sobre el tema, sino mas bien de brindar
un panorama general de este proceso de integracion de las dimensiones de genero en la
disciplina.
Genero y analisis economico
El analisis economico tiene una historia de incorporacion de los temas de mujeres. Ello
incluyo, empezando durante la decada de 1930, el estudio de las causas de las
diferencias salariales entre hombres y mujeres, asi como los trabajos sobre la
produccion domestica y el uso del tiempo en las decadas de 1960 y 1970. La ápolemica
sobre la igualdad salarialâ que se dio en Gran Bretana en la decada de 1930 entre
economistas varones, con la notable excepcion de Joan Robinson, tuvo como objetivo
comprender las razones que subyacen a los diferenciales de salarios entre hombres y
mujeres. Ya en 1918, la feminista inglesa Millicent Fawcett habia discutido este tema,
que atrajo la atencion de nombres como F.Y. Edgeworth, A.C. Pigou, J.R. Hicks y R.F.
Harrod entre otros (Madden, 1972). La polemica giraba en torno a la determinacion de
los salarios bajo condiciones de competencia imperfecta, enfasis que, como ha indicado
Janice Madden, fue reemplazado por el supuesto de competencia perfecta en los
modelos neoclasicos de discriminacion durante el periodo que siguio a la Segunda
Guerra Mundial. De todos modos, ambos periodos tuvieron una caracteristica en comun
que consistia en el analisis de las desigualdades entre hombres y mujeres centrado en el
estudio de las dinamicas del mercado en lugar de enfocarlo sobre, por ejemplo, el papel
de la dimension de genero y la desigualdad en las relaciones de poder. El concepto de
construccion social del genero y su vinculo con el analisis economico aun no habia
surgido.
Modelos neoclasicos
En la decada de 1950, la economia neoclasica fue pionera en los trabajos orientados a
lograr una mejor comprension de las razones detras de la participacion de las mujeres en
la fuerza laboral. Los estudios de Jacob Mincer y otros economistas del trabajo
comenzaron a explicar el incremento de este fenomeno en un momento en que el
ingreso familiar estaba aumentando (normalmente se supone que el áefecto rentaâ del
ingreso familiar esta negativamente correlacionado con la oferta de trabajo). Es decir,
era necesario explicar por que las mujeres se sumaban a la fuerza laboral en grandes
numeros si las familias se encontraban en situaciones economicamente mas favorables.
La respuesta a este interrogante se explico mediante el áefecto sustitucionâ generado
por el incremento en el coste de oportunidad de permanecer en el hogar; el aumento en
los salarios como resultado del crecimiento economico de ese periodo habia creado un
incentivo economico para que las mujeres buscaran un trabajo remunerado. Se sostenia
que el efecto de sustitucion superaba al áefecto rentaâ que estimulaba a las mujeres a
permanecer en el hogar: el balance creaba un incentivo para participar en la mano de
obra remunerada. Cabe mencionar que esta fue la decada descrita por Betty Friedan en
su libro La mistica de la feminidad [Feminine Mystique] donde detallaba los diversos
problemas con los que se enfrentaban las amas de casa en la sociedad estadounidense de
aquel momento. La descripcion de Friedan sobre la opresion de las mujeres y las
frustraciones de las amas de casa contrastaba con el estricto analisis economico de los
costos de oportunidad del modelo de Mincer. El contraste entre los dos enfoques podria
tomarse como un simbolo de la labor que quedaba por hacer si las cuestiones feministas
planteadas por Friedan iban a ser incluidas en el analisis economico; se necesitaba
mucho mas que los modelos rigidos del analisis estrictamente economico.
Los estudios de Mincer y de otros economistas representaron la transicion hacia
un mayor interes del analisis economico sobre la esfera domestica. Constituyeron un
paso importante para la inclusion del trabajo realizado por las mujeres en la economia
tradicional. En la decada de los 1960, se sumaron a este proceso las reflexiones de Gary
Becker y otros teoricos del capital humano que constituyeron la escuela de la Nueva
Economia Domestica (New Household Economics). Su enfoque, se caracterizaba por la
aplicacion de conceptos neoclasicos a modelos de produccion domestica y utilizaba el
analisis de la distribucion del tiempo para explicar la division sexual del trabajo en el
hogar y las decisiones de los miembros de la familia en cuanto a su incorporacion en la
fuerza laboral. Las decisiones individuales asumidas en funcion del supuesto de la
maximizacion de la utilidad explican las asimetrias en la division del trabajo y las
desigualdades en la distribucion de las tareas domesticas. Estas decisiones tienen lugar
en el marco de un áhogar armoniosoâ cuyas decisiones se realizan individualmente
aunque afecten a la dinamica del hogar en su conjunto. Este tipo de analisis dio lugar a
nuevas investigaciones teoricas y empiricas sobre otros temas como la economia del
matrimonio y las elecciones relacionadas con la oferta laboral, decisiones sobre el
numero de hijos deseados y las tasas de fecundidad.
Con el surgimiento del movimiento feminista, la gran mayoria de los
economistas que trabajaban los temas de mujeres continuaron utilizando los modelos
neoclasicos u otras variaciones de los modelos convencionales. Los modelos
neoclasicos se aplicaron sobre rodo a nivel de la microeconomia. Surgieron nuevos
temas como la aplicacion de los trabajos de Gary Becker sobre discriminacion racial al
caso de la discriminacion de genero, la utilizacion de la teoria del capital humano para
analizar las diferencias de genero en los niveles de educacion, investigaciones sobre
ingresos y diferenciales de salarios, capacitacion laboral para hombres y mujeres y los
determinantes del desempleo por genero (Benham, 1974; Lloyd, ed., 1975; Blau, 1.976;
Beller 1979; Lloyd y Niemi, 1979). En menor medida, tambien se abordaron temas
relativos a la politica macroeconomica, por ejemplo, las dimensiones de genero en la
seguridad social, los programas de capacitacion y las politicas del bienestar social, entre
otros. Incluso se aplico la teoria de la ventaja comparativa desarrollada en el marco de la
teoria de comercio internacional al analisis del contrato matrimonial visto como un
proceso de intercambio (Santos, 1975).
En terminos metodologicos, estos modelos neoclasicos siguieron
fundamentalmente lo que Sandra Harding (1987) denomino el enfoque áagregue
mujeres y mezcleâ sin cambiar lo fundamental de los modelos. Si bien este enfoque fue
informativo y a menudo basado en un analisis matematico y cuantitativo, desde una
perspectiva feminista, presentaba muchas limitaciones. áAtrapadoâ en las restricciones
del marco analitico ortodoxo y los supuestos fundamentales de los modelos neoclasicos,
no reunia las caracteristicas que permitieran interrogar, mucho menos responder, a las
cuestiones que el movimiento de mujeres habia planteado sobre la socializacion y
desigualdades de genero, y sobre las relaciones asimetricas de poder. Como se ha
indicado repetidamente, el supuesto de un hogar armonioso no contribuia demasiado a
comprender los conflictos y las relaciones de dominacion/subordinacion dentro de la
familia (Bruce y Dwyer, 1988); ademas, el supuesto de la maximizacion de la utilidad
resultante de la conciliacion de los gustos y preferencias individuales entre los
miembros de la familia era problematico (Folbre, 1988). De igual modo, la aplicacion
de la teoria de la ventaja comparativa y de los modelos de capital humano al analisis de
la especializacion dentro del hogar o del matrimonio era intrinsecamente un analisis
estatico: daba por sentada la asignacion inicial de los recursos entre los miembros de la
familia al igual que sus habilidades de genero cuya adquisicion y distribucion era
precisamente lo que cuestionaban las feministas. Ademas desatendia el proceso por el
cual tienen lugar dichas asignaciones y no cuestionaba su incidencia en la autonomia, el
poder y la capacidad para maximizar el bienestar de los integrantes del hogar. Por todo
ello este analisis no constituia un instrumento transformador en tanto que: a) no
cuestionaba el androcentrismo de los modelos ortodoxos; b) no incorporaba los factores
no economicos que intervienen en la construccion del genero c) no consideraba las
soluciones propuestas por las feministas .ademas de las soluciones economicas. para
los temas analizados.
La hegemonia de la Nueva Economia Domestica entre los economistas continuo
durante la decada de los 1980 como lo demuestra la influencia del libro A Treatise on
theFamify de Gary Becker (1981). Fiel a la Escuela Economica de Chicago y basandose
en argumentos exclusivamente economicos, Becker, ganador del premio Nobel en
Economia, amplio el analisis mediante la construccion de modelos cuantitativos de la
division del trabajo domestico y familiar, la cual consideraba que áestaba determinada
en parte por diferencias biologicas y en parte por las distintas experiencias e
inversionesâ como la educacion. Existia una marcada diferencia entre este enfoque
socio-biologico de Becker y los enfoques constructivistas de la teoria feminista y del
trabajo empirico en las ciencias sociales y en la economia feminista (MacKintosh, 1978;
Beneria 1979). A pesar de que el libro se reedito en 1991, contenia escasos indicios
indicando que Becker habia tenido en cuenta las criticas feministas. Hasta el presente,
los escritos de los economistas neoclasicos sobre la economia domestica en su mayoria
continuan ignorando el analisis de genero y las preocupaciones feministas (Cigno, 1994;
Polacheck, 1995).
A pesar de este enfoque convencional, las preocupaciones de las mujeres con
frecuencia estuvieron presentes en los trabajos de las economistas de este periodo que a
menudo cuestionaban la estrechez de los modelos criticando por ejemplo sus supuestos
sobre preferencias, diferencias en la capacidad individual para tomar decisiones y el rol
del mercado que impide soluciones optimas para todos (Ferber y Birnbaum, 1977;
Sawhill, 1977). Utilizando las herramientas del analisis neoclasico, se construyeron
nuevos modelos para explicar las desigualdades de genero en el mercado laboral
(Bergmann, 1974). Sin embargo, las criticas a los trabajos neoclasicos y el analisis de
sus deficiencias se hicieron mas evidentes durante la decada de 1980, sobre todo en
cuanto a los creceos negativos que la division tradicional del trabajo tenia para las
mujeres. Por ejemplo, despues de describir el modelo neoclasico de la familia
tradicional .ácon el hombre como proveedor y la mujer como ama de casaâ. Blau y
Ferber (1986) concluyeron que áUn creciente reconocimiento de las desventajas de este
modelo puede ser uno de los factores contribuyentes a la disminucion de la proporcion
de familias que lo mantienenâ (p. 57). Una parte de estas ádesventajasâ tiene que ver
con los costos de oportunidad de quedarse en la casa, es decir, consideraciones
economicas; sin embargo, es en este punto donde los factores no economicos planteados
por Friedan en su Feminine Mystique son tambien muy pertinentes. En este sentido, la
necesidad de superar la estrechez del modelo neoclasico se hizo evidente: las
desventajas de quedarse en el hogar se vinculan tambien con la socializacion de genero
que conduce, por ejemplo, a la dominacion masculina y al bajo nivel de autonomia y de
confianza en si mismas de las mujeres; de ahi la necesidad de un analisis mas holistico.
