Estudios de la mujer Blog de Anarella Vélez

14/06/2009

Al Fondo, la pasión: el S/M y género[1]. Leonor Silvestri

Filed under: Uncategorized — anarellavelez @ 05:56
Lectura de Leonor en Café Paradiso

Lectura de Leonor en Café Paradiso

“Sigo albergando esperanzas de que las minorías sexuales formen una coalición que trascienda las categorías simples de la identidad, que rechace el estigma de la bisexualidad, que  combata y suprima la violencia dispuesta por las normas corporales restrictivas. Desearía que dicha colación se fundara en la complejidad irreductible de la sexualidad y en sus implicaciones en distintas dinámicas del poder discursivo e institucional…”
Judith Butler – El género en disputa
 
La antropóloga estadounidense Gayle Rubin, quien formara con Pat Califia el grupo de lesbianas S/M Samois, en su artículo “Pensar el sexo: Hacia una teoría radical de la sexualidad”, establece en un cuadro o gráfico una suerte de jerarquía en la respetabilidad social de las prácticas sexuales. Un abanico de tipos de conducta erótica: desde las que cuenta con el apoyo social y la total respetabilidad hasta las que son condenadas socialmente y perseguidas legalmente. En el escalafón más alto sitúa la heterosexualidad reproductiva y en el más bajo a las prácticas como el sadomasoquismo o el fetichismo y el sexo intergeneracional. Podríamos agregar que dentro de estas últimas son “peor vistas” cuando las realizan aquellas personas biopoliticamente asignadas como mujeres, y empezar a añadir otros factores, como clase y etnia (del cual las prácticas S/M debe empezar a hacerse cargo).
En ese mismo trabajo, cuenta una historia de un grupo de hombres  que se reúne en la localidad inglesa de Sheffield con la finalidad de tener una sesión sadomasoquista. Sus actividades son en nada demasiado extremas: golpear el pene con una regla y verter y untar cera caliente en sus genitales. Alguien tuvo la “triste” ocurrencia de grabar algunas de sus escenas, y las cintas llegaron a manos de la policía inglesa. El grupo fue denunciado. Quince de ellos condenados, cinco a penas de prisión. El juez llegó a la conclusión de que ninguna práctica de ese tipo, tan alejada, según él, de la idea del amor humano, puede realizarse con pleno consentimiento, negando la autonomía de los sujetos en cuestión, es decir negando aquello que hace que el estado moderno y sus aparatos (el poder judicial) sean lo que son. El caso Spanner, tal como se lo conoce, llegó al Tribunal Europeo de los Derechos Humanos que ratificó la sentencia, dando cuenta de que las prácticas S/M, como tantas otras de divergencia o subversión sexual hace salir a sus participantes de las lides de lo humano, transcendiéndolo en términos Nietzschianos (podríamos aventurar, separadoramente). Asimismo, el caso refleja todavía la criminalización del sadomasoquismo y del sexo (en este caso gay) en grupo: el sexo debe ser de acuerdo a los jueces y nuestra sociedad algo de a dos, suave e indoloro- o por lo menos así debe fingir ser. La idea del amor humano que enarbolaba las diferentes cortes donde curso el caso sigue siendo una de las principales críticas que se hace al S/M.
Sin embargo, desde otra perspectiva las prácticas sexuales así llamadas “sadomasoquistas”, tradicionalmente, suele ser concebidas como la quintaesencia de la sexualidad sin fines reproductivos, en su sentido anfibológico, como reproducción del sistema dominante, de sus lógicas y de sus agentes. El S/M crea placer(es) de extrañas formas, no radicadas exclusivamente en lo genital, o incluso prescindente de ello, y cita de manera desviada las convenciones sexuales referidas a los roles de los participantes: quién domina a quién, quién solo puede existir en función de que la otra parte exista. Más aun, ciertos modos de encarar las  prácticas S/M  son modo privilegiado de cuestionar y fisurar las costumbres del mundo jerárquico, me refiero a las indentidades switch/swap donde los roles no son fijos. La manera en la que caracterizamos esta modalidad de S/M  nos lleva necesariamente a redefinir la noción de cuerpo, que toma en cuenta el valor, la función, y su narrativa en el marco de estas prácticas: el cuerpo no significa desde este ángulo lo mismo ni se usa de la misma manera en la que aparece recortado por el discurso heternormativo. En ese sentido, aquel espacio tradicionalmente consignado a la vida privada, como ser la sexualidad, se constituye en una apuesta política fuerte contra el orden establecido de las cosas. La división binaria por sexos cuya construcción depende de una matriz de inteligibilidad que califica a las personas por expresiones de género (femenino/masculino), y el ejercicio de la sexualidad heteronormativa que de allí se desprende como “natural” son algunos de los pilares donde el sistema se apoya firmemente. Bajo esta concepción, el S/M es el punto más extremo de la experiencia sexual: cuando el sexo se vuelve más apartado del reduccionismo anatómico y de la disciplina romántica, citación desviada de las convenciones sexuales que permite sexualizar (y asi resemantizar o resignificar, como se prefiera) por ejemplo la noción de propiedad privada atravesando las relaciones afectivas como ser los celos. Porque las prácticas S/M, en muchos casos, supone romper inhibiciones y tabúes culturalmente impuestos (la idea eterna del amor romántico, la falsa idea de que las relaciones de pareja son igualitarias, la idea del sexo siempre genital y que acaba con la penetración, la incapacidad para compartir afines sexuales o de tener prácticas sexuales entre “amigxs”).