Enfoques alternativos
Desde la decada 1970 y en algunos casos con anterioridad, algunas de las rutas
alternativas a los modelos neoclasicos utilizaron un marco marxista o institucional (o
ambos). En particular, la preocupacion del marxismo por la explotacion, la desigualdad
y la tendencia sistemica del capitalismo y las fuerzas del mercado a generar jerarquias
sociales y desigualdades de clase parecia mas propicia que el marco neoclasico para
responder a los interrogantes planteados por el feminismo. A su vez parecia mas abierto
a los enfoques interdisciplinarios y mas adecuado para el analisis de las relaciones
sociales y desigualdades de poder entre hombres y mujeres. Por esta razon, una parre
del feminismo utilizo un analisis marxista como en el caso del debate sobre el trabajo
domestico que tuvo lugar a finales de la decada de 1960 y principios de la de 1970. Este
debate se concentro en la naturaleza del trabajo domestico y su funcion dentro del
sistema economico como forma de mantener y reproducir la fuerza laboral y de
disminuir los costos de mantenimiento y reproduccion de las generaciones de
trabajadores presentes y futuras. Tambien analizo el concepto de intercambio desigual
asociado a la division tradicional del trabajo en el hogar (Himmelweit y Mohun, 1977).
El debate sirvio para legitimar los planteamientos feministas dentro del paradigma
marxista; sin embargo, no logro identificar y analizar las relaciones de genero implicitas
en el trabajo domestico y no abordo cuestiones mas especificas sobre desigualdad de
genero y reproduccion. La critica feminista a este debate senalo ademas las limitaciones
del enfoque marxista tradicional sobre la acumulacion que ignoraba el trabajo
reproductivo mayormente realizado por mujeres (Molyneux, 1979; Beneria 1979;
Mackintosh, 1978).
Este tipo de enfoque se aplico tambien a otras situaciones como en el caso del
papel de las mujeres rurales en las economias de subsistencia donde el trabajo
masculino se centraba en el sector capitalista ámodernoâ de los paises en desarrollo.
Como en el caso del trabajo domestico, este tipo de analisis enfatizo la concentracion de
mujeres en actividades productivas y reproductivas no remuneradas mientras que los
hombres se involucraban en el trabajo asalariado, ya en la esfera local o como
trabajadores emigrantes (Deere, 1976). Este analisis destaco la incidencia crucial del
trabajo no remunerado de las mujeres en la reproduccion social y en la disminucion de
los salarios del trabajo masculino del sector capitalista, ademas de brindar una fuente de
mano de obra barata para dicho sector. A semejanza del debate sobre trabajo domestico,
esta labor legitimo la introduccion en la economia del desarrollo de los temas de genero
enmarcados en el marxismo ortodoxo, y al igual que la Nueva Economia Domestica,
significo una nueva aplicacion del analisis economico a temas relacionados con el
trabajo no remunerado ignorados hasta entonces. Sin embargo, debido a su sesgo
androcentrico, estos analisis estructuralistas no lograron aportar mucho sobre la
dinamica de las relaciones de genero y sobre su complejidad dentro de la familia y de
las economias de subsistencia.
El analisis feminista abordo este problema senalando primero algunas de las criticas al
marxismo ortodoxo y, en segundo termino, integrando las categorias marxistas en un
marco feminista (Hartmann, 1979 y 1981; Folbre, 1982). Folbre por ejemplo, discutio
hasta que punto el concepto de explotacion puede aplicarse al trabajo realizado en la
esfera domestica. Su analisis planteo interrogantes interesantes sobre la produccion en el
hogar y su comparacion con el trabajo remunerado. A un nivel de analisis mas amplio,
tambien se utilizo este marco en discusiones sobre temas mas sistemicos tales como la
relacion entre capitalismo y patriarcado, reproduccion y produccion, y entre patriarcado,
hogar y mercado laboral (Hartmann, 1976a y 1976b; Beneria, 1979). Finalmente, otros
estudios se preocuparon de la contabilizacion del trabajo domestico y otras tareas no
remuneradas en las cuentas nacionales.
En paises como los EE UU, uno de los problemas ligados al uso del marco
marxista por el feminismo radicaba en que este se encontraba relegado a los margenes
del analisis economico academico. En este sentido su desarrollo tuvo poca influencia y
no genero un dialogo amplio con otras versiones del feminismo. Mas importante tal vez,
la critica posmoderna de las ágrandes teoriasâ y su tendencia a esencializar aquello que
no es universal detuvo el posterior desarrollo de este enfoque y de su impacto potencial.
Cabe destacar que, si bien las criticas posmodernas pueden aplicarse tambien a la
economia ortodoxa, esta ultima fue menos sensible, sino totalmente inmune, a dichas
criticas.
La economia institucional brindo otra alternativa para el analisis feminista. Durante la
decada de 1970 y comienzos de los ochenta, algunos analistas en Estados Unidos
combinaron los marcos marxistas e institucionales para analizar las estructuras del
mercado de trabajo y su importancia para entender la estratificacion laboral asi como su
relacion con las desigualdades de clase, raza y genero (Edwards et al, 1973; Gordon et
al, 1982). Esto les permitia, por una parte, analizar los procesos historicos y
contemporaneos de segregacion, segmentacion, y discriminacion laboral que implicaban
una critica de los modelos neoclasicos. Les permitia tambien elaborar un enfoque
alternativo al estudio de las diferencias salariales y de otros procesos diferenciales del
mercado laboral relacionados con las caracteristicas de los trabajadores. De este modo
la teoria de segmentacion tenia tambien implicaciones para un analisis de la desigualdad
de genero (Reich et al, 1980).
Aun asi, el genero no era parte integral de este modelo; al menos en sus primeras
versiones, las mujeres representaban una ásimple anadiduraâ utilizada solo para
describir su ubicacion y participacion en el mercado laboral mas que como un factor que
realmente explicara el papel del genero en la segmentacion (Beneria, 1987). No
obstante, algun analisis mas feminista siguio este enfoque institucional para analizar la
relacion entre segmentacion en el mercado laboral y segregacion de genero, y para
enfatizar de que manera se vinculan con los procesos de socializacion fuera del lugar de
trabajo donde se transforman y reproducen (Hartmann, 1976; Strober, 1984). Otra de las
aportaciones de la economia institucional consistio en la idea de que los procesos
sociales no se rigen por leyes universales y por tanto carecen de significados
universales, de ahi la importancia de ubicar el analisis feminista dentro de los contextos
culturales e historicos, incluyendo los cambios institucionales con el objetivo de
áexplicar las desventajas de las mujeresâ (Jennings, 1993).
Una contribucion importante a la busqueda de modelos alternativos fue el
modelo de negociacion de Amartya Sen y su concepto de áconflictos cooperativosâ que
capturo la dinamica del hogar de una manera mas realista. Si bien el analisis feminista
se habia ocupado de la dinamica de negociacion en el hogar (Beneria y Roldan, 1987),
la aplicacion de la teoria de juegos a los procesos domesticos y la vision de Sen sobre la
familia como espacio de conflictos cooperativos significo un aporte innovador y un
adelanto importante para despegarse del modelo de racionalidad economica. Al sostener
que los modelos neoclasicos no explicaban la posicion inferior sistematica de las
mujeres en numerosas sociedades, el modelo propuesto por Sen (1990) destacaba la idea
de que álos conflictos de intereses entre hombres y mujeres son distintos de otros
conflictos tales como los de claseâ, es decir, los conflictos de genero se encuentran en
las distintas clases y caracteristicas sociales. Sen recalco la necesidad de comprender las
posibilidades de cooperacion y conflicto que surgen de las condiciones en las que
hombres y mujeres se encuentran inmersos y que resultan en un poder de negociacion
diferente. Estos conceptos llevan a un mayor entendimiento de los factores que afectan
al poder de negociacion de las mujeres y su capacidad de accion; lo mismo puede
decirse de los factores que aumentan su bienestar. Como se vera mas adelante, el
modelo de Sen contrasta con la concepcion del hogar exclusivamente como áespacio de
conflictoâ segun se planteaban algunos analisis feministas anteriores. Por otra parte,
puede argumentarse que este modelo no tenia el sesgo individualista occidental de los
modelos neoclasicos y fue formulado en estrecha relacion con la literatura sobre genero
y desarrollo mas conectada con la realidad de los paises no occidentales.
Si bien el modelo de Sen ha recibido criticas por carecer de un enfasis en las
relaciones de genero, es muy util para analizar los factores que subyacen a la
subordinacion, la vulnerabilidad, y el escaso poder de negociacion de las mujeres; esto
lo confirman las posteriores referencias a este modelo realizadas por una gran variedad
de trabajos feministas (Seiz, 1991; Agarwal, 1992; Duggan, 1994; Kabeer, 2000).
Agarwal (1992) por ejemplo, empleo el enfoque de Sen para elaborar y ampliar su
modelo, analizando los factores que inciden en el poder de negociacion con datos
empiricos de su investigacion sobre la India y otros paises asiaticos. En la lista de
factores incluyen su socializacion, las normas sociales, su percepcion de si mismas, el
altruismo y sus intereses personales .sumados a factores externos como el mercado, la
comunidad y el Estado. todos sujetos a transformaciones que pueden cambiar el poder
de negociacion de las mujeres. Igualmente, Kabeer (2000) utilizo este enfoque para
analizar las decisiones de las mujeres y los procesos de negociacion en los contratos
matrimoniales patriarcales, incluidas las renegociaciones vinculadas con el (seclusion)
practicado en distintos paises.
El genero como categoria central de analisis
En las decadas de 1980 y 1990, los diversos enfoques teoricos y practicos empleados
por el feminismo en general y por la economia feminista en particular tendieron hacia la
convergencia, por lo menos en los Estados Unidos. Se pueden senalar tres razones
principales que estimularon esta convergencia:
En primer lugar, cabe destacar el desplazamiento de la politica hacia la derecha que
tuvo lugar en la epoca de Reagan y que amenazo con eliminar los logros obtenidos
desde el surgimiento del movimiento de mujeres a finales de la decada de 1960. Esta
amenaza afecto a las mujeres independientemente de sus convicciones politicas y se
transformo en causa comun para la lucha politica y la actividad intelectual. Como
resultado, se erosionaron, por lo menos parcialmente, las lineas divisorias entre las
distintas posturas y vertientes dentro del feminismo, facilitando el dialogo y la
convergencia hacia lo que se fue llamando áteoria feministaâ. Curiosamente, esta
situacion coincidio con un periodo de enfasis en la ádiferenciaâ, centrado en la
importancia de distinguir entre las diversas experiencias de las mujeres de distintas
extracciones sociales, raciales, sexuales y culturales, proceso que se intensifico con el
acento en las politicas de identidad y representacion. En gran medida, en los ambitos
academicos pero tambien fuera, el enfasis en la diferencia se manifesto en todos los
enfoques teoricos lo cual reflejo otro elemento de convergencia. En el ambito de la
economia esta tendencia a la integracion se cristalizo en la creacion en 1992 de la
Asociacion Internacional de Economia Feminista (IAFFE), una organizacion en la que
economistas de distintas tendencias y representantes de otras ciencias sociales
establecieron un foro de discusion alrededor de la economia feminista y el debate de
objetivos comunes.
Una segunda razon fue que la teoria se alejo de los enfoques estructurales a favor
del uso del genero como categoria central de analisis, asi constituyendo un factor crucial
en el desarrollo de nuevas formulaciones teoricas. El genero como construccion social
bajo un proceso de cambio constante implico un rechazo al esencialismo y desestabilizo
las categorias y los supuestos vinculos entre estructura y condiciones socio-economicas
que afectan a hombres y mujeres. A la vez, el ágeneroâ no suponia un sustituto de
ámujeresâ sino una forma de expresar que ácualquier informacion relacionada con las
mujeres supone necesariamente informacion sobre los hombresâ (Scott, 1986). Segun
Scott:
Lo fundamental de la definicion [de ágeneroâ] descansa en la conexion integral
entre dos proposiciones: el genero es un elemento constitutivo de las relaciones
sociales basadas en las diferencias percibidas entre los sexos, y el genero es una
forma basica de significar relaciones de poder (p. 1067).
Como elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en la percepcion de
diferencias entre los sexos, Scott describio cuatro elementos que definen el genero:
simbolos culturales, conceptos normativos que establecen las interpretaciones de los
significados de genero, sistemas de parentesco, e identidad subjetiva. La naturaleza
inclusiva de estos elementos la llevo a concluir que áel genero esta en todas partesâ. La
fuerza de estas conceptualizaciones tuvo influencia sobre los distintos enfoques del
analisis feminista y contribuyo a la eliminacion parcial de las diferencias entre ellos, a
nivel analitico y practico. Lamentablemente, Scott hizo hincapie en la idea de que el
genero se convierte en una forma de subrayar las áconstrucciones culturalesâ omitiendo
de esa forma el papel de las construcciones materiales. Esta perspectiva contribuyo a la
disminucion .y a menudo olvido. de la dimension economica en la teoria feminista.
Sin embargo, realmente el genero esta presente en todas partes, incluso en los paisajes a
menudo aridos del mundo material de la economia y de sus conexiones estructurales.
Las corrientes intelectuales del posmodernismo impulsaron el auge de la teoria
feminista en las decadas de 1980 y 1990. La fuerza del concepto de genero como
categoria de analisis se combino con las criticas al positivismo y a las grandes teorias
que identificaban a los enfoques feministas de los anos setenta. La critica posmoderna
socavo la estabilidad de las categorias de analisis establecidas y aporto nuevas preguntas
sobre la forma mas efectiva de hacer teoria e investigacion. Si bien el posmodernismo
tuvo mayor injerencia en las humanidades y las artes, su influencia se hizo notar
tambien en las ciencias sociales. En la esfera de la economia, a pesar de haber tenido un
impacto menos significativo que en otras disciplinas, la literatura sobre la retorica
economica reflejo este impacto por ejemplo en el trabajo de economistas como Deidre
McCIoskey, Arjo Klamer, William Milberg, y Jack Amariglio entre otros/as. Su trabajo
refleja el cambio de enfasis del áanalisis de la causalidadâ tan corriente en el analisis
economico a favor de un enfasis en el áanalisis del significadoâ. El trabajo de
McCIoskey sobre la retorica economica, por ejemplo, continua siendo un esfuerzo
importante de analizar la ámetodologia oficial de la economiaâ como discurso
modernista con una fe excesiva en los metodos matematicos y cuantitativos. El impacto
de este tipo de analisis sobre la economia feminista posibilito la formulacion de nuevas
preguntas sobre el discurso economico y sus sesgos androcentricos, planteando nuevas y
centrales cuestiones acerca de su naturaleza y supuestos fundamentales.
La economia feminista
La influencia del feminismo sobre el analisis economico crecio paulatinamente en las
decadas de 1970 y 1980, y en especial desde comienzos de los noventa. Esto fue
simbolizado no solo por la creacion de IAFFE en 1992 sino por su influencia creciente
en la disciplina, al igual que su revista, Feminist Economcs. Otro elemento
representativo de este fenomeno ha sido el exito de la publicacion Beyond Economic
Man (Ferber y Nelson, eds. 1993) cuyo subtitulo, áFeminist Theory and Economicsâ,
indicaba su naturaleza interdisciplinaria y su caracter feminista a la vez que su enfasis
en la economia como disciplina2. Desde entonces mucho se ha escrito bajo estas
perspectivas3. La economia feminista ha continuado planteando desafios a la economia
tradicional .lo que Albelda ha llamado ádisturbios en el campoâ. y presentando
alternativas a distintos niveles. Sus aportaciones se han dirigido hacia direcciones
distintas, incluyendo el analisis historico, asi como teorico y empirico. Sin intentar ser
exhaustivo, el resumen que sigue ilustra algunas de las areas en las que se ha
concentrado:
1. Una parte importante de literatura se ha centrado en la construccion social de la
economia como disciplina. En especial estas aportaciones han hecho hincapie, en
general y desde una perspectiva feminista, en la deconstruccion de la economia
ortodoxa, particularmente su version neoclasica, y de sus sesgos. Esta labor ha incluido
una critica a los supuestos sobre el funcionamiento del ámercadoâ y la ásociedad de
mercadoâ, ocultando, en opinion de Strassmann, áuna perspectiva androcentrica y
occidental de los conceptos de identidad y agencia individualâ (Strassmann, 1993). La
critica ha ido acompanada de un debate sobre la naturaleza del mercado y de la forma en
que impulsa o restringe los objetivos y las acciones de los individuos y las
comunidades. El debate demuestra que la economia feminista aglutina una variedad de
perspectivas4. Como se discute mas abajo, estas posturas varian desde la aceptacion del
mercado como fuente de crecimiento material y libertad individual a otras que critican
su incapacidad para satisfacer las necesidades de todos los grupos sociales.
Una de estas criticas se ha dirigido a los supuestos de la racionalidad economica
y al comportamiento maximizador como la norma conductista en la que descansa la
economia ortodoxa, senalando el alcance de las diferencias entre hombres y mujeres, y
entre distintos individuos y culturas. Asimismo, los principios basicos de la disciplina
no han escapado a los cuestionamientos de la economia feminista, como el fuerte
enfasis en la retorica de la eficiencia. Esta mirada critica al concepto de eficiencia y su
importancia fundamental en el analisis economico estan basadas en la observacion de
que: a) el optimo de Pareto presupone que áel bienestar economico puede calcularse de
acuerdo con un unico sistema de medicionâ y, b) álos temas distributivos no pertenecen
al ambito de la ciencias economicasâ (Barker 1995, p. 35). Ninguno de estos supuestos,
arguye Baker, son realmente aceptables. Del mismo modo, la economia feminista ha
cuestionado la áautoridad disciplinarâ a traves de la cual la economia ortodoxa impone
sus criterios para determinar lo que constituye el analisis economico, identificandolo
con un enfoque especifico:
Al proscribir lo que constituye la economia, dicha identificacion [con la
economia ortodoxa] restringe los patrones aceptables de disidencia, de tal
manera que silencia las posturas que desafian la preponderancia del
individualismo y el intercambio contractual (Strassmann, 1993, p. 55).
2Una segunda edicion de este libro, con una coleccion distinta de articulos, ha sido editada tambien por
M. Ferber y Nelson bajo el titulo Feminist Economcs Today. Beyond Economic Man (The University of
Chicago Press, 2003).
3 Para mas detalles, vease Albelda, 1997.
4 4. Como ejemplos, ver la seccion áDialogueâ en Feminist Economics, vol. 2, No. 1 (primavera de 1996,
pp. 67]120) y el debate áGender, Market and Community on Femecon, lAFFEs listserve, in May and June
1994,â publicado en Feminist Economics, vol. 2 (2), verano de 1996, pp. 1]39; ver tambien Deirdre
McCIoskey, áLove and Moneyâ en la misma edicion, pp. 137]140.
Por otra parre, la economia feminista ha deconstruido otros principios
fundamentales de la disciplina como el relato de Robinson Crusoe, tan recurrente en los
textos economicos como simbolo del hombre economico por excelencia, apelando una
fibra sensible en la imaginacion de muchos economistas. Este personaje representa el
prototipo del homo economicas-, aparentemente autosuficiente pero ocultando su
dependencia del trabajo de otras personas. Como ha subrayado Ulla Grapard (1995) la
utilizacion de esta poderosa imagen omite las relaciones de poder y de inequidad en el
intercambio, ignorando los elementos de dominacion y explotacion y eludiendo ála
carga etica de abordar temas de etnia y genero en nuestros relatos.â (p. 33)
2. En segundo lugar se encuentra el cuestionamiento por parte de la economia feminista
de la importancia central que se concede a la eleccion (áchoiceâ) en la economia
ortodoxa, contrastando este concepto con el de provision del bienestar individual y
colectivo como objetivo alternativo fundamental de la economia. En este sentido,
Nelson (1993) opta por una definicion de la economia centrada en la provision para la
vida humana en lugar de la eleccion racional entre distintas alternativas. Sin duda, las
feministas no son las unicas en plantear estos temas y se han unido a otras voces
procedentes de diversas vertientes. Kenneth Boulding, por ejemplo, senalo que ála
economia moderna se ha inclinado por completo hacia una vision de la vida economica
como una organizacion social centrada en el intercambio, y ha perdido la nocion de
proveer para la humanidad, o incluso para toda la biosferaâ (citado en Nelson, 1993, p.
23). Otros autores han escrito sobre la áextraordinaria indiferenciaâ de la economia
convencional respecto a los temas sociales acuciantes como la pobreza, la salud, el
deterioro social en el que se encuentra parte de la poblacion, y otros temas similares
(Heilbroner y Milberg, 1995). En todo caso, la economia feminista ha introducido una
nueva dimension a estos debates, enfatizando la importancia del trabajo no remunerado,
y la economia del cuidado que aporta mucho al bienestar social.
Al hacer hincapie en el papel fundamental de las mujeres como proveedoras del
bienestar social y en su concentracion tradicional en el ambito del trabajo no
remunerado, la economia feminista han contribuido a repensar el campo de la economia.
Por una parte, ha puesto de manifiesto la naturaleza y funcion del trabajo no
remunerado y por otra ha planteado el problema de la invisibilidad del trabajo de las
mujeres tanto en las estadisticas laborales como en el PIB .destacando la relevancia de
las tareas no remuneradas para la re-produccion social y el funcionamiento de la
economia. Los primeros temas de discusion sobre el trabajo no remunerado se centraron
en el trabajo domestico, tema sobre el que mucho se escribio en los comienzos del
movimiento de las mujeres. Desde los anos ochenta, la invisibilidad y medicion
estadistica del trabajo no remunerado se convirtio en un rema discutido a nivel
internacional y desde entonces se han realizado una gran cantidad de estudios sobre el
tema. A nivel teorico y practico, la economia feminista ha tratado de la áeconomia del
cuidadoâ como un tema central, definiendola como las actividades que áse asumen
motivadas por el afecto o con un sentido de responsabilidad por otras personas sin
esperar ninguna gratificacion inmediata en dineroâ (Folbre 1995 y 2000). Debido a la
gran importancia que tiene el cuidado de los ninos y de ancianos para comprender la
situacion de las mujeres en distintos paises, este tema ha sido fundamental en la teoria
feminista y entre los circulos activistas. La misma importancia reviste el analisis de las
politicas de familia con aportes teoricos y practicos de la economia feminista5.
3. En tercer lugar, el analisis feminista ha servido para poner de relieve los sesgos en
muchos de los supuestos de los modelos microeconomicos convencionales tales como
los supuestos de caracter individualista y androcentrico que caracterizan las teorias del
consumo y del uso del tiempo. Buena parte de esta critica sostiene que dichos modelos
se basan en el supuesto de la racionalidad economica en la conducta de los actores
economicos, excluyendo asi la incidencia de todo elemento afectivo implicito en las
decisiones individuales. Como indica Paula England (1993) tres de los supuestos
basicos en la teoria economica neoclasica .la imposibilidad de hacer comparaciones
interpersonales de utilidad, el supuesto de preferencias exogenas y estaticas en los
modelos economicos, y la conducta racional/egoista que motiva las decisiones
individuales. emanan de un modelo de naturaleza humana caracterizada por áun yo
separadoâ (áseparate selfâ):
[Este modelo] (…) asume que las personas son autonomas e impermeables a la
influencia social y que carecen de la suficiente conexion emocional como para
que sea posible la empatia (England, 1993, p.38).