Es así como concebimos y llevamos a la realidad al S/M en una serie de prácticas sexuales que ponga el acento en un compromiso hacia el propio deseo, como sea que podamos o nos atrevamos a nombrarlo. Bajo el imperio de las prácticas S/M no sólo se asume un contrato cuyo carácter reconoce lo dinámico y lo variable de las relaciones de poder en su componente o dimensión erótica, sino que además se inventa otro cuerpo; un cuerpo que se permite encontrar disfrute allí donde el Otro nos dice que solo hay dolor. Y poner el dolor al servicio del placer.  Una ética amatoria de este tipo, cargada como un arma, implica entonces admitir que su praxis no puede ni tiene porque regirse según los cánones morales que no son construcción de aquel sujeto que se encuentra condenado a reproducirlos, ni que la dictadura de la biología tenga potestad para obligarnos a reducir el uso sexual de nuestro cuerpo como entidad meramente reproductiva de la especie y de un orden social dominante y concomitante.
Al mismo tiempo las críticas al S/M provienen de su dimensión transgresora en cuanto a teatralización de las relaciones sociales de poder en un contexto sexualizado donde tienen otro significado y se convierten en juego, subvirtiéndolas. En todas nuestras relaciones humanas existen juegos de poder, más o menos erotizados. El S/M hace foco en esta dimensión erótica del poder y las relaciones humanas y al mismo tiempo las cuestiona cuando al intercambiar los roles de dominante y dominado se pone en primer término su artificiosidad, su convencionalismo. De hecho, según el esquema conceptual de Gayle Rubin en The Traffic in Women  la sexualidad normativa consolida el género normativo.  Una es mujer en la medida en que funciona como mujer en la estructura heterosexual dominante. Poner en tela de juicio esa estructura mediante una corporalidad biopoliticamente asignada mujer que funciona de otra forma, de una forma desviada, puede implicar perder algo de nuestro sentido de lugar en el género. A pesar de que tener cierto género no implica desear de cierta forma, hay un deseo que es constitutivo del género, por ende no es fácil separar la vida del género ni la vida del deseo, y de allí la necesidad política de pensar otro deseo y otras expresiones de género.
Por otra parte, el sexo, siguiendo a Foucault y a Preciado, es  concebido como una tecnología de dominación heterosocial que reduce el cuerpo a zonas erógenas en función de una distribución asimétrica del poder de los géneros y sus expresiones y disciplinas. El sistema heterosexual como orden político, en palabras de Wittig, divide y fragmenta el cuerpo, identificando zonas como centros naturales de la diferencia sexual: el cuerpo se ve recortado por la cultura. En ese sentido, los roles y las prácticas que se atribuyen a los géneros masculinos son un conjunto arbitrario de regulaciones inscritas en los cuerpos que aseguran la explotación material de un sexo sobre otro privilegiando el pene (cierto tipo de pene, con ciertas medidas y para ciertas prácticas y no otras) como lugar privilegiado del intercambio sexual, y restando desde ya, creatividad, y como no, placer, a un refugio de nuestra libertad, siendo la perversión, en una opinión un poco apresurada, un bastión de resistencia, porque cita descontextualizadamente, improductivamente a una sexualidad otra que desenmascara a la sexualidad disciplinatoria como ideología heterocentrada. Para oponerse a este orden y como modo de hacer más vivibles las vidas de aquellas personas que por expresión de género, o práctica sexual, o manifestación corporal (y respetando sus especificidades), no es cuestión de celebrar la diversidad sino de establecer condiciones materiales y subjetivas que permitan albergar y resguardar y mantener las vidas que resisten los modelos de asimilación. La autodeterminación, el propio deseo, se vuelve plausible solo en el contexto social que apoye y permita el ejercicio de la agencia.
La propuesta es pensar el cuerpo como lugar de resistencia contra la construcción biopolítica, reclamando formas rupturistas de las funciones sexuales, deconstruyendo sistemáticamente, no solo  los condicionantes culturales que operan sobre los mecanismos de  elección de objeto sexual sino también las prácticas sexuales del sistema de género hegemónico, y el sistema de género entero que constituye cómo se lee y leemos nuestros cuerpos, cómo intercambiamos e interactuamos con lxs demás, cómo tenemos que ser. Generar una contraproductividad, placer-saber, excitación permanente que nos haga salir de la cadena productora -reproductora (llámense hijos, llámense prácticas, llámese relaciones, et cetera), siempre siendo conscientes de que no hay sexualidades puras,- ni contrasexualidades puras-, pero lo que si puede haber es incomodidad y resistencia, y que la sexualidad no es ese terreno innombrable y menor, natural y meramente inconsciente o peor pre consciente, sino el dispositivo por donde emerge el poder con gran potencia en su estado más naturalizado. De allí la necesidad de una plena consciencia sexual (una insurgencia, divergencia, contra hegemonía, subversión sexual), sexualizando la totalidad de la superficie del cuerpo, fetichizándolo todo, y des- identificando los órganos reproductores con los órganos sexuales y la pareja como la zona privilegiada para la camaradería amorosa.
Pero sobre todo, y más allá de toda teoría, practicamos el S/M porque nos gusta y porque se nos da la gana, y el deseo es la única ley a la cual, tras haberla apropiado, pensamos responder.
 