La realidad es que estos supuestos no se cumplen en muchos casos y ademas no
coinciden con las formas predominantes en que los humanos, y particularmente las
mujeres, establecen vinculos afectivos. England sostiene que el supuesto de un yo
áconectadoâ o árelacionalâ conlleva la posibilidad de comparaciones interpersonales de
utilidad al igual que una mejor comprension de la construccion social de las
preferencias y de su cambio continuo. Asimismo implica un tipo de conducta humana
basada en la empatia, el altruismo y el cuidado de los demas en contraste con la
racionalidad economica y el egoismo asumidos en los modelos economicos
convencionales. Es probable que este tipo de comportamiento genere una tendencia a
cooperar en vez de competir, llevando a la busqueda de soluciones colectivas en lugar
de individuales. Las implicaciones de este analisis para la teoria economica son de gran
alcance. Desde el punto de vista de la conducta humana, sugieren que los modelos
neoclasicos son incompletos y/o poco realistas.
Esta critica se puede aplicar tambien a los modelos neoclasicos de la Nueva
Economia Domestica y sostener que son áfunestamente simplistasâ, áirrelevantesâ o
áenganososâ para entender los problemas de las mujeres (Bergmann, 1995). En su
critica, Bergmann senala que la Nueva Economia Domestica concibe a las instituciones
como benevolas y a los individuos como capaces de alcanzar sus meras a traves del
mercado, concluyendo por lo tanto que la intervencion del gobierno no tiene razon de
ser y que incluso puede tener efectos negativos. Sin embargo, esto áno es
necesariamente asiâ, anade Bergmann, senalando que en numerosas ocasiones se
requiere de la intervencion del gobierno. Son muchas las economistas feministas que se
adhieren a esta critica. En lugar de desafiar la division tradicional del trabajo mediante
la cual los hombres se áespecializanâ en el trabajo remunerado y las mujeres en el
trabajo domestico u otras actividades no remuneradas, estos modelos dan por sentada
una serie de caracteristicas de genero (estaticas) .es decir, las mujeres cocinan mejor
5Ver la edicion especial de Feminist Economics sobre Politica de Infancia y Familia, vol. 6(1), marzo de
2000.
que los hombres y son mejores que ellos para el cuidado infantil, mientras que los
hombres son mejores en el trabajo de mercado. con el proposito de explicar y
justificar la division tradicional del trabajo y sus inequidades correspondientes dentro y
fuera del hogar. Por el contrario, el feminismo cuestiona la socializacion y estereotipos
de genero con el fin de modificar estas consecuencias, rechazando asi los supuestos de
genero presentes en los modelos teoricos.
4. En cuarto lugar, ademas de los analisis tradicionales relativos a la discriminacion y
segregacion ocupacional, para la economia feminista una preocupacion central ha sido
el analisis del empleo femenino en relacion con la provision de igualdad de
oportunidades en el mercado laboral y sus efectos. Este concepto ha sido discutido en
diversas areas de investigacion. Una de ellas incluye el estudio de la participacion de la
mujer en la fuerza de trabajo, las politicas de empleo y de familia entre otros factores
que inciden en la incorporacion de las mujeres en la fuerza laboral remunerada.
(Strober, 1984; Blau y Ferber, 1986; Power y Rosenberg, 1995; Trzcinski, 2000;
Rubery et al, 2001). Esto incluye el escrutinio de horarios de trabajo, las diferencias de
clase, raza, etnia y sexualidad, y el analisis de las jerarquias del mercado laboral que se
relacionan con la discriminacion y segregacion de genero6. Una de las aportaciones
fundamentales de esta literatura radica en la conclusion de que la posicion de las
mujeres en toda sociedad esta regida menos por la legislacion sobre igualdad de
oportunidades que por otros factores institucionales y legislativos que la afectan, por
ejemplo la aplicacion de politicas de mercado laboral, la distribucion del tiempo en el
trabajo remunerado y no remunerado, la seguridad social, derechos al bienestar social,
el regimen institucional de fijacion de salarios (Laufer, 1998; Rubbery et al, 1998;
Bruegel y Perrons, 1998). Una de estas areas de trabajo se vincula con las politicas y
reformas del bienestar social. En los Estados Unidos, los debates acerca del tema han
originado una profusion de escritos sobre legislacion laboral/familiar y sobre los
problemas a los que se enfrentan las mujeres y las familias pobres (Blank, 1994;
Bergmann, 2000; Albelda, 2001). Por ultimo, la economia feminista ha abierto el debate
sobre otras iniciativas de politicas como las que promueven esquemas de ingreso
minimo en distintos paises (Lavinas, 1996; McKay, 2001) y cuestiones relacionadas con
las politicas de seguridad social y su impacto diferenciado entre hombres y mujeres
(MacDonald, 1998; Bergmann, 2000).
En suma, los diversos aspectos que aborda la literatura sobre el trabajo de
mujeres y hombres demuestra que la economia feminista ha elaborado una agenda que
va mas alla del analisis convencional del capital humano y de la fuerza laboral, con el
fin de reclamar igualdad de oportunidades a la vez que enfatizar la importancia de los
derechos reproductivos, politicas de familia, economia del cuidado y politicas contra la
discriminacion.
5. En quinto lugar, la economia feminista ha producido una abundante literatura sobre
genero y desarrollo asi como en el area de mercados internacionales de trabajo, genero y
globalizacion, concentrandose sobre todo en cuestiones relacionadas con los paises en
desarrollo. El abanico de temas abarcados es muy amplio y va desde el enfasis inicial
sobre cuestiones microeconomicas durante los anos 1970 .por ejemplo, los estudios
empiricos sobre mujeres rurales, la division del trabajo en funcion del genero, y los
6 6. Ver por ejemplo los articulos del Simposio sobre Igualdad de Oportunidades y Cambios en. el
Empleo en Europa Occidental, editado por Irene Bruegel y Jane Humphries, Feminist Economics, 4(1),
primavera, 1998, y Ammott y Matthaei, 1991; Power y Rosenberg 1995, Blau y Ferber, 1998; Rubbery et
al 1998. No se trata de una enumeracion exhaustiva ya que los aportes a estos temas son numerosos.
mercados laborales. hasta los nuevos temas de las decadas de 1980 y de 1990 que
incluyeron la macroeconomia y el medio ambiente, genero y comercio, derechos
economicos y el acceso de las mujeres a los recursos, incluyendo la educacion y los
derechos a la propiedad. Tal como se elabora en la ultima seccion de este articulo, este
campo incluye tambien una rica amalgama de estudios sobre familia y hogar y sobre las
distintas formas que estos espacios de produccion y reproduccion se manifiestan a
traves de los distintos paises y culturas7.
Por ultimo, la economia feminista ha incorporado un analisis interdisciplinario
sobre todo con la utilizacion de la teoria feminista y la inclusion de campos de
investigacion procedentes de otras disciplinas. Frances Woolley (2000), por ejemplo, se
ha inspirado en el analisis del filosofo John Rawls, y mas concretamente en su libro A
Theory of Justice, con el fin de avanzar una discusion del tema de la justicia entre
generaciones desde una perspectiva de genero. Woolley incorpora a las madres al
contrato social del autor que presupone a la familia como un espacio de altruismo y al
mercado como espacio de egoismo al estilo de Becker. Al incluir a ambos padres en el
modelo de Rawls sobre la transferencia de recursos de una generacion a otra, la autora
enfatiza la importancia de la interaccion entre los padres, senalando el papel crucial de
los roles de genero y de la distribucion intra-familiar de los recursos. De esta manera
Woolley abre nuevas perspectivas al analisis feminista e intergeneracional de la familia.
Este dialogo interdisciplinario, aunque no siempre presente, puede detectarse en
publicaciones como la revista Feminist Economics y otras publicaciones donde autores
y autoras no economistas han contribuido a los debates. Por ejemplo la filosofa Sandra
Harding (1995) se sumo al debate sobre la objetividad del analisis economico senalando
que los modelos cientificos considerados áobjetivosâ en las ciencias sociales a menudo
áexpresan y se ponen al servicio de las instituciones dominantesâ de las que las mujeres
han sido excluidas (p. 8). Este analisis ha tenido una fuerte influencia dentro de la
economia feminista y entre otros estudiosos de las ciencias sociales que han participado
en el debate.
Debido a su caracter holistico y multidimensional, el tema genero y desarrollo
ofrece variados ejemplos de trabajo interdisciplinario. Por ejemplo las investigaciones
sobre la tematica de las mujeres rurales con frecuencia recurrieron a los aportes de
antropologos con el fin de ahondar en la complejidad y diferencias de genero en la
distribucion de la tierra al igual que en las leyes y tradiciones que determinan los
derechos de propiedad y el acceso a los recursos en distintas sociedades (Agarwal,
1994; Deere y Leon, 2001). De igual manera, el estudio de la problematica de las
ámujeres desaparecidasâ ligada a la baja proporcion mujeres/hombres observada
particularmente en paises asiaticos como Pakistan, Bangladesh, India y China se ha
nutrido de enfoques interdisciplinarios que pueden ayudar a explicar las multiples
dimensiones .antropologicas, sociales, culturales y economicas. que explican la
ádesaparicionâ de ninas incluso ames de nacer en estos paises (Dreze y Sen, 1989;
Balakrishnan, 1994). Por supuesto que las economistas que han trabajado las cuestiones
de genero y desarrollo, se han interesado ademas en un analisis mas estrictamente
economico que posibilita entablar el dialogo con sus colegas varones. Estos temas seran
tratados con mayor profundidad en las siguientes secciones.
7 Para mayor detalle sobre la amplia literatura existente en el area de genero y desarrollo, vease Beneria
(2003), sobre todo el Cap. 3.
En resumen, el exito de los trabajos realizados bajo el paraguas de la áeconomia
feministaâ tiene dos aristas. Por una parte, aborda la construccion social y los principios
economicos de la subordinacion de las mujeres. Esto es importante para la comprension
de los factores que intervienen en las diversas formas de desigualdad de genero y en las
jerarquias de las relaciones de poder y para la formulacion de politicas y el diseno de
acciones. Por otra parte, la economia feminista presenta un desafio a los principios y
supuestos fundamentales que rigen el analisis economico, o bien sumandose a las
criticas elaboradas desde otras perspectivas o constituyendose en aportes propios. En
este sentido trasciende al proyecto feminista propiamente dicho y cuestiona la
naturaleza del analisis economico y sus objetivos, a la vez que emerge como una critica
a la disciplina en su conjunto.
Macroeconomia y programas de austeridad
Es bien conocido que el libro de Boserup WomanLs Role in Economic Development
(1970) puso en evidencia que el desarrollo no era un proceso neutral respecto del
genero. En la actualidad esto resulta obvio, sin embargo es necesario recordar el
impacto que produjo esta tesis en su momento. Desde entonces, economistas y
cientificos sociales han discutido extensamente los numerosos aportes de Boserup
(Beneria y Sen, 198 la y 1981a; Harris-White 1998 y 2002; Tinker, 2002). Su trabajo
significo un punto de inflexion en el tema de desarrollo ya que incidio de maneras
diversas en la politica y la accion. Si bien su analisis carecia de una perspectiva
feminista clara, su reconocimiento del papel desempenado por las mujeres en el
desarrollo economico daba cuenta de los sesgos de genero en los procesos de desarrollo
y del modo en que la modernizacion habia marginado a las mujeres.
Desde esta perspectiva, la autora recomendo la integracion de las mujeres en el
desarrollo, un objetivo que desde entonces se ha discutido a menudo.