 

 

[1] Este trabajo, presentando en el Festival Generarte de Buenos Aires (Mayo 2009) por la igualdad (¿?) de generos, es tributario de otro trabajo en curso que se realiza con el Lic. Gastón Rodríguez en el marco del Proyecto Ubacyt 423 y del trabajo y la praxis con Dariush  Sokolov para el site Complices de Chigi, www.anarcopervertismo.blogspot.com. Ellos dos son, de algún modo, co-autores, de lo que aquí se encuentra y de las ideas aquí expresadas, y sin nuestro trabajo en equipo nada de lo aquí expresado sería posible.

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11 comentarios »

  1. mi opinion es que hoy las mujeres tenemos derecho a escoger a nuestra pareja sin importar de que sexo sea , aunque a veces son rechasadas y marginadas por nuestra sociedad , antes era un tabú pero es mas aceptado ,pero siempre encontramos personas que no lo aceptan .
    debemos aceptar a las personas con preferencia sexual diferente . y que disfruten su sexualidad . att maira yamileth morales euceda 20061010826

    Comentario por maira yamileht morales euceda — 12/07/2009 @ 00:11 | Responder

  2. para mi el hablar del sexo no es algo del otro mundo no es como antes que si alguien hablaba de sexo la jente se asombraba entonces digo porque ahora algunas personas se asustan cuando hablamos de otras practicas sexuales… en el tiempo que vivimos todo esta evolucionando ahora el hablar de sexo es como algo normal las personas son libres de hacer lo que kieran y como mejor les paresca…att: rosa maria de lourdes ferrera barahona 20081000559

    Comentario por Rosa Maria Ferrera Barahona cta: nº 20081000559 — 30/06/2009 @ 21:22 | Responder

  3. La verdad el hablar de sexo ya no es un tabú prohibido como lo era antes entonces porque aun seguimos asombrándonos cuando escuchamos hablar de otro tipo de practicas sexuales distintas a las que conocemos no es cierto pues que todos desde que nacemos tenemos gustos diferente a los de los demás eso incluye el hecho de que algunos disfrutan de el amor y otros del dolor…no podemos juzgar a otros por no entender el porque de este tipo de preferencias la vida nos enseña que debemos tener una mente abierta a la realidad a pesar de que nosotros no hagamos algunas cosas no quiere decir que otros no las hagan o las disfruten ya que cada quien es dueño de sus actos y sabe que es lo correcto y que no para si mismo.. att becky peralta 20070007416

    Comentario por Becky Pamela Peralta Carbajal 20070007416 — 30/06/2009 @ 00:12 | Responder

  4. Bueno mi comentario al respecto es que las personas son libres de expresarse y que cada ser humano responde por sus propios actos y que nadie puede oponerse a sus decisiones. En estos tiempos las cosas han cambiado y las personas ahora expresan su sexualidad en distintas formas aunque muchas veces la sociedad se oponga. Pero cada quien tiene su forma de pensar y actuar a lo que mejor le parezca atte. Ana Marcela Peralta C. 20082400019

    Comentario por Ana Marcela Peralta Carbajal 20082400019 — 29/06/2009 @ 22:53 | Responder

  5. Buenas tardes con respecto al tema yo pienso que las personas que practican el S/M simplemente y sin ninguna otra explicación lo hacen por que les gusta y siguen la línea del deseo sin importar que piensen de ellos.
    Este articulo es un claro ejemplo de lo que estamos viviendo hoy en día en nuestra sociedad, las personas están al libre albedrío en su capacidad de decidir con la pareja que desean estar y de satisfacer sus necesidades al máximo. Bueno y en lo personal respeto mucho la vida de las personas y pienso que son libres de hacer lo que desean siempre y cuando no afecten a los demás a su alrededor.

    Comentario por Bessy Sanchez 20081003480 — 29/06/2009 @ 22:37 | Responder

  6. En un mundo en el que el sexo es tan trillado y lleno de tabúes siempre han existido y seguiran existiendo opocisiones y prejuicios para lo que se sale de lo “normal”,en lo personal el sadomasoquismo no me llama en lo minimo la atencion,pero no me molesta en lo absoluto ni critico las practicas sado.Muchos ven el sado como una manera de sentir poder y subordinar el otro yo lo veo como una forma distinta de sexo muy poco convencional.
    Cada ser es completamente distinto del otro y por ende esto le concede el derecho de ver y hacer las cosas segun sus exigencias,cada quien tiene una forma especiel de sentir placer y debe indagar para conseguir lo que los llene a la hora de culminar el acto sexual y si algo tan fuera de lo predeterminado lo hace pues adelante cada quien es completamente responsable de su vida siempre y cuando no interfiera en el bienestar y espacio moral ajeno .Leonor silvestri sabe exponer sus impulsos y su forma de vivir y la admiro por eso.

    Comentario por Dilcia Elizabeth Nuñez(20070004352) — 26/06/2009 @ 21:58 | Responder

  7. Buenos dias Doctora

    Pienso,que este articulo da una idea muy clara sobre lo que pasa en estos tiempos con respecto a como la sociedad mira la sexualidad humana, estoy de acuerdo que cada persona haga lo que le gusta, sin miedo a expresar sus deseos sexuales y no limitarse a lo “tradicional” por asi decirlo si asi lo desea, cada persona como ser social esta en su libre derecho de elejir lo que le gusta, sin perjudicar directamente a otras personas.

    Katerin Marily Durán Alvarez
    20061007609

    Comentario por Katerin Marily Durán Alvarez — 25/06/2009 @ 15:16 | Responder

  8. Buenas Noches

    considero que las mujeres somos las que tenemos que hacernos valer y concientizar a la sociedad para transformar la mente de pensamientos tales como !solo somos objetos reproductores y que nuestros órganos sexuales son menos que los masculinos, algunas mujeres también debe dejar de ver solo lo superficial de su cuerpo porque valemos mas que simples medidas perfectas!, En lo que respecta al Sadomasoquismo según el articulo hay muchas personas que hacen estas practicas sexuales pervertidas y muchos son hipócritas porque ante la sociedad se ponen una mascara aparentando moralidad y se divierten buscando nuevas experiencias sexuales, deberíamos tener autonomía en nuestro cuerpo pero recordemos que gran parte de la sociedad no solo influyen los poderes de Gobiernos si no también la iglesia no importando la denominación, la cual se caracteriza por inculcar respeto a nuestros cuerpos y tratando de mantener un orden que desde el inicio de la creación se ha distorsionado .

    Comentario por Nora Elizabeth — 24/06/2009 @ 03:16 | Responder

  9. Este tema mas que todo invita a las personas a que tengan una relación libre de represiones y tabúes, como ellos quieran, como mejor se sientan y con quien quieran estar no importando su sexo, ya que todas las personas somos libres de actuar como mejor nos paresca.
    Jasmin Vanessa Rodas Gutierrez. # cnt. 20070012504

    Comentario por Jasmin Vanessa Rodas Gutierrez — 23/06/2009 @ 00:41 | Responder

  10. buen dia doctora .
    Como persona con humanismo y sobre todo con respeto hacia el pensamiento de las demas personas pienso que debemos respetar la integridad de cada uno dentro de la sociedad y aceptarlas tal y como son no importando su personalidad pienso que tenemos que vivir la vida a nuestra manera no a la manera de los demas y que sobre todo se nos respeten nuestras decisiones
    att:alejandra rodriguez

    Comentario por alejandra jackeline rodriguez torres — 19/06/2009 @ 02:58 | Responder

  11. hola licenciada!!!!!!!!!
    bueno este texto es relativo al de “lesbianismo en roma” osea el texo anterior y mi opinion es la misma y estoy de acuerdo con lo que escribio de ultimo, que solo al deseo debemos seguir y sin importyar el que diran!!!!!!
    buenas tardes y que tenga buen dia!

    Comentario por Andrea barrientos (20091002909) — 17/06/2009 @ 23:09 | Responder


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