A partir del libro de Boserup muchos estudios han arrancado de su analisis
aunque a veces haya sido para trascender sus planteamientos. Durante la decada de
1970, buena parte de los trabajos sobre mujer y desarrollo se concentraron en el
ádescubrimientoâ de las dimensiones de genero implicitas en la literatura previa. El
analisis de Boserup estaba basado en la teoria de la modernizacion. La literatura que le
siguio se centro tanto en una critica de esta teoria como en el estudio comparativo entre
paises y culturas, sobre todo en cuanto a la incidencia de los procesos de desarrollo
sobre las mujeres y las divisiones de genero. Entre 1970 y 1985, economistas y
cientificos sociales realizaron importantes aportes en este sentido, sobre rodo a nivel
microeconomico8.
Cuando en 1985 se celebro la Conferencia de Naciones Unidas en Nairobi con
motivo de la Decada de la Mujer, el analisis feminista ya habia comenzado a prestar
mayor atencion a los temas macroeconomicos. Se habia iniciado, por ejemplo, tratando
las dimensiones de genero en los programas de ajuste estructural y a estudiando el
deterioro ambiental y los cambios tecnologicos. Asimismo, durante 1980 y 1990, los
programas de reestructuracion economica, el desmantelamiento virtual del Estado del
bienestar en muchos paises, la feminizacion e informalizacion del mercado laboral y los
efectos de la globalizacion de la produccion y de la liberalizacion del comercio pusieron
de manifiesto la necesidad de un analisis sensible al genero a nivel macro-economico.
La Plataforma para la Accion de Beijing, emanada de la Cuarta Conferencia Mundial de
8 Como ejemplo, vease la coleccion de articulos en Beneria, 1982
las Naciones Unidas sobre la Mujer (1995), hizo referencia explicita a la necesidad de
un examen y modificacion de los objetivos macroeconomicos y politicas sociales con la
plena participacion de las mujeres y teniendo en consideracion los propios objetivos de
la Plataforma. Las politicas neoliberales representaron una oportunidad para analizar sus
efectos en numerosos paises desde una perspectiva de genero, asi se investigo por
ejemplo la incidencia de los recortes presupuestarios en los sistemas de bienestar social
y se introdujo el analisis de los presupuestos nacionales (Bakker, 1994). De igual modo,
las politicas de desarrollo y los paquetes de ajuste estructural de las decadas de 1980 y
1990 suscitaron una serie de interrogantes alrededor de los sesgos de genero en la
macroeconomia y, como resultado, crearon el marco para una mayor integracion del
genero en los modelos macroeconomicos. Mas recientemente, y como se vera mas
adelante, ha surgido el trabajo sobre cuestiones de genero y comercio internacional.
La crisis de la deuda externa que se estaba generando a finales de los setenta y
comienzos de los ochenta en muchos paises en desarrollo salio a la superficie sobre todo
a partir del 15 de agosto de 1982 cuando Mexico anuncio la imposibilidad de cumplir
con los pagos de su deuda y la adopcion de su primer paquete de ajuste estructural para
salir de la crisis. Este conjunto de medidas se convertiria en el modelo prototipo del
Consenso de Washington inspirado en las politicas neoliberales ligadas al FMI y el
Banco Mundial, incluyendo la participacion de los bancos comerciales internacionales y
de los gobiernos de los paises mas ricos bajo el liderazgo de los EE UU. Durante la
decada de 1980 numerosos paises de America Latina y de Africa siguieron este modelo,
al igual que los paises de Europa Oriental en los anos posteriores a 19899. tambien en la
decada de 1990, los paises que se enfrentaron con crisis financieras siguieron modelos
de austeridad similares: Mexico en 1994, los paises afectados por la crisis asiatica en
1997, Rusia en 1998 y Argentina en varias ocasiones hasta 2002. Todos ellos tuvieron
que adoptar fuertes medidas de austeridad que consistian en variaciones del modelo de
ajuste estructural. Desde mediados de los anos noventa, los programas de austeridad
dejaron de denominarse ápoliticas de ajuste estructuralâ, quizas porque se habian
convertido en una expresion desacreditada, a pesar de que se seguian aplicando en
muchos paises.
Poco despues de haberse implementado estas politicas, se hizo evidente que la
carga del ajuste no afectaba por igual a toda la poblacion. Distintos estudios
demostraron que muchos paises sufrieron un incremento en los indices de pobreza y en
la desigualdad en los ingresos asi como una clara polarizacion social. Durante su etapa
inicial, las politicas de ajuste estructural y la ausencia de politicas sociales, convirtieron
a la familia/hogar en el unico refugio donde dia a dia se intentaban paliar los efectos
negativos del ajuste ocasionados, entre otros factores, por el aumento del desempleo y
9 9. El enfasis en estos paquetes ha sido puesto en la promocion del mercado como principal distribuidor
de los recursos economicos y en la creacion de las condiciones propicias para la expansion de los
mercados. Si bien algunos aspectos . pueden variar entre paises, es posible sintetizar sus caracteristicas
principales dentro de los cuatro siguientes escenarios de la politica economica: a) ajuste en el area de la
tasa de intercambio que con frecuencia incluye la devaluacion de la moneda nacional; b) fuertes
recortes en el gasto publico y privatizacion de las empresas estatales; c) reestructuracion economica
profunda y desregulacion de los mercados, incluyendo el mercado laboral y de capitales; d)
liberalizacion del comercio internacional y de las inversiones extranjeras, con la consecuente
globalizacion de las economias nacionales y orientando la economia hacia la exportacion. Para mas
detalles, vease Beneria, 1999.
por los fuertes recortes presupuestarios. A largo plazo muchos estudios pusieron en
evidencia los altos costos asociados con estos procesos para la gran mayoria de la
poblacion (Cornia et al, 1987; ECA, 1989; Commonwealth Secrerariat, 1989; CEPAL,
1990 y 1995).
Como ha manifestado en diversas ocasiones el que fue economista del Banco
Mundial y ganador del premio Nobel, Joseph Stiglitz, estas politicas han tendido a
generar corrupcion en los procesos de privatizacion y a abrir las puertas a los capitales
especulativos que acompanan a la liberalizacion financiera, generando asi la
inestabilidad de los flujos de capital. Fue el quien acuno la expresion áIMF riotsâ
(protestas contra el FMI), tan frecuentes en paises donde el aumento de precios
resultante de la introduccion del mercado desestabiliza los presupuestos domesticos. Es
decir, las tensiones son causadas por el hecho de que los precios de los productos
basicos como alimentos, agua y combustible tienden a aumentar y se materializa en
malestar social.
Ademas de analizar estos impactos sobre toda la poblacion, los estudios han senalado
que las politicas de ajuste no han sido neutrales con respecto al genero. Estos hallazgos
dieron origen a una nueva area de investigacion sobre genero y macroeconomia. Las
mujeres se ven doblemente afectadas: como miembros de grupos sociales especificos y
como resultado de la division del trabajo dentro y fuera del hogar. Basados
principalmente en estudios de caso dentro de cada pais, estos estudios mostraron que los
costes del ajuste generan dos tipos de efectos con dimensiones de genero, uno a nivel
del hogar y otro a nivel del mercado. A nivel del hogar, se observa la intensificacion del
trabajo domestico de las mujeres, la interrupcion de la educacion de los ninos (y de las
ninas en particular) y un incremento del tiempo destinado a la obtencion de servicios
basicos y a su autoabastecimiento. A nivel del mercado, los efectos van desde el
incremento de la participacion de las mujeres en la fuerza laboral hasta los cambios en
la naturaleza y condiciones del empleo, por ejemplo debido al aumento en la
informalizacion del trabajo. Todo esto se suma a otros costos, mucho menos palpables y
mas dificiles de calcular como el aumento del estres y la violencia domestica. Si bien
los estudios sobre estos temas comenzaron a finales de los ochenta, aumentaron en la
decada de 1990, generando un conjunto de trabajos con importantes implicaciones
teoricas y politicas10.
En retrospectiva, podemos preguntarnos que conclusiones surgen de esta
literatura sobre genero, macroeconomia y ajuste estructural. Las observaciones
enumeradas a continuacion son un intento de sintesis de algunas de las implicaciones
que incorporan los principales argumentos en este debate:
En primer lugar, estos programas de austeridad presuponen que los que sufren
sus efectos negativos pueden hacer frente a las dificultades y absorber los costos del
ajuste. Como ha senalado Diane Elson (1992) las politicas macroeconomicas se han
basado en el supuesto de que las personas afectadas tienen una capacidad casi infinita
para resolver por si mismas cualquiera de los problemas generados. El li-mite de esta
capacidad se alcanza obviamente cuando las personas no logran sobrevivir; sin
embargo, hemos presenciado la capacidad enorme para sobrevivir en muchas
situaciones a expensas del sufrimiento y agotamiento de les recursos humanos y no
humanos. Desde comienzos de la decada de los noventa y en virtud de que las politicas
10Ver Elson, 1992; Beneria y Feldman, eds. 1992; Blackden y Morris]Hughes, 1993; Floro, 1995; Floro y
Shaffer, 1998 ; Cagatay, Elson y Grown 1996; Grown, Elson y Cagatay, 2000.
de ajuste generaban mayores tensiones sociales que las previstas, entre las medidas del
ajuste se incluyeron algunos paliativos para álos mas vulnerablesâ, tales como los
llamados fondos de inversion social. Tambien se implementaron otros programas como
los de empleo especificamente destinados a mujeres. Se trataba de medidas esporadicas
y provisorias con el objetivo de aliviar los casos mas extremos de pobreza y de prevenir
tensiones sociales. Desde una perspectiva de genero, estas medidas tendieron a concebir
a las mujeres como dependientes y a menudo asumian que recibian estos fondos a traves
de los jefes de familia (Beneria y Mendoza, 1995). Concebidas de este modo, las
medidas eran inadecuadas para enfrentar las raices mas profundas de la pobreza, sobre
todo para el caso de las mujeres.
En segundo termino, el acento de las medidas del ajuste se ha centrado en el
mercado y el ambito de la produccion remunerada, ignorando las actividades no
remuneradas y las tareas de reproduccion. Los estudios empiricos muestran que los
cambios en la distribucion de los recursos y los aumentos en la productividad previstos
por los programas de ajuste estructural muchas veces significaron la transferencia de los
costos del mercado al hogar: áel ‘factor equilibrante’ oculto es la capacidad de los
hogares y en especial de las mujeres de amortiguar el impacto de los programas de
estabilizacion intensificando su trabajo y haciendo milagros con sus presupuestos
disminuidosâ (Elson, 1993, p. 241). Debido a que estos cambios han afectado de
manera mas severa a las familias pobres, los procesos de ajuste llevan implicita una
dimension de genero y de clase.
En tercer lugar, una de las conclusiones de las investigaciones sobre el tema
sostiene que la teoria y la politica macroeconomica, lejos de ser neutrales con respecto
al genero y otras variables sociales, pueden estar sesgadas y requieren medidas
compensatorias para revertir la distribucion desigual de la carga del ajuste. No obstante,
los programas de austeridad han sido en su mayoria insensibles e incluso equivocados
en relacion a las necesidades de las mujeres. Por ejemplo, durante la crisis brasilena de
1998, el Banco Mundial recomendo la adopcion de programas de empleo para mujeres
para compensar la caida del empleo masculino que podria generar el plan de austeridad
adoptado. Al mismo tiempo, el paquete de medidas exigia recortes presupuestarios que
reducirian los servicios de guarderias infantiles. Esto indica que para el plan, la
incorporacion de las mujeres en la fuerza laboral remunerada consistia en una medida
temporal ya que no contemplaba las necesidades a largo plazo de las mujeres en lo
referente a programas de cuidado infantil (Beneria y Rosenberg 1999).
Cuarto, uno de los problemas ligados a los modelos ortodoxos macroeconomicos radica
en que la complejidad de las divisiones en funcion del genero por lo general se pierden
o se diluyen debido a la falta de datos desagregados. Esto explica por ejemplo el
exagerado optimismo de algunas evaluaciones de las politicas de ajuste en diversos
paises africanos a comienzos de los noventa y de sus efectos sobre los pobres. Ello es
debido a que estos estudios dedicaban escasa atencion, al menos inicialmente, a la
heterogeneidad de las personas pobres y a las diferencias de genero11. Al concentrarse
11 11. Este fue el caso de algunos trabajos sobre ajuste y liberalizacion de los mercados en los paises del
Africa realizados por un grupo de investigadores asociados al Food and Nutrition Policy Program en la
Universidad de Cornell a principios de los noventa. Se evaluaron los efectos del ajuste utilizando
matrices de contabilidad social, concluyendo que los efectos y la liberalizacion habian sido beneficio]sos
para los pobres y las mujeres. Otras investigaciones sobre el impacto del ajuste a nivel micro fueron
menos optimistas (Geisler y Hansen, 1994), revelando contradicciones entre las evaluaciones a nivel
macro y las concentradas en los niveles micro. No obstante, incluso en el caso del estudio de Cornell,
exclusivamente en datos macroeconomicos y en el analisis cuantitativo basado en
matrices de contabilidad social no lograron explicar las dinamicas generadas a nivel
microeconomico. Por el contrario, algunos estudios de casos e investigaciones
antropologicas fueron mas esclarece-dores ya que analizaban a nivel microeconomico
los efectos de las medidas de austeridad sobre la vida cotidiana y sobre las asimetrias de
genero en la distribucion de la carga del ajuste. Por ejemplo, en un estudio
antropologico realizado en Zambia despues del ajuste estructura; durante la decada de
los 1980, Geisler y Hansen (1994) demostraron que un ano despues de la liberalizacion
de los mercados, y como resultado del aumento en el precio de los fertilizantes, aldeas
enteras abandonaron la produccion de maiz (que requeria de estos msumos) para
dedicarse al cultivo de la soja (que no los necesita). Tradicionalmente, en la zona
investigada, los ingresos provenientes de la soja se consideraban un ingreso de las
mujeres pero, despues del cambio en los cultivos, los hombres comenzaron a reclamar
dichos ingresos y el conflicto por los ingresos provenientes de la soja se incremento.
Contrariamente al sentido comun, las mujeres casadas eran especialmente vulnerables
debido a que:
(…) mientras que las esposas no gozan del derecho a reclamar los ingresos de sus
maridos, estos ultimos realizan demandas culturalmente legitimadas sobre el
tiempo, trabajo y en algunos casos ingresos de sus esposas (p. 96, la cursiva es
mia).
Es este precisamente el tipo de dinamica de genero que muchos de los estudios
macroeconomicos y analisis cuantitativos no logran captar. En este sentido, los datos
cualitativos a nivel local aportan informacion importante sobre los efectos de las
politicas de ajuste. Esto no significa que el empleo de modelos macro sea inapropiado
sino que es necesario complementarlos con un analisis mas desagregado que de cuenta
del impacto del ajuste sobre las economias domesticas y sobre la comunidad.
La economia feminista tambien ha recurrido a amplios bancos de datos para
documentar los efectos del ajuste en funcion del genero. Floro y Shaffer (1998)
demostraron en un estudio comparativo de Filipinas y Zambia que la integracion global
de los mercados generaron algunas oportunidades de empleo para las mujeres en
Filipinas. Pero este no fue el caso en Zambia debido a diversos factores que restringian
la movilidad laboral y a la escasez de trabajo: áQuienes se incorporan a los nuevos
mercados de trabajo, muchos de ellos mujeres, no encuentran trabajo y se ven forzados
a crear sus propios empleos en el sector informal o a sumarse al creciente numero de
desempleados.â (p. 80). Sin embargo, a pesar del fructuoso esfuerzo de las auroras para
incorporar el genero en este estudio, su analisis se hubiera beneficiado de la utilizacion
de datos mas cualitativos que complementaran los resultados cuantitativos.
Por ultimo, la mayoria de los programas de austeridad han ignorado los factores
estructurales que influyen sobre la vida de las personas y sus dimensiones de genero.
Nora Lustig brinda una sintesis elocuente de estos factores:12
51
por fin se reconocio la existencia de personas perjudicadas por las reformas: áPreocupa la dificil
situacion en la que se encuentran algunas mujeres y trabajadores que han perdido su trabajo. Si bien la
evidencia sobre ambos grupos es diversa, la heterogeneidad de los pobres sugiere la necesidad de no
omitir en el analisis las dimensiones tales como las de genero.â (Sahn, Dorosh y Younger, 1994).
12Citado en Taylor, 1990, p. 1.
Entre los factores estructurales se encuentran la distribucion de los ingresos y de
la riqueza, la tenencia de la tierra, el tipo y el grado de especializacion en el
comercio exterior, la densidad de las cadenas de produccion, el grado de
concentracion de los mercados, el control de los medios de produccion por parte
de los distintos actores (sector privado, el estado, o capitales transnacionales), el
funcionamiento de los intermediarios financieros y la introduccion de adelantos
tecnologicos, al igual que los factores sociopoliticos asociados a los niveles de
organizacion de la clase obrera y demas sectores influyentes de la poblacion, la
distribucion geografica y sectorial de la poblacion y su nivel de cualificacion.
Es posible considerar las dimensiones de genero presentes en cada uno de estos factores
para obtener daros con mayor desagregacion que los que normalmente arrojan los
modelos macroeconomicos ortodoxos. El objetivo consiste en incorporar en el diseno de
la politica economica las fuentes de diferenciacion de genero, como la distribucion del
ingreso al interior de los hogares y la segmentacion por genero del mercado laboral. Los
estudios a nivel micro son fundamentales para la inclusion del genero en la
macroeconomia; no es posible comprender los mercados en su totalidad sin comprender
como funcionan las familias y las economias domesticas y su evolucion en el tiempo.
Del mismo modo, los modelos macro necesitan comprender como funcionan los
mercados y que factores influyen en su mal funcionamiento. Aportes recientes a la
literatura sobre el tema incluyen trabajos de este tipo13.
En resumen, hemos aprendido mucho sobre las conexiones entre
macroeconomia y genero en base a la experiencia de los ajustes en distintos paises. El
desafio consiste tambien en trasladar estos conocimientos a la practica mediante la
politica economica, tema que se discute a continuacion.
Macropoliticas alternativas y la economia feminista
Desde la decada de 1980 tanto en los ambitos nacionales como internacionales
prevalecio la idea de que áno existe una alternativaâ a las politicas neoliberales y, mas
especificamente, a los paquetes de ajuste y programas de austeridad inspirados en el
Consenso de Washington. La ruptura del Consenso condujo a la busqueda de
alternativas, pero las discutidas hasta ahora no representan un cambio radical sino mas
bien implican un mayor acento en politicas sociales y en el áalivioâ de la pobreza (en
lugar de su áerradicacionâ). El Informe sobre Desarrollo Mundial 2000/2001 del Banco
Mundial es un ejemplo del nuevo enfoque adoptado por las organizaciones economicas
internacionales. Al mismo tiempo, tanto instituciones alternativas como investigadores
individuales han entrado en el debate sobre la persistencia de la pobreza sin las
limitaciones impuestas por los enfoques liberales convencionales.
En vista de los debates y la literatura comentada hasta aqui, es posible
preguntarse hasta que punto el analisis de genero contribuye a la busqueda de modelos
macroeconomicos alternativos. A continuacion se hace una resena de diversas
posibilidades. Para empezar, los objetivos generales basicos han sido elocuentemente
13Consultar por ejemplo los articulos de Braunstein; Lim; Floro y Dymski; Arndt y Tarp; Warner y
Campbell; y Evers y Walters en la edicion especial de World Development (julio de 2000) mencionada
arriba.
sintetizados por la Directora Ejecutiva de UNIFEM, Noeleen Heyzer, en el Prefacio del
informe áEl progreso de las mujeres en el mundo 2000â:
Las mujeres quieren un mundo en que la inequidad basada en el genero, la clase,
la casta o la pertenencia a una etnia desaparezcan de los paises y de las
relaciones entre ellos. Las mujeres quieren un mundo en que la satisfaccion de
las necesidades basicas se convierta en derechos basicos y donde se eliminen la
pobreza y todas las formas de violencia; donde el trabajo no remunerado de las
mujeres para alimentar, cuidar y tejer la trama que sostiene a la comunidad se
valore y sea compartido de manera igualitaria por los hombres; donde cada
persona tenga la oportunidad de desarrollar su pleno potencial y su plena
creatividad; donde el progreso de las mujeres se reconozca como el progreso de
todos los seres humanos, (p. 7).
Si bien las causas de las desigualdades mencionadas en estas lineas podrian ampliarse
para incluir factores de etnia, raza, nacionalidad, orientacion sexual, etc., la cita es bien
clara en cuanto a su compromiso con las mujeres y a favor de la igualdad. Quizas tiende
a esencializar a las mujeres en un mundo donde las diferencias entre ellas esta
creciendo. El interrogante clave es entonces como traducir estos principios generales en
politicas y acciones concretas. La literatura sobre genero y macroeconomia discutida
hasta ahora ofrece algunas pautas para la busqueda de modelos alternativos de ajuste. La
siguiente enumeracion sintetiza algunas de las implicaciones que se desprenden de estos
trabajos:
. Las politicas alternativas no deben asumir que las personas cuentan con una
capacidad infinita para soportar los costos del ajuste. Deben aspirar, en cambio,
a prevenir las dificultades y evitar los sesgos que han surgido. Es notoria la
insensibilidad hacia estos temas por parte de los formuladores de la politica
economica. Las tensiones sociales acumuladas durante los anos de ajuste
estructural condujo a la ruptura del Consenso de Washington y a los debates
actuales sobre pobreza y politicas sociales. Despues de mas de dos decadas de
ajuste, para muchos paises las sucesivas crisis economicas y los problemas de
desarrollo continuan o se han incrementado. En el caso argentino por ejemplo,
su adhesion a las politicas neoliberales ortodoxas no evitaron que el pais entrara
en suspension de pagos con muy serias consecuencias para los ciudadanos,
incluso para la clase media, y con un aumento muy considerable de la pobreza.
Asimismo, las politicas de liberalizacion del comercio, la migracion global, la
relocalizacion de la produccion y demas factores que generan tensiones a nivel
nacional y global han originado problemas de adaptacion para los individuos, las
economias domesticas y las comunidades. Esto significa que es necesario
analizar quienes ganan y quienes pierden en estos procesos. Si el objetivo, tal
como proponen muchos, es el de colocar a las personas en el centro del
desarrollo, la pregunta sobre quien soporta la carga del ajuste tiene que tomarse
en serio.
. Las politicas alternativas deben considerar los costes ocultos del ajuste tal como
se han documentado en diversos estudios: el deterioro de la infraestructura, la
discontinuidad y desercion escolar .de ninas en particular. con la
correspondiente perdida de productividad, deterioro ambiental, nivel de
instruccion y demas costos ocultos como la intensificacion del trabajo
domestico. Otro tipo de costos sociales lo constituyen fenomenos como el
aumento de la delincuencia, la violencia y la inseguridad ciudadana. Ya en 1987,
un estudio de UNICEF”’ sobre los costes del ajuste apuntaba la necesidad de
llevar a cabo politicas de ajuste ácon rostro humanoâ (Cornia et al, 1987). Este
desafio todavia es vigente.
. Es necesario acompanar las politicas de ajuste con dos tipos de politica social,
uno enfocado a medidas compensatorias a corto plazo y otro con planificacion
mas a largo plazo. El primero debe ocuparse de las necesidades mas urgentes y
de los efectos negativos que el ajuste genera para las personas, las familias y la
comunidad. Durante los anos ochenta y principios de los noventa se hizo frente a
este tipo de problemas con la creacion de fondos de inversion social para la
poblacion mas pobre. Sin embargo, como ya se indico, estos fondos por lo
general no consideraban suficientemente las diferencias de genero y, en gran
medida, se disenaban para evitar tensiones sociales en lugar de brindar
soluciones a largo plazo. (Beneria y Mendoza, 1995). De ahi la necesidad del
segundo tipo de medidas que incluyan politicas sociales a largo plazo asi como
metas distributivas. Ello debe incluir las dimensiones de genero en los derechos
a la propiedad y la generacion de ingresos, cambios en la division del trabajo
tanto en la produccion remunerada como no remunerada, programas de
educacion y capacitacion que preparen a las mujeres para los requerimientos de
los cambios tecnologicos, y la creacion de redes que permitan negociar todos
estos objetivos.
. Uno de los objetivos de los modelos macroeconomicos deberia ser el
reconocimiento de la relacion entre actividades productivas y reproductivas. La
aplicacion de politicas de ajuste estructural por lo general acentuaron y pusieron
de manifiesto la naturaleza de esta relacion demostrando entre otros aspectos lo
siguiente: a) la creciente importancia de las actividades generadoras de ingresos
que efectuan las mujeres a medida que los ingresos de los hombres han
disminuido su peso relativo; b) la intensificacion del trabajo domestico cuando
el presupuesto familiar se reduce; c) las dificultades con las que se enfrentan las
mujeres para acceder al mercado debido a sus responsabilidades familiares; d)
los efectos sobre el uso del tiempo de los recortes presupuestarios y de la
privatizacion de los servicios sociales. La economia feminista ha senalado la
importancia de contabilizar el uso del tiempo en tareas no remuneradas,
incluyendo las actividades reproductivas (Beneria, 1992; Floro, 1994). Tambien
se ha ocupado de los problemas especiales de los hogares con jefatura femenina
asi como de los problemas de las esposas como en el estudio de Geisler y
Hansen, mencionado arriba. Todos estos constituyen temas cruciales si nuestro
objetivo es hacer de los modelos macroeconomicos un medio de atender las
necesidades de las personas y la maximizacion del bienestar social en lugar de
solo fijar los áprecios correctosâ o maximizar la eficiencia y el crecimiento
economico.
. Contrastando con el acento que la economia convencional pone en el mercado y
en la áeconomia de la eleccionâ, los estudios que se han hecho a nivel micro y
meso han constatado precisamente 1;’ falta de capacidad de eleccion con la que
se enfrenta una gran proporcion de la poblacion pobre debido a la pobreza y .
para las mujeres en particular. a las normas y tradiciones patriarcales. Por ello,
los modelos alternativos no deberian asumir que las personas tienen a su alcance
las opciones asociadas con su ácomportamiento maximizadorâ tal como tienden
a presuponer los modelos ortodoxos. Por el contrario, y tal como afirma
elocuentemente Rebecca Blank (1993), el supuesto del individuo maximizador
de los modelos economicos no tiene en cuenta que las personas pueden ásentirse
dominadas, reprimidas, pasivas, oprimidas, enfermas, inseguras de si mismas o
ignorantes de otras alternativasâ (p. 141) y por tanto incapaces de poder
ámaximizarâ sus decisiones. La posibilidad de las mujeres para ingresar en el
mercado laboral generalmente se ve obstaculizada por normas e instituciones
sexistas y tradiciones que, en opinion del ilustre economista y premio Nobel de
economia, Douglass North (1994) constituyen restricciones construidas que
estructuran la interaccion humana y afectan a la forma en que opera el mercado,
asi, en la medida de lo posible, es necesario incorporar estas restricciones no
economicas en los modelos macroeconomicos para nutrir la politica economica:
La teoria neoclasica es simplemente un instrumento inadecuado para el
analisis y la descripcion de las politicas de desarrollo. Su preocupacion se
basa en el funcionamiento de los mercados sin entender como se
construyen. .Como se pueden formular politicas si no se comprende
como se desarrolla la economia? (North, 1994, p. 359).
. Por ultimo, es fundamental comprender que en muchos casos las preocupaciones
feministas pueden ser compatibles con los objetivos a nivel macro. Por ejemplo,
un enfasis en politicas orientadas a la demanda abre la posibilidad a acciones
que al mismo tiempo ayuden a alcanzar objetivos feministas. Ejemplos de este
tipo de medidas son las politicas antidiscriminatorias, los programas de empleo
para mujeres o politicas de inversion que estimulen la exportacion en las
industrias con mano de obra mayoritariamente femenina. Si son bien aplicadas,
pueden alcanzar a la vez metas macroeconomicas y objetivos feministas.
Genero, comercio y finanzas
Uno de los esfuerzos mas recientes de cara a integrar el genero en el analisis economico
ha tenido lugar en las areas de genero y comercio y genero y finanzas. Ello ha sido una
reaccion natural al creciente interes por comprender las diferencias de genero en los
procesos de globalizacion y liberalizacion del comercio y las finanzas. Aunque todavia
se encuentra en una etapa inicial, esta area de trabajo incorpora consideraciones teoricas
e investigaciones empiricas incluyendo estudios de caso que ayudan a comprender estos
procesos desde una perspectiva de genero. Un numero creciente de estudios ha
comenzado a iluminar la importancia del genero como categoria de analisis en la
politica comercial (Wood, 1991; Fontana, Joekes y Masika, 1998; Fontana y Wood.
2000; Kucera, 2001; Cagatay, 2001). Las tematicas varian desde el comercio Norte-Sur
y su incidencia en el trabajo femenino hasta la construccion de modelos que capten los
efectos del comercio sobre mujeres y hombres, tanto en el mercado laboral como a otros
niveles.
El comercio exterior puede tener distintos impactos sobre el salario y el empleo
de mujeres y hombres, sobre su trabajo no remunerado, su tiempo libre, y sobre los
ingresos y consumo familiar. La literatura actual no ha llegado a conclusiones
definitivas sobre estos efectos. Por ejemplo, una de las preocupaciones iniciales sostenia
que la creciente integracion de los paises de bajos salarios a la economia global
repercutiria negativamente en el empleo de los paises de ingresos altos. Un estudio
precursor realizado por Wood (1991) no hallo tales efectos negativos. Sin embargo,
Kucera y Milberg (2000) desafiaron los resultados de Wood demostrando que en una
muestra de paises industrializados pertenecientes a la OCDE en el periodo 1987-1995 la
liberalizacion del comercio redujo el empleo femenino en el sector de manufacturas en
relacion con el empleo masculino. Sin duda entonces, es necesario llevar adelante
nuevos estudios empiricos de este tipo antes de poder generalizar. Otra area de
investigacion complementaria es el analisis de las dimensiones de genero en las
instituciones internacionales de comercio tales como la OMC (Bisnath, 2002).
Entre otras organizaciones internacionales, UNIFEM ha promovido estudios
sobre genero y comercio, en especial a nivel regional impulsando la participacion de las
mujeres en los acuerdos regionales de comercio (Allen y Beneria, 2001). Este trabajo ha
sido asumido desde una perspectiva mas activista con el objetivo de informar a un
publico mas amplio sobre las cuestiones de genero en el comercio internacional y en las
negociaciones comerciales. De igual modo, WIDE (2001) ha realizado un analisis de
genero de los acuerdos comerciales entre la Union Europea y America Latina
(enfocados sobre el MERCOSUR y Mexico). A su vez, la Red Internacional de Genero
y Comercio con vinculos en numerosos paises en el Norte y en el Sur e incluyendo
todas las regiones viene trabajando desde mediados de la decada de los noventa. Con
una combinacion de investigacion y activismo, estos grupos estan presentes en eventos
como las reuniones de la OMC y otros espacios internacionales. Mientras que en el
pasado las negociaciones comerciales pasaban practicamente inadvertidas para el
ciudadano medio, ultimamente se ha incrementado la atencion puesta en estos temas
debido a una mejor compresion de que su importancia nos afecta a todos.
El analisis de genero sobre cuestiones financieras es aun mas reciente. La crisis
asiatica, y la correspondiente inestabilidad financiera que le siguio, origino muchos
interrogantes en cuanto a sus efectos y creo un incentivo para iniciar un analisis de
genero. Dymski y Floro (2000) por ejemplo han delineado un marco conceptual para
analizar como los efectos economicos y sociales de la liberalizacion y crisis financieras
pueden repercutir sobre el credito familiar y el acceso a los recursos. El modelo
propuesto sugiere que ábuena parre del coste social y humano de las crisis financieras
no son aparentes: las crisis pueden alterar las relaciones de genero debido a los ajustes
que se realizan en el interior de las economias domesticas, con severas consecuencias no
solo en relacion con los resultados economicos sino tambien para la reproduccion social
de los hogaresâ (p. 1279).
Otro de los nuevos temas de trabajo sobre genero y finanzas gira en torno a los
debates sobre la arquitectura financiera internacional, incluyendo un analisis de las
propuestas alternativas para reformar instituciones tales como el FMI y el Banco
Mundial (Aslanbeigui y Summerfield 2000). Este trabajo apenas ha comenzado y
reviste un doble objetivo. Por un lado, es importante que hombres y mujeres participen
en los debates actuales con el fin de aportar sus perspectivas en los espacios pertinentes.
Por el otro, es necesario desarrollar un mayor trabajo teorico y empirico en las lineas
propuestas por Dymski y Floro para incorporarlo a los debates y negociaciones.
Genero y desarrollo: otras aportaciones
Ademas de las areas de investigacion y accion mencionadas hasta ahora, la tematica de
genero y desarrollo ha representado una contribucion importante al esfuerzo de
integracion de genero y economia. Sin pretender dar una lista exhaustiva, el resumen
que sigue destaca tres importantes areas de trabajo en este campo:
Primero, la tematica de genero y desarrollo ha dado origen a una serie de
contribuciones conceptuales y metodologicas en la economia del desarrollo, ya sea en
forma de critica a las teorias vigentes o de un esfuerzo para incluir la perspectiva de
genero. Una de las vias utilizadas ha sido la incorporacion de esta perspectiva en los
debates sobre politicas de desarrollo en los espacios internacionales. En la decada de
1970, la discusion del enfoque de álas necesidades basicasâ represento un paso inicial
hacia el reconocimiento de la carga laboral de las mujeres (Palmer, 1977). Al mismo
tiempo, esta evaluacion insistia en que el enfoque necesitaba áadentrarseâ en la
economia domestica para comprender su funcion en la produccion y el intercambio
familiar y su influencia sobre las asimetrias de genero. Posteriormente se ha sumado
mucho trabajo a esta labor pionera, incluyendo reconceptualizaciones teoricas de la
economia del desarrollo con perspectiva de genero y una evaluacion feminista de los
modelos de desarrollo vigentes (Elson, 1999). Desde el punto de vista metodologico, se
han realizado numerosos avances en proyectos que permiten una mayor extension y
complejidad en el calculo de indicadores de genero. Asi hemos visto como, ademas de
los conocidos indices de desarrollo humano publicados por PNUD desde 1995, otras
organizaciones como UNIFEM, DAW, la OIT y el Banco Mundial tambien han ido
publicando series estadisticas con datos que captan la situacion de las mujeres y las
diferencias de genero.
Segundo, se ha generado una abundante literatura en el area de la familia, el
bienestar y el desarrollo a partir de experiencias en los paises en desarrollo,
representando un complemento interesante del trabajo discutido mas arriba y realizado
en los paises mas ricos. Una gran parte de estos trabajos supone tambien una critica de
los modelos neoclasicos, basada en la informacion empirica procedente de diferentes
paises y culturas. A nivel general, estas criticas ponen en evidencia los supuestos
simplistas e irreales de los modelos que no reflejan la gran diversidad existente en el
funcionamiento de la familia y de los hogares en el mundo. Mas especificamente,
destacan la incapacidad de estos modelos para captar las desigualdades y los conflictos
que forman parte integral de las relaciones de genero a nivel familiar y que son
fundamentales para comprender la dinamica de las economias domesticas. Como indica
A. Sen (1983):
La evidencia sobre la desigualdad dentro de la familia se encuentra a nivel
mundial, pero en los paises mas pobres, los sesgos de genero pueden ser muy
marcados inclusive en aspectos basicos como la supervivencia, nutricion, salud y
niveles de alfabetizacion.
Los modelos neoclasicos: no captan con facilidad estas desigualdades ni la
complejidad de los factores intervinientes, y por lo tanto no contemplan las tensiones
que generan en las relaciones de genero. En su analisis de hogares rurales en Africa,
Koopman (1991) ilustro en que medida el supuesto neoclasico de áunidadâ de
produccion y consumo de una economia domestica es áuna imagen distorsionada del
hogar rural.â El funcionamiento de actividades productivas independientes por parte de
hombres y mujeres es muy comun en el mundo rural africano. Es decir, el supuesto de
una economia domestica de preferencias compartidas no tiene mucho sentido en este
caso. Por lo tanto la politica economica tiene que disenarse de acuerdo a esta realidad.
Este tipo de trabajos ha contribuido al analisis del mito del áhogar armoniosoâ
sobre el que descansan los modelos convencionales. Con la intencion de presentar una
alternativa, Katz (1991), refiriendose tambien a hogares rurales del Tercer Mundo, ha
argumentado tambien que los modelos neoclasicos no captan los conflictos y
negociaciones que tienen lugar dentro de la familia. Como alternativa, la autora presenta
un modelo de negociacion en el que la diferencia de genero en el acceso a los recursos
economicos y no economicos condiciona la elaboracion de las metas economicas del
hogar, la distribucion del trabajo y la asignacion del ingreso, con consecuencias para el
bienestar de cada miembro de la familia. Este tipo de analisis ilustra la combinacion del
concepto de áconflictos cooperativosâ y modelo de negociacion de Sen con una
perspectiva de genero. El resultado es una conceptualizacion mas ápoliticaâ y
áfeministaâ centrada en el hogar pero tambien ligada a factores institucionales y
estructurales. En este sentido, el modelo de negociacion de Sen, ampliado con este tipo
de analisis, presenta una alternativa a los conceptos mas frecuentes de la familia: a) la
concepcion neoclasica de unidad armoniosa; b) la concepcion marxista ortodoxa de la
familia como fuente de unidad y supervivencia para la clase obrera; y c) las
concepciones iniciales feministas con enfoque sobre la familia como espacio de
conflicto y lucha.
Por ultimo, la literatura sobre genero y desarrollo ha generado una area de
trabajo sobre politica y accion y sobre cambio institucional, economico, social y
politico. Indudablemente, estas cuestiones no se ajustan a los preceptos de la economia
convencional ya que estan emparentadas con aspectos politicos e interdisciplinarios.
Con todo, han sido importantes en la inclusion del genero en la economia del desarrollo.
Un interrogante central es de que modo conceptualizar y operar el cambio social. Por
una parte, se ha trabajado mucho sobre la practica del desarrollo. La implementacion de
proyectos ha sido un elemento importante entre quienes trabajan sobre el tema de
mujeres, ya sea en organizaciones internacionales o en otras instituciones relacionadas
con cuestiones de desarrollo. Gran parte de estos proyectos se aplican sin cuestionar las
instituciones vigentes, es decir, se disenan para mejorar las condiciones existentes sin
pretender otros cambios mas sistematicos. En este sentido estan limitados por las
condiciones y restricciones impuestas por la estructura institucional en la cual operan.
Tal como analiza el ya clasico articulo de Mayra Buvinic (1986) sobre áel mal
comportamientoâ de muchos proyectos de generacion de ingresos en el Tercer Mundo,
estos programas tienen poco ápoder transformativoâ y a menudo los objetivos
economicos se transforman en intervenciones de asistencia social. De este modo las
intervenciones asistencialistas reducen a las mujeres a receptoras pasivas de la ayuda en
lugar de mejorar su capacidad de supervivencia, autonomia y autosuficiencia.
La existencia de este tipo de dificultades no descarta que se puedan dar cambios
positivos para las mujeres sin que se produzcan cambios institucionales fundamentales.
En todo caso es importante distinguir entre dos tipos de cambios: por un lado los
producidos dentro de un determinado sistema sociopolitico de desarrollo y, por otro, las
transformaciones de caracter sistemico como la transicion de un sistema capitalista a un
sistema socialista o viceversa. La literatura sobre genero y desarrollo ha aportado un
analisis de estas transformaciones (Wiegersma, 1991; Agarwal, 1994; Meurs, 1998;
Moghadan, 2000; Deere y Leon, 2001). En conjunto, esta literatura propone varios
puntos basicos:
. En el marco de un modelo socioeconomico de desarrollo, la conciencia de
genero puede generar impactos diversos de las politicas estatales. Para ilustrar,
el analisis realizado por Deere y Leon de las reformas agrarias en America
Latina distingue dos periodos. En la etapa inicial de formulacion de reformas, las
mujeres, de facto, no tenian igual acceso a la redistribucion de la tierra; los
hombres fueron los principales beneficiarios de las reformas, en gran medida
porque los áhogaresâ eran considerados beneficiarios a raiz del supuesto de que
hombres y mujeres comparten los bienes y se benefician de ellos por igual. Mas
recientemente, sin embargo, la legislacion agraria neoliberal se ha desprendido
del concepto de hogar con jefatura masculina como centro de los esfuerzos de
distribucion de tierras. Deere y Leon sostienen que este habia sido áuno de los
mecanismos principales de exclusion de las mujeres como beneficiarias directas
de las reformas agrarias en las decadas anterioresâ, (p. 332). Con influencia del
discurso feminista y de la accion de las mujeres, la segunda etapa de reformas
demuestra que las politicas estatales han ofrecido, al menos en algunos paises, la
igualdad formal entre hombres y mujeres con respecto del derecho a la tierra.
. Es importante diferenciar entre acceso y control de los recursos dado que para
las mujeres el acceso a la propiedad no significa necesariamente el control sobre
esta. El control depende de las tradiciones, normas y construcciones sociales que
moldean la naturaleza de las relaciones de genero en cada lugar, tambien
depende de la medida en que las mujeres puedan superar los obstaculos a su
progreso y bienestar por medio de la accion y de su lucha por la igualdad. En
este sentido es vital que la accion politica y estatal facilite la capacitacion de las
mujeres y de sus intereses.
. Las organizaciones de mujeres y las acciones colectivas han demostrado ser
cruciales para el cambio social e institucional con sensibilidad de genero a la vez
que crean las condiciones para unas relaciones de genero mas equitativas. Por
ejemplo, durante la decada de 1980 en America Latina, estas organizaciones
desempenaron un papel fundamental en las luchas urbanas alrededor de
estrategias de supervivencia y problemas de crecimiento urbano (Lind, 1990).
En muchos casos, esto subrayaba la importancia de que las organizaciones de
mujeres sean autonomas de modo que puedan representar inequivocamente sus
intereses especificos. Por ejemplo, un estudio de Gillian Han (1992) sobre
hogares agricolas rurales en Malasia mostro la importancia de que las mujeres
formaran su propia organizacion para defender sus intereses independientemente
de los de los hombres. Otro ejemplo muy distinto lo constituye el caso bien
conocido de SEWA (Asociacion de Trabajadoras Autonomas) de la India. Desde
los anos setenta, esta organizacion compuesta de mas de 300.000 mujeres ha
defendido los intereses de las trabajadoras a domicilio, un grupo que antes
parecia imposible de organizar, y los ha proyectado muy efectivamente a nivel
nacional e internacional.
. La literatura sobre mujer y desarrollo muestra la necesidad de combinar dos
tipos de politicas y acciones orientadas al cambio social progresista y feminista.
Por un lado, se requiere la transformacion de las relaciones de genero mediante
politicas de equidad. Este tipo de accion tiene una amplia gama de posibilidades:
desde las politicas de educacion a las muchas opciones de transformacion
cultural, politicas de identidad y construcciones, de genero. Por otro lado, se
necesitan los cambios estructurales y de caracter progresista capaces de
promover modelos de desarrollo en los que puedan incorporarse las dimensiones
de genero. Estos dos tipos de cambio no son mutuamente exclusivos; por el
contrario, pueden complementarse y estan interrelacionados. Los trabajos sobre
genero y desarrollo han hecho una contribucion importante a la visualizacion de
ácomunidades imaginadasâ que incorporen estas metas.
En suma, los esfuerzos descritos en este articulo ilustran la incorporacion
paulatina del analisis de genero en la economia. Un tema distinto es el grado de
integracion de la economia feminista en el feminismo en general, teorico y practico.
Dentro del ambito academico, y dado el desarrollo historico del analisis feminista, esto
no ha sido una tarea sencilla y queda mucho por hacer al respecto. La importancia de
relacionar el analisis economico con los debates sobre equidad de genero y relaciones
de poder forma parte de la labor, en terminos de Nancy Fraser, de asociar la politica
social [y economica] de ádistribucionâ con la politica cultural del áreconocimientoâ.
Grown, Elson y Cagatay (2000) han escrito de manera elocuente sobre esta tarea,
subrayando que las relaciones de genero estan presentes en todos los niveles de la vida
economica, politica, social y cultural, enfatizando que la integracion del genero en la
macroeconomia, el comercio o las finanzas constituye un modo de ávisualizar como las
relaciones de genero impregnan estas areasâ (p. 1148).
(…) Si bien las instituciones sociales pueden parecer neutrales al genero, pueden
tener y transmitir sesgos de genero. Expresan normas sociales que moldean el
comportamiento de las personas acerca de que se considera apropiado desear o
hacer (p. 1148). En efecto, haciendonos eco de las palabras de Joan Scott, nos
hemos dado cuenta de que el genero esta presente en todas partes, in-cluso en lo
mas oculto del mundo material.
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3 comentarios »

  1. For latest information you have to visit internet and on the web I found this website as a
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    Comentario por Franchise Lawyers Dubai — 10/05/2013 @ 11:18 | Responder

  2. hola es muy interesante este blog ya que hay muchas cosas interesantes que no conociamos esta aqui,nos ayuda mucho a conocer la situacion de la mujer y tambien para nuestro diario vivir.

    Comentario por sayda oliva — 28/09/2010 @ 20:43 | Responder

  3. ¡¡¡¡Muy buenas!!!

    Agradesco la publicación anteriormente citada pra los efectos de aprendizaje y del despertar cognoscitivo y más que eso el despertar de la conciencia colectiva e individual de la mujer como eje importantisimo en la economia y en esta sociedad que esta dominada por la globalizacion que impulsa nuevos cambios.

    Gracias por el aporte educativo.

    Arriba el poder femenino.

    Comentario por Belinda Rodriguez — 17/09/2010 @ 23:34 | Responder


